THE INSPECTION. Estados Unidos, 2022. Un film escrito y dirigido por Elegance Bratton. 95 minutos
Con el antecedente de algunos buenos cortometrajes, el realizador Elegance Bratton debuta en este largometraje autobiográfico en donde relata el adiestramiento recibido como soldado del ejército americano.

Jeremy Pope
En un emotivo drama que se sitúa a principios de siglo Bratton, basado en su propia formación militar en la que sirvió desde 2005 hasta 2010, reconstruye a través de la ficción su experiencia valiéndose de Ellis French (Jeremy Pope) como su alter ego. Este muchacho afroamericano al comenzar el relato encuentra obstáculos para ingresar a la casa de su madre Inez (Gabrielle Union) en Trenton, a fin de recoger su certificado de nacimiento requerido para que pueda enlistarse en el ejército; habiendo sido echado del hogar a los 16 años por ser gay y obligado a vivir durante largo tiempo de manera precaria, a pesar de los 10 años transcurridos la homofóbica Inez que es guardiana de prisión persiste en no aceptar la homosexualidad de su hijo.
La historia cobra vuelo cuando French se apresta a ingresar al ejército como un modo de recobrar su dignidad y demostrar su masculinidad. Tras un previo interrogatorio realizado en donde la ideología política ‑no ser comunista- y la orientación sexual están en juego, queda reclutado y a partir de allí comienza el duro entrenamiento a cargo de Laws (Bokeem Woodbine), el implacable comandante de la unidad quien trata a los reclutas como si fueran animales salvajes.
A través de su dura experiencia Ellis igualmente es objeto de discriminación racial a través del bullying recibido por Marine Harvey (McCaul Lombardi), uno de sus compañeros. Pero lo que más gravita en el relato es el esfuerzo que este recluta debe efectuar para ocultar su condición sexual. Eso le engendra dificultad al sentirse atraído por Rosales (Raúl Castillo), el joven sargento instructor, quien demuestra un interés por él; de todos modos, Ellis debe guardar el mayor cuidado posible de disimular sus emociones al no estar seguro si acaso hay algo más que Rosales siente por él. En otros aspectos del relato, el realizador enfatiza la tensa relación existente entre Ellis y su madre, así como el gran interés del soldado en que su progenitora asista a la ceremonia de graduación.
En general, el severo adiestramiento militar no ofrece algo diferente de lo ya expuesto en otros filmes de esta naturaleza en donde no están ausentes algunos signos de violencia. Con todo, el trabajo de Bratton queda realzado por la muy buena puesta escénica que está al servicio de la impecable narración: así queda evidenciado cómo el firme propósito de encontrar un sentido a su vida junto con la determinación y perseverancia que lo anima, este soldado puede superar los inconvenientes interpuestos por su diferente orientación sexual.
Las sólidas interpretaciones del elenco constituyen uno de los importantes valores del film y en tal sentido tanto la de Pope, transmitiendo emoción y ternura como el atribulado recluta, así como la de Woodbine como el feroz sargento, son irreprochables; asimismo Union y Castillo se desempeñan con solvencia en sus respectivos personajes.
En esencia, en su ópera prima Bratton ha tratado con sobriedad y loable honestidad el controvertido tópico de la homosexualidad en el ejército, lo que permite generar favorables expectativas para sus futuros proyectos. Jorge Gutman