La Otra Guerra

A WAR. Dina­mar­ca, 2015. Direc­ción: Tobías Lindholm. Dis­tri­bu­ción: VVS films (2017)

Como sue­le suce­der con muchos fil­mes de cali­dad que no logran ser estre­na­dos comer­cial­men­te, aho­ra se tie­ne opor­tu­ni­dad de juz­gar en video este dra­ma psi­co­ló­gi­co que tie­ne como esce­na­rio una gue­rra, tal como lo anti­ci­pa su títu­lo. Sin entrar a juz­gar direc­ta­men­te el con­flic­to béli­co, esta pelí­cu­la escri­ta y diri­gi­da por Tobias Lindholm ofre­ce un intere­san­te mate­rial que con sus plan­teos mora­les deja amplio mar­gen para la reflexión.

Pilou Asbaek

Pilou Asbaek

El rela­to se cen­tra en Claus Michael Peder­sen, el coman­dan­te de una uni­dad dane­sa apos­ta­da en Afga­nis­tán, quien ha sido envia­do a ese lugar para pro­te­ger a la pobla­ción civil de los ata­ques infli­gi­dos por los tali­ba­nes; al pro­pio tiem­po es igual­men­te res­pon­sa­ble de res­guar­dar la vida de sus sol­da­dos. Como aman­te espo­so y buen padre de sus peque­ños hijos, la dis­tan­cia de su hogar no impi­de que igual­men­te se preo­cu­pe por ellos median­te las con­ver­sa­cio­nes tele­fó­ni­cas man­te­ni­das con su mujer.

Cuan­do en una misión que se desa­rro­lla en el fren­te de bata­lla Peder­sen adop­ta una deci­sión para sal­var a uno de sus jóve­nes sol­da­dos dejan­do de lado cier­tas reglas esta­ble­ci­das, su cri­te­rio cau­sa la muer­te de once civi­les afga­nos. Como con­se­cuen­cia de lo ocu­rri­do, al retor­nar a Dina­mar­ca es some­ti­do a un jui­cio mili­tar. De allí en más, el rela­to adop­ta la for­ma de un thri­ller legal don­de par­ti­ci­pan una seve­ra fis­cal cul­pan­do al coman­dan­te por crí­me­nes de gue­rra y un efi­caz abo­ga­do que tra­ta de defen­der­lo para evi­tar que sea con­de­na­do a varios años de pri­sión. Sin anti­ci­par de qué mane­ra el caso será resuel­to, el con­flic­to moral que­da cla­ra­men­te expues­to cuan­do en medio de una bata­lla infer­nal este hom­bre ínte­gro de sóli­dos prin­ci­pios huma­nos debió optar rápi­da­men­te entre sal­var a su pelo­tón o evi­tar que hubie­sen víc­ti­mas civiles.

A pesar de que el tema no es nove­do­so, el direc­tor ha logra­do una narra­ción exce­len­te a tra­vés de una atmós­fe­ra de cre­cien­te ten­sión que se va crean­do duran­te el desa­rro­llo del jui­cio; si a eso se agre­ga la soli­dez del elen­co enca­be­za­do por Pilou Asbaek e inte­gra­do con Tuva Novotny, Char­lot­te Munck, Soren Malling y Dar Salim, entre otros, el públi­co tie­ne opor­tu­ni­dad de juz­gar un muy buen film sobre las con­se­cuen­cias emo­cio­na­les gene­ra­das por una guerra.

La ban­da sono­ra del video, tan­to en su for­ma­to DVD como Blu-Ray, es pre­sen­ta­da en danés y fran­cés con sub­tí­tu­los opta­ti­vos en inglés y fran­cés.  Jor­ge Gutman

La Tra­ge­dia de Guernica

GUER­NI­CA. Espa­ña, 2016. Direc­ción de Kol­do Serra. Dis­tri­bu­ción: Sony Pic­tu­res Home Entertainment

Pre­sen­ta­do en el últi­mo fes­ti­val de Mála­ga, el públi­co cana­dien­se tie­ne la opor­tu­ni­dad de juz­gar el film Guer­ni­ca a tra­vés del DVD que apa­re­ció en el mer­ca­do esta sema­na edi­ta­do por Sony. Sin tra­tar­se de una pelí­cu­la magis­tral, la mis­ma tie­ne el méri­to de rese­ñar algu­nos deta­lles acon­te­ci­dos duran­te la Gue­rra Civil Espa­ño­la (1936 – 1939).

El nom­bre “Guer­ni­ca” gene­ral­men­te está aso­cia­do a la obra magis­tral de Pablo Picas­so; pero no se debe olvi­dar que ese tra­ba­jo estu­vo ins­pi­ra­do en la tra­ge­dia que sufrió la peque­ña ciu­dad nor­te­ña de Espa­ña el fatí­di­co 26 de abril de 1937 don­de más de 1500 civi­les per­die­ron la vida. En tal sen­ti­do, el rea­li­za­dor viz­caíno Kol­do Serra no refle­ja aquí otro nue­vo rela­to de la gue­rra entre her­ma­nos que sacu­dió al país, sino que ilus­tra algu­nos aspec­tos que pre­ce­die­ron al bom­bar­deo de la ciu­dad a tra­vés de una narra­ción que invo­lu­cra al perio­dis­ta bri­tá­ni­co Geor­ge Lowther Steer; él fue el pri­mer pro­fe­sio­nal en la mate­ria que cubrió la masa­cre de la que fue tes­ti­go y gra­cias a la publi­ca­ción de su infor­me en el Times de Gran Bre­ta­ña y el New York Times de Esta­dos Uni­dos, el mun­do ente­ro lle­gó a impo­ner­se de la catás­tro­fe. En la fic­ción, su nom­bre está cam­bia­do como así tam­bién su nacionalidad.

María Valverde y James D'Arcy

María Val­ver­de y James D’Arcy

En el guión de Bar­ney Cohen y Car­los Cla, la acción se desa­rro­lla pocos días antes del bru­tal even­to pre­sen­tan­do a un repor­te­ro ame­ri­cano (James D’Arcy) des­en­ga­ña­do y escép­ti­co, que lle­ga al País Vas­co para cubrir la Gue­rra Civil. Allí cono­ce a una mili­tan­te repu­bli­ca­na (María Val­ver­de) encar­ga­da de cen­su­rar la infor­ma­ción que envían los corres­pon­sa­les y no pasa­rá mucho para que exis­ta un fuer­te víncu­lo sen­ti­men­tal entre ambos; la situa­ción se com­pli­ca con la pre­sen­cia de un ofi­cial ruso (Jack Daven­port) que tam­bién está ena­mo­ra­do de la joven. Más allá del trián­gu­lo román­ti­co, el rela­to va acre­cen­tan­do la ten­sión que se pro­du­ce en la ciu­dad fren­te al peli­gro inmi­nen­te de un bom­bar­deo. Es así que la últi­ma par­te del film refle­ja el cli­ma de horror, caos y des­truc­ción con el bom­bar­deo que la avia­ción ale­ma­na ‑con el acuer­do exis­ten­te del régi­men fran­quis­ta y Hitler- lan­zó en Guernica.

Si bien el melo­dra­ma román­ti­co pue­de ser jus­ti­fi­ca­do para demos­trar la vul­ne­ra­bi­li­dad de una rela­ción sen­ti­men­tal en tiem­pos de gue­rra, la narra­ción resul­ta un tan­to des­igual sin que el roman­ce lle­gue a impac­tar como debie­ra. Pero en todo caso lo impor­tan­te es cómo el film expo­ne los obs­tácu­los que los perio­dis­tas extran­je­ros debían enfren­tar para infor­mar acer­ca de una reali­dad que azo­ta­ba la región; en tal sen­ti­do cabe la refle­xión sobre la for­ma en que una infor­ma­ción perio­dís­ti­ca pue­de ser mani­pu­la­da a cau­sa de la censura.

El mayor méri­to del rea­li­za­dor es haber obte­ni­do una excep­cio­nal rique­za esti­lís­ti­ca al lograr una repro­duc­ción del bom­bar­deo que crea una sen­sa­ción de com­ple­ta vero­si­mi­li­tud; la visión del feroz ata­que sacu­de al espec­ta­dor quien cree estar con­tem­plan­do un docu­men­tal antes que un rela­to de ficción.

El DVD está edi­ta­do en su ver­sión ori­gi­nal ingle­sa, como así tam­bién dobla­do al fran­cés y japo­nés y cuen­ta con sub­tí­tu­los opta­ti­vos en varios idio­mas inclu­yen­do, entre otros, el espa­ñol, fran­cés, inglés y por­tu­gués. Jor­ge Gutman

Un Mila­gro Celestial

MIRA­CLES FROM HEA­VEN. Esta­dos Uni­dos, 2016. Direc­ción de Patri­cia Rig­gen. Dis­tri­bu­ción: Sony Pic­tu­res Home Enter­tain­ment (2016)

Des­pués de haber expues­to en The 33 el caso real de 33 mine­ros atra­pa­dos por más de dos meses en una mina de cobre y que mila­gro­sa­men­te logra­ron sal­var­se, Patri­cia Rig­gen vuel­ve a enfo­car otro tema mila­gro­so. Basa­do en la ver­da­de­ra his­to­ria de una fami­lia que ve su feli­ci­dad entur­bia­da por la enfer­me­dad que aque­ja a uno de sus miem­bros, Mira­cles From Hea­ven ilus­tra un hecho difí­cil de con­ce­bir acae­ci­do en Esta­dos Unidos.

Kylie Rogers y Jennifer Garner

Kylie Rogers y Jen­ni­fer Garner

El film se cen­tra en el matri­mo­nio inte­gra­do por Christy (Jen­ni­fer Gar­ner) y Kevin Beam (Mar­tin Hen­der­son) y sus tres niñas quie­nes con­for­man una her­mo­sa uni­dad fami­liar. Vivien­do en Texas, el idí­li­co cua­dro se ve per­tur­ba­do cuan­do Anna (Kil­ye Rogers), la segun­da hija de 10 años de edad, comien­za a vomi­tar con fuer­tes dolo­res de estómago.

Des­pués de varios des­acer­ta­dos diag­nós­ti­cos médi­cos, final­men­te se lle­ga a deter­mi­nar que Anna pade­ce una rara enfer­me­dad esto­ma­cal que blo­quea par­te de su intes­tino; por esa razón no pue­de dige­rir la ali­men­ta­ción pro­du­cién­do­le vómi­tos. Sin poder resol­ver el caso, el médi­co que la atien­de comu­ni­ca a la fami­lia que el doc­tor Samuel Nur­ko (Euge­nio Der­bez), un emi­nen­te pedia­tra gas­tro­en­te­ró­lo­go que tra­ba­ja en el Hos­pi­tal de Niños de Bos­ton, es la per­so­na más indi­ca­da para tra­tar de solu­cio­nar el mal que aque­ja a Anna. Cuan­do la deses­pe­ra­da madre y su hiji­ta lle­gan a Bos­ton sin cita pre­via, Christy logra que Nur­ko la exa­mi­ne; des­pués de una exhaus­ti­va revi­sa­ción el doc­tor con­fir­ma el diag­nós­ti­co pre­vio seña­lan­do que lamen­ta­ble­men­te se tra­ta de una dolen­cia incu­ra­ble; a pesar de todo, la niña es obje­to de una serie de tra­ta­mien­tos aun­que la enfer­me­dad sigue persistiendo.

Al regre­sar a Texas, Anna se acci­den­ta dra­má­ti­ca­men­te al caer en el hue­co de un árbol. Al ser res­ca­ta­da en esta­do incons­cien­te no solo se recu­pe­ra del bru­tal gol­pe sufri­do en su cuer­po sino que tam­bién des­apa­re­ce el blo­queo intes­ti­nal que la había afec­ta­do. Más allá de la gran ale­gría de la fami­lia, lo sor­pren­den­te es lo que ella rela­ta a sus padres mani­fes­tan­do que en el dra­má­ti­co momen­to de su acer­ca­mien­to a la muer­te, tuvo un encuen­tro tras­cen­den­tal con Dios. Que ese hecho sea cier­to o resul­te un pro­duc­to de la ima­gi­na­ción de la niña, poco impor­ta; lo con­cre­to es la des­apa­ri­ción de su gra­ve enfer­me­dad. Cuan­do el Dr. Nur­ko se impo­ne de la gra­ta noti­cia él no encuen­tra expli­ca­ción cien­tí­fi­ca algu­na de esta cura que indu­da­ble­men­te resul­ta milagrosa.

Aun­que en el mar­co de esta his­to­ria, los Beam obser­van la reli­gión asis­tien­do a la igle­sia local y man­te­nien­do la fe en Dios, lo que aquí más se des­ta­ca es la tre­men­da angus­tia de una fami­lia al ver que uno de sus inte­gran­tes se encuen­tra enfren­tan­do una enfer­me­dad de leta­les consecuencias.

Valién­do­se del guión de Randy Brown, basa­do en el libro escri­to por Christy Beam, la direc­to­ra ofre­ce un film pul­cra­men­te rea­li­za­do y alta­men­te con­mo­ve­dor. En su cali­fi­ca­do elen­co se des­ta­can Gar­ner como la devo­ta madre, Der­bez como el entra­ña­ble médi­co que se iden­ti­fi­ca ple­na­men­te con las cria­tu­ras enfer­mas que asis­te y sobre todo Rogers que mara­vi­lla al trans­mi­tir ple­na­men­te el esta­do físi­co y emo­cio­nal de Anna.

Este sobrio rela­to de fe, mila­gro y exal­ta­ción de los valo­res fami­lia­res pre­sen­ta en los cré­di­tos fina­les a los ver­da­de­ros inte­gran­tes de la fami­lia Beam, don­de se des­ta­ca la pre­sen­cia de Anna que se encuen­tra sana y sal­va cua­tro años des­pués de haber­se pro­du­ci­do el gran mila­gro celestial.

MIRACLES FROM HEAVEN BLU-RAYLa edi­ción del video juz­ga­do en for­ma­to Blu-ray cuen­ta con varios intere­san­tes agre­ga­dos; entre los mis­mos se apre­cian los comen­ta­rios de la direc­to­ra Patri­cia Rig­gen y del guio­nis­ta Randy Brown acer­ca de los deta­lles de fil­ma­ción, como tam­bién hay otros (Bea­ring Wit­ness, Bea­ring Wit­ness, Accounts From Anna­bel) don­de los acto­res del film apa­re­cen jujn­to a los ver­da­de­ros pro­ta­go­nis­tas de esta his­to­ria, inclu­yen­do al pres­ti­gio­so pro­fe­sor Samuel Nur­ko del Bos­ton Chil­dre­n’s Hos­pi­tal. Jor­ge Gutman

Las Secue­las de un Genocidio

UNE HIS­TO­IRE DE FOU. Fran­cia, 2015. Un film de Robert Guédiguian

La lim­pie­za étni­ca de Arme­nia de 1915 en la que un millón y medio de su pobla­ción fue depor­ta­da y eje­cu­ta­da por Tur­quía cons­ti­tu­ye uno de los capí­tu­los más som­bríos de la his­to­ria del siglo pasa­do; como es bien sabi­do, has­ta hoy día el gobierno tur­co no quie­re reco­no­cer o admi­tir su auto­ría. Den­tro de ese con­tex­to, el rea­li­za­dor Robert Gué­di­guian que es de ori­gen arme­nio deci­dió abor­dar el tema; al hacer­lo su preo­cu­pa­ción esen­cial ha sido la de ilus­trar las secue­las gene­ra­das por esa encar­ni­za­da matan­za medio siglo des­pués de lo acontecido.

Aun­que se tra­te de un rela­to de fic­ción la fuen­te de ins­pi­ra­ción del rea­li­za­dor ha sido la nove­la auto­bio­grá­fi­ca “La Bom­ba” del perio­dis­ta espa­ñol José Anto­nio Gurria­rán; en 1981 en la ciu­dad de Madrid, el autor sufrió un gra­ve acci­den­te que lo dejó semi­pa­ra­li­za­do como con­se­cuen­cia de la explo­sión de una bom­ba por par­te del Ejer­ci­to Secre­to Arme­nio para la Libe­ra­ción de Armenia.

En el pró­lo­go fil­ma­do en blan­co y negro, se pre­sen­cia el ase­si­na­to a san­gre fría de Taa­lat Pasha acon­te­ci­do en Ber­lín en mar­zo de 1921. La víc­ti­ma había sido el pri­mer minis­tro tur­co del gobierno oto­mano y el prin­ci­pal res­pon­sa­ble del exter­mi­nio arme­nio. En la recons­truc­ción del jui­cio, el acu­sa­do Sogho­mon The­li­rian (Robin­son Ste­ve­nin) se defien­de del cri­men come­ti­do con­tan­do en su per­tur­ba­dor rela­to cómo su fami­lia arme­nia fue ase­si­na­da por los tur­cos. Con­tra­rian­do el con­se­jo del pre­si­den­te del tri­bu­nal, el jura­do lo absuel­ve. De algu­na mane­ra, esa deci­sión impli­ca­ba que a pesar de que The­li­rian admi­tió su cul­pa­bi­li­dad, en todo caso no fue con­si­de­ra­do res­pon­sa­ble del crimen.

Ariane Ascaride

Aria­ne Ascaride

Inme­dia­ta­men­te, el guión de Gué­di­guian escri­to con Gilles Tau­rand tras­la­da la acción hacia fina­les de la déca­da del 70 enfo­can­do a la comu­ni­dad arme­nia que vive en Mar­se­lla. Con una fil­ma­ción en colo­res, el rela­to se cen­tra en la fami­lia inte­gra­da por Hovan­nes (Simon Abka­rian), su espo­sa Anouch (Aria­ne Asca­ri­de) y su hijo Aram (Syrus Shahi­di) quien se ha nutri­do de las dra­má­ti­cas his­to­rias narra­das por su abue­la (Siro Fazi­lian) sobre el geno­ci­dio de Arme­nia. Cuan­do miem­bros de la comu­ni­dad arme­nia son expul­sa­dos de una igle­sia local, el joven Aram se tras­la­da a París y se inte­gra a un movi­mien­to radi­cal con­tra Tur­quía que deto­na una vio­len­ta explo­sión al vehícu­lo del emba­ja­dor tur­co en Fran­cia; ese hecho moti­va que Gilles Tes­sier (Gré­goi­re Leprin­ce-Rin­guet), un ciclis­ta que pasa­ba por el lugar, que­de seve­ra­men­te heri­do y que­de con­fi­na­do a una silla de rue­das debi­do al movi­mien­to mini­mi­za­do de sus piernas.

Entre los aspec­tos más emo­ti­vos del rela­to se des­ta­ca el encuen­tro de Anouch con Tes­sier cuan­do ella, por un car­go de con­cien­cia, via­ja a París para visi­tar­lo en el hos­pi­tal, reco­no­cien­do que su hijo fue el res­pon­sa­ble de su acci­den­te; pidién­do­le per­dón, la mujer le ofre­ce todo el apo­yo de su fami­lia. Eso moti­va a que Gilles se vuel­que a la cau­sa arme­nia al haber­se impues­to de algo que él com­ple­ta­men­te igno­ra­ba. Aun­que lo que pre­ce­de es tra­ta­do de un modo dema­sia­do melo­dra­má­ti­co, de todos modos que­da res­ca­ta­do el aspec­to humano del relato.

El film deja varias pre­gun­tas abier­tas. En pri­mer lugar sur­ge el inte­rro­gan­te de si la lucha arma­da de las nue­vas gene­ra­cio­nes arme­nias para rei­vin­di­car el horror sufri­do por sus ances­tros pue­de cons­ti­tuir el medio más con­ve­nien­te de con­cien­ti­zar a las auto­ri­da­des tur­cas sobre lo acon­te­ci­do. Si aca­so a tra­vés de la vía vio­len­ta es posi­ble per­pe­tuar la memo­ria colec­ti­va, sur­ge el pro­ble­ma moral sobre el daño cola­te­ral que impli­ca dicho pro­ce­di­mien­to. Así, tan­to Tes­sier (per­so­na­je de fic­ción) como el nove­lis­ta Gurria­rán (per­so­na­je real) son las víc­ti­mas ino­cen­tes de una esca­la­da terro­ris­ta huma­na­men­te into­le­ran­te; eso con­du­ce a la pre­gun­ta siguien­te: ¿no exis­ten otros méto­dos más per­sua­si­vos para que Tur­quía y el res­to del mun­do que no lo haya hecho reco­noz­can la cul­pa­bi­li­dad del exter­mi­nio acae­ci­do un siglo atrás?

Con sus dos horas y cuar­to de dura­ción, el rela­to se resien­te en algu­nos momen­tos. De todos modos cabe reco­no­cer que el film a pesar de no ser extra­or­di­na­rio deja una impre­sión favo­ra­ble por la mesu­ra de su tra­ta­mien­to, la efi­cien­te actua­ción de su elen­co y por el deba­te moral que sus­ci­ta su con­te­ni­do. Jor­ge Gutman

Una Proeza Técnica

VIC­TO­RIA. Ale­ma­nia, 2015. Direc­ción: Sebas­tian Schip­per. Dis­tri­bu­ción: Mon­grel-Métro­po­le (2016)

Este film de Sebas­tian Schip­per se dis­tin­gue por dos ele­men­tos impor­tan­tes que están refe­ri­dos al aspec­to téc­ni­co y al con­te­ni­do del film. En ambos casos, Vic­to­ria cons­ti­tu­ye una bella sor­pre­sa tenien­do en cuen­ta el nivel de cali­dad logra­do por su realizador.

En lo for­mal, esta pro­duc­ción cons­ta de un úni­co plano secuen­cia de apro­xi­ma­da­men­te 2 horas y 20 minu­tos. Cier­ta­men­te, el ciné­fi­lo tuvo opor­tu­ni­dad de juz­gar algu­nos tra­ba­jos fil­ma­dos del mis­mo modo; así Alfred Hitch­cock para su épo­ca logró impre­sio­nar ape­lan­do a cier­tos tru­cos en Rope (1948) a tra­vés de un solo esce­na­rio; más recien­te­men­te con la asis­ten­cia de la tec­no­lo­gía digi­tal Ale­xan­der Soku­rov ofre­ció un mara­vi­llo­so tra­ba­jo en Rus­sian Ark (2002). Pero lo que resul­ta sor­pren­den­te es la proeza de Schip­per quien mane­jan­do su cáma­ra con una sola toma, la más lar­ga fil­ma­da has­ta el momen­to actual, narra una his­to­ria que trans­cu­rre en dife­ren­tes luga­res. Como con­se­cuen­cia de ello, la acción se desa­rro­lla en tiem­po real.

Laia Costa

Laia Cos­ta

Yen­do de lleno a su con­te­ni­do, el públi­co asis­te a una agra­da­ble come­dia en su pri­me­ra par­te para pos­te­rior­men­te con­ver­tir­se en un thri­ller de enver­ga­du­ra que man­tie­ne un sus­pen­so per­ma­nen­te has­ta su con­clu­sión. El rela­to basa­do en el guión del rea­li­za­dor escri­to con Oli­via Neer­gaard-Holm se refie­re a Vic­to­ria (Laia Cos­ta), una joven estu­dian­te madri­le­ña vivien­do en Ber­lín quien vive una expe­rien­cia sin­gu­lar des­de las cua­tro de la noche has­ta las seis y media de la madrugada.

Las pri­me­ras imá­ge­nes de rit­mo fre­né­ti­co no pare­cen anti­ci­par lo que ven­drá pos­te­rior­men­te. Des­pués de haber dis­traí­do su tiem­po en una dis­co­te­ca ber­li­ne­sa, la madri­le­ña se encuen­tra con cua­tro jóve­nes des­co­no­ci­dos. Ellos son Son­ne (Fre­de­rick Lau), Fuss (Max Mauff), Bllin­ker (Burak Yigit) y Boxer (Franz Rogows­ki) con quie­nes Vic­to­ria con­ge­nia de inme­dia­to. El tono joco­so que se man­tie­ne a tra­vés de un paseo noc­turno por sec­to­res de la ciu­dad turís­ti­ca­men­te poco cono­ci­dos, se tor­na som­brío cuan­do en un momen­to dado la joven se encuen­tra impli­ca­da en una arries­ga­da aven­tu­ra delic­ti­va pla­nea­da por los muchachos.

Con muy bue­nos diá­lo­gos, exce­len­te des­crip­ción de per­so­na­jes e impri­mien­do un ver­ti­gi­no­so rit­mo, Schip­per ofre­ce un muy buen film negro que ade­más de su cre­cien­te ten­sión cons­ti­tu­ye una bue­na pin­tu­ra social de un gru­po de jóve­nes mar­gi­na­les que pulu­lan en el cora­zón de la gran metró­po­li alemana.

El film edi­ta­do en Blu-ray está habla­do en inglés y ale­mán con sub­tí­tu­los en inglés. No exis­te mate­rial adi­cio­nal alguno. Jor­ge Gutman