Un Nos­tál­gi­co Final

DOWN­TON ABBEY: THE GRAND FINA­LE. Gran Bre­ta­ña-Esta­dos Uni­dos, 2025. Un film de Simon Cur­tis. 123 minutos

Este film de Simon Kur­tis es la con­ti­nua­ción de Down­ton Abbey A New Era rea­li­za­da en 2022 y que comen­zó con Down­ton Abey en 2019; es así que tal como lo enun­cia su títu­lo Down­ton Abbey: The Grand Fina­le es la con­clu­sión de la tri­lo­gía basa­da en la exi­to­sa serie tele­vi­si­va con­ce­bi­da y escri­ta por el renom­bra­do nove­lis­ta bri­tá­ni­co Julian Fello­wes a lo lar­go de seis tem­po­ra­das, entre 2010 y 2015. En tal sen­ti­do cabe seña­lar que como un retra­to de la aris­to­crá­ti­ca socie­dad bri­tá­ni­ca hacia el final de una era, esta sun­tuo­sa pro­duc­ción cum­ple amplia­men­te su propósito.

Una esce­na del film

El guión de Fello­wes con­ti­núa ubi­can­do la acción en 1930 con el esce­na­rio cen­tral del cas­ti­llo cam­pes­tre de Down­ton Abbey don­de habi­tan Lord Robert Craw­ley (Hugh Bone­vi­lle) y su espo­sa Cora (Eli­za­beth McGo­vern). El comien­zo del rela­to enfo­ca a dicho matri­mo­nio que atra­vie­sa un momen­to difí­cil debi­do a que su hija Lady Mary (Miche­lle Doc­kery) se divor­cia de su mari­do Henry Tal­bot (Matthew Goo­de) por haber­la enga­ña­do. Ese hecho escan­da­li­za a la alta socie­dad por trans­gre­dir los valo­res mora­les impe­ran­tes y en con­se­cuen­cia Mary que­da mar­gi­na­da del círcu­lo social. A su vez las difi­cul­ta­des finan­cie­ras de la fami­lia agre­gan más leña al fuego.

Sin entrar a rela­tar las varias sub­tra­mas que emer­gen de la plu­ma de Fello­wes, el film adquie­re rele­van­cia al ilus­trar cómo el trans­cur­so del tiem­po demues­tra que el mun­do está cam­bian­do; es así que los miem­bros de la noble­za deben ajus­tar­se con los nue­vos hábi­tos que con­fi­gu­ra la tran­si­ción de la socie­dad tra­di­cio­nal a la moder­na, aspec­tos que tam­bién influi­rán en el com­por­ta­mien­to que habrá de pre­va­le­cer entre amos y sirvientes.

Nutri­do de los jugo­sos diá­lo­gos pro­vis­tos por el inge­nio­so guión, el rea­li­za­dor ha reu­ni­do en su vas­to elen­co a varios artis­tas que han par­ti­ci­pa­do en el capí­tu­lo pre­vio; ade­más de incluir a Bon­ne­vi­lle, McGo­vern y en espe­cial la sóli­da actua­ción de Doc­kery, retor­nan Allen Leech como el radi­cal repu­bli­cano irlan­dés Tom Bran­son, Domi­nic West como el pre­su­mi­do actor Guy Dex­ter, Robert James-Collier ani­man­do al mayor­do­mo Tho­mas Barrow, Jim Car­ter com­po­nien­do al anti­guo encar­ga­do Tomas Barrow y Phy­llis Logan como su espo­sa Elsie. Al repar­to se incor­po­ran en esta opor­tu­ni­dad Ales­san­dro Nivo­la, Paul Gia­mat­ti, Joely Richard­son y Simon Rus­sel Bea­le; a esos nom­bres se agre­ga el de Arty Froushan encar­nan­do a Noel Coward, el úni­co per­so­na­je real, cuyas obser­va­cio­nes socia­les que emer­gen en las nove­las del excep­cio­nal escri­tor se ajus­tan ade­cua­da­men­te a la temá­ti­ca del film.

En su aspec­to for­mal el film impre­sio­na por su rique­za visual. Entre otros aspec­tos, la cáma­ra del fotó­gra­fo Ben Smithard ilus­tra el mag­ní­fi­co esplen­dor de High­cle­re Castle don­de Down­ton Abbey fue fil­ma­do; no menos impre­sio­nan­te es el lujo­so ves­tua­rio de Anna Robins y a ello cabe aña­dir el mag­ní­fi­co dise­ño de pro­duc­ción de Donald Woods con sus impo­nen­tes decorados.

Como es bien sabi­do en el film pre­ce­den­te el per­so­na­je de la viu­da con­de­sa y matriar­ca fami­liar Vio­le­ta Craw­ley inter­pre­ta­do por la legen­da­ria Mag­gie Smith falle­ce y ese hecho en cier­ta for­ma pre­mo­ni­to­ria acon­te­ció real­men­te con el dece­so de la excep­cio­nal actriz en sep­tiem­bre de 2024. Es así que este film que ha sido dedi­ca­do a la gran dama bri­tá­ni­ca des­ti­la una inevi­ta­ble nostalgia.

En suma, Cur­tis ha logra­do un bro­che de oro con esta remar­ca­ble pin­tu­ra de épo­ca que cier­ta­men­te satis­fa­rá amplia­men­te a una audien­cia selec­ti­va. Jor­ge Gutman

Fil­mes Eva­lua­dos-TIFF 2025 (2)

Cró­ni­ca de Jor­ge Gutman

My Father’s Sha­dow (Gran Bre­ta­ña-Nige­ria).

No es fre­cuen­te pre­sen­ciar fil­mes pro­ve­nien­tes de Nige­ria, por lo tan­to resul­ta más que bien­ve­ni­do esta dra­má­ti­ca pelí­cu­la del novel rea­li­za­dor Aki­no­la Davies Jr. en el que median­te un rela­to semi bio­grá­fi­co el aspec­to polí­ti­co se entre­mez­cla con su pro­pia vivencia.

My Father’s Shadow

El guión del cineas­ta escri­to con su her­mano Wale Davis ubi­ca la acción en 1993, en la vís­pe­ra de las pri­me­ra elec­ción demo­crá­ti­ca don­de el pue­blo espe­ran­za­do de Nige­ria, des­pués de varios años de dic­ta­du­ra mili­tar aguar­da el triun­fo del can­di­da­to pre­si­den­cial MKO Abio­la. En ese mar­co ambien­tal Fola­rin (Sope Diri­su) des­pués de cier­to tiem­po de haber esta­do ale­ja­do de su fami­lia regre­sa a la remo­ta aldea don­de viven sus hijos Remi (Chi­bui­ke Mar­ve­llous Egbo) de 11años y Akin (God­win Egbo) tres años menor. Des­pués de dis­cul­par­se ante ellos por su lar­ga ausen­cia Fola­rin deci­de lle­var a los niños a la ciu­dad de Lagos que ellos des­co­no­cen, en tan­to que la madre se encuen­tra tra­ba­jan­do fue­ra del hogar.

Des­pués de una acci­den­ta­da tra­ve­sía en auto­bús, al lle­gar a des­tino el padre los lle­va al lugar don­de tra­ba­ja para tra­tar de reco­brar de su super­vi­sor seis meses de sala­rio impa­go. En otros aspec­tos, duran­te esa jor­na­da tran­si­tan­do por la ciu­dad, los chi­cos lle­gan a cono­cer a los ami­gos de su pro­ge­ni­tor, pos­te­rior­men­te se diri­gen a una pla­ya, a ello le sigue un paseo en un par­que de diver­sio­nes, para con­ti­nuar en luga­res de bue­na comi­da y una visi­ta a un bar don­de Fola­rin reme­mo­ra haber cono­ci­do a la mujer que lle­ga­ría ser su esposa.

El direc­tor efec­túa una impe­ca­ble narra­ción al enfo­car cómo los niños van des­cu­brien­do un mun­do total­men­te des­co­no­ci­do como a su vez va emer­gien­do un sóli­do lazo con el padre que has­ta enton­ces había per­ma­ne­ci­do ausen­te de sus vidas. La ama­ble atmós­fe­ra crea­da a tra­vés del pla­cer com­par­ti­do entre el pro­ge­ni­tor y sus hijos se ve per­tur­ba­da cuan­do la pobla­ción dis­pues­ta a fes­te­jar el resul­ta­do de las elec­cio­nes ve ese sue­ño trun­co dado que el dic­ta­dor mili­tar Ibrahim Baban­gi­da anu­la el sufra­gio rea­li­za­do; la gran des­ilu­sión de los habi­tan­tes gene­ra la erup­ción de vio­len­tos dis­tur­bios; en con­se­cuen­cia Fola­rin no pue­de deter­mi­nar cómo podrá retor­nar sus hijos a la aldea y reen­con­trar a su madre.

Que­da como resul­ta­do una con­mo­ve­do­ra ópe­ra pri­ma de Aki­no­la Davies refle­jan­do el sen­ti­mien­to pater­nal de un hom­bre que ale­ja­do del hogar por razo­nes de tra­ba­jo, a lo lar­go de un inten­so día con­si­gue gran­jear­se el cari­ño de sus hijos, dejan­do la impre­sión de que rea­li­za­rá todo lo que esté a su alcan­ce para que ellos pue­dan acce­der a un futu­ro más pro­mi­so­rio. A la inme­jo­ra­ble actua­ción de Diri­su se une la auten­ti­ci­dad brin­da­da por los dos chi­cos, que son igual­men­te her­ma­nos en la vida real.

To the Vic­tory (Ucra­nia-Lithua­nia)

La impla­ca­ble gue­rra a la que Ucra­nia ha sido cas­ti­ga­da por Rusia des­de febre­ro de 2022 adquie­re una dimen­sión dis­tin­ti­va en este dis­tó­pi­co dra­ma con­ce­bi­do por el rea­li­za­dor, guio­nis­ta y actor Valentyn Vas­ya­novych ima­gi­nan­do qué es lo que ocu­rre con su país des­pués que el con­flic­to concluya.

To the Victory

La pelí­cu­la trans­cu­rre en Ucra­nia en octu­bre de 2026 en don­de en los cré­di­tos ini­cia­les se lee que la pobla­ción ha dis­mi­nui­do con­si­de­ra­ble­men­te y que actual­men­te 12 millo­nes de ucra­nia­nos viven fue­ra del país y no ven nin­gún futu­ro pro­mi­so­rio. En ese con­tex­to se halla Valik (Vas­ya­novych) un direc­tor de cine de 50 años que resi­de en Kiev y está en el pro­ce­so de roda­je de un film con­tan­do con el apo­yo de su pro­duc­tor (Volodymyr Yatsen­ko).

Vivien­do con su hijo Yaros­lav (Hryho­riy Nau­mov) de 18 años, Valik dis­ta de sen­tir­se con­for­ta­ble tenien­do en cuen­ta que su que­ri­da espo­sa Sofia (Marian­na Novi­ko­va) y su joven hija deja­ron Ucra­nia al prin­ci­pio de la gue­rra para ins­ta­lar­se en Vie­na. Sin tener gran comu­ni­ca­ción con su hijo por estar ape­ga­do todo el día en el compu­tador y en tan­to que su anciano padre Tato (Volodymyr Kuz­netsov) requie­re de su cui­da­do, el úni­co solaz lo encuen­tra en el víncu­lo man­te­ni­do con su noble ami­go Vlad (Vla­dien Odudenko).

El pro­pó­si­to de Vas­ya­novych es ilus­trar a tra­vés de su per­so­na­je cómo los cole­ta­zos de la gue­rra han sem­bra­do un cli­ma emo­cio­nal de inse­gu­ri­dad en la pobla­ción que ha sobre­vi­vi­do el con­flic­to; eso con­tras­ta con quie­nes han emi­gra­do y en tal sen­ti­do la nota emo­ti­va del film radi­ca cuan­do des­pués de una visi­ta de Sofia a Kiev, ella le comu­ni­ca a su espo­so que segui­rá vivien­do en Aus­tria, por lo que la vida en común con él ya no será posible.

No obs­tan­te las bue­nas inten­cio­nes del rea­li­za­dor, su narra­ti­va es errá­ti­ca al ir intro­du­cien­do esce­nas pres­cin­di­bles que dis­traen de su tema cen­tral; eso influ­ye para que el rela­to no lle­gue a cobrar el vigor dra­má­ti­co capaz de sus­ci­tar la aguar­da­da emo­ción. De todos modos, es loa­ble el men­sa­je opti­mis­ta de Vas­ya­novych dejan­do entre­ver que quie­nes han opta­do seguir resi­dien­do en Ucra­nia alber­gan la espe­ran­za de que el país habrá de recu­pe­rar­se con­du­cien­do final­men­te hacia la vic­to­ria, tal como lo enun­cia el títu­lo del film.

Nou­ve­lle Vague (Fran­cia)

Habien­do sido aplau­di­da en el Fes­ti­val de Can­nes de este año, el públi­co asis­ten­te al TIFF ha teni­do la opor­tu­ni­dad de apre­ciar esta pelí­cu­la del talen­to­so rea­li­za­dor esta­dou­ni­den­se Richard Lin­kla­ter que cons­ti­tu­ye su pri­me­ra incur­sión rea­li­za­da en idio­ma fran­cés. Des­pués de nota­bles tra­ba­jos regis­tra­dos en su fil­mo­gra­fía, Nou­ve­lle Vague rati­fi­ca su gran ver­sa­ti­li­dad en la, recrea­ción del roda­je de À bout de souf­flé, la revo­lu­cio­na­ria pelí­cu­la de 1960 del míti­co cineas­ta Jean-Luc Godard.

Nou­ve­lle Vague

La pres­ti­gio­sa revis­ta fran­ce­sa Cahiers du Ciné­ma ha sido la cuna don­de han emer­gi­do renom­bra­dos crí­ti­cos de cine que al poco tiem­po irrum­pie­ron en cali­dad de direc­to­res dota­dos de un espí­ri­tu reno­va­dor y que por tal moti­vo fue­ron con­si­de­ra­dos los expo­nen­tes de la Nou­ve­lle Vague (nue­va ola). Es así que apro­pia­da­men­te Lin­kla­ter, antes de con­si­de­rar el foco cen­tral del rela­to, en una sober­bia recrea­ción ambien­tal mues­tra al renom­bra­do direc­tor ita­liano Rober­to Ros­se­lli­ni visi­tan­do las ofi­ci­nas de Cahiers du Ciné­ma don­de rea­li­za una expo­si­ción a los crí­ti­cos allí pre­sen­tes sobre los fun­da­men­tos de la cinematografía.

De inme­dia­to, la acción trans­cu­rre algu­nos años des­pués don­de ya habían hecho sus pri­me­ras armas los rea­li­za­do­res Clau­de Cha­brol, Eric Roh­mer, Jac­ques Rivet­te, entre otros, en tan­to que Fran­co­is Truf­faut se apres­ta­ba a estre­nar en el Fes­ti­val de Can­nes de 1959 su estu­pen­da ópe­ra pri­ma Los 400 Gol­pes. Es así que tra­tan­do de emu­lar a sus cole­gas de la revis­ta y deseo­so de con­cre­tar su pri­mer lar­go­me­tra­je, Jean-Luc Godard (Gui­llau­me Mar­beck) logra con­ven­cer al pro­duc­tor Geor­ges de Beau­re­gard (Bruno Drey­fürst) para su finan­cia­mien­to. El paso siguien­te es el de selec­cio­nar a los pro­ta­go­nis­tas del film y es así que con­tra­ta al joven boxea­dor Jean-Paul Bel­mon­do (Aubry Dui­llin) y la actriz ame­ri­ca­na Jean Seberg (Zoey Deu­tch) para asu­mir los roles pro­ta­gó­ni­cos, tenien­do como cola­bo­ra­dor espe­cial al direc­tor de foto­gra­fía Raoul Coutard (Matthieu Penchinat).

De allí en más se asis­te a las dife­ren­tes vici­si­tu­des que moti­va el pro­ce­so de fil­ma­ción inclu­yen­do lo que acon­te­ce detrás de la esce­na en don­de se gene­ran algu­nos roces y des­en­cuen­tros moti­va­dos por la mane­ra par­ti­cu­lar que adop­ta Godard en el roda­je, aña­dien­do asi­mis­mo algu­nos ras­gos excén­tri­cos de su per­so­na­li­dad. Así el equi­po de fil­ma­ción está suje­to a los capri­chos de Godard en la medi­da que el guión del film depen­de de su ins­pi­ra­ción y cuan­do la mis­ma está ausen­te, el novel direc­tor sus­pen­de momen­tá­nea­men­te el roda­je y man­da a su casa a cada uno de los miem­bros del equi­po; eso pro­du­ce la ira de Beau­re­gard ame­na­zan­do can­ce­lar la fil­ma­ción como asi­mis­mo la gran frus­tra­ción de Seberg que hubie­ra pre­fe­ri­do fil­mar con Cha­brol o Truf­faut. Con todo la san­gre no lle­ga al río y es así que des­pués de 20 días con­clu­ye el roda­je con la con­sa­bi­da ale­gría de todo el equipo.

El guión de Holly Gent y Vin­ce Pal­mo es lo sufi­cien­te­men­te ilus­tra­ti­vo mos­tran­do la habi­li­dad de Coutard en refle­jar el alma de las calles de París como esce­na­rio cen­tral de À bout de souf­flé y eso a su vez se refle­ja en la estu­pen­da foto­gra­fía en blan­co y negro que David Cham­bi­lle logra en Nou­ve­lle Vague cap­tan­do mag­ní­fi­ca­men­te a la capi­tal de Fran­cia de aque­lla época.

Fres­ca, lúci­da, esti­mu­lan­te son algu­nos de los adje­ti­vos que mere­ce lo que Lin­kla­ter sin con­ce­sión algu­na logró con este film que con­tó con un exce­len­te elen­co de artis­tas fran­ce­ses y un cuer­po téc­ni­co de pro­duc­ción de remar­ca­ble nivel. Demos­tran­do al igual que Godard su pasión por el cine, Lin­kla­ter efec­túa un mere­ci­do tri­bu­to a los pio­ne­ros de la Nue­va Ola que revo­lu­cio­na­ron al cine francés.

Films Eva­lua­dos-TIFF 2025 (1)

Cró­ni­ca de Jor­ge Gutman

A Use­ful Ghost. (Tai­lan­dia-Fran­cia-Sin­ga­pur),

Los fan­tas­mas con­si­de­ra­dos como almas erran­tes, o bien el espí­ri­tu de una per­so­na muer­ta que sub­sis­ten en algu­nos seres vivos de mane­ra per­cep­ti­ble, es lo que el rea­li­za­dor tai­lan­dés Rat­cha­poom Boon­bun­cha­cho­ke abor­da en A Use­ful Ghost. Com­bi­nan­do la come­dia con la fan­ta­sía y con cier­ta crí­ti­ca social, su acep­ta­ción depen­de­rá del esfuer­zo rea­li­za­do por el espec­ta­dor para dejar a un lado la lógi­ca racio­nal y subor­di­nar­se a la natu­ra­le­za surrea­lis­ta de su temática.

A Use­ful Ghost

Valién­do­se de su pro­pio guión, el rea­li­za­dor ambien­ta su rela­to en Bang­kok, en don­de Lady­boy (Wisa­rut Homhuan) com­prue­ba que la aspi­ra­do­ra que aca­ba de adqui­rir des­car­ga el pol­vo reco­gi­do pro­du­cien­do polu­ción ambien­tal. Alte­ra­do por la situa­ción lla­ma al téc­ni­co Krong (Wan­lop Rung­kum­jad) quien al revi­sar el apa­ra­to obser­va que alber­ga a un fan­tas­ma, de los muchos que pulu­lan por la ciu­dad; de inme­dia­to él le rela­ta a Lady­boy una his­to­ria vin­cu­la­da con esos espectros.

La empre­sa manu­fac­tu­re­ra de las aspi­ra­do­res es mane­ja­da por Suma (Apa­si­ri Nitibhon) cuyo hijo March (Wisa­rut Him­ma­rat) ha per­di­do a su grá­vi­da espo­sa Nat (Davi­ka Hoor­ne) debi­do a la polu­ción; con todo se sola­za a tra­vés de la comu­ni­ca­ción que man­tie­ne con su fan­tas­ma que se encuen­tra den­tro de otra aspi­ra­do­ra. Aun­que la fami­lia de March no quie­re saber nada de fan­tas­mas, recha­zan­do la reen­car­na­ción espec­tral de Nat, pron­ta­men­te Suma des­cu­bre que esa fan­tas­ma­gó­ri­ca pre­sen­cia es capaz de revi­vir a su empre­sa que se encuen­tra en deca­den­cia. La situa­ción se vuel­ve más com­ple­ja cuan­do el Dr. Paul (Gandhi Wasu­vit­cha­ya­git), un impor­tan­te minis­tro de gobierno, soli­ci­ta la ayu­da de Nat para libe­rar­lo de sus pro­pios fantasmas.

Si bien lo des­crip­to resul­ta deci­di­da­men­te absur­do, el cineas­ta tra­ta de insu­flar a esta his­to­ria cier­to con­te­ni­do social al asi­mi­lar la des­igual­dad que en tal aspec­to exis­te entre las aspi­ra­do­ras fan­tas­mas con­fron­ta­das con los vivien­tes seres huma­nos que las emplean. De todos modos, la fan­ta­sio­sa situa­ción plan­tea­da pue­de hoy día no ser tan des­ca­be­lla­da si se tie­ne en cuen­ta que a tra­vés del telé­fono móvil o bien median­te otros medios, la inte­li­gen­cia arti­fi­cial es capaz de conec­tar al géne­ro humano con situa­cio­nes que has­ta hace poco tiem­po atrás pare­cían sin sen­ti­do alguno.

En la ópe­ra pri­ma de Boon­bun­cha­cho­ke es impor­tan­te des­ta­car su inge­nio­si­dad en el humor soca­rrón intro­du­ci­do a esta fábu­la super­na­tu­ral que asi­mis­mo refle­ja ele­men­tos dis­tin­ti­vos de la cul­tu­ra tai­lan­de­sa. Con un rit­mo impre­so que a veces se tor­na irre­gu­lar, la pelí­cu­la resal­ta visual­men­te a tra­vés de la mag­ní­fi­ca foto­gra­fía de Pasit Tan­dae­cha­nu­rat y el remar­ca­ble dise­ño de pro­duc­ción de Rasi­guet Sookkarn.

Mama (Israel-Polo­nia-Ita­lia)

En su pri­mer lar­go­me­tra­je de fic­ción la direc­to­ra israe­lí Or Sinai brin­da un intere­san­te estu­dio carac­te­ro­ló­gi­co de una mujer que tran­si­ta entre dos países.

Mama

En un guión que le per­te­ne­ce Sinai pre­sen­ta a Mila (Evge­nia Dodi­na), quien emi­gró de Polo­nia para lle­gar a Israel en pro­cu­ra de mejo­res ingre­sos que pue­dan sol­ven­tar a su fami­lia. Es así que en las pri­me­ras esce­nas se la ve tra­ba­jan­do como emplea­da domés­ti­ca en el hogar de Gideon (Meir Swi­sa) y Yaf­fa (Che­lli Gol­den­berg), un matri­mo­nio de muy buen nivel eco­nó­mi­co. A ocul­tas de sus patro­nes, ella encuen­tra pla­cer en la rela­ción ínti­ma y a la vez tier­na man­te­ni­da con Duby (Mar­tin Ogbu), un jar­di­ne­ro más joven que ella tra­ba­jan­do en el mis­mo lugar.

La vida de Mila cam­bia cuan­do en una lim­pie­za que rea­li­za lle­ga a acci­den­tar su bra­zo y en con­se­cuen­cia, Yaf­fa, quien siem­pre la tra­ta de modo ama­ble y cor­dial, le sugie­re tomar dos sema­nas de vaca­cio­nes para que pue­da retor­nar a Polo­nia y reen­con­trar­se con los suyos. Siguien­do ese con­se­jo, Mila retor­na a su tie­rra natal sien­do muy bien reci­bi­da por su mari­do Anto­ni (Arka­diusz Jaku­bik) y su joven hija Kasia (Katarzy­na Lubik).

De inme­dia­to Mila se impo­ne de dos hechos que le habían sido ocul­ta­dos. Así se ente­ra que su hija está emba­ra­za­da con la inten­ción de casar­se muy pron­to con su novio Jurek (Kac­per Zalews­ki) y aban­do­nar sus estu­dios uni­ver­si­ta­rios. Asi­mis­mo des­cu­bre que otra mujer (Domi­ni­ka Bed­nar­czyk) ha vivi­do con su espo­so y que a su vez actuó como madre reem­pla­zan­te de Kasia.

La rea­li­za­do­ra expo­ne muy bien el com­por­ta­mien­to de des­ilu­sión de Mila, tenien­do en cuen­ta que des­de Israel ella ha esta­do tra­ba­jan­do para man­te­ner eco­nó­mi­ca­men­te a Anto­ni y a Kasia, ade­más de finan­ciar­le su edu­ca­ción; no menos impor­tan­te es el sue­ño de esta mujer de ver cons­trui­da una nue­va casa para reem­pla­zar a la actual que se halla deteriorada.

Lo des­ta­ca­ble de este rela­to muy bien ambien­ta­do es su cali­fi­ca­do elen­co en don­de resal­ta la ópti­ma carac­te­ri­za­ción de Dodi­na en el rol pro­ta­gó­ni­co; ella trans­mi­te muy bien el sen­ti­mien­to de Mila que en su pro­pó­si­to de recla­mar el con­trol de su fami­lia como pro­vee­do­ra finan­cie­ra de la mis­ma sien­te que lo ha per­di­do, aun­que com­pren­de que no todo se logra con dinero.

En líneas gene­ra­les se asis­te a un hones­to y bien cons­trui­do melo­dra­ma que no obs­tan­te su pre­vi­si­bi­li­dad se apre­cia por la auten­ti­ci­dad que la rea­li­za­do­ra logra de sus bien des­crip­tos personajes.

Left-han­ded Girl (Tai­wán-Fran­cia-Esta­dos Uni­dos-Gran Bretaña).

Un film refle­jan­do las vici­si­tu­des de tres muje­res en la diná­mi­ca capi­tal de Tai­wán es lo que ofre­ce la direc­to­ra Shi-ching Tsou en Left-han­ded Girl, quien retor­na dos déca­das des­pués de haber hecho su pri­me­ra incur­sión en Take Out (2004) jun­to con Sean Baker. Esa satis­fac­to­ria cola­bo­ra­ción con el direc­tor de Ano­ra que obtu­vo la Pal­ma de Oro de Can­nes (2024), aho­ra vuel­ve a mani­fes­tar­se dado que ambos escri­bie­ron el guión de esta acer­ta­da tragicomedia.

Left-han­ded Girl

Fil­ma­do con un iPho­ne la cáma­ra de Tsou adop­ta un rit­mo febril cap­tan­do a Tai­peí tra­vés de dife­ren­tes ángu­los. Allí regre­san Shu-fen (Janel Tsai), una mujer mono­pa­ren­tal quien jun­to con su hija ado­les­cen­te I‑Ann (Shih-yuan M) y la peque­ña I‑Jing (Nina Ye) de cin­co años, des­pués de haber vivi­do en una zona cam­pes­tre. Resi­dien­do en un api­ña­do depar­ta­men­to, cada una de ellas tra­ta de ajus­tar­se a las cir­cuns­tan­cias de habi­tar en la caó­ti­ca ciu­dad. Así para sobre­vi­vir la madre con­si­gue alqui­lar un pues­to de comi­da en un mer­ca­do noc­turno, mien­tras que I‑Ann, no pudien­do afron­tar el cos­to de la uni­ver­si­dad a pesar de ser una inte­li­gen­te estu­dian­te logra un empleo en un cen­tro de belle­za; es allí don­de que­da emba­ra­za­da como con­se­cuen­cia de la rela­ción man­te­ni­da con su jefe; por su par­te la ado­ra­ble y píca­ra I‑Jing comien­za su edu­ca­ción for­mal en la escue­la pri­ma­ria y duran­te su tiem­po libre deam­bu­la por el mercado.

No obs­tan­te la acu­mu­la­ción de deu­das con­traí­das por Shu-fen, que en par­te tra­ta de ayu­dar­la Johnny (Bran­do Huang), el due­ño de un pues­to vecino que está intere­sa­do por ella, lo cier­to es que sus padres para nada se preo­cu­pan y es allí que resul­ta intere­san­te obser­var cómo el fac­tor gené­ri­co influ­ye en el rela­to; eso se mani­fies­ta cuan­do su madre (Xin-Yan Chao) opta por favo­re­cer a su hijo mayor legán­do­le su depar­ta­men­to de Tai­peí, dejan­do a Shu-fen al igual que a sus nie­tas des­pro­vis­tas en la herencia.

Mez­clan­do armo­nio­sa­men­te momen­tos tris­tes con otros ale­gres, la direc­to­ra obtie­ne un film encan­ta­dor gra­cias en bue­na par­te a la exce­len­te quí­mi­ca exis­ten­te entre las actri­ces que inter­pre­tan a la madre y sus hijas; con todo en cier­ta for­ma el alma del rela­to en gran medi­da cau­ti­va por la admi­ra­ble inter­pre­ta­ción de la encan­ta­do­ra niña Nina Ye quien es zur­da, tal como el títu­lo del film lo anti­ci­pa; así cuan­do su vie­jo abue­lo (Akio Chen) le men­cio­na que la izquier­da es la mano del dia­blo y que debe saber mane­jar­se con la dere­cha, ella espon­tá­nea­men­te le res­pon­de que no tie­ne pro­ble­ma alguno de lograr lo que se pro­po­ne tal como lo ha segui­do hacien­do has­ta el presente.

Con este melo­dra­ma sobria­men­te rea­li­za­do la cineas­ta rati­fi­ca su talen­to ofre­cien­do una bue­na pin­tu­ra de la cul­tu­ra tai­wa­ne­sa como asi­mis­mo per­mi­te que la audien­cia se iden­ti­fi­que con las vici­si­tu­des expe­ri­men­ta­das por el trío protagónico.

La Fies­ta Del Cine En Toronto

Una vez más duran­te 12 días la ciu­dad de Toron­to se enga­la­na con el even­to cine­ma­to­grá­fi­co más impor­tan­te de Amé­ri­ca del Nor­te. Cele­bran­do su 50° edi­ción que hoy comien­za y cul­mi­na el 14 de sep­tiem­bre, la pro­gra­ma­ción con­tem­pla 276 pelí­cu­las que inclu­yen 48 cor­tos de dife­ren­tes regio­nes del mundo.

El film inau­gu­ral pre­sen­ta­do en pri­mi­cia mun­dial es John Candy: I Like Me (Esta­dos Uni­dos), docu­men­tal del rea­li­za­dor Colin Hanks. Con­si­de­ra­do Candy como uno de los más apre­cia­dos acto­res del cine y la tele­vi­sión, Hanks cele­bra su vida a tra­vés de mate­rial de archi­vo como asi­mis­mo de tes­ti­mo­nios de su fami­lia y de cole­gas, inclu­yen­do entre otros a Ste­ve Mar­tín, Tom Hanks y Cathe­ri­ne O’Hara.

JOHN CANDY: I LIKE ME

La pelí­cu­la de clau­su­ra a exhi­bir­se el 13 de sep­tiem­bre es Peak Everything (Cana­da) en la que la direc­to­ra y guio­nis­ta cana­dien­se Anne Émond abor­da una come­dia román­ti­ca con con­no­ta­cio­nes eco­ló­gi­cas inter­pre­ta­da por Patrick Hivon y Piper Pera­bo en los roles centrales.

Ade­más de los dos fil­mes men­cio­na­dos que se verán en la sec­ción Gala, la de mayor visi­bi­li­dad, se inclu­ye en la mis­ma A Pri­va­te Life (Fran­cia) de Rebec­ca Zlo­tows­ki; con un repar­to inte­gra­do por Jodie Fos­ter, Daniel Auteuil, Vir­gi­nie Efi­ra y Mathieu Ama­ric; en este thri­ller psi­co­ló­gi­co de tono cómi­co una psi­co­ana­lis­ta pari­si­na se pro­po­ne inves­ti­gar el sos­pe­cho­so sui­ci­dio de una de sus clien­tas por­que ella pre­su­me que fue ase­si­na­da. Otro de los títu­los de Gala es Home­bound (India) de Nee­raj Ghay­wan; a tra­vés de un enfo­que docu­men­tal, esta pelí­cu­la pro­du­ci­da por Mar­tin Scor­ce­se, explo­ra temas de frac­tu­ra social, cas­ta y reli­gión acae­ci­da en India duran­te el perío­do de la pan­de­mia. She Has no Name (Chi­na) del direc­tor Peter Ho-Sun Chan está basa­do en un caso real en el que una mujer es fal­sa­men­te acu­sa­da de haber mata­do a su espo­so en la ciu­dad de Shanghai en 1940.

HOME­BOUND

En la sec­ción Spe­cial Pre­sen­ta­tions se pue­den apre­ciar fil­mes de con­sa­gra­dos auto­res inter­na­cio­na­les. Uno de los títu­los es It Was Just an Acci­dent (Irán-Fran­cia-Luxem­bur­go) del emble­má­ti­co rea­li­za­dor Jafar Panahi, que mere­ci­da­men­te fue ova­cio­na­do por la crí­ti­ca en el Fes­ti­val de Can­nes de este año, habien­do obte­ni­do la codi­cia­da Pal­ma de Oro. Gran expec­ta­ti­va des­pier­ta Fran­kens­tein (Esta­dos Uni­dos) en la adap­ta­ción rea­li­za­da por Gui­ller­mo del Toro de la céle­bre nove­la de Mary She­lley con la actua­ción pro­ta­gó­ni­ca de Oscar Isaac; según lo expre­sa­do por el rea­li­za­dor mexi­cano él ha inten­ta­do explo­rar la tra­ge­dia, la sole­dad y la rela­ción exis­ten­te entre Víc­tor Fran­kens­tein y su crea­ción. En carác­ter de pri­mi­cia mun­dial se pre­sen­ta­rá Franz (Repú­bli­ca Che­ca-Ale­ma­nia-Polo­nia) en el que la cineas­ta pola­ca Agniesz­ka Holland enfo­ca la per­so­na­li­dad del psi­co­ana­lis­ta Kaf­ka en un docu­dra­ma que cap­ta su esen­cia moder­na y atemporal.

En su déci­mo año la sec­ción Plat­form inclu­ye 10 pelí­cu­las des­ti­na­das a resal­tar los tra­ba­jos de inno­va­do­res direc­to­res emer­gen­tes. Entre los títu­los selec­cio­na­dos figu­ra Las Corrien­tes (Argen­ti­na-Sui­za), de la rea­li­za­do­ra argen­ti­na Mila­gros Mumentha­ler; según se anti­ci­pa, la enig­má­ti­ca his­to­ria sigue los pasos de una exi­to­sa esti­lis­ta argen­ti­na de 34 años que en un via­je a Gine­bra se deja lle­var por un impul­so repen­tino que pone su vida en peli­gro; de retorno a Bue­nos Aires, nada comen­ta al res­pec­to pero algo ha cam­bia­do en ella al estar revi­vien­do un pasa­do que creía haber deja­do atrás. Nino (Fran­cia) de la cineas­ta Pau­li­ne Loquès con la inter­pre­ta­ción cen­tral del actor cana­dien­se Théo­do­re Pelle­rin, enfo­ca al per­so­na­je titu­lar a tra­vés de tres días deci­si­vos; enfren­tan­do un pro­ble­ma de salud, sus doc­to­res le han asig­na­do dos tareas vita­les que lo con­du­cen a efec­tuar un via­je a tra­vés de París a fin de reco­nec­tar­se con el mun­do que lo rodea y con­si­go mis­mo. En To The Vic­tory (Ucra­nia-Litua­nia) el guio­nis­ta y direc­tor Valentyn Vas­ya­novych ubi­ca la acción en Ucra­nia, ima­gi­nan­do que la gue­rra hace un año que que­dó atrás; en ese mar­co un direc­tor de cine ucra­niano, sin tra­ba­jo vivien­do con su hijo, en tan­to que su espo­sa y su hija par­tie­ron a Aus­tria años atrás para ini­ciar una vida mejor; se halla con­fun­di­do e inquie­to tra­tan­do de con­ven­cer­se que even­tual­men­te la situa­ción habrá de mejo­rar en su país natal.

NINO

La sec­ción Cen­tre­pie­ce con­tem­pla un amplio pro­gra­ma de 55 pelí­cu­las como pano­ra­ma de la actual pro­duc­ción con­tem­po­rá­nea Entre algu­nos de sus títu­los más rele­van­tes se halla Blue Moon (Esta­dos Uni­dos-Irlan­da) del des­ta­ca­do rea­li­za­dor Richard Lin­kla­ter; el rela­to trans­cu­rre en la his­tó­ri­ca noche del 31 de mar­zo de 1943 en oca­sión del estreno mun­dial de la exi­to­sa come­dia musi­cal Oklaho­ma; mien­tras que des­pués de la repre­sen­ta­ción, su com­po­si­tor Richard Rogers (Andrew Scott) cele­bra el éxi­to obte­ni­do, su letris­ta Lorenz Hart (Ethan Haw­ke) que escri­bió nume­ro­sas can­cio­nes, enfren­ta su des­tro­za­da auto­es­ti­ma debi­do a su adic­ción alcohó­li­ca y a pro­ble­mas de salud men­tal. Expec­ta­ti­va des­pier­ta el bio­grá­fi­co film Duse (Fran­cia-Ita­lia) en el que el direc­tor Pie­tro Mar­ce­llo enfo­ca la vida de la sen­sa­cio­nal y legen­da­ria actriz ita­lia­na Eleo­no­ra Duse a tra­vés de la inter­pre­ta­ción de la talen­to­sa Vale­ria Bru­ni Tedes­chi; el rela­to está ambien­ta­do duran­te la épo­ca de la Gran Gue­rra y el sur­gi­mien­to del fas­cis­mo, ilus­tran­do cómo los cam­bios abrup­tos pro­du­ci­dos reper­cu­tie­ron en la apa­sio­na­da y legen­da­ria Duse. Barrio Tris­te (Colom­bia-Esta­dos Uni­dos) del joven direc­tor de video musi­cal Stillz, explo­ra en su ópe­ra pri­ma la dura reali­dad de la vida en un sec­tor mar­gi­nal de la ciu­dad colom­bia­na de Mede­llín en 1987 a tra­vés de cua­tro ado­les­cen­tes sig­na­dos por la vio­len­cia y la rup­tu­ra social. La tra­ge­dia más tras­cen­den­te de Sha­kes­pea­re es revi­vi­da en la adap­ta­ción de Ham­let (Gran Bre­ta­ña) efec­tua­da por Aneil Karia; la pelí­cu­la trans­cu­rre en la épo­ca actual y ambien­ta­da en la comu­ni­dad suda­siá­ti­ca de Lon­dres, con­tan­do con la vibran­te inter­pre­ta­ción de Riz Ahmed en el per­so­na­je protagónico.

La sec­ción Dis­co­very agru­pa 23 títu­los de más de 30 paí­ses des­ta­can­do los pri­me­ros y segun­dos tra­ba­jos de jóve­nes cineas­tas. Uno de los fil­mes a exhi­bir­se es Din­ner With Friends (Cana­dá) en el que el direc­tor Sasha Leigh Henry enfo­ca a un gru­po de ocho ami­gos de lar­ga data que inter­mi­ten­te­men­te se reúnen en fes­ti­vas comi­das para com­par­tir las ale­grías así como los sin­sa­bo­res de su adul­tez. Noviem­bre (Colom­bia-Méxi­co-Bra­sil-Norue­ga) es la ópe­ra pri­ma del direc­tor colom­biano Tomás Corre­dor, quien recrea el trá­gi­co epi­so­dio ocu­rri­do en Bogo­tá el 6 de noviem­bre de 1985 cuan­do un gru­po de gue­rri­lle­ros del movi­mien­to M‑19 toma por asal­to el Pala­cio de Jus­ti­cia. Oca (Méxi­co-Argen­ti­na) es la ópe­ra pri­ma de Kar­la Badi­llo que se pre­sen­ta­rá en pri­mi­cia mun­dial; según la sinop­sis, la tra­ma con­ce­bi­da por la novel rea­li­za­do­ra gira en torno de una mon­ja a quien se le da la ins­truc­ción de tener una entre­vis­ta con un arzo­bis­po de la igle­sia cató­li­ca recién nom­bra­do y que se halla en un pue­blo cer­cano; su tras­la­do al lugar le per­mi­ti­rá encon­trar­se con­si­go mis­ma a tra­vés de diver­sos per­so­na­jes que se topa en el camino.

OCA

Con 24 fil­mes de 18 paí­ses, los ciné­fi­los encon­tra­rán en la sec­ción Docu­men­ta­les un amplio ran­go de per­so­na­jes de la vida real, inclu­yen­do entre otros a explo­ra­do­res, perio­dis­tas, acti­vis­tas y sol­da­dos. Impor­tan­te de des­ta­car es el docu­men­tal The Road Bet­ween Us: The Ulti­ma­te Res­cue (Cana­dá) del direc­tor cana­dien­se Barry Avrich; su tema se cen­tra en la figu­ra del reti­ra­do gene­ral israe­lí Noam Tibon quien inten­ta res­ca­tar a su fami­lia cuan­do los terro­ris­tas de Hamas inva­den su hogar en la masa­cre del 7 de octu­bre de 2023. En Cover-Up (Esta­dos Uni­dos) Lau­ra Poi­tras y Mark Obenhaus ofre­cen un thri­ller polí­ti­co basa­do en la per­so­na­li­dad de Sey­mour Hersh, gana­dor del Pre­mio Pulitzer de 1970. Como apa­sio­na­do y bri­llan­te perio­dis­ta inves­ti­ga­ti­vo el film expo­ne su labor com­ba­tien­do la vio­len­cia ins­ti­tu­cio­nal y la impu­ni­dad en las agen­cias mili­ta­res y de inte­li­gen­cia de Esta­dos Uni­dos. Gran inte­rés des­pier­ta Nues­tra Tie­rra (Argen­ti­na-Esta­dos Uni­dos-Méxi­co-Fran­cia-Dina­mar­ca-Paí­ses Bajos) con el retorno de la remar­ca­ble direc­to­ra Lucre­cia Mar­tel; la rea­li­za­do­ra con­si­de­ra el ase­si­na­to del acti­vis­ta indí­ge­na Javier Cho­co­bar acon­te­ci­do en octu­bre de 2009, en su lucha por la pro­pie­dad de su tie­rra ubi­ca­da en la pro­vin­cia argen­ti­na de Tucu­mán. En su recien­te tra­ba­jo Orwell: 2+2 = 5 (Est­dos Uni­dos-Fran­cia) el nota­ble direc­tor Raoul Peck ana­li­za cómo la dis­tó­pi­ca nove­la 1984 del visio­na­rio escri­tor Geor­ge Orwell publi­ca­da en 1949, da la impre­sión de haber sido con­ce­bi­da en 2025 en la medi­da que gran par­te de su con­te­ni­do adquie­re indis­cu­ti­ble rele­van­cia actual.

La sec­ción Mid­night Mad­ness carac­te­ri­za­da por ofre­cer fil­mes de acción, horror y fan­ta­sía inclu­ye 10 títu­los sien­do uno de los mis­mos Dust Bunny (Esta­dos Uni­dos), en don­de el debu­tan­te rea­li­za­dor Bryan Fuller rela­ta la maca­bra his­to­ria de una niña de 10 años que pro­cu­ra los ser­vi­cios de un sica­rio (Mads Mik­kel­sen) para eli­mi­nar al mons­truo que se encuen­tra deba­jo de su cama. Otro de los fil­mes es Junk World (Japón) de Takahi­de Hori, cuyo tema enfo­ca un sor­pre­si­vo ata­que a una expe­di­ción con­jun­ta entre huma­nos y clo­nes eman­ci­pa­dos, gene­ran­do una fábu­la caó­ti­ca de via­jes en el tiem­po y dimen­sio­nes para­le­las .Según se anti­ci­pa, The Furious (Hong Kong / Chi­na) del rea­li­za­dor Ken­ji Tani­ga­ki, es un film de fre­né­ti­ca acción que gira en torno de un padre que furio­sa­men­te deci­de hacer jus­ti­cia luchan­do con­tra des­pia­da­dos tra­fi­can­tes huma­nos que han secues­tra­do a su hija.

En su vigé­si­ma quin­ta edi­ción la sec­ción Wave­lengths está con­for­ma­da por 25 nue­vos fil­mes de visio­na­rios auto­res y artis­tas del cine expe­ri­men­tal y de van­guar­da. Entre los títu­los se des­ta­ca el film Magalhães (Por­tu­gal-Espa­ña-Fran­cia-Fili­pi­nas-Tai­wán) del cineas­ta fili­pino Lav Díaz quien con­cen­tra su aten­ción en Fer­nan­do de Maga­lla­nes; el popu­lar actor mexi­cano Gael Gar­cía Ber­nal encar­na al explo­ra­dor y nave­gan­te por­tu­gués que logra la pri­me­ra cir­cun­na­ve­ga­ción del pla­ne­ta y que como bru­tal colo­ni­za­dor es ase­si­na­do en abril de 1521 duran­te su esta­día en Fili­pi­nas. Asi­mis­mo se verá en esta sec­ción Mare’s Nest (Fran­cia-Gran­Bre­ta­ña-Cana­dá) del direc­tor bri­tá­ni­co Ben Rivers; con un esti­lo dis­tin­ti­vo el cineas­ta explo­ra la esen­cia de la infan­cia repre­sen­ta­da por una niña que se aven­tu­ra en un mun­do apo­ca­líp­ti­co sin la pre­sen­cia de adultos.

MAGALHÄES

Como en edi­cio­nes pre­ce­den­tes el TIFF pre­sen­ta­rá la sec­ción Pri­me­ti­me que tie­ne como pro­pó­si­to des­cu­brir series de for­ma narra­ti­va y pro­duc­cio­nes tele­vi­si­vas de alto nivel. Entre los 10 títu­los per­te­ne­cien­tes a 11 paí­ses se des­ta­ca Por­to­be­llo — The Fall of Enzo Tor­to­ra (Ita­lia-Fran­cia) de Mar­co Belloc­chio. La tra­ma enfo­ca la trá­gi­ca his­to­ria verí­di­ca de Enzo Tor­to­ra (1928 – 1988), un famo­so pre­sen­ta­dor de la tele­vi­sión ita­lia­na ade­más de actor, perio­dis­ta y polí­ti­co, que fue injus­ta­men­te acu­sa­do de haber esta­do vin­cu­la­do con trá­fi­co de dro­gas. A tra­vés de seis epi­so­dios la dra­ma­ti­za­ción de este con­tro­ver­ti­do caso judi­cial gene­ra gran expec­ta­ti­va, sobre todo vinien­do de la mano del gran rea­li­za­dor italiano.

Una com­ple­ta infor­ma­ción de todos los fil­mes de las dife­ren­tes sec­cio­nes, inclu­yen­do los cor­to­me­tra­jes, así como los hora­rios y salas de pro­yec­ción se podrá encon­trar en el sitio tiff.net/ScheduleJor­ge Gutman

El gran musical

HAMIL­TON

Cele­bran­do el déci­mo ani­ver­sa­rio de su estreno, el públi­co cana­dien­se ten­drá la oca­sión de pre­sen­ciar la ver­sión de la pro­duc­ción musi­cal HAMIL­TON de Lin-Manuel Miranda.

Lin-Manuel Miran­da. (Foto: mickeyblog.com)

Con­si­de­ra­da una pie­za de arte, el extra­or­di­na­rio suce­so de Broad­way obtu­vo 11 pre­mios Tonys, un Pullitzer ade­más de abrir el camino triun­fal de su autor. La obra se cen­tra en la per­so­na­li­dad de Ale­xan­der Hamil­ton, uno de los padres fun­da­do­res de Esta­dos Uni­dos y el pri­mer Secre­ta­rio del Tesoro.

Ade­más de un exce­len­te elen­co, la pro­duc­ción sobre­sa­le por su dina­mis­mo y su inno­va­do­ra músi­ca que com­bi­na géne­ros como hip-hop, jazz y R&B con el tea­tro tra­di­cio­nal, resal­tan­do un impor­tan­te men­sa­je sobre la liber­tad, demo­cra­cia y perseverancia.

Esta pre­sen­ta­ción fil­ma­da inclu­ye un pró­lo­go deno­mi­na­do “Reu­nien­do la Revo­lu­ción”, ade­más de mate­rial iné­di­to inclu­yen­do entre­vis­tas con los acto­res y los crea­do­res así como una mira­da sobre el impac­to del musi­cal a lo lar­go de diez años.

El musi­cal se podrá ver en Cana­dá en las salas de cine de Cine­plex a par­tir del 5 de Sep­tiem­bre de 2025.