MR. JONES. Polonia-Ucrania-Gran Bretaña, 2019. Un film de Agnieszka Holland.
118 minutos. Disponible en VOD en varias plataformas de streaming
La prestigiosa cineasta polaca Agnieszka Holland vuelve a ofrecer un sólido thriller político destacando la valentía de Gareth Jones, un íntegro periodista galés que denodadamente reflejaba en sus reportes la veracidad de los acontecimientos testimoniados.

James Norton
El guión de Andrea Chalupa ubica el relato en 1933 introduciendo a Jones (James Norton) como asesor del primer ministro británico Lloyd George (Kenneth Cranham), quien había adquirido considerable notoriedad al haber sido el primer periodista extranjero que logró entrevistar al recién designado canciller de Alemania Adolf Hitler; es así que al regresar a Londres transmite al alto mandatario sus recelos sobre la personalidad de su entrevistado y los peligros que podrían acechar al mundo con su gran carisma e influencia en el pueblo alemán.
Posteriormente, como reportero freelance está determinado en entrevistar a Stalin; por lo tanto, después de obtener una visa para visitar la Unión Soviética llega a Moscú a fin de lograr su cometido. Allí es recibido por Walter Duranty (Peter Sarsgard), el jefe de la representación del New York Times en Rusia, quien es un cínico partidario de Stalin. Al poco tiempo, Jones alcanza a vislumbrar un muro de silencio sobre situaciones equívocas que existen en la URSS y que son sutilmente confirmadas por informaciones brindadas por la periodista británica Ada Brooks (Vanessa Kirby) que integra el equipo de Duranty; eso lo impulsa a viajar a Ucrania, a pesar de la interdicción a extranjeros de movilizarse fuera de Moscú, para comprobar por sí mismo el “milagro” de la colectivización soviética.
Al descender del tren que lo conduce a destino, el panorama que Jones contempla a primera vista deja que desear; a través de las zonas montañosas de Ucrania cubiertas de nieve durante el duro invierno observa cuerpos apilados así como a pobres granjeros que se encuentran impotentes de comprobar cómo sus granos cosechados son transportados a Moscú en tanto que el hambre cunde en la región. Tras constatar la miseria reinante, el momento más dramático que experimenta es cuando después de haber compartido una cena con una familia de huérfanos descubre horrorizado de dónde provino la comida.
Habiendo sigo testigo de la tremenda e intencional hambruna instaurada en Ucrania por los jerarcas de la URSS, cuando regresa a Inglaterra Jones intenta desmitificar la propaganda estalinista para que a través de sus artículos se llegue a conocer la experiencia vivida: sin embargo él es censurado y desacreditado porque su país no desea crear fricciones diplomáticas con Rusia. No obstante, finalmente la verdad llega a imponerse cuando William Hearst, el célebre magnate de la prensa británica, publica su informe alcanzando amplia repercusión internacional.
Una vez más Holland ratifica su maestría en la puesta escénica de este sólido drama basado en una historia real que además se valoriza por la remarcable caracterización que Norton obtiene del idealista y osado reportero. Al propio tiempo la directora ofrece un merecido tributo al periodismo libre e independiente a través de la personalidad de Jones, un hombre valiente y emprendedor no dispuesto a claudicar de su compromiso con la verdad y que de alguna manera ha sido agorero de lo que sucedería años después con la guerra mundial provocada por Hitler. Jorge Gutman