METRONOM / RADIO METRONOM. Rumania-Francia, 2022. Un film escrito y dirigido por Alexandru Belc. 102 minutos
Agraciado con el premio al mejor director en la sección Un Certain Regard del festival de Cannes de 2022, en su primer largometraje como realizador Alexandru Belc ofrece un relato de ficción que se desarrolla en Rumania en 1972 durante el régimen de Nicolae Ceauşescu.

Serban Lazarovici y Mara Bugarin
El guión del realizador se centra en dos jóvenes estudiantes de Bucarest que asisten al último año de enseñanza media, Ana (Mara Bugarin) y Sorin (Serban Lazarovici) quienes están unidos románticamente. Ella está apenada porque su novio viajará con su familia a Alemania por haber obtenido el permiso para emigrar de Rumania. En el día en que transcurre la acción, la joven es invitada por su amiga Roxana (Mara Vicoli) para asistir esa noche a una fiesta que realizará en su casa. Si en principio la triste Ana no tiene intención de asistir, posteriormente decide hacerlo; aunque su padre (Mihai Calin), no ofrece objeción alguna, su madre (Andreea Bibiri) se opone terminantemente a que lo haga; no obstante Ana logra escaparse de su hogar a fin de encontrar en la fiesta a Sorin, antes de su partida que tendrá lugar en la jornada siguiente.
El realizador capta muy bien el clima juvenil en que transcurre la reunión donde los jóvenes del curso se encuentran animados bebiendo, bailando y oyendo las canciones y música de jazz y rock que se transmiten a través del popular programa de radio Metronom animado por el censurado periodista rumano Cornel Chiriac, quien tuvo que huir del país por criticar al gobierno; éste es un programa transmitido desde Alemania por Radio Free Europe difundiéndose ilegalmente en Rumania. A través de dicha audición además de la música se puede estar al tanto de lo que realmente está aconteciendo en el mundo; es así que en esa fiesta los jóvenes deciden escribir una carta de agradecimiento a Chiriac, sin sospechar que esa misiva sería interceptada por Securitate, la policía secreta de Rumania. Eso resulta demoledor para los asistentes que terminan siendo arrestados, bajo riesgo de ser encarcelados y que sus familiares igualmente resulten penalizados.
Frente a esta situación Ana es sometida a un exhaustivo interrogatorio por un superior funcionario de la Securitate (Vlad Ivanov) en la que amablemente la exige a retractarse del hecho, situación a la que por lealtad a sus compañeros ella rehúsa hacerlo. Es encomiable el fiel retrato efectuado por Belc del despertar de la inocencia de una sana y optimista juventud cuyos sueños se ven frustrados viviendo bajo un sistema de opresión y en donde lamentablemente puede anidar la traición como tabla de salvación.
A la magnífica actuación de la joven Bugarin transmitiendo la variada emoción que embarga a Ana, se une la excelente caracterización de Ivanov como el villano agente estatal. Con una remarcable reproducción de la época en que transcurre y la lograda fotografía de Tudor Vladimir Panduru, resulta promisorio el debut de Belc como realizador y guionista denunciando los efectos perniciosos de la nefasta dictadura rumana bajo la égida del comunismo. Jorge Gutman