Conmemorando el 75° aniversario de su estreno, se repondrá por breves días Sunset Boulevard, un film americano de 1950 que es considerado icónico en la historia del cine del siglo pasado y que hoy día sigue trascendiendo como un clásico atemporal.
Gloria Swanson y William Holden
Después de haber realizado Double Indemnity, The Lost Weekend, The Emperor Waltz y A Foreign Affair, el eminente realizador Billy Wilder decidió encarar un tema centrando sobre el mundillo del cine hollywoodense su atención en la maquinaria del cine de Hollywood. Es así que el excelente guión del realizador compartido por Charles Brackett y D.M. Marshman lo considera a través de una historia decididamente conmovedora.
La película narra la historia de Norma Desmond (Gloria Swanson), una antigua diva del cine mudo, incapaz de aceptar que sus días de gloria pasaron, aspira retornar triunfante a la gran pantalla, para lo cual espera contar con la ayuda de Joe Gillis (William Holden) un guionista al que convierte en su amante. Sin entrar a detallar lo que continúa, cabe resaltar que además de la antológica puesta escénica de Wilder y la magistral interpretación de Swanson acompañada de Holden y Erich Von Stroheim como el ayudante de Norma, numerosas figuras destacadas de Hollywood realizan cameos, como el inolvidable realizador Cecil B. DeMille y celebridades del cine mudo incluyendo a Buster Keaton, H.B. Warner y Anna G. Nilsson.
En esencia, como una crítica cáustica e implacable del engranaje de Hollywood, este inolvidable film atrapa desde su inicio hasta su excelente desenlace. Su exhibición en la pantalla grande será efectuada en selectas salas de Cineplex, a partir del 10 de octubre de 2025.
STEVE. Irlanda-Gran Bretaña, 2025. Un film de Tim Mielants. 92 minutos. Disponible en Netflix
Después del exitoso film Small Things Like These (2024), el director belga Tim Mielants y el excelente actor irlandés Cillian Murphy vuelven a aunar sus esfuerzos en Steve, un estruendoso drama basado en la novela Shy de Max Porter publicada en 2023.
Cillian Murphy
El guión que ha sido adaptado por su autor ambienta el relato en Inglaterra en 1996 durante una única jornada que transcurre en Stanton Wood, un establecimiento educacional que como internado alberga a adolescentes cuya extrema rebeldía los torna peligrosos. Es allí que se desempeña Steve (Murphy), un individuo de mediana edad que ha sido el fundador del colegio y el principal docente quien enfrenta el desafío de lograr que sus alumnos puedan ser reintegrados socialmente; es así que entre los mismos debe lidiar con el instigador Jamie (Luke Ayres), el inestable Riley (Joshua J. Parker) y con la anómala conducta de Tyrone (Tut Nyout); con todo el especial interés de Steve radica en el vínculo mantenido con Shy (Jay Lycurgo), un muchacho que apuñaló a su padrastro y está traumatizado por la actitud de su madre que no quiere saber nada de él por su violento comportamiento.
La temática es ciertamente importante en la medida que deja entrever cómo la falta de suficientes recursos financieros y el inminente cierre del colegio amenaza interrumpir la noble labor de regenerar a estos chicos. Sin embargo, el tratamiento dispensado por el realizador resulta poco sutil para que uno pueda lograr una auténtica conmiseración con estos jóvenes, cuyas permanentes peleas, riñas, altercados y destrucciones que realizan resultan demasiado extenuantes de tolerar. A todo ello, todo lo que allí sucede es filmado por un equipo de camarógrafos, cuyo interés reside en que los protagonistas del relato transmitan sus estados emocionales emanados de la experiencia que atraviesan; sin embargo, este recurso intercalado en el relato distrae claramente de su foco central.
Otro aspecto importante que atenúa el interés del film es la endeble descripción de sus dos personajes protagónicos; por una parte puede comprenderse la frustración de Steve que quiere mucho a sus alumnos y que no puede contrarrestar su impotencia por no lograr lo que se propone, pero al propio tiempo parecería que alberga algún otro problema de su pasado y que como aliciente recurre al consumo de alcohol y a los opioides. No menos claro, es el rol de Shy cuya personalidad resulta enigmática, aunque cabe destacar que en roles menores adquieren relevancia la directora de la institución (Tracey Ullman), la terapeuta escolar (Emily Watson) y la incorporación de una nueva docente (Simbi Ajikawo).
Si bien el realizador con la colaboración fotográfica de Robrecht Heyvaert recurre a los movimientos de cámara para reflejar el clima caótico en que se desarrolla la acción, su uso excesivo resulta fatigoso. En cuanto al nivel de actuación, Murphy una vez más demuestra su gran talento de consumado intérprete transmitiendo la crisis existencial de Steve por rescatar a la escuela, así como Lycurgo superando la limitación del guión realiza un encomiable trabajo denotando la ambivalencia de los impulsos autodestructivos con la depresión que alberga su personaje.
En esencia, este complejo drama social está imbuido de nobles intenciones pero lejos de ser desechable no logra atrapar al espectador como debiera; de todos modos lo más atractivo del film reside en el infalible nivel de su elenco. Jorge Gutman
Desde el 8 hasta el 19 de octubre, la ciudad de Montreal es la sede del Festival du Nouveau Cinéma (FNC) que en su 54ª edición los festivaleros tendrán la ocasión de descubrir las obras de importantes cineastas consagrados como asimismo de talentos emergentes. y de películas que han obtenido una cálida recepción crítica en Quebec y el resto de Canadá. La programación incluye 106 largometrajes y 162 cortos provenientes de 46 países que han sido destacados en los festivales internacionales de Berlín, Cannes, Locarno y Toronto así como lo más relevante del cine quebequense y del resto de Canadá.
El FNC se inaugura con Space Cadet, película de animación del cineasta canadiense Kid Koala (Eric San), adaptada de la novela gráfica del realizador y guionizado por Mylène Chollet. El film que clausurará la muestra es Le Trainde la directora canadiense Marie Brassard con un elenco protagonizado por Larissa Corriveau, Thaile Rainds, Électra Klara Codina y Lennikim.
Para una información completa acerca de la programación, salas de exhibición, horarios así como numerosas actividades temáticas organizadas por el festival, el sitio a consultar es nouveaucinema.ca
A continuación se comenta algunas de las películas que han sido visionadas.
What does that nature say to you (Corea del Sur)
En una carrera sumamente prolífica el reconocido director surcoreano Hong Sangsoo ofrece en su trigésimo tercer trabajo, un film que destila su singular estilo de simplicidad dejando entrever algunos aspectos interesantes de apreciar.
What does that nature say to you
El protagonista es Donghwa (Ha Seongguk), un aprendiz de poeta de 35 años que está de novio desde hace tres años con la joven Junhee (Kang Soyi). Después del trayecto que efectúa en su auto trasladándola desde Seúl a Incheon donde se halla la casa campestre en la cual reside, circunstancialmente llega a conocer a su afable padre Oryeong (Kwon Haehyo) quien contemplando el coche de Donghwa le gustaría probarlo; el joven accede a que lo maneje ganándose de este modo la simpatía de este hombre por lo cual lo invita a conocer su residencia por él diseñada, situada al pie de una montaña con una esplendorosa vista panorámica. Durante ese encuentro, su potencial suegro le hace saber lo mucho que sintió por la muerte de su emprendedora madre mostrándole su tumba ubicada en las cercanías, al propio tiempo que va observando el comportamiento de su posible yerno a quien halaga por sus especiales bigotes.
Después de una salida con su novia y su hermana mayor Neunghee (Park Miso) para almorzar y posteriormente dar un paseo por el lugar que transcurre apaciblemente, mientras dialogan en torno de la poesía, la belleza del lugar y del amor que el visitante siente por su novia; posteriormente tiene lugar la invitación a cenar donde allí él conocerá a Sunhee, (Cho Yunhee), la esposa de Oryeong, que es poetisa y una eficiente cocinera. Alrededor de esa mesa surgen diferentes tópicos de conversación, pero llegado un momento el clima se enrarece cuando ante la pregunta que se le hace al invitado sobre su padre, que es un reconocido abogado de excelente posición económica; el exceso de alcohol consumido impulsa a Donghwa a responder con cierta violencia manifestando que nunca dependió de él económicamente y que su ocupación como autor de videos de boda en Seúl le permite solventar su independencia sin necesidad de recurrir a sus progenitores y vivir alejados de ellos. Ya concluido el ágape, los padres de Junhee se preguntan si realmente Donghwa es el mejor candidato para su hija.
Mediante un final abierto, en donde queda la duda si realmente Junhee está ya decidida a contraer enlace, el film se caracteriza por su naturalidad mediante un relato que adopta un tono costumbrista a la vez que contemplativo que se evidencia a través de la dinámica establecida entre sus cinco personajes.
Indudablemente puede calificarse a Hong Sangsoo como un hombre orquesta, dado que además de dirigir y ser el autor del guión, tiene a su cargo, la fotografía, la música y el montaje del film. Ciertamente los cinéfilos del realizador quedarán satisfechos con esta sencilla y honesta entrega, aguardando su próximo proyecto.
Blue Heron (Canadá-Hungría)
Resulta siempre agradable descubrir el talento artístico de jóvenes cineastas. Este es el caso de Sophy Romvari, la novel directora canadiense quien con inusitado discernimiento traslada a la pantalla una historia de considerable gravitación basada en sus experiencias de infancia, que por sus méritos ha sido distinguida con el premio a la mejor primera película en el Festival de Locarno de este año.
Blue Heron
A través de su memoria, el guión de la realizadora presenta en su primera mitad a Sasha (Eylul Guven), una niña de 8 ocho años quien junto con su familia procedente de Hungría arriban en la década del 90 a la isla de Vancouver para el inicio de una nueva vida. En apariencia, el lugar resulta promisorio donde ella discurre y goza de su belleza; con todo hay un elemento que la perturba cuando en una conversación de su madre (Iringo Reti) con su padrastro (Adam Tompa) se deja entrever que Jeremy (Eddik Bedoes), el hijo mayor, padece de un comportamiento errático que sugiere un estado de inestabilidad mental; eso evidentemente afecta a la familia y fundamentalmente a su progenitora que le genera gran ansiedad, en tanto que la pequeña Sasha observa cómo al propio tiempo Jeremy quiere a sus hermanos no obstante sus arrebatos de furia, sin que ella, muy sensible y apenada, pueda modificar la situación reinante. Romvari con la colaboración de la magnífica fotografía de Maya Bankovic transmite con fidelidad la tensión que generan las actitudes de Jeremy, que nadie puede determinar a qué se debe.
Ya es en su segunda mitad que transcurre 2 décadas después donde se observa a Sasha (Amy Zimmer) quien convertida en cineasta decide abordar a su hermano ya fallecido a fin de tratar de fehacientemente entender lo que le ha sucedido. Apelando a su memoria fragmentada, Sascha retorna al hogar familiar de su pasado manteniendo una imaginaria conversación con sus progenitores acerca del problema que afectó a Jeremy. Dejando entreabierta la ficción encarada por Sascha y de lo que no lo es, el film va generando escenas de contenida emoción.
Mediante un relato meticulosamente narrado, a la vez que sensible, tierno y genuinamente conmovedor, Romvari expone cómo la lucha emprendida por la protagonista de esta historia ha dejado marcadas huellas en su mente para comprender a su hermano.
100 Sunset (Canadá)
Habiendo sido presentado en el Festival de Toronto en la sección dedicada a emergentes cineastas, después de haber realizado dos cortometrajes, la directora y escritora Kunsang Kyrong enfoca en su primer largometraje una historia ambientada en Parkdale, una zona vecina de Toronto ubicada en el oeste de la ciudad.
100 Sunset
Lo que caracteriza a esta comedia es que habiendo colaborado con miembros de la comunidad tibetana de Toronto, la novel realizadora ambienta su relato en donde habita gran parte de esa agrupación centrando su atención en dos personas de ese origen.
La protagonista es Kunsel (Tenzin Kunzel), una joven mujer introvertida que se siente un tanto extraña en su propio medio social. Viviendo en un bloque de departamentos del mencionado vecindario, ella destina su tiempo espiando a sus vecinos mediante una cámara de video adquirida, como asimismo realizando pequeños hurtos. Su vida rutinaria cobra impulso cuando llega a conocer a Passang (Sonam Choekyi), una mujer que llega a vivir en el mismo edificio con su marido mucho mayor que ella y que expresa asimismo una oculta insatisfacción. Ese encuentro va generando una amable relación donde entre otros aspectos ambas asisten a las clases de inglés así como conjuntamente van transitando los alrededores de la zona.
A través de variadas viñetas el film ofrece una clara visión de la congregación tibetana además de estar favorecido por las convincentes actuaciones de Kunsel y Choekyi y de la buena fotografía del camarógrafo Nicolay Michaylov. Sin embargo, el lento ritmo que imprime la realizadora mitiga la envergadura dramática necesaria para suscitar genuina emoción. Lo concreto es que a pesar de la objeción señalada la película concita interés al permitir que el espectador se involucre en un medio cultural raramente abordado por el cine canadiense.
Dites-lui que Je l’aime (Francia)
La complicada relación maternofilial es analizada por la directora Romane Bohringer a través de una narrativa documental fusionada con la ficción.
Dites-lui que Je l’aime
La película está basada en el libro Dites-lui que Je l’aime escrito en 1919 por la política francesa Clémentine Autain quien relata el traumático vínculo mantenido con su madre Dominique Laffin, una actriz que abandonó a su hija y murió a los 33 años justo cuando Autain era una pre adolescente de 12 años.
La lectura de ese libro cundió hondamente en Bohringer en la medida que curiosamente ella a los nueve meses de edad también fue dejada de lado por su propia madre Marguerite Bourry quien murió a los 36 años. Esa inaudita simetría motiva a que Bohringer, gran amiga de la escritora le solicita adaptar su libro para su filmación.
En el marco de esa propuesta que fue aceptada por la autora, el guión de Bohringer escrito con Gabor Rassov adopta un procedimiento nada convencional donde se relatan dos historias traumáticas en las que ambias mujeres confrontan su pasado a través de episodios reconstruidos. En la primera parte del film se observa a Autain leyendo pasajes del libro y a través del mismo se va contemplando cómo la niña sufrió los embates de su madre con su adicción al alcohol y su ausencia del hogar. En tal sentido, una impactante escena acaece cuando la joven Autain (Liliane Sanry-Baud), observa a su madre (Eva Yelmani) solicitando con violencia a un empleado de un hotel que le proporcione un trago alcohólico cuando el bar ya estaba cerrado.
La segunda mitad del film se concentra en Romane, donde atendida por una psiquiatra (Josiane Stoléru) manifiesta su pesar frente a no haber conocido a su progenitora. Asimismo valiéndose de papeles y escritos de su madre (igualmente interpretada por Eva Yelmani) con la colaboración de su joven hijo Raoul Rebbot-Bohringer actuando como supuesto detective, se van conociendo detalles de su vida. Es así que se sabe que Marguerite nació en Vietnam cuyo padre francés la cedió en adopción para vivir gran parte de su juventud en un convento; ya mayor se interesa por actuar en cine y al propio tiempo deviene fuertemente adicta a las drogas.
Esa mirada hacia el pasado de dos mujeres que han sido olvidadas del afecto maternal, hecho que ha impactado sus vidas, constituye una catarsis para que ambas puedan seguir adelante sin claudicar. Con todo, la forma híbrida que adopta Bohringer para ilustrar las características que asume la memoria es un tanto desigual al no lograr una completa armonía entre los dos relatos haciendo que en ciertos lapsos su lentitud conspire emocionalmente. De todos modos, el film tiene suficientes méritos para concentrar su atención con su mensaje de reconciliación de las hijas perdonando a sus madres. Como nota final, cabe destacar la magnífica caracterización de Eva Yelmani animando a Marguerite y Laffin logrando notable autenticidad.
THESMASHINGMACHINE. Estados Unidos, 2025. Un film de Benny Safdie. 123 minutos
Un sólido film deportivo es lo que se aprecia en The Smashing Machine, donde por primera vez el realizador Benny Safdie se ubica detrás de la cámara sin su hermano Josh permitiéndole obtener el premio al mejor director en el Festival de Venecia de este año. El film guionizado por el cineasta está basado en Mark Kerr, un renombrado atleta americano y artista de las artes marciales mixtas que ha sido uno de los pioneros de la lucha libre y prominente representante del UFC (Ultimate Fighting Championship).
Dwayne Johnson
La película presenta a Kerr (Dwayne Johnson), un brillante luchador en sus años universitarios que en 1997 logra una gran victoria en el campeonato mundial Vale Tudo realizado en Sao Paulo y que hasta entonces siempre resultó invicto en los torneos realizados; sin embargo como integrante del UFC su desempeño no resulta monetariamente lucrativo y es así que viaja con frecuencia a Japón, donde los triunfos logrados le otorgan un sentido de invencibilidad. No obstante, ante un match en el que no resulta victorioso alegando que su oponente recurrió a golpes no permitidos, comienza una caída profesional en donde recurre al uso de opiáceos.
Lo que alienta al relato es la acertada manera en que Safdie describe a Kerr, un ser para el cual el ring se convierte en una maquina trituradora para derrotar a su oponente pero que fuera del cuadrilátero es una persona afable.
Aunque los eventos deportivos ocupan parte del relato, el drama adquiere gravitación intimista centrado en la relación que el atleta mantiene con su pareja Dawn (Emily Blunt). Es así que no obstante el amor que ella siente por su novio y que es recíproco por parte de él, hay ciertos aspectos banales y otros de mayor índole que motivan a que cada uno llegue a explotar. De algún modo, tal como se puede observar Dawn es la abnegada compañera y sostén emocional de Kerr pero a la vez su talón de Aquiles. Al propio tiempo, el guión resalta la amistad fraternal mantenida con Mark Coleman (Ryan Bader), su rival luchador y en ocasiones su entrenador.
La actuación de Johnson es a todas luces magistral donde además de que físicamente adquiere la apariencia del real Kerr, en gran parte favorecido por el maquillaje prostético a que ha sido objeto, se involucra en cuerpo y alma en la personalidad del luchador y que destilando considerable humanidad permite la plena empatía del espectador. Elogio similar merece Blunt quien con la conmiseración y arrogancia de su personaje constituye una vital presencia para su compañero.
Si alguna objeción merece el film es la banda sonora que resulta abrumadora, salvo una secuencia en donde Mark se halla con el luchador en artes marciales mixtas Bas Rutten (personificando a sí mismo) y se escucha la versión musical de “My Way” cantada por el inolvidable Elvis Presley.
Globalmente considerado, además del remarcable nivel de actuación de Johnson este realista film de impecable narración, se valoriza por la remarcable puesta escénica de Safdie, con especial énfasis en las escenas de combate que reflejan notable autenticidad. Jorge Gutman
ONEBATTLEAFTERANOTHER. Estados Unidos, 2025. Un film escrito y dirigido por Paul Thomas Anderson. 162 minutos
Después de su gran éxito obtenido con Licoricce Pizza (2021), el notable director Paul Anderson brinda en su décimo film One Battle After Another, un efervescente drama político donde su contenido adquiere resonancia actual.
Leonardo DiCaprio
Lejanamente basado en la novela Vineland (1990) de Thomas Pynchon, el cineasta reformula el texto original permitiendo que su visión resulte más sincronizada con la situación que actualmente atraviesa la política de Estados Unidos. Ambientada en ese país en una época indefinida, las primeras escenas muestran a una agrupación de guerrilleros denominada “French 75” que toma por asalto un centro de detención de inmigrantes ubicado en la frontera americana con México para su liberación. Al frente de este comando se halla Perfidia Beverly Hills (Teyana Taylor), una mujer de color revolucionaria, indómita y sensual quien está acompañada por su leal compañero y pareja Bob Ferguson (Leonardo DiCaprio), un especialista en explosivos, y de su hermana Deandra (Regina Hall). De este modo queda ridiculizado y humillado el coronel Steven J. Lockjaw (Sean Penn), el director del centro que es un típico representante supremacista de la derecha estadounidense. Es así que en estos primeros minutos de metraje queda claro que la intención de French 75 es el derrocar a un régimen de gobierno autócrata nutrido de policía militar.
Cuando la agrupación prosigue su accionar asaltando un local bancario para lograr su financiamiento, como así también recurriendo a explosiones provocadas para destituir las estructuras de gobierno, la célula se ve amenazada; es así que ha llegado el momento de huir por parte de Bob junto con su pequeña hijita recién nacida, en tanto que su madre Perfidia opta por continuar su senda revolucionaria.
A través de una elipsis, la acción se traslada 16 años después donde Bob, completamente desengañado y adicto a la marihuana y al alcohol vive exilado en Baktan Cross, un pequeño pueblo californiano, junto con Willa (Chase Infinity), la hija de 16 años que tuvo con Perfidia. Esta adolescente atravesando los años propios de su edad es apadrinada por Sergio St. Carlos (Benicio del Toro), un militante de izquierda quien además de ser su entrenador de carate es el buen amigo de Bob. Sin embargo esa aparente tranquilidad se ve seriamente alterada cuando el paranoico Lockjaw, eterno enemigo de Bob, logra dar con su escondite y Willa termina siendo secuestrada. De allí en más el relato adopta el carácter de un thriller dramático donde un aferrado padre realiza lo imposible para localizar y rescatar a su hija apelando a sus camaradas de antaño para que le ayuden en esta misión cuasi imposible, así como Deandra igualmente tratará de reencontrar a su sobrina para protegerla.
La impecable dirección escénica de Anderson constituye el factor más trascendente de este film logrando equilibrar varios géneros, donde el drama se entremezcla con un áspero humor y con el género de acción; en consecuencia, la audiencia contempla una escena decididamente antológica generada por una persecución automovilística en una carretera muy sinuosa.
En el plano actoral, DiCaprio una vez más confirma que es uno de los intérpretes más remarcables del cine actual, reflejando en su personaje los traumas dejados por un pasado que no puede rehuir; en un papel menor pero vital e inolvidable Taylor transmite el propósito de una mujer dispuesta a arriesgar su vida a expensas de dejar a un lado a su familia; la gran sorpresa la brinda la joven Infinity quien en su destacable debut cinematográfico da vida a la chica que no conoció a su madre pero que todo parece indicar que seguirá su mismo camino; aunque un poco excedido, resulta satisfactorio el desempeño del veterano Penn como el implacable racista y narcisista, así como es convincente el noble rol desempeñado por Del Toro. En otros aspectos, el film adquiere relieve con la excepcional banda sonora del músico Johnny Greenwood con la incorporación de varias canciones que se ajustan a las diferentes situaciones que atraviesan sus personajes, destacándose entre las mismas el célebre bolero Perfidia interpretado por Los Panchos, el legendario trío musical mexicano.
Concluyendo, la cautivante y audaz película de Anderson permite reflexionar si acaso los movimientos radicales de izquierda son capaces de solucionar el malestar subyacente de la sociedad americana de la era actual para construir un mundo mejor, dejando abierta la ventana del optimismo. Jorge Gutman