Retrato Social

Cró­nica de Jorge Gut­man

AS IS (TEL QUE) – Autor y Direc­ción: Simon Bou­dreault — Elenco: Denis Ber­nard, Jean-François Pro­no­vost, Gene­viève Ala­rie, Félix Beau­lieu Duches­neau, Marie Michaud, Cat­he­rine Ruel, Marc St-Martin, — Esce­no­gra­fía: Richard Lacroix — Ves­tua­rio: Suzanne Harel — Ilu­mi­na­ción: André Rioux – Direc­ción Musi­cal: Michel F. Côté – Música y arre­glos musi­ca­les: Michel F. Côté. Dura­ción: 2h 30m (inclu­yendo un entre­acto de 20 minu­tos). Repre­sen­ta­cio­nes: Hasta el 17 de octu­bre de 2015 en el Théâ­tre Duceppe (www.duceppe.com)

Lo pri­mero que se des­taca en esta pieza de Simon Bou­dreault es su sin­gu­lar esce­no­gra­fía donde el esce­na­rio se encuen­tra prác­ti­ca­mente inva­dido por una mon­taña de obje­tos amon­to­na­dos en dife­ren­tes pisos de un cen­tro comu­ni­ta­rio: los mis­mos inclu­yen entre otros, ropas des­gas­ta­das, lám­pa­ras, cace­ro­las, un refri­ge­ra­dor, fotos fami­lia­res, vali­jas y toda suerte de artícu­los usa­dos con el pro­pó­sito de ser reven­di­dos para que los fon­dos así obte­ni­dos pue­dan ser des­ti­na­dos a aqué­llas per­so­nas que se encuen­tran en situa­cio­nes pre­ca­rias requi­riendo ayuda económica.

As is (tel que). Foto de Caroline LabergeA esa ins­ti­tu­ción de bene­fi­cen­cia llega Satur­nin (Jean-François Pro­no­vost), un bon­da­doso estu­diante de filo­so­fía de 20 años de edad con inten­cio­nes de rea­li­zar su pri­mer tra­bajo durante el verano antes de reto­mar sus estu­dios. Desde la pri­mera escena en que conoce al rús­tico gri­tón y poco afa­ble patrón Tony (Denis Ber­nard) quien le asigna las tareas que deberá rea­li­zar cla­si­fi­cando los dife­ren­tes obje­tos que allí se encuen­tran depo­si­ta­dos, el joven com­prende que no todo resul­tará del modo como men­tal­mente lo había planeado.

Lo que sigue a con­ti­nua­ción es el con­traste que surge entre el nuevo empleado y el grupo que lo rodea, fun­da­men­tal­mente inte­grado por tra­ba­ja­do­res de baja con­di­ción social donde ade­más de estar mal remu­ne­ra­dos son objeto de la con­ti­nua explo­ta­ción de Tony.

Más allá de ilus­trar los incon­ve­nien­tes que el inte­lec­tual e inte­li­gente Satur­nin deberá superar para adap­tarse a sus com­pa­ñe­ros que care­cen de la mínima for­ma­ción edu­ca­cio­nal, hay otros dos aspec­tos que emer­gen de esta pieza. En pri­mer lugar es la visión ori­gi­nal y per­ti­nente de Bou­dreault efec­tuando una pin­tura vívida de una fauna de indi­vi­duos con­si­de­ra­dos como parias de la socie­dad; pero lo que es rele­vante es que a tra­vés del retrato social efec­tuado, la obra expone la manera en que queda estruc­tu­rada la orga­ni­za­ción del tra­bajo a tra­vés de una deter­mi­nada jerar­quía donde resulta impo­si­ble sus­traerse de los meca­nis­mos per­ver­sos inhe­ren­tes a la domi­na­ción y poder de unos tra­ba­ja­do­res con res­pecto a la sumi­sión de otros.

Con una inge­niosa direc­ción escé­nica, apro­piado ritmo, sar­cás­ti­cos diá­lo­gos, la par­ti­ci­pa­ción de un impe­ca­ble elenco desem­pe­ñando roles exce­len­te­mente deli­nea­dos, y la cola­bo­ra­ción de la música y can­cio­nes de Michel F. Côté As Is queda como una pro­puesta tea­tral toni­fi­cante y diver­tida que reboza huma­ni­dad y ternura.