Recrea­ción de una Obra Maestra

NOU­VE­LLE VAGUE. Fran­cia, 2025. Un film de Richard Lin­kla­ter. 105 minutos

Habien­do sido aplau­di­da en el Fes­ti­val de Can­nes de este año y pos­te­rior­men­te en el TIFF, aho­ra se estre­na Nou­ve­lle Vague del talen­to­so rea­li­za­dor esta­dou­ni­den­se Richard Lin­kla­ter que cons­ti­tu­ye su pri­me­ra incur­sión rea­li­za­da en idio­ma fran­cés. Des­pués de nota­bles tra­ba­jos regis­tra­dos en su fil­mo­gra­fía, como el recien­te­men­te juz­ga­do Blue Moon, esta remar­ca­ble pelí­cu­la rati­fi­ca su gran ver­sa­ti­li­dad en la recrea­ción del roda­je de À bout de souf­flé, la indis­cu­ti­ble obra maes­tra del míti­co cineas­ta Jean-Luc Godard rea­li­za­da en 1960.

Una esce­na del film

La pres­ti­gio­sa revis­ta fran­ce­sa Cahiers du Ciné­ma ha sido la cuna don­de han emer­gi­do renom­bra­dos crí­ti­cos de cine que al poco tiem­po irrum­pie­ron en cali­dad de direc­to­res dota­dos de un espí­ri­tu reno­va­dor y que por tal moti­vo fue­ron con­si­de­ra­dos los expo­nen­tes de la Nou­ve­lle Vague (nue­va ola). Es así que apro­pia­da­men­te Lin­kla­ter, antes de con­si­de­rar el foco cen­tral del rela­to, en una sober­bia recrea­ción ambien­tal mues­tra al renom­bra­do direc­tor ita­liano Rober­to Ros­se­lli­ni visi­tan­do las ofi­ci­nas de Cahiers du Ciné­ma don­de rea­li­za una expo­si­ción a los crí­ti­cos allí pre­sen­tes sobre los fun­da­men­tos de la cinematografía.

De inme­dia­to, la acción trans­cu­rre algu­nos años des­pués don­de ya habían hecho sus pri­me­ras armas los rea­li­za­do­res Clau­de Cha­brol, Eric Roh­mer, Jac­ques Rivet­te, entre otros, en tan­to que Fran­co­is Truf­faut se apres­ta­ba a estre­nar en el Fes­ti­val de Can­nes de 1959 su estu­pen­da ópe­ra pri­ma Los 400 Gol­pes. Es así que tra­tan­do de emu­lar a sus cole­gas de la revis­ta y deseo­so de con­cre­tar su pri­mer lar­go­me­tra­je, Jean-Luc Godard (Gui­llau­me Mar­beck) logra con­ven­cer al pro­duc­tor Geor­ges de Beau­re­gard (Bruno Drey­furst) para su finan­cia­mien­to. El paso siguien­te es el de selec­cio­nar a los pro­ta­go­nis­tas del film y es así que con­tra­ta al joven boxea­dor Jean-Paul Bel­mon­do (Aubry Dui­llin) y la actriz ame­ri­ca­na Jean Seberg (Zoey Deu­tch) para asu­mir los roles pro­ta­gó­ni­cos, tenien­do como cola­bo­ra­dor espe­cial al direc­tor de foto­gra­fía Raoul Coutard (Matthieu Penchinat).

De allí en más se asis­te a las dife­ren­tes vici­si­tu­des que moti­va el pro­ce­so de fil­ma­ción inclu­yen­do lo que acon­te­ce detrás de la esce­na en don­de se gene­ran algu­nos roces y des­en­cuen­tros moti­va­dos por la mane­ra par­ti­cu­lar que adop­ta Godard en el roda­je, aña­dien­do asi­mis­mo algu­nos ras­gos excén­tri­cos de su per­so­na­li­dad. Así el equi­po de fil­ma­ción está suje­to a los capri­chos de Godard en la medi­da que el guión del film depen­de de su ins­pi­ra­ción y cuan­do la mis­ma está ausen­te, el novel direc­tor sus­pen­de momen­tá­nea­men­te el roda­je y man­da a su casa a cada uno de los miem­bros del equi­po; eso pro­du­ce la ira de Beau­re­gard ame­na­zan­do can­ce­lar la fil­ma­ción como asi­mis­mo la gran frus­tra­ción de Seberg que hubie­ra pre­fe­ri­do fil­mar con Cha­brol o Truf­faut. Con todo la san­gre no lle­ga al río y es así que des­pués de 20 días con­clu­ye el roda­je con la con­sa­bi­da ale­gría de todo el equipo.

El guión de Holly Gent y Vin­ce Pal­mo es lo sufi­cien­te­men­te ilus­tra­ti­vo mos­tran­do la habi­li­dad de Coutard en resal­tar el alma de las calles de París como esce­na­rio cen­tral de À bout de souf­flé y eso a su vez se refle­ja en la estu­pen­da foto­gra­fía en blan­co y negro que David Cham­bi­lle logra en Nou­ve­lle Vague cap­tan­do mag­ní­fi­ca­men­te a la capi­tal de Fran­cia de aque­lla época.

Fres­ca, lúci­da y esti­mu­lan­te son algu­nos de los adje­ti­vos que mere­ce lo que Lin­kla­ter sin con­ce­sión algu­na logró con esta pelí­cu­la que con­tó con un exce­len­te elen­co de artis­tas fran­ce­ses y un cuer­po téc­ni­co de pro­duc­ción de remar­ca­ble nivel. Demos­tran­do al igual que Godard su pasión por el cine, el cineas­ta efec­túa un mere­ci­do tri­bu­to a los pio­ne­ros de la Nue­va Ola que revo­lu­cio­na­ron al cine fran­cés. Jor­ge Gutman

En la Cús­pi­de de lo Absurdo

BUGO­NIA. Irlan­da-Gran Bre­ta­ña-Cana­dá-Corea del Sur, 2025. Un film de Yor­gos Lanthi­mos. 118 minutos

El direc­tor Yor­gos Lanthi­mos retor­na al cine ofre­cien­do una pie­za deci­di­da­men­te absur­da con algu­nos toques satí­ri­cos cuyo guión com­par­ti­do con Will Tracy ha sido ins­pi­ra­do en el film sur­co­reano Save the Green Pla­net (2003), a tra­vés de la dis­tin­ti­va visión del realizador.

Emma Sto­ne

El rela­to ambien­ta­do en el cora­zón de una zona rural ame­ri­ca­na comien­za cuan­do el apa­sio­na­do api­cul­tor Teddy (Jes­se Ple­mons) jun­to con su pri­mo Don (Aidan Del­bis) con­tem­plan como sus abe­jas que son vita­les para el bien­es­tar salu­da­ble de la vibran­te comu­ni­dad en que viven, van sien­do diez­ma­das por la acción irres­pon­sa­ble de empre­sas que con­ta­mi­nan el medio ambiente.

En un com­ple­to esta­do de para­noia Teddy está con­ven­ci­do que el enemi­go se encuen­tra en Miche­lle (Emma Sto­ne), la direc­to­ra de una gran cor­po­ra­ción far­ma­céu­ti­ca que uti­li­za deplo­ra­bles dis­po­si­ti­vos quí­mi­cos; ade­más él cree que ella es una extra­te­rres­tre que obe­de­cien­do órde­nes pro­ve­nien­tes del pla­ne­ta Andró­me­da tie­ne como pro­pó­si­to la des­truc­ción del pla­ne­ta Tie­rra. Es así que para solu­cio­nar el gra­ve pro­ble­ma impe­ran­te, Teddy per­sua­de a su pasi­vo pri­mo para rap­tar a Miche­lle y hacer­le con­fe­sar sus inten­cio­nes. Des­pués de haber sido secues­tra­da, la mujer es alo­ja­da en el sótano de la vivien­da rural de sus rap­to­res don­de como pri­me­ra medi­da su cabe­lle­ra es rapa­da por Don para evi­tar que se comu­ni­que con su pla­ne­ta y pos­te­rior­men­te en el inte­rro­ga­to­rio que se le hace, ella nie­ga en prin­ci­pio ser una alie­ní­ge­na lo que moti­va la furia de Teddy. A todo ello, el estrés de este indi­vi­duo se inten­si­fi­ca debi­do a que su madre (Ali­cia Sil­vers­to­ne) se encuen­tra en esta­do de coma, al haber sido some­ti­da a ensa­yos far­ma­co­ló­gi­cos rea­li­za­dos por la empre­sa de Michelle.

Si bien la pre­mi­sa ini­cial de esta his­to­ria cap­ta inte­rés, la mis­ma que­da des­vir­tua­da a mitad de camino. Sin anti­ci­par lo que sobre­vie­ne pos­te­rior­men­te, el rela­to imbui­do de cier­to toque fan­tás­ti­co adquie­re un cli­ma de una inusi­ta­da y gra­tui­ta vio­len­cia ade­más de resul­tar com­ple­ta­men­te irra­cio­nal y des­pro­vis­to de emoción.

El esti­lo del misán­tro­po direc­tor se hace evi­den­te a tra­vés de su bue­na pues­ta escé­ni­ca como el haber con­vo­ca­do a su bre­ve y muy cali­fi­ca­do elen­co. Pie­mons tras­cien­de ani­man­do al paté­ti­co indi­vi­duo inmer­so en teo­rías cons­pi­ra­to­rias, así como igual­men­te Sto­ne, en su cuar­ta cola­bo­ra­ción con el rea­li­za­dor, se des­ta­ca carac­te­ri­zan­do a la for­za­da víc­ti­ma de esta his­to­ria; el desem­pe­ño de Del­bis es con­vin­cen­te, dada la natu­ra­le­za pasi­va de su per­so­na­je, en tan­to que en un rol de apo­yo correc­ta­men­te par­ti­ci­pa Sta­vros Hal­kias como el poli­cía local.

Sin ser un film dese­cha­ble, por la for­ma en que está expues­to no lle­ga a cau­ti­var aun­que de todos modos resul­ta impor­tan­te la cau­te­lo­sa obser­va­ción de Lanthi­mos sobre las nefas­tas con­se­cuen­cias que pue­den acon­te­cer si no se adop­tan urgen­tes medi­das de pro­tec­ción ambien­tal. Jor­ge Gutman

Un Míti­co Personaje

FRAN­KENS­TEIN. Esta­dos Uni­dos, 2025. Un film escri­to y diri­gi­do por Gui­ller­mo del Toro. 150 minu­tos. Dis­po­ni­ble en la pla­ta­for­ma Net­flix a par­tir del 7 de noviem­bre.

Des­de 1931 en el que el rea­li­za­dor James Wha­le exi­to­sa­men­te abor­da­ra Fran­kens­tein basa­do en la céle­bre nove­la de Mary She­lley, hubo a lo lar­go del tiem­po varias ver­sio­nes sobre el míti­co per­so­na­je, sien­do esta vez el remar­ca­ble direc­tor mexi­cano Gui­ller­mo del Toro quien lo con­si­de­ra; al hacer­lo brin­da su visión per­so­nal que aun­que res­pe­tan­do la tra­ma ori­gi­nal de la auto­ra, adop­ta cier­tas licen­cias per­mi­tien­do que su film más que uno de horror, pre­va­lez­ca su con­te­ni­do humano.

Oscar Isaac

En su pró­lo­go el rela­to enfo­ca a un buque estan­ca­do en las pro­xi­mi­da­des del Polo Nor­te que en ese medio cubier­to de nie­ve y hela­das del Árti­co su tri­pu­la­ción des­cu­bre que yace un cuer­po des­fa­lle­cien­te y ensan­gren­ta­do que per­te­ne­ce al ciru­jano Víc­tor Fran­kens­tein (Oscar Isaac); es así que pro­ce­de a su res­ca­te a pesar de que una temi­ble Cria­tu­ra (Jacob Elor­di) tra­ta de retenerlo.

A par­tir de allí, median­te flash­backs, comien­za la pri­me­ra par­te de esta his­to­ria en don­de Fran­kens­tein narra al capi­tán del navío su vida pasa­da. Muy afec­ta­do por la muer­te de su madre, él es obje­to de la vio­len­cia ver­bal y físi­ca ejer­ci­da por su padre (Char­les Dan­ce) que es igual­men­te médi­co. Ya adul­to, con el apo­yo del mece­nas Har­lan­der (Chris­toph Waltz) Vic­tor obse­sio­na­do por crear vida nue­va des­pe­da­zan­do cadá­ve­res con­ci­be a la Cria­tu­ra, un ser mas­cu­lino de mons­truo­sa apa­rien­cia; como ape­nas pue­de hablar y supo­nien­do que es poco inte­li­gen­te, repi­te en él la mis­ma vio­len­cia que había reci­bi­do de su pro­ge­ni­tor. Eso se inten­si­fi­ca por­que sin­tién­do­se atraí­do por Eli­za­beth (Mia Goth), la novia de su her­mano menor (Felix Kam­me­rer), Fran­kens­tein sien­te celos al obser­var que ella empa­ti­za con la Cria­tu­ra, lo que lo hace des­pre­ciar, cas­ti­gar y abandonarlo.

La segun­da y últi­ma par­te de la tra­ma está rela­ta­da por la Cria­tu­ra en el que a tra­vés de su lar­ga pere­gri­na­ción demues­tra su noble espí­ri­tu que se mani­fies­ta en su víncu­lo con un anciano cie­go (David Brad­ley) que reco­no­ce su alma afa­ble, como asi­mis­mo reac­cio­na con furor hacia quie­nes lo atacan.

Como lo ha refle­ja­do en sus tra­ba­jos más tras­cen­den­tes, recor­dan­do entre ellos a El Labe­rin­to del Fauno (2006), el cineas­ta pudo ven­cer el desa­fío que se impu­so al tras­la­dar una his­to­ria amplia­men­te cono­ci­da; es así que con su pro­di­gio­sa pues­ta escé­ni­ca carac­te­ri­za­da por una meticu­losa esté­ti­ca ha logra­do una remar­ca­ble tra­ge­dia góti­ca que con­tó con el inva­lo­ra­ble apo­yo de sus dos intér­pre­tes pro­ta­gó­ni­cos. Isaac fabu­lo­sa­men­te com­po­ne al excén­tri­co y arro­gan­te Fran­kens­tein que imbui­do de voraz abe­rra­ción, emu­la a un Dios todo pode­ro­so sien­do capaz de demo­ler su crea­ción. A su lado, Elor­di con su ros­tro trans­for­ma­do gra­cias al mag­ní­fi­co maqui­lla­je de Kate Haw­ley, mara­vi­lla en un rol cier­ta­men­te difí­cil, trans­mi­tien­do con sus ges­tos la bon­dad de un mons­truo que en últi­ma ins­tan­cia no lo es.

Visual­men­te se apre­cia un fabu­lo­so esplen­dor agra­cia­do por la subli­me foto­gra­fía de Dan Laus­tsen así como resal­ta el impe­ca­ble dise­ño de pro­duc­ción de Tama­ra Deve­rell lo que indu­da­ble­men­te refuer­za los valo­res del film.

La visión de este nota­ble dra­ma per­mi­te refle­xio­nar acer­ca de lo que ver­da­de­ra­men­te impli­ca el sen­ti­mien­to humano en el tumul­tuo­so con­tex­to actual don­de la vio­len­cia impe­ran­te en nume­ro­sas regio­nes del mun­do, se ase­me­ja a la ejer­ci­da por el abe­rran­te Frankenstein.

Una vez más Net­flix demues­tra que ade­más de ofre­cer pro­duc­cio­nes de con­su­mo masi­vo, tam­bién gene­ra obras de alta cali­dad como lo es Fran­kens­tein.
Jor­ge Gutman

Fes­ti­val de Films Francófonos

Cró­ni­ca de Jor­ge Gutman

CINE­MA­NIA 2025

El Fes­ti­val de Films Cine­ma­nía crea­do en 1995 con el pro­pó­si­to de des­ta­car la impor­tan­cia de la cine­ma­to­gra­fía fran­có­fo­na, ini­cia­rá su tri­gé­si­ma pri­me­ra edi­ción en Mon­treal des­de el 4 al 16 de noviembre.

En esta edi­ción se han pro­gra­ma­do 175 obras de cor­to y lar­go­me­tra­je pro­ve­nien­tes de los más des­ta­ca­dos fes­ti­va­les inter­na­cio­na­les como asi­mis­mo habrá nume­ro­sos fil­mes que serán pre­sen­ta­dos en carác­ter de pri­mi­cia inter­na­cio­nal, nor­te­ame­ri­ca­na y canadiense.

El film de aper­tu­ra del 4 de noviem­bre es On Sera Heu­reux, una pro­duc­ción cana­dien­se de Léa Pool que cuen­ta con un elen­co pro­ta­go­ni­za­do por Meh­di Mes­kar, Ale­xan­dre Landry y Céli­ne Bon­nier. Con un guión de Michel Marc Bou­chard, la pelí­cu­la gira en torno de un joven marro­quí exi­lia­do en Que­bec que tra­ta de sal­var a un refu­gia­do ira­ní ame­na­za­do de ser depor­ta­do a su país don­de una cer­te­ra muer­te le aguarda.

La mues­tra será clau­su­ra­da con la pro­yec­ción de Les Enfants Vont Bien, film de Fran­cia escri­to y rea­li­za­do por Nathan Ambro­sio­ni con las actua­cio­nes cen­tra­les de Cami­lle Cot­tin, Juliet­te Arma­net y Monia Cho­kri, que esta­rán pre­sen­tes para su exhibición.

El fes­ti­val con­si­de­ra varios pro­gra­mas com­pe­ti­ti­vos cuyo pro­pó­si­to es el de des­ta­car los nue­vos talen­tos del cine fran­có­fono. La com­pe­ti­ción “Films de Que­bec” inclu­ye 10 lar­go­me­tra­jes, “Visa­ges de la Fran­copho­nie está integ­tra­da con 12 lar­go­me­tra­jes, “Docu­men­ta­les con 11 títu­los fran­có­fo­nos y “Cor­to­me­tra­jes” con 28 cor­tos de los cua­les 12 son pro­du­ci­dos en Quebec.

Siguien­do la tra­di­ción anual de con­si­de­rar la pro­duc­ción cine­ma­to­grá­fi­ca de un país de la fran­co­fo­nía, este año es Marrue­cos el país de honor pre­sen­tan­do una selec­ción de atrac­ti­vos cor­tos y largometrajes.

La lis­ta com­ple­ta de la pro­gra­ma­ción con todas las sec­cio­nes com­pren­di­das, las salas de cine de exhi­bi­ción, los hora­rios per­ti­nen­tes, las nume­ro­sas acti­vi­da­des alu­si­vas al fes­ti­val, así como los artis­tas invi­ta­dos pue­de obte­ner­se en el sitio festivalcinemania.com

A con­ti­nua­ción se comen­tan dos fil­mes que se verán en el Festival.

Calle Mála­ga (Marrue­cos-Fran­cia-Espa­ña-Ale­ma­nia-Bél­gi­ca)

Des­pués de su mag­ní­fi­co penúl­ti­mo opus The Blue Caf­tan (2022), la direc­to­ra marro­quí Mar­yam Tou­za­ni retor­na en Calle Mála­ga, su pri­me­ra pelí­cu­la en len­gua his­pa­na que resul­ta alta­men­te satisfactoria.

Calle Mála­ga

Cola­bo­ran­do nue­va­men­te con su mari­do Nabil Ayouch, la his­to­ria rela­ta­da está imbui­da de gran melan­co­lía a la vez que cobran nota­ble auten­ti­ci­dad las vici­si­tu­des que atra­vie­sa el per­so­na­je protagónico.

La gran actriz espa­ño­la Car­men Mau­ra, ani­ma a la sep­tua­ge­na­ria viu­da María Ánge­les vivien­do en su depar­ta­men­to de la calle Mála­ga, ubi­ca­do en el dis­tri­to his­pano de Tán­ger. Como mujer inde­pen­dien­te y valién­do­se por sí mis­ma con su ale­gría de vida ella se sien­te ple­na­men­te a gus­to en ese lugar don­de ha pasa­do la mayor par­te de su exis­ten­cia, des­de que sus padres espa­ño­les se exi­lia­ron duran­te el franquismo.

Su dia­ria ruti­na se ve alte­ra­da cuan­do reci­be con ale­gría la visi­ta de su hija Cla­ra (Mar­ta Etu­ra), resi­dien­do en Madrid que recien­te­men­te se divor­ció. Sin embar­go la dicha de ver­la es de cor­to alcan­ce cuan­do Cla­ra le comu­ni­ca su deci­sión de ven­der la casa don­de ella resi­de, dado que su sala­rio como enfer­me­ra no le es sufi­cien­te para para supe­rar las difi­cul­ta­des finan­cie­ras que está afron­tan­do. Es así que le pro­po­ne mudar­se a Madrid y vivir con ella. Deci­di­da­men­te María Ánge­les se opo­ne a tal medi­da y no pue­de evi­tar la tre­men­da frus­tra­ción que le cau­sa la deci­sión adop­ta­da por su hija que deten­ta el títu­lo de pro­pie­dad, sim­ple­men­te por­que su mari­do antes de morir la había pues­to a su nom­bre por razo­nes de pre­cau­ción. En últi­ma ins­tan­cia lo que esta mujer sí acep­ta es el de vivir en una resi­den­cia para gen­te mayor y por lo tan­to ve con gran pena cómo su hija ven­de sus mue­bles en un nego­cio de anti­güe­da­des a car­go de Abs­lam (Ahmed Bou­la­ne), un hom­bre de edad mayor. Con todo, la dili­gen­te y astu­ta mujer des­pués de pasar un par de días en el nue­vo domi­ci­lio don­de no está dis­pues­ta a ser man­da­da por sus super­vi­so­res; tenien­do en cuen­ta que Cla­ra ya regre­só a Espa­ña, aban­do­na el lugar y vuel­ve a su domi­ci­lio en tan­to que su depar­ta­men­to aún no está ven­di­do, a la vez que recu­pe­ra sus per­te­nen­cias acu­dien­do a lo de Abslam.

La ten­sa rela­ción de María Ánge­les con Cla­ra, el víncu­lo román­ti­co oto­ñal que emer­ge entre ella con Abs­lam y las con­fi­den­cias que rea­li­za con su ami­ga mon­ja Jose­fa (María Alfon­sa Ros­so), cons­ti­tu­yen el eje sobre el que se nutre esta huma­na his­to­ria que aun­que pre­de­ci­ble, es cier­ta­men­te con­mo­ve­do­ra y muy bien narra­da por Tou­za­ni sin acu­dir a gol­pes bajos.

Mau­ra trans­mi­te mara­vi­llo­sa­men­te la resi­lien­cia de una mujer com­ple­ta­men­te iden­ti­fi­ca­da con su que­ri­da Calle Mála­ga y la comu­ni­dad his­pa­na que allí habi­ta; su lumi­no­sa pre­sen­cia y la cali­dez que otor­ga a su per­so­na­je hace de que la vete­ra­na actriz cons­ti­tu­ya la razón prin­ci­pal de con­tem­plar esta ínti­ma come­dia dra­má­ti­ca que resal­ta la impor­tan­cia de tener en cuen­ta la opi­nión y deseos de la gen­te de la ter­ce­ra edad. Con una apre­cia­ble foto­gra­fía de Vir­gi­nie Sur­daj, cap­tan­do acer­ta­da­men­te los luga­res en que trans­cu­rre la acción con espe­cial refe­ren­cia al depar­ta­men­to de María Ánge­les, así como la músi­ca del her­mo­so bole­ro “Toda una Vida” del cubano Osval­do Farrés, el espec­ta­dor que­da agra­de­ci­do de haber con­tem­pla­do esta nota­ble come­dia dramática.

L’Inconnue de la Grand Arche (Fran­cia-Dina­mar­ca)

Quien haya visi­ta­do París y pasea­do por el dis­tri­to de La Défen­se segu­ra­men­te que habrá apre­cia­do la majes­tuo­si­dad de su gran arco. Pre­ci­sa­men­te, la géne­sis de su cons­truc­ción y las vici­si­tu­des atra­ve­sa­das por su autor es lo que se vis­lum­bra en este esti­ma­ble film del cineas­ta Stépha­ne Demous­tier quien es tam­bién el res­pon­sa­ble del guión com­par­ti­do con Lau­ren­ce Cossé.

L’ Incon­nue de la Grand Arche

La his­to­ria real que ha sido adap­ta­da del libro de Cos­se The Great Arch trans­por­ta al espec­ta­dor hacia comien­zos de 1983 cuan­do el enton­ces pre­si­den­te Fra­nçois Mit­te­rrand (Michel Fau) deci­dió embe­lle­cer la lumi­no­sa ciu­dad con una impor­tan­te obra arqui­tec­tó­ni­ca, el Arco de la Défen­se. Es así que en el lla­ma­do a con­cur­so se pre­sen­ta el docen­te y arqui­tec­to danés de media­na edad Johan Otto von Sprec­kel­sen (Claes Bang), cuyo ante­ce­den­te es el de haber cons­trui­do su casa y algu­nas igle­sias en su tie­rra natal; es así que a tra­vés de su pre­sen­ta­ción en la que ilus­tra una con­cep­ción inno­va­do­ra, resul­ta el gana­dor de la competición.

A medi­da que va dise­ñan­do el tra­ba­jo al prin­ci­pio cuen­ta con el apo­yo de Mite­rrand como así tam­bién del talen­to­so arqui­tec­to local Paul Andreu (Swann Arlaud) y del téc­ni­co Jean-Louis Subilon (Xavier Dolan). Vol­can­do su pasión en esa tarea, su con­cep­ción de lo que él deno­mi­na El Cubo (otra deno­mi­na­ción del Gran arco) es obje­to de cier­tos obs­tácu­los; eso es debi­do a la la inevi­ta­ble buro­cra­cia, como asi­mis­mo a cier­tos intere­ses que entran en jue­go ten­dien­tes a alte­rar el pro­ce­so crea­ti­vo del autor quien sin­tien­do deso­la­ción obtie­ne el incon­di­cio­nal sopor­te de su mujer (Sid­se Babett Knudsen).

Los deta­lles de la cons­truc­ción así como el fer­vien­te deseo del arqui­tec­to de que el dise­ño de pro­duc­ción no sea obje­to de cam­bio alguno, per­mi­te que esta his­to­ria mag­ní­fi­ca­men­te rela­ta­da por Demous­tier cobre un nivel de ten­sión capaz de con­cen­trar por com­ple­to la aten­ción del espec­ta­dor, a par­tir del momen­to en que Von Sprec­kel­sen comien­za a per­der el con­trol de su obra.

Como coro­la­rio de este even­to his­tó­ri­co, la iro­nía del des­tino hace que el exce­len­te arqui­tec­to fallez­ca en mar­zo de 1987 sin haber vis­to su cubo con­clui­do. El tra­ba­jo fue com­ple­ta­do por el arqui­tec­to fran­cés Paul Andreu sien­do Mit­te­rand quien inau­gu­ró el Arco de La Défen­se el 14 de julio de 1989, cele­bran­do el bicen­te­na­rio de la Revo­lu­ción de Francia.

Repo­si­ción de un Clá­si­co Film

BACK TO THE FUTURE

Cele­bran­do las cua­tro déca­das de su estreno acon­te­ci­do en 1985, el públi­co ten­drá la opor­tu­ni­dad de apre­ciar o bien de vol­ver a ver Back to the Futu­re. Este remar­ca­ble film esta­dou­ni­den­se diri­gi­do por Robert Zemec­kis y pro­du­ci­do por Ste­ve Spiel­berg sigue con­ser­van­do la mis­ma fres­cu­ra y brío de anta­ño, no obs­tan­te el trans­cur­so del tiempo.

El inge­nio­so guión con­ce­bi­do por el rea­li­za­dor y Bob Gale, abar­ca varios géne­ros, en los que la come­dia acer­ta­da­men­te se entre­mez­cla con la cien­cia fic­ción y la aven­tu­ra, per­mi­tien­do que resul­te suma­men­te diver­ti­do. La his­to­ria que trans­cu­rre en 1985 gira en torno de Marty, un mucha­cho de 17 años impul­si­vo a la vez que ani­ma­do vivien­do con su fami­lia y que acci­den­tal­men­te retor­na a 1955, la épo­ca en que sus padres se cono­cie­ron y ena­mo­ra­ron. Al que­dar vara­do en el pasa­do debe recu­rrir a la ayu­da del cien­tí­fi­co Dr. Emmett Brown a fin de retor­nar al pre­sen­te para poder ase­gu­rar su pro­pia exis­ten­cia y la de sus hermanos.

La inter­pre­ta­ción es uno de los ele­men­tos favo­ra­bles de esta pro­duc­ción en don­de Michael J. Fox en el papel pro­ta­gó­ni­co mag­ní­fi­ca­men­te carac­te­ri­za al rebel­de ado­les­cen­te así como Chris­topher Lloyd cómi­ca­men­te da vida al entra­ña­ble y excén­tri­co cien­tí­fi­co; en roles de apo­yo igual­men­te se des­ta­can Tho­mas F. Wil­son, Lea Thom­pson y Cris­pin Glo­ver en sus res­pec­ti­vos per­so­na­jes. Por su par­te Zemec­kis ha sido obje­to de elo­gio­sos comen­ta­rios por haber impre­so a la ori­gi­nal his­to­ria un rit­mo ágil per­mi­tien­do que la com­ple­ji­dad de trans­mi­tir el via­je tem­po­ral resul­te amplia­men­te entretenida.

Este clá­si­co del cine será repues­to en selec­tas salas de Cine­plex a par­tir del 31 de octubre