Excén­tri­ca Come­dia de Horror

TOGETHER. Aus­tra­lia-Esta­dos Uni­dos, 2025. Un film escri­to y diri­gi­do por Michael Shanks. 100 minutos

Tras haber rea­li­za­do un par de cor­tos, un video y par­ti­ci­pa­do en series tele­vi­si­vas, Michael Shanks debu­ta en el lar­go­me­tra­je incur­sio­nan­do en el géne­ro de horror; en tal sen­ti­do tra­ta de emu­lar al remar­ca­ble rea­li­za­dor David Cro­nen­berg aun­que sin lle­gar a su nivel de excelencia.

Ali­son Brie y Dave Franco

La pelí­cu­la es pro­ta­go­ni­za­da por Dave Fran­co y Ali­son Brie, quie­nes como matri­mo­nio en la vida real trans­mi­ten aquí una logra­da quí­mi­ca acto­ral. En la his­to­ria ima­gi­na­da por Shanks, Tim (Fran­co) y Millie (Brie) han con­vi­vi­do como pare­ja duran­te 10 años; a ins­tan­cias de ella que ha sido con­tra­ta­da como maes­tra de escue­la en una zona cam­pes­tre, han deci­di­do dejar la ciu­dad, don­de él como músi­co de una ban­da de rock aspi­ra tener éxi­to. En la des­pe­di­da que sus ami­gos ofre­cen a la pare­ja, se nota que hay algo extra­ño en la rela­ción que los une cuan­do Millie delan­te de todos le pro­po­ne a Tim casa­mien­to y él hesi­ta ante tal pro­pues­ta. Hay otros indi­cios en don­de pare­ce­ría que la pasión de anta­ño ha dis­mi­nui­do, pese a que ambos decla­ran seguir amándose.

Una vez ya ins­ta­la­dos en la nue­va casa, al cami­nar por una zona bos­co­sa, ambos ter­mi­nan atra­pa­dos en una grie­ta sub­te­rrá­nea; en don­de Tim estan­do sedien­to de sed bebe agua de una fuen­te cer­ca­na. Des­pués de per­noc­tar, al día siguien­te un raro fenó­meno se pro­du­ce cuan­do al des­per­tar las pan­to­rri­llas de ambos se encuen­tran pega­das y hacen un esfuer­zo para su des­pe­gue. A par­tir de allí al retor­nar a la vivien­da Tim comien­za a adop­tar una rara acti­tud como si una fuer­za extra­ña pare­cie­ra con­tro­lar su cuer­po y en com­ple­ta depen­den­cia de los movi­mien­tos que rea­li­za su mujer.

De allí en más el film adquie­ra un cli­ma de angus­tian­te horror que sería inapro­pia­do reve­lar su con­te­ni­do. El guión del rea­li­za­dor no pue­de evi­tar el recu­rrir a algu­nas situa­cio­nes caren­tes de lógi­ca como asi­mis­mo secuen­cias super­na­tu­ra­les a fin de crear el nece­sa­rio terror capaz de sacu­dir a la audien­cia; en tal sen­ti­do, hay un sub­ya­cen­te humor que halla su máxi­ma expre­sión en una memo­ra­ble esce­na sexual.

Con un des­en­la­ce un tan­to dis­cu­ti­ble, este absur­do dra­ma psi­co­ló­gi­co explo­ran­do la com­ple­ji­dad emo­cio­nal que emer­ge en la code­pen­den­cia de la unión román­ti­ca resul­ta via­ble no obs­tan­te las incon­gruen­cias men­cio­na­das. A la correc­ta pues­ta escé­ni­ca de Shanks y sus impac­tan­tes efec­tos visua­les, se agre­ga la lúci­da actua­ción de su redu­ci­do elen­co. Ade­más de la bre­ve par­ti­ci­pa­ción de Damon Herri­man como un cole­ga de Millie quien se intere­sa por sus pro­ble­mas per­so­na­les, lo más tras­cen­den­te es la com­po­si­ción que Fran­co y Brie logran de sus per­so­na­jes. .La actriz da con el tono pre­ci­so expo­nien­do la ambi­va­len­cia sen­ti­men­tal de Millie como la mujer res­pon­sa­ble que por una par­te comien­za a per­der inte­rés en su pare­ja pero asi­mis­mo no pue­de dejar de que­rer­lo; por su par­te Fran­co trans­mi­te con luci­dez al inma­du­ro y vul­ne­ra­ble indi­vi­duo que es cons­cien­te de su exi­to­sa aman­te pero que poco pue­de hacer por remediarlo.

En con­clu­sión: Together satis­fa­rá a los aman­tes del géne­ro quie­nes poco les impor­ta­rá si lo que con­tem­plan resul­ta un tan­to des­ca­be­lla­do o esca­sa­men­te verosímil.
Jor­ge Gutman

El roman­ti­cis­mo fran­cés en su mejor expresión

ROMÉO ET JULIET­TE 

Des­pués de haber sido trans­mi­ti­do en direc­to des­de el Metro­po­li­tan Ope­ra (Met) a los cines cana­dien­ses, los aman­tes de la ópe­ra ten­drán una nue­va opor­tu­ni­dad de juz­gar Roméo et Juliet­te del com­po­si­tor fran­cés Char­les Gou­nod y libre­to de Jules Bar­bier y Michel Carré.

(Foto: Marty Sohl/Met)

Basa­do en la tra­ge­dia homó­ni­ma de William Sha­kes­pea­re, don­de dos jóve­nes aman­tes son mor­tal­men­te con­de­na­dos debi­do a los enfren­ta­mien­tos de fami­lias riva­les, esta ópe­ra fue repre­sen­ta­da por pri­me­ra vez en el Théâ­tre-Lyri­que Impé­rial du Châ­te­let de París, en abril de 1867. Su éxi­to resul­tó inme­dia­to y en ese mis­mo año logró atraer a la audien­cia de los prin­ci­pa­les audi­to­rios de Europa.

Nadi­ne Sie­rra y Beja­min Bernheim. (Foto: Marty Sohl/Met)

Esta pro­duc­ción del Met cuya pues­ta en esce­na per­te­ne­ce al pres­ti­gio­so direc­tor Bartlett  Sher corres­pon­de a la de La Sca­la de Milán que pre­via­men­te se pre­sen­tó por pri­me­ra vez en el Fes­ti­val de Salz­bur­go en 2008 y fue repre­sen­ta­da en el Met en 2017; en esta ver­sión su acción trans­cu­rre en la ciu­dad de Vero­na del siglo XVIII.

Como un buen ejem­plo del clá­si­co roman­ti­cis­mo fran­cés, Gou­nod cen­tra­li­za su aten­ción en sus dos pro­ta­go­nis­tas crean­do cua­tro gran­des due­tos, don­de entre los mis­mos se des­ta­can uno que es can­ta­do en la esce­na del bal­cón y el otro que tie­ne lugar en el encuen­tro final en la esce­na de la tum­ba. Ade­más de los due­tos, la ópe­ra cuen­ta con mag­ní­fi­cas arias como es el caso de “Je veux vivre”.

Enca­be­zan­do el cali­fi­ca­do elen­co se encuen­tran la gran soprano esta­dou­ni­den­se Nadi­ne Sie­rra y el gran tenor fran­cés Ben­ja­min Bernheim. Según las opi­nio­nes ver­ti­das por los crí­ti­cos neo­yor­ki­nos en opor­tu­ni­dad de su pri­me­ra repre­sen­ta­ción del 7 de mar­zo últi­mo, ambos can­tan­tes sus­ci­ta­ron admi­ra­ción asu­mien­do por com­ple­to las iden­ti­da­des de Julie­ta y Romeo, trans­mi­tien­do inten­sa­men­te el dra­ma de los des­afor­tu­na­dos enamorados.

El elen­co que acom­pa­ña a Sie­rra  y Bernheim está inte­gra­do por el barí­tono Will Liver­man (Mer­cu­tio, el ami­go de Romeo), el tenor Fre­de­rick Ballen­ti­ne (Tybalt, el pri­mo de Julie­ta), el barí­tono bajo Alfred Wal­ker (Lau­rent, el frai­le con­fi­den­te de Romeo), el barí­tono bajo Nathan Berg (Capu­le­to, jefe de fami­lia y padre de Julie­ta), el barí­tono Richard Berns­tein (el Con­de de Vero­na) la mez­zo soprano Eve Gigliot­ti (Ger­tru­de, la nodri­za de Juliet­te) y la mez­zo soprano Samantha Han­key (el paje de Romeo). La orques­ta del Met es diri­gi­da por su direc­tor musi­cal Yan­nick Nézet-Séguin.

La esce­no­gra­fía fue dise­ña­da por Michael Year­gan, el ves­tua­rio por Cathe­ri­ne Zuber y la ilu­mi­na­ción por Jen­ni­fer Tip­ton. 

La ópe­ra será retrans­mi­ti­da a los cines cana­dien­ses per­te­ne­cien­tes a Cine­plex, el 30 de julio y el 2 de agos­to de 2025

Empá­ti­ca His­to­ria de Refugiados

TO A LAND UNK­NOWN. Gran Bre­ta­ña-Gre­cia-Dina­mar­ca-Paí­ses Bajos-Ale­ma­nia-Qatar-Terri­to­rios Pales­ti­nos. Un film de Mah­di Flei­fel 105 minutos

El rea­li­za­dor Mah­di Flei­fel naci­do en Dubai y resi­den­te de Dina­mar­ca que cre­ció en un cam­po del Líbano, se ha ins­pi­ra­do para con­si­de­rar uno de los gra­ves pro­ble­mas que afec­tan a la huma­ni­dad. Es así que en To a Land Unk­nown cen­tra su aten­ción en la odi­sea de los refu­gia­dos bus­can­do un lugar en el mun­do don­de poder sobrevivir.

Aram Sab­bah y Mah­mood Bakri

Basa­do en un guión com­par­ti­do con Fyzal Bou­li­fa y Jason McCol­gan, el rea­li­za­dor intro­du­ce a Cha­ti­la (Mah­mood Bakri) y Reda (Aram Sab­bah), dos pri­mos pales­ti­nos que han lle­ga­do a Ate­nas indo­cu­men­ta­dos pro­ce­den­tes del Líbano. Vivien­do en barrios mar­gi­na­les de la ciu­dad, tra­tan de emi­grar para poder lle­gar a Ale­ma­nia y allí ins­ta­lar una cafe­te­ría; sin embar­go, la tarea a empren­der no es nada fácil en la medi­da que para obte­ner fal­sos pasa­por­tes depen­den del tra­fi­can­te Mar­wan (Mon­zer Reyah­nah) que obvia­men­te les exi­ge dine­ro, ade­más del mon­to nece­sa­rio para poder via­jar al país ger­mano. A fin de reu­nir el finan­cia­mien­to nece­sa­rio recu­rren a cier­tas rate­rías como cuan­do en la esce­na ini­cial se los ve arre­ba­tan­do una car­te­ra a una mujer para final­men­te com­pro­bar que sólo había 5 euros.

La situa­ción per­so­nal entre los pri­mos es bien dife­ren­te. Cha­ti­la tie­ne a su mujer Nabi­la (Cha­sem Lena) y un hiji­to de dos años que se hallan en un cam­po de refu­gia­dos del Líbano, con quien se comu­ni­ca por telé­fono y aguar­dan­do que los pue­da traer a Ale­ma­nia con el dine­ro de su tra­ba­jo; muy dife­ren­te es la situa­ción de Reda que no tie­ne fami­lia pro­pia y tra­ta de rege­ne­rar­se de su adic­ción a las dro­gas apo­ya­do por Cha­ti­la, aun­que le resul­ta difí­cil lograr­lo; sien­do ése el úni­co pun­to con­flic­ti­vo que exis­te entre ambos pri­mos, el fuer­te lazo que los une impi­de que la amis­tad resul­te afec­ta­da. El pro­ble­ma se agu­di­za cuan­do Reda des­pil­fa­rra par­te del dine­ro reu­ni­do en la adqui­si­ción de heroí­na que la con­su­me en com­pa­ñía de Abu Love (Moua­laz Alshal­touh), otro per­ti­naz adic­to; para recu­pe­rar par­te de esa suma Reda no tie­ne repa­ros en prostituirse.

El rela­to adquie­re un dis­tin­ti­vo matiz cuan­do ambos salen al encuen­tro de Malik (Moham­mad Asu­ra­fa), un ado­les­cen­te de 13 años, oriun­do de Gaza y sin padres quien tra­ta de via­jar a Ita­lia don­de resi­de su tía (Manal Awad). Es así que Cha­ti­la en su inten­to de ayu­dar al mucha­cho urde un plan en el que par­ti­ci­pa­rá Tatia­na (Ange­li­ki Papou­lia), una afa­ble mujer grie­ga que Cha­ti­la lle­gó a cono­cer, para que ella se haga pasar por la madre de Malik a fin de que él pue­da efec­tuar el viaje.

Sin entrar a deta­llar la pro­se­cu­ción de esta his­to­ria bas­ta anti­ci­par que va adqui­rien­do el tono de un inten­so thri­ller a medi­da que los dos pri­mos para con­se­guir el dine­ro nece­sa­rio, recu­rren a una amo­ral estra­te­gia a expen­sas de terceros.

Imbui­do de un con­te­ni­do huma­nis­ta con una remar­ca­ble direc­ción de Flei­fel y un elen­co de pri­mer nivel enca­be­za­do por las exce­len­tes actua­cio­nes de Bakri y Sab­bah, el film lle­ga legí­ti­ma­men­te a emo­cio­nar, evi­tan­do sen­ti­men­ta­lis­mo alguno. Este dra­ma per­mi­te tes­ti­mo­niar cómo la pobre­za, la des­igual­dad social y las impla­ca­bles gue­rras des­ata­das en varias regio­nes del mundo,obligan a ino­cen­tes per­so­nas a des­pla­za­re en cali­dad de refu­gia­dos; al no tener nada que per­der, están dis­pues­tos a arries­gar­lo todo, como en el caso de los dos pro­ta­go­nis­tas de este som­brío rela­to que dejan­do un sabor amar­go se asi­mi­la a un autén­ti­co docu­men­tal. Jor­ge Gutman

Impac­tan­te Documental

APO­CA­LIP­SIS EN LOS TRÓ­PI­COS. Bra­sil, 2025. Un docu­men­tal de Petra Cos­ta. 110 minu­tos Dis­po­ni­ble en Netflix

Des­pués de haber ofre­ci­do el exce­len­te docu­men­tal Al Filo de la Demo­cra­cia (2019) cen­tra­do en el jui­cio polí­ti­co que des­ti­tu­yó a Dil­ma Rou­seff y encar­ce­ló a Lula Da Sil­va, la direc­to­ra Petra Cos­ta ofre­ce en Apo­ca­lip­sis en los Tró­pi­cos otro impac­tan­te docu­men­to mos­tran­do el accio­nar de los sec­to­res más radi­ca­les de la igle­sia evan­gé­li­ca de Brasil.

Una esce­na del documental

Des­pués de seña­lar el gran cre­ci­mien­to regis­tra­do en los últi­mos 40 años de quie­nes pro­fe­san dicho cre­do, el docu­men­tal mues­tra en qué for­ma ha influi­do la actua­ción del millo­na­rio pas­tor evan­ge­lis­ta Silas Mala­faia, líder del minis­te­rio pen­te­cos­tal Vic­to­ria en Cris­to vin­cu­la­do a la Asam­blea de Dios. Habien­do here­da­do la ideo­lo­gía de Billy Graham, que a tra­vés de la tele­vi­sión ha sido el impor­tan­te pre­cur­sor de este cre­do reli­gio­so, pue­de con­si­de­rar­se a Mala­faia como su fiel dis­cí­pu­lo. Median­te su caris­má­ti­ca per­so­na­li­dad fla­ge­lan­do al mar­xis­mo y al comu­nis­mo ha logra­do cap­tar la aten­ción de los sec­to­res más des­fa­vo­re­ci­dos de la pobla­ción. De allí en más este reli­gio­so de la extre­ma dere­cha, ha obra­do pode­ro­sa­men­te para pro­mo­ver la carre­ra polí­ti­ca de su ami­go Jair Bol­so­na­ro quien logró cata­pul­tar­lo como pre­si­den­te de la nación en 2019.

Entre otros aspec­tos, la pelí­cu­la des­ta­ca cómo a tra­vés de las ple­ga­rias y ora­cio­nes podrá el cre­do sobre­lle­var los efec­tos de la pan­de­mia pese a que la acción reza­ga­da del gobierno con­tri­bu­yó a regis­trar el ele­va­do núme­ro de 700.000 víc­ti­mas, lo que en tal aspec­to ha sido el segun­do país más alto del mun­do; a eso se agre­ga la apa­ri­ción del pre­si­den­te en varios actos reli­gio­sos. Con todo, el acto más con­tun­den­te de la infil­tra­ción reli­gio­sa en la polí­ti­ca se mani­fies­ta cuan­do nue­va­men­te Mala­faia ejer­ce su influen­cia para con­se­guir que el Sena­do apro­ba­se en diciem­bre de 2021 la incor­po­ra­ción del pas­tor pres­bi­te­riano André Men­do­nça como miem­bro de la Cor­te Suprema.

El film se bene­fi­cia de las entre­vis­tas que la direc­to­ra tuvo la opor­tu­ni­dad de rea­li­zar a Mala­faia como así tam­bién de impor­tan­te mate­rial de archi­vo. Es así como pue­de ver­se cómo el triun­fo ajus­ta­do de Lula Da Sil­va en la segun­da vuel­ta de las elec­cio­nes de 2022 como repre­sen­tan­te de la izquier­da moti­vó que Bol­so­na­ro y su con­se­je­ro hayan recu­rri­do a la difu­sión de noti­cias fal­sas con el pro­pó­si­to de mani­pu­lar la opi­nión públi­ca al seña­lar que los cómpu­tos han sido des­vir­tua­dos y des­co­no­cien­do de ese modo la derro­ta; eso se agra­vó cuan­do el 8 de enero de 2023, una sema­na des­pués de que Lula Da Sil­va fue­se pre­si­den­te se pro­du­je­ron seve­ros dis­tur­bios en edi­fi­cios guber­na­men­ta­les por par­te de mani­fes­tan­tes de la extre­ma derecha.

Median­te la ágil narra­ción de Cos­ta el docu­men­tal con­cen­tra la aten­ción del espec­ta­dor demos­tran­do cómo la fe reli­gio­sa que teó­ri­ca­men­te es de natu­ra­le­za espi­ri­tual se entro­me­te en la ideo­lo­gía polí­ti­ca, ale­gan­do que “Bra­sil es del señor Jesús”, lo que pone en jaque al sis­te­ma demo­crá­ti­co del país.

En los cré­di­tos fina­les se lee que en 2022 el 70% de los evan­ge­lis­tas vota­ron por Bol­so­na­ro, más que cual­quier otro gru­po demo­grá­fi­co. En junio de 2023. la Cor­te Elec­to­ral de Bra­sil decla­ró a Bol­so­na­ro inele­gi­ble has­ta 2030, por abu­so de poder polí­ti­co e infor­ma­ción fal­sa sobre las vota­cio­nes. Asi­mis­mo, en noviem­bre de 2024 la poli­cía fede­ral con­clu­yó que Jair Bol­so­na­ro diri­gió una orga­ni­za­ción cri­mi­nal que qui­so dar­le un gol­pe de esta­do a Lula Da Sil­va. Jor­ge Gutman

Comen­ta­rio de Fil­mes de Fantasia

Cró­ni­ca de Jor­ge Gutman

He aquí la eva­lua­ción de 4 pelí­cu­las pre­sen­ta­das en el Fes­ti­val Fan­ta­sia

La Cit­tà Proibi­ta (Ita­lia)

En un rela­to en el que pre­do­mi­nan varios géne­ros muy bien cohe­sio­na­dos, el direc­tor ita­liano Gabrie­le Mai­net­ti ofre­ce una de las mejo­res pelí­cu­las del festival.

La tra­ma comien­za en una zona rural de Chi­na duran­te el perío­do en que el país adop­tó la polí­ti­ca de que un matri­mo­nio no podía tener más que un solo hijo. En ese con­tex­to un padre ense­ña a sus dos hiji­tas Yun, la mayor y Mei, la menor, el arte del kung-fu para que en el futu­ro pue­dan defen­der­se en la vida; cuan­do ines­pe­ra­da­men­te irrum­pe la poli­cía Mei es ocul­ta­da de inme­dia­to por su pro­ge­ni­tor para demos­trar que Yun es su úni­ca hija.

De inme­dia­to la acción se tras­la­da unos quin­ce años des­pués en don­de en el mul­ti­ét­ni­co sec­tor de Roma lle­ga la adul­ta Mei (Yaxi Liu) quien no habien­do teni­do noti­cias de Yun des­de que se tras­la­dó a Ita­lia, su pro­pó­si­to es el de reen­con­trar­la. Para ello se diri­ge al res­tau­ran­te de Alfre­do (Luca Zin­ga­ret­ti) con quien ella había man­te­ni­do rela­cio­nes; al no ubi­car­lo se encuen­tra con su hijo Mar­ce­llo (Enri­co Bore­llo) para que le haga cono­cer su para­de­ro, aun­que él tam­bién igno­ra dón­de está su padre como tam­po­co lo sabe su madre Lore­lla (Sabri­na Feri­lli), así como Anni­ba­le (Mar­co Gia­lli­ni), el malean­te ami­go del des­apa­re­ci­do Alfredo.

De allí en más y a pesar de que Mei des­co­no­ce por com­ple­to la len­gua de Dan­te, median­te remar­ca­bles esce­nas de lucha, de mane­ra drás­ti­ca­men­te desa­fian­te se las verá enfren­tan­do a un tal Wang (Chun­yu Shanshan), que es un explo­ta­dor de inmi­gran­tes y pros­ti­tu­tas, como así tam­bién a quie­nes se le van inter­po­nien­do en el camino. Cuan­do Mei des­cu­bre lo que acon­te­ció con Yun, su sed de ven­gan­za es imparable.

Si bien las secuen­cias de artes mar­cia­les que están bri­llan­te­men­te coreo­gra­fia­das ocu­pan con­si­de­ra­ble par­te del metra­je, las mis­mas están bien inter­ca­la­das en el mar­co de una tier­na his­to­ria román­ti­ca que invo­lu­cra a Mei y Marcello.

La exce­len­cia del film se mani­fies­ta en varios aspec­tos. En pri­mer lugar, es admi­ra­ble el desem­pe­ño de Liu tan­to como actriz trans­mi­tien­do el pro­fun­do sen­ti­mien­to de her­man­dad que la ani­ma, como así tam­bién por su mag­ní­fi­co domi­nio de las artes mar­cia­les. Asi­mis­mo, el guión del rea­li­za­dor escri­to con Ste­fano Bises y Davi­de Serino acer­ta­da­men­te refle­ja las dos cul­tu­ras pre­va­le­cien­tes en el barrio chino de la ciu­dad eter­na que están muy bien cap­ta­das por la foto­gra­fía de Pao­lo Carnera.

Con la diná­mi­ca direc­ción de Mai­net­ti, este melo­dra­ma fami­liar nutri­do de espec­ta­cu­la­res luchas logra que la audien­cia asis­ta a un entre­te­ni­mien­to de nota­ble calidad.

Maya don­ne moi un titre (Fran­cia)

Aquí bien pue­de apli­car­se el refrán de Bal­ta­zar Gra­cián de que “lo bueno si bre­ve, dos veces bueno”. Abor­dan­do el géne­ro de la ani­ma­ción, en tan solo 62 minu­tos el vete­rano rea­li­za­dor Michel Gondry ofre­ce un cáli­do y emo­ti­vo rela­to que ape­la a los sen­ti­mien­tos de la gen­te adul­ta como asi­mis­mo al de los peque­ños espectadores.

Con inne­ga­ble ido­nei­dad y ape­lan­do a una admi­ra­ble ima­gi­na­ción Gondry vuel­ca su amor hacia su hiji­ta Maya de 4 años median­te una ori­gi­nal fan­ta­sía. En esta his­to­ria de fic­ción la niña y su papá no habi­tan geo­grá­fi­ca­men­te en el mis­mo lugar; en con­se­cuen­cia a fin de man­te­ner el lazo pater­nal, le sugie­re a Maya que le dé un títu­lo para con­ce­bir una ori­gi­nal his­to­ria ani­ma­da en don­de ella será su protagonista.

Es así que median­te cada dibu­jo ani­ma­do que el padre ela­bo­ra emplean­do pape­les recor­ta­dos y tije­ra en mano se asis­te a varias his­to­rias narra­das en off por Pie­rre Niney. El terre­mo­to de Maya en París, la sire­na Maya y el teso­ro, Maya y los gatos, Maya y los pája­ros, Maya poli­cía, Maya y los ani­ma­les mági­cos, son algu­nos de los cuen­tos que tan­to la niña como la audien­cia dis­fru­tan ple­na­men­te. A tra­vés de los mis­mos Maya entra en con­tac­to con diver­sos ani­ma­li­tos como en el caso de unas tra­vie­sas ardi­llas pose­sio­nán­do­se de hama­cas, peces que hablan, un trío de feli­nos delin­cuen­tes ade­más de entrar en con­tac­to con gigan­tes­cos robots.

Median­te una ani­ma­ción arte­sa­nal sin ape­lar a sofis­ti­ca­das téc­ni­cas, Gondry acier­ta con este encan­ta­dor rela­to don­de ade­más de la ver­da­de­ra hija del rea­li­za­dor en pape­les secun­da­rios aso­man Miriam Mate­jovsky, la madre de Maya, como asi­mis­mo Ste­ven y Ani­ta Mate­jovsky, sus abue­los maternos.

En sín­te­sis, este tierno, poé­ti­co y can­do­ro­so film de ani­ma­ción imbui­do de buen humor, es sin duda el más per­so­nal de Gondry ofre­cien­do un tri­bu­to a su ado­ra­da Maya.

Cie­lo (Boli­via-Gran Bretaña)

Aun­que se tra­te de una copro­duc­ción, Cie­lo del rea­li­za­dor espa­ñol Alber­to Sciam­ma es autén­ti­ca­men­te boli­via­na. Habien­do com­pe­ne­tra­do de la cul­tu­ra pre­va­le­cien­te en dicho país sud­ame­ri­cano, el esme­ra­do guión del cineas­ta adop­ta un cli­ma de autén­ti­ca fan­ta­sía en don­de es nece­sa­ria­men­te dejar­se lle­var por la narra­ti­va impre­sa por el cineas­ta a fin de apre­ciar el sen­ti­mien­to que ani­ma al relato.

La his­to­ria se cen­tra en San­ta (Fer­nan­da Gutié­rrez Aran­da). una niña de 8 años que vivien­do en una aldea del deso­la­do alti­plano de Boli­via des­pués de haber­se tra­ga­do un pes­ca­do y mata­do a su mal­va­do padre, cele­bra esa vic­to­ria con su madre a quien inme­dia­ta­men­te mata, ponien­do su cuer­po en un barril con sal­ta e ini­cian­do un surrea­lis­ta via­je; el mis­mo tie­ne por obje­to revi­vir a su pro­ge­ni­to­ra que a tra­vés de las estre­llas del cie­lo ambas serán con­du­ci­das al paraí­so per­mi­tien­do así que su madre aban­do­ne su vida de pobre­za. En ese via­je sal­drá al encuen­tro de un cura, un gru­po de muje­res indí­ge­nas lucha­do­ras lide­ra­das por La Rei­na (Marie­la Sala­verry) y muy en espe­cial con un aba­ti­do poli­cía (Fer­nan­do Arze Echa­lar), que ve en la niña una suer­te de alma gemela.

Si bien en pala­bras lo des­crip­to pue­da resul­tar extra­ño, lo cier­to es que la tra­yec­to­ria de dicho peri­plo impre­so de sim­bo­lis­mos e imbui­dos de cier­tos aspec­tos teo­ló­gi­cos con­cen­tran la aten­ción del espec­ta­dor siem­pre aler­ta en lo que sobrevendrá.

La rique­za del film des­can­sa en varios aspec­tos. Visual­men­te, es esplen­do­ro­sa la foto­gra­fía de Alex Met­cal­fe per­mi­tien­do que con sus majes­tuo­sas imá­ge­nes de inusi­ta­da belle­za, la audien­cia se invo­lu­cre en lo que está pre­sen­cian­do median­te una sin­gu­lar expe­rien­cia sen­so­rial. El otro sus­tan­cial valor de esta his­to­ria radi­ca en la actua­ción de Gutié­rrez Aran­da; esta peque­ña y extra­or­di­na­ria actriz con­si­gue trans­mi­tir el impac­to emo­cio­nal de una niña tra­tan­do de sobre­vi­vir en un ambien­te hos­til y cre­yen­do que en ese ima­gi­na­ti­vo paraí­so celes­tial encon­tra­rá el lugar más ade­cua­do para ella y su que­ri­da madre.

En suma, con la per­cep­ti­va direc­ción de Sciam­ma en una his­to­ria deci­di­da­men­te per­so­nal, un irre­pro­cha­ble elen­co enca­be­za­do por la inigua­la­ble Fer­nan­da y un cali­fi­ca­do equi­po téc­ni­co se asis­te a una sen­si­ble y poé­ti­ca fábu­la, cuya favo­ra­ble impre­sión per­sis­te mucho des­pués de con­clui­da su visión.

Old Guys in Bed (Esta­dos Unidos)

La erró­nea per­cep­ción de que en el cre­púscu­lo de la vida des­apa­re­ce el amor y la sexua­li­dad, que­da des­men­ti­da en la reali­dad tal como lo con­si­de­ra en esta come­dia sen­ti­men­tal el mul­ti­fa­cé­ti­co y vete­rano actor Jean-Pie­rre Ber­ge­ron quien a los 73 años de edad por pri­me­ra vez se ubi­ca detrás de la cáma­ra en cali­dad de director.

Basa­da en su expe­rien­cia per­so­nal, el guión del novel cineas­ta enfo­ca a Paul (Duff Mac­Do­nald), un sexa­ge­na­rio his­to­ria­dor de cine gay que para miti­gar su sole­dad inten­ta conec­tar­se con algu­na per­so­na de su mis­ma orien­ta­ción sexual a fin de estar acom­pa­ña­do y asi­mis­mo poder dis­fru­tar del pla­cer dis­pen­sa­do por el sexo. Para lograr su pro­pó­si­to, al no ser ducho de cómo tra­bar cono­ci­mien­to en línea, logra el apo­yo de su joven sobri­na Caitlin (Joan Hart) para asesorarlo.

Con­se­cuen­te­men­te con­si­gue conec­tar­se con Bill (Paul James Saun­ders), un inmi­gran­te hún­ga­ro de 70 años con quien des­pués de varios con­tac­tos en línea un roman­ce comien­za a flo­re­cer y en don­de el encuen­tro físi­co ple­na­men­te lo con­fir­ma. Sin embar­go sur­gi­rán ines­pe­ra­dos obs­tácu­los para que la espe­ran­za y dicha de Paul se obstaculice.

Con­fron­tan­do la dura expe­rien­cia del recha­zo, Ber­ge­ron des­ti­la en su rela­to un sabor agri­dul­ce a tra­vés de un rela­to sobria­men­te rea­li­za­do. Aven­tu­rán­do­se en un terreno poco fre­cuen­ta­do por el cine como el de la atrac­ción ejer­ci­da en gen­te de edad madu­ra, se asis­te a un tierno rela­to refle­jan­do que en cual­quier eta­pa de nues­tra exis­ten­cia, la cone­xión huma­na de amar y ser ama­do es un ele­men­to esen­cial para apre­ciarr la vida con optimismo.