La Uto­pia de David Byrne

DAVID BYR­NE’S AME­RI­CAN UTOPIA

El músi­co, com­po­si­tor y letris­ta David Byr­ne quien fue el miem­bro fun­da­dor, prin­ci­pal can­tan­te y gui­ta­rris­ta de la ban­da ame­ri­ca­na Tal­king Heads, reali­zó un espec­tácu­lo musi­cal deno­mi­na­do Ame­ri­can Uto­pia con can­cio­nes que inte­gra­ron su álbum de igual nom­bre. Des­pués de haber rea­li­za­do en 2018 una gira por varrias ciu­da­des de Esta­dos Uni­dos el show cul­mi­nó exi­to­sa­men­te en Broad­way por espa­cio de cua­tro meses entre Octu­bre de 1919 y Febre­ro de 2020 y ya se anun­cia su repo­si­ción para el 17 de sep­tiem­bre de 2021 en el tea­tro St. James de New York.

David Byr­ne

El suce­so logra­do moti­vó al acla­ma­do rea­li­za­dor Spi­ke Lee fil­mar este impor­tan­te even­to don­de el caris­má­ti­co Byr­ne como gui­ta­rris­ta está acom­pa­ña­do por los per­cu­sio­nis­tas Gus­ta­vo Di Dal­va, Jac­que­li­ne Ace­ve­do, Daniel Fred­man, y otros 8 músi­cos y bai­la­ri­nes. Esta jubi­lo­sa cele­bra­ción de la músi­ca y la dan­za, en par­te con­cier­to y en par­te tea­tro músi­cal, ofre­ce la refle­xión de Byr­ne sobre la con­di­ción huma­na tra­tan­do de encon­trar su lugar en un mun­do que a menu­do pare­cie­ra no tener sen­ti­do. Ese lugar impli­ca la nece­si­dad de per­ma­ne­cer conec­ta­dos unos con otros a fin de que la socie­dad pue­da acer­car­se a su visión de que esa uto­pía ame­ri­ca­na se con­vier­ta en realidad.

El docu­men­tal inclu­ye metra­je que has­ta aho­ra no había sido mos­tra­do, una espe­cial intro­duc­ción de David Byr­ne como así tam­bién su con­ver­sa­ción con el realizador.

La exhi­bi­ción de David Byr­ne’s Ame­ri­can Uto­pia se rea­li­za­rá en selec­tas salas de Cine­plex el 16 de sep­tiem­bre de 2021.

Los Ras­tros del Pasado

THE CARD COUN­TER. Esta­dos Uni­dos-Gran Bre­ta­ña, 2021. Un film escri­to y diri­gi­do por Paul Schrader.

La psi­co­lo­gía de un soli­ta­rio indi­vi­duo ator­men­ta­do por un vio­len­to pasa­do que tra­ta de ate­nuar su ais­la­mien­to jugan­do al póker es con­si­de­ra­do por Paul Schra­der en The Card Coun­ter. A 45 años de haber­se con­sa­gra­do como uno de los gran­des guio­nis­tas del cine ame­ri­cano con Taxi Dri­ver, Schra­der demos­tró igual­men­te su talen­to como rea­li­za­dor y des­pués de su nota­ble tra­ba­jo en The Refor­mer (2017) nue­va­men­te lo rati­fi­ca en esta remar­ca­ble película..

Oscar Isaac

Oscar Isaac ani­ma a William Tell, un hom­bre de media­na edad que se gana la vida como juga­dor de póker en los casi­nos de Esta­dos Uni­dos. Sin fami­lia que lo rodee, su vida des­can­sa en las mesas de jue­go don­de gran par­te de su habi­li­dad lo adqui­rió cuan­do estu­vo en pri­sión don­de apren­dió cómo con­tar las car­tas. Su tác­ti­ca lle­ga a ser cono­ci­da a medi­da que con su voz en off va escri­bien­do en su dia­rio que su obje­ti­vo no es ganar­le a la ban­ca sino a los otros juga­do­res, cal­cu­lan­do con sumo cui­da­do cada car­ta que va jugan­do, sin apos­tar dema­sia­do y sabien­do reti­rar­se a tiem­po con el dine­ro obtenido.

Su par­que­dad que­da inte­rrum­pi­da cuan­do en el bar del casino se le acer­ca La Lin­da (Tif­fany Had­dish), una agra­da­ble agen­te de apues­tas, quien habien­do obser­va­do las habi­li­da­des de Tell le pro­po­ne que él jue­gue por ella con su dine­ro para com­par­tir pos­te­rior­men­te las ganan­cias obte­ni­das. Con el trans­cur­so de los días Tell logra sen­tir un afec­to que pro­gre­si­va­men­te va aumen­tan­do has­ta cris­ta­li­zar­se sentimentalmente.

Tell verá su exis­ten­cia alte­ra­da cuan­do en una con­fe­ren­cia sobre temas de segu­ri­dad impar­ti­da por el ex sar­gen­to mayor John Gor­do (William Dafoe) a la que asis­te él es abor­da­do por Cirk (Tye She­ri­dan). Este joven le pide que ase­si­ne a Gor­do que había sido el jefe de los tor­tu­ra­do­res en la infa­me pri­sión ira­quí de Abu Ghraib duran­te los pri­me­ros años de gue­rra, en don­de tan­to su padre como Tell, obe­de­cien­do sus órde­nes tor­tu­ra­ron sal­va­je­men­te a los dete­ni­dos. Si bien ambos fue­ron pos­te­rior­men­te juz­ga­dos y encar­ce­la­dos por los crí­me­nes come­ti­dos, Gor­do salió impu­ne mien­tras que el padre del mucha­cho que­dó pro­fun­da­men­te trau­ma­ti­za­do lo que con­du­jo a su sui­ci­dio; por ese moti­vo Cirk desea ven­gar­se del des­pre­cia­ble ex mili­tar recu­rrien­do a Tell..

¿Podrá el infa­ti­ga­ble juga­dor vis­lum­brar la posi­bi­li­dad de redi­mir­se a tra­vés del apo­yo que pue­da brin­dar­le a Cirk? Con gran meticu­losi­dad, Schra­der cohe­sio­na el tema del jue­go con los dolo­ro­sos resa­bios de un ver­gon­zo­so pasa­do; así, inter­nán­do­se en la psi­quis de Ted refle­ja cómo las heri­das no cica­tri­za­das de las accio­nes mili­ta­res de la gue­rra en Irak lo han mar­ca­do con­fi­gu­ran­do su actual personalidad.

Len­ta­men­te y con mano fir­me el rea­li­za­dor va gene­ran­do un cau­ti­van­te rela­to que adquie­re pro­gre­si­va inten­si­dad emo­cio­nal has­ta desem­bo­car en un final impre­vi­si­ble que cie­rra mag­ní­fi­ca­men­te la odi­sea atra­ve­sa­da por su pro­ta­go­nis­ta. En tal sen­ti­do, Isaac en el mejor desem­pe­ño de su carre­ra pro­fe­sio­nal con ges­tos míni­mos rea­li­za una pro­di­gio­sa carac­te­ri­za­ción de su per­so­na­je que no obs­tan­te su frial­dad per­mi­te gene­rar com­ple­ta empa­tía. Asi­mis­mo cabe des­ta­car la excep­cio­nal foto­gra­fía de Ale­xan­der Dynan quien ha logra­do estu­pen­das imá­ge­nes en los flash­backs que repro­du­cen las tor­tu­ras infli­gi­das en Abu Ghraib.

Resu­mien­do, se pue­de afir­mar que Schra­der ha logra­do un poten­te dra­ma febril y alu­ci­nan­te que reper­cu­te hon­da­men­te en el áni­mo del espec­ta­dor. Jor­ge Gutman

Fina Come­dia Culinaria

DELI­CIEUX. Fran­cia-Bél­gi­ca, 2021. Un film de Éric Bes­nard. 112 minutos

Tal como lo anti­ci­pa su títu­lo, esta come­dia de épo­ca es sen­ci­lla­men­te deli­cio­sa. Ubi­cán­do­se en la Fran­cia rural en 1789, poco antes de la Revo­lu­ción Fran­ce­sa, el direc­tor Éric Bes­nard ofre­ce un rela­to culi­na­rio con cier­ta remi­nis­cen­cia a otros del géne­ro como lo fue la recor­da­da pelí­cu­la dane­sa El Fes­tin de Babet­te (1987) de Gabriel Axel.

En los cré­di­tos ini­cia­les se infor­ma que en el siglo 18 la coci­na era un pri­vi­le­gio que goza­ba la noble­za como medio de lucha con­tra el enemi­go y para demos­trar su gran­de­za. En tan­to, las posa­das y las pos­tas se encar­ga­ban de ofre­cer pla­tos sim­ples a los pasa­je­ros de paso, pero en gene­ral era raro comer fue­ra de casa dado que el res­tau­ran­te toda­vía no había sido inventado.

Isa­be­lle Carré y Gré­gory Gadebois

En base a lo que ante­ce­de, el guión del rea­li­za­dor escri­to con Nico­las Boukh­rief intro­du­ce a Pie­rre Man­ce­ron (Gré­gory Gade­bois) un refi­na­do chef de coci­na tra­ba­jan­do para el duque de Cham­fort (Ben­ja­min Lavernhe). Cuan­do en una oca­sión espe­cial el duque aga­sa­ja con un ban­que­te a sus frí­vo­los ami­gos aris­tó­cra­tas con exqui­si­tos pla­tos pre­pa­ra­dos por Man­ce­ron, uno de ellos cri­ti­ca los ingre­dien­tes uti­li­za­dos; al sen­tir­se incó­mo­do por la situa­ción, el anfi­trión le pide al gas­tró­no­mo que se dis­cul­pe, pero éste rehú­sa hacer­lo al haber­se sen­ti­do humi­lla­do y afec­ta­do en su amor pro­pio; como con­se­cuen­cia él es des­pe­di­do de su cargo.

Jun­to con su inte­lec­tual hijo Ben­ja­min (Loren­zo Lefèb­vre), se ubi­ca en su sosie­ga casa cam­pes­tre situa­da en una cer­ca­na zona bos­co­sa con la inten­ción de dejar defi­ni­ti­va­men­te su vida culi­na­ria. La situa­ción se alte­ra con la lle­ga­da de Loui­se (Isa­be­lle Carré), una mis­te­rio­sa mujer, que le soli­ci­ta ser su apren­diz de coci­na; a cam­bio de ense­ñar­le los gajes del ofi­cio ella le ofre­ce sus esca­sos aho­rros. Reluc­tan­te en prin­ci­pio, Man­ce­ron, esti­mu­la­do por Loui­se y su hijo reto­ma su anti­gua pro­fe­sión con gran entu­sias­mo. Des­pués de atra­ve­sar algu­nos con­tra­tiem­pos, entre los mis­mos el de un ines­pe­ra­do-acci­den­te, con el trans­cur­so de las sema­nas Pie­rre jun­to a Loui­se, ya con­ver­ti­da en una exi­mia coci­ne­ra, ofre­cen deli­cio­sos man­ja­res a los pasa­je­ros que tran­si­tan el lugar; demás está decir que Man­ce­ron logra de este modo ven­gar­se del repu­dia­ble duque, como así mis­mo Loui­se, cuya ver­da­de­ra iden­ti­dad que­da reve­la­da, tam­bién tie­ne sobra­dos moti­vos para hacer­lo. De este modo sur­ge el pri­mer res­tau­ran­te gas­tro­nó­mi­co para que todo el mun­do sin dis­tin­ción de cla­se social pue­da dis­fru­tar de una bue­na comi­da; como es bien sabi­do, a tra­vés de los siglos la coci­na fran­ce­sa cons­ti­tu­ye un ele­men­to dis­tin­ti­vo de la iden­ti­dad del país.

Entre los valo­res posi­ti­vos de esta pelí­cu­la ‑no exen­ta de un bien­ve­ni­do humor y de cier­ta logra­da ten­sión- se des­ta­ca la inter­pre­ta­ción del dúo inte­gra­do por Gade­bois y Carré cau­ti­van­do por la nota­ble com­po­si­ción de sus per­so­na­jes y de la quí­mi­ca exis­ten­te entre ambos; igual­men­te resul­tan con­vin­cen­tes Lavernhe como el des­pre­cia­ble repre­sen­tan­te de la reale­za y Gui­llau­me de Ton­qué­dec como el jefe del equi­po de Chamf­fort. A ello se agre­ga la mara­vi­llo­sa y lumi­no­sa foto­gra­fía de Jean-Marie Dreu­jou ofre­cien­do una pano­rá­mi­ca pin­tu­ra visual a tra­vés del cam­bio de las esta­cio­nes como asi­mis­mo cap­tan­do la ela­bo­ra­ción de los ape­ti­to­sos man­ja­res. En suma, Bes­nard ha logra­do una fina come­dia de alta coci­na, muy bien diri­gi­da e imbui­da de una flui­da narra­ción; así su ágil rit­mo que en nin­gún momen­to decae per­mi­te que el públi­co la pue­da dis­fru­tar ple­na­men­te a lo lar­go de su desa­rro­llo.  Jor­ge Gut­man 

Eva­lua­ción de Fil­mes Vis­tos en el TIFF 2021 (1)

Cró­ni­ca de Jor­ge Gutman

Muri­na (Croa­cia-Bra­sil-Esta­dos Unidos-Eslovenia)

Con los bue­nos ante­ce­den­tes de haber obte­ni­do la Cáma­ra de Oro al mejor pri­mer film exhi­bi­do en el recien­te fes­ti­val de Can­nes y con Mar­tin Scor­ce­se como pro­duc­tor eje­cu­ti­vo lle­ga al TIFF Muri­na de la novel direc­to­ra Anto­ne­ta Ala­ma Kusi­ja­no­vić. En un guión que le per­te­ne­ce con la cola­bo­ra­ción de Frank Gra­ziano, la his­to­ria rela­ta­da per­mi­te crear en su ini­cio una sutil ten­sión que se va inten­si­fi­can­do a lo lar­go de su desarrollo.

Muri­na

La acción trans­cu­rre en una idí­li­ca isla croa­ta don­de su visión se ase­me­ja a una foto­gra­fía turís­ti­ca que invi­ta a visi­tar sus her­mo­sas pla­yas fren­te al inten­so mar azul. Allí habi­ta la joven Juli­ja (Gra­ci­ja Fili­po­vić) con su padre Ante (Leon Lučev) y su madre Nela (Dani­ca Cur­cic). La espe­cial atrac­ción que el mar ejer­ce en Juli­ja la moti­va a zam­bu­llir­se con fre­cuen­cia, com­pen­san­do en par­te el des­con­ten­to que expe­ri­men­ta. Des­de el comien­zo se hace evi­den­te cómo ella sufre inte­rior­men­te el bru­tal tra­to que le dis­pen­sa su auto­ri­ta­rio pro­ge­ni­tor a la vez que con­tem­pla cómo su madre lo tole­ra some­tién­do­se a su volun­tad sin protestar.

El rela­to adquie­re fuer­za cuan­do Javier (Cliff Cur­tis) arri­ba al lugar: él es un empre­sa­rio millo­na­rio y ami­go de juven­tud de Ante quien lo ha invi­ta­do para pro­po­ner­le su aso­cia­ción en un ambi­cio­so pro­yec­to que con­sis­te en trans­for­mar la isla en un paraí­so turís­ti­co que habrá de redi­tuar­les un gran bene­fi­cio. A par­tir de allí se va crean­do un cli­ma enra­re­ci­do cuan­do Nela comien­za a flir­tear con Javier y al pro­pio tiem­po Juli­ja ve en el hués­ped la for­ma de poder libe­rar­se de su bru­tal padre. Es aquí que se pro­du­ce el enfren­ta­mien­to de las dos muje­res tra­tan­do de sedu­cir a Javier como así tam­bién la vio­len­ta reac­ción de Ante al des­cu­brir las inten­cio­nes de su hija. De este modo el film va adqui­ri­len­do el carác­ter de un thri­ller en don­de todo está pre­pa­ra­do para que la tóxi­ca rela­ción de la mucha­cha con su padre lle­gue a estallar.

El elen­co se desem­pe­ña remar­ca­ble­men­te des­ta­can­do en espe­cial la nota­ble carac­te­ri­za­ción de Fili­po­vić como la joven ansio­sa de lograr su inde­pen­den­cia así como la de Lučev ani­man­do al des­pre­cia­ble machis­ta quien es cons­cien­te de que su fami­lia lo detes­ta. Por su par­te la foto­gra­fía de Hélè­ne Lou­vart cap­ta mag­ní­fi­ca­men­te la belle­za de la isla real­za­da por el colo­ri­do del ardien­te mar que se con­vier­te en un per­so­na­je adi­cio­nal de esta historia.

Este dra­ma croa­ta demues­tra la inusual madu­rez de Kusi­ja­no­vić como rea­li­za­do­ra cons­ti­tu­yen­do una muy bue­na car­ta de pre­sen­ta­ción para sus futu­ros proyectos.

Futu­ra (Ita­lia)

Pie­tro Mar­ce­llo, Ali­ce Roh­wa­cher y Fran­ce­so Mun­zi, tres impor­tan­tes direc­to­res de Ita­lia de la pre­sen­te gene­ra­ción, efec­túan un via­je a tra­vés del país con el pro­pó­si­to de entre­vis­tar a ado­les­cen­tes y jóve­nes entre 15 y 20 años de edad a fin de reca­bar sus pun­tos de vis­ta sobre cómo avi­zo­ran el futuro.

Futu­ra

Ese reco­rri­do a lo lar­go de Ita­lia que comen­zó en febre­ro de 2020 abar­có dife­ren­tes zonas urba­nas como asi­mis­mo rura­les de Roma, Milán, Nápo­les, Pisa, Turín, Savo­na, Vene­cia, Tren­to, Tre­vi­so, Pisa, Caglia­ri, Viter­bo, y Bres­cia; en esas entre­vis­tas que se rea­li­zan en gru­pos se detec­tan jóve­nes de dife­ren­te con­di­ción social, eco­nó­mi­ca e inte­lec­tual, quie­nes en mayor o menor gra­do res­pon­den a las pre­gun­tas de sus interlocutores.

Algu­nas res­pues­tas se carac­te­ri­zan por un mar­ca­do pesi­mis­mo al enfa­ti­zar que se vive en una socie­dad muy indi­vi­dua­lis­ta con un mun­do en deca­den­cia y sin aguar­dar mejo­ras en tal sen­ti­do. Otras opi­nio­nes coin­ci­den en afir­mar que no hay gran espe­ran­za de con­ce­bir un futu­ro pro­mi­so­rio en la Ita­lia actual y que resul­ta­ría con­ve­nien­te tra­ba­jar en el exte­rior. En el comen­ta­rio sobre las redes socia­les resul­ta intere­san­te escu­char cómo varios jóve­nes sos­tie­nen que las mis­mas cons­ti­tu­yen una pla­ga que alie­na a la per­so­na sin con­du­cir a algo posi­ti­vo y por lo tan­to es nece­sa­rio afir­mar­se en la vida real; indi­rec­ta­men­te hay refe­ren­cias acer­ca de cómo la tec­no­lo­gía afec­ta las rela­cio­nes personales.

La nece­si­dad de obte­ner en el futu­ro un buen tra­ba­jo que per­mi­ta una vida dig­na es lo que esta juven­tud aspi­ra pero para varios sub­sis­te la duda de si real­men­te una bue­na for­ma­ción aca­dé­mi­ca per­mi­ti­rá lograr­lo. En cuan­to a la pro­fe­sión que les gus­ta­ría ejer­cer, las res­pues­tas varían inclu­yen­do la de tra­ba­jar de actor en la tele­vi­sión, ser fut­bo­lis­ta, desem­pe­ñar­se como cri­mi­nó­lo­go foren­se, aspi­rar a ser médi­co, lograr ser exper­ta en belle­za, etc.

La pan­de­mia no se encuen­tra ausen­te del repor­ta­je y en ese aspec­to no hay res­pues­ta pre­ci­sa de cómo será el mun­do una vez que esta pesa­di­lla con­clu­ya; de todos modos, los vene­cia­nos lamen­tan la mane­ra en que el mal­di­to Covid afec­tó al turis­mo de la región que cons­ti­tu­ye su prin­ci­pal fuen­te de recursos.

De modo gene­ral que­da la impre­sión de las ansie­da­des, sue­ños y temo­res de una juven­tud cuya res­pues­ta sobre el futu­ro no resul­ta muy con­cre­ta; eso en par­te se debe a que la pre­gun­ta sobre el tema es muy amplia y no per­mi­te pro­fun­di­zar dema­sia­do; así hay quie­nes res­pon­den que en tiem­pos tan cam­bian­tes sólo se pue­de saber lo que ocu­rri­rá, maña­na, pasa­do o qui­zá has­ta algu­nos meses más pero impo­si­ble de aven­tu­rar­se a pre­de­cir lo que acon­te­ce­rá den­tro de 10 años. De todos modos, que­da como resul­ta­do un docu­men­tal que cap­ta el espí­ri­tu que ani­ma a la gene­ra­ción naci­da en el siglo actual y des­ti­na­da a vivir en un mun­do incier­to e inseguro.

Le Bal des Folles (Fran­cia)

En el fir­ma­men­to cine­ma­to­grá­fi­co de Fran­cia, Méla­nie Lau­rent se dis­tin­gue como una de las más des­ta­ca­das actri­ces y direc­to­ras. Tras su actua­ción en más de 35 pelí­cu­las y 4 lar­go­me­tra­jes como rea­li­za­do­ra, aho­ra retor­na con Le Bal des Folles don­de ade­más de asu­mir uno de los dos roles pro­ta­gó­ni­cos, es tam­bién la direc­to­ra y auto­ra del guión com­par­ti­do con Chris­tophe Deslandes.

Le Bal des Folles

El dra­ma trans­cu­rre en Fran­cia hacia fina­les del siglo 19 pre­sen­tan­do a Eugé­nie (Lou de Laâ­ge) quien es una joven que está dota­da de un don espe­cial por el que oye y ve a los muer­tos. De libre espí­ri­tu y libe­ral para las cos­tum­bres de la épo­ca y per­te­ne­cien­do a un hogar de la alta bur­gue­sía, su fami­lia se encuen­tra alar­ma­da por sus visio­nes cre­yen­do que hay algo raro en ella; con­se­cuen­te­men­te, su padre deci­de inter­nar­la ‑en con­tra de su volun­tad- en la clí­ni­ca neu­ro­ló­gi­ca de Pitié-Sal­pê­triè­re ubi­ca­da en París, diri­gi­da por el pro­fe­sor Jean-Mar­tin Char­cot (Gré­goi­re Bon­net) quien es con­si­de­ra­do un pio­ne­ro de la psiquiatría.

Prác­ti­ca­men­te ence­rra­da y pri­va­da de liber­tad, el sitio no pue­de resul­tar más depri­men­te para ella al tener que con­vi­vir con muje­res de toda edad diag­nos­ti­ca­das de his­te­ria, epi­lep­sia y de enfer­me­dad men­tal. A pesar de los esfuer­zos que Eugé­nie rea­li­za demos­tran­do que está en su sano jui­cio, nada cam­bia has­ta el momen­to en que se vin­cu­la con Gene­viè­ve (Méla­nie Lau­rent), la enfer­me­ra de la uni­dad neu­ro­ló­gi­ca que se encuen­tra ator­men­ta­da por la muer­te de su her­ma­na; cuan­do la joven le demues­tra que efec­ti­va­men­te es capaz de comu­ni­car­se con el espí­ri­tu de su her­ma­na, Gene­viè­ve le ayu­da­rá a cam­biar su destino.

https://www.youtube.com/watch?v=K0JI-jes0Es

Basa­da en la pre­mia­da nove­la de la escri­to­ra Vic­to­ria Mas publi­ca­da en 2019, la adap­ta­ción cine­ma­to­grá­fi­ca de Lau­rent res­pe­ta la ver­sión ori­gi­nal, trans­mi­tien­do muy bien la miso­gi­nia de la épo­ca, el con­ro­ver­ti­do rol que en cier­tos casos asu­me la psi­quia­tría en nom­bre de la obje­ti­vi­dad cien­tí­fi­ca — en este caso a tra­vés del méto­do emplea­do por el nar­ci­sis­ta Char­cot– y sobre todo el tra­to muchas veces inhu­mano reci­bi­do por los pacientes.

A las irre­pro­cha­bles actua­cio­nes de Laâ­ge como la des­afor­tu­na­da Eugé­nie y de Lau­rent como la huma­na enfer­me­ra se aña­de la remar­ca­ble pues­ta escé­ni­ca de la cineas­ta; la mis­ma alcan­za su cli­max en el gran bai­le que rea­li­za el hos­pi­tal para los habi­tan­tes de París en don­de las inter­nas dis­fra­za­das con extra­va­gan­tes atuen­dos dan­zan al com­pás de los valses.

Los Gira­so­les de Van Gogh

SUN­FLO­WERS

El renom­bra­do docu­men­ta­lis­ta David Bic­kers­taff retor­na para ofre­cer otro valio­so film con Sun­flo­wer (Gran Bre­ta­ña)  basa­do en la obra de Vin­cent van Gogh.

SUN­FLO­WERS (Foto: Exhi­bi­tion on Screen)

Los gira­so­les figu­ran entre algu­nos de los más famo­sos tra­ba­jos del genial artis­ta. En una remar­ca­ble expo­si­ción el Museo Van Gogh de Ams­ter­dam echa una nue­va mira­da a las cin­co ver­sio­nes publi­ca­das de los gira­so­les en un flo­re­ro. El docu­men­tal explo­ra las muchas pre­gun­tas y mis­te­rios que envuel­ven a estos tra­ba­jos en lo rela­ti­vo a qué es lo que Van Gogh tra­tó de expre­sar en esta crea­ción artís­ti­ca y cómo difie­re a tra­vés de sus dife­ren­tes ver­sio­nes. Es así que el públi­co podrá ente­rar­se a tra­vés de un via­je que lo trans­por­ta­rá al Museo de Ams­ter­dam, la Natio­nal Gallery de Lon­dres, el Museo de Arte de Fila­del­fia, el Som­po Museo de Arte de Tokio y la Nue­va Pina­co­te­ca de Munich.

Cada pin­tu­ra es dife­ren­te y tie­ne su pro­pia y úni­ca his­to­ria, a tra­vés de uno de los más famo­sos y tur­bu­len­tos perío­dos en la his­to­ria del arte. Todas las cin­co pin­tu­ras se encuen­tran en un esta­do deli­ca­do y es por eso que resul­ta difí­cil que estas ver­sio­nes pue­dan ser mos­tra­das nue­va­men­te. Es así que a tra­vés de este rele­van­te docu­men­tal de Bic­kers­taff con la narra­ción en off del actor Jamie de Cour­cey, el públi­co tie­ne la opor­tu­ni­dad de acce­der a esta expo­si­ción vir­tual en la pan­ta­lla de los cines.

Con una dura­ción de 85 minu­tos, esta pro­duc­ción de Exhi­bi­tion on Screen será exhi­bi­da en selec­tas salas de Cine­plex el 12 de sep­tiem­bre de 2021