DREAMS. México-Estados Unidos, 2025. Un film escrito y dirigido por Michel Franco. 100 minutos
Una conflictiva relación amorosa entre un indocumentado mexicano y una mujer americana perteneciente a una familia adinerada es lo que considera el realizador mexicano Michel Franco en Dreams.
Tal como en otros títulos de su filmografía, el cineasta no elude el dolor o sufrimiento que emerge de las relaciones humanas en el relato que aquí esboza.

Isaac Hernández y Jessica Chastain
El comienzo intriga en sus primeros minutos cuando Fernando (Isaac Hernández), un joven mexicano que ilegalmente entró a Estados Unidos, llega a un edificio ubicado en un sofisticado distrito de San Francisco habitado por gente de superior condición económica; inmediatamente el joven tiene la llave para entrar al departamento de Jennifer McCarthy (Jessica Chastain), donde al reencontrarse ambos se entregan a un crudo vínculo sexual. De ella se sabe que trabaja junto con su hermano Jake (Rupert Friend) en la fundación filantrópica de su multimillonario padre Michael (Marshall Bell) y es por las labores de esa institución fomentando el arte en México que llegó a conocer a Fernando, un excelente bailarín.
En principio todo hace presumir que en esta pareja coexiste no solo la avidez del deseo sexual sino también sincero amor. Sin embargo, las diferencias de clase, raza y de edad (ella lo duplica en número de años) motivan a que Jennifer se cuide de ocultar públicamente esa relación. En la medida que Fernando se siente humillado al no ser aceptado como novio y conocer asimismo a la familia de Jennifer, decide regresar a México. Cuando Jennifer va en su búsqueda, la relación adquiere un carácter áspero, en la medida que ella desea seguir el vínculo amoroso en México, mientras que Fernando ya no está dispuesto a convertirse en un mero sujeto sexual sino que desea vivir y bailar en Estados Unidos de manera legal.
Desde un análisis estrictamente social, Franco ilustra cómo la acción benefactora de la filantropía puede reconocer ciertos límites, cuando el dueño de la fundación, no obstante tratando de ayudar a los inmigrantes, no aceptaría que su hija pueda oficializar su noviazgo con un mexicano indocumentado de condición socioeconómica decididamente inferior.
Más allá de una puesta escénica convencional, la exposición del carácter tóxico que va adquiriendo la relación sentimental descripta conducente a una irreparable violencia sexual, resulta un tanto forzada sin llegar a suscitar la emoción necesaria que permita empatizar con sus protagonistas; así, la sensualidad generada en el encuentro de dos cuerpos que se unen para satisfacer el deseo adquiere un nivel de absoluta frialdad.
El lado favorable de este turbulento y erótico drama es la remarcable actuación de sus intérpretes protagónicos. Jessica Chastain que había colaborado con el cineasta en Memory (2023) aquí ratifica su raigambre de actriz caracterizando a la amante manipuladora; por su parte Isaac Fernández ‑que es uno de los artistas de la danza más destacados del mundo- además de deleitar en las escenas en que participa como bailarín, se revela como un remarcable actor caracterizando al frustrado amante que anhela concretar el sueño americano.
Se puede concluir que en el contexto de la filmografía Franco Dreams es una obra menor que no obstante sus altibajos se deja ver aunque sin que llegue a trascender. Jorge Gutman