THE FRIEND. Estados Unidos, 2024. Un film escrito y dirigido por Scott McGehee y David Siegel. 119 minutos
Una humana historia se aprecia en The Friend reseñando la amistosa relación mantenida con un animal y la forma en que puede influir en una persona.
Los realizadores Scott McGehee y David Siegel han adoptado la novela homónima de Sigrid Nunez de 2018 para brindar un relato dramático resaltado por la presencia de un corpulento perro.

Noemi Watts y Bing en THE FRIEND
La historia que se desarrolla en Manhattan presenta a Iris (Naomi Watts) una escritora que conlleva una vida tranquila y en cierta forma solitaria habitando en un departamento de un edificio ubicado en West Village. Es considerable su sorpresa cuando se entera del repentino suicidio de Walter (Bill Murray), un reputado escritor y profesor que ha sido su mentor y con quien ha mantenido una compleja relación. Es así que asiste a su funeral donde se hallan su señora (Noma Dumezweni), dos ex esposas (Constante Wu y Carla Gugino) como también una hija adulta (Sarah Pidgeon). Días después la viuda solicita a Iris que se haga cargo de Apollo (Bing), el enorme perro danés muy querido por Walter, cumpliendo de este modo el deseo del difunto.
Nada se sabe acerca del motivo del suicidio y porqué Iris es la encargada de ocuparse de todo lo que Walter dejó atrás. Lo concreto es que a pesar de la reluctancia en ocuparse de Apollo, Iris no ve otra opción que la de ser responsable de su cuidado. Aunque al principio la relación de la guardiana con el canino no es muy armoniosa, no pasa mucho tiempo para que ella vuelque su afecto hacia el animal, quien con su mirada un tanto melancólica la hace presumir que el perro siente la ausencia de Walter. Establecida la conexión entre ambos, Iris debe sortear el inconveniente de mantener a Apollo porque el conflictivo encargado del edificio (Felix Solis) le hace saber que está prohibida la tenencia de animales; a todo ello la vecina Marjorie (Ann Dowd) se muestra preocupada por Iris.
Más allá del esfuerzo emprendido por conseguir que Apollo pueda convivir en su departamento sin restricción alguna, el relato se centra fundamentalmente en el vínculo existente entre ambos. Así el animal constituye para Iris una catarsis que mitiga el conflicto existencial que atraviesa tratando de escribir una novela basada en dicha experiencia e imponer su talento creativo de escritora.
Con excepción del tema central, la película no agrega mayores incidentes de envergadura dramática y en tal sentido una escena fantasiosa en la que Iris reprocha al fantasma de Walter por su suicidio y haber dejado a su perro, resulta decididamente rebuscada. Sin que provoque una gran emoción, además de la remarcable actuación de Watts y la breve aunque correcta participación de Murray lo que más trasciende en esta historia es el excelente desempeño de Big donde el canino, sin duda muy bien amaestrado, al principio refleja su pesar por no tener a su dilecto amigo Walter, así como posteriormente demuestra su complacencia por el inmenso cariño que Iris le dispensa.
Mediante un final decididamente previsible, el film correctamente realizado se deja ver y sin duda atraerá a quienes consideran que el perro es el mejor amigo del ser humano. Jorge Gutman