Después de haberse representado hasta agosto de este año en el Teatro Garrick de Londres, el público canadiense amante del arte teatral tendrá la oportunidad de juzgar la producción de National Theatre Live Mrs. Warren’s Profession.
La obra que fue escrita por el emblemático autor George Bernard Shaw en 1893 fue prohibida por haber sido su tema juzgado de escandaloso hasta que en 1902 tuvo lugar su primera representación pública.
(Imelda Staunton y Bessie Carter. (Foto: Johan Persson)
El autor presenta a la Señora Kitty Warren, una mujer de mediana edad y a su hija Vivie, una matemática que fue educada en Cambridge, quien se horroriza al descubrir que la fortuna de su madre la hizo administrando burdeles de clase alta. Las dos mujeres se reconcilian brevemente cuando Kitty cuenta su juventud empobrecida, que originalmente la llevó a ejercer la prostitución. La reconciliación termina cuando Vivie se entera de que el negocio altamente rentable sigue en operación. Vivie se aleja de la vida de su madre, aparentemente para siempre.
La obra que fue representada a nivel internacional, en la actual producción dirigida por Dominic Cooke tiene como protagonistas a la laureada intérprete Imelda Staunton caracterizando a la señora Warren y Bessie Carter, la verdadera hija de Staunton, quien da vida a Vivie Warren; ambas artistas han sido elogiadas por la intensidad transmitida en la dificultosa relación materno-filial. En roles de apoyo se destacan Robert Glenister como Sir George Croffs, Kevin Doyle como el reverendo Samuel Garner, Reuben Joseph animando a Frank Gardner en tanto que Sid Sagar caracteriza a Mr. Praed.
Según los elogiosos comentarios críticos la obra resalta muy bien la vivencia de Vivie como una joven adelantada para su época en comparación con la de su madre que ha sido el producto del viejo orden patriarcal. En esencia, Shaw remarcablemente explora la colisión entre moralidad e independencia, así como la tradición y el progreso social.
La filmación de esta obra será exhibida en selectas salas de Cineplex el 23, 24 y 26 de octubre de 2025.
La temporada oficial del TNM se inicia con Âm, la primera pieza teatral de la consagrada novelista Kim Thuy. Esta escritora, nacida en Saigón en 1968 durante el sangriento período bélico, a los 10 años unida a su familia se radicó en Granby; su vivencia ha sido volcada en su primera novela Ru publicada en 2009, en donde precisamente narra el largo viaje de su familia desde su tierra natal hasta su arribo a Quebec.
Como en muchas de sus novelas que abordan la experiencia migratoria y los desafíos de adaptación a una nueva cultura ese aspecto queda evidenciado en Âm. De acuerdo a las notas de prensa, la sinopsis se centra en el vínculo romántico que se establece entre Anh, ‑nacida en Saigón durante la guerra y radicada en Ottawa durante la Revolución Tranquila- y el canadiense Jacques. A través de dos culturas y dos identidades diferentes, el amor generado es capaz de superar las barreras existentes. El tercer personaje que adquiere relevancia es el de Noé, el hijo neurodivergente de Anh que guarda con su madre un entrañable vínculo y en donde su percepción sensorial es evocada mediante el lenguaje coreográfico.
Jean-Phillippe Perras (Foto: IMDB)
Habiendo sido gratamente impresionada por el talento literario de Kim Thuy, la eminente directora Lorraine Pintal, decidió asumir la puesta escénica de esta pieza donde asimismo ha acompañado a la escritora durante el proceso de gestación. El elenco está integrado por Jean-Philippe Perras (Jacques), Cynthia Wu Maheux (Anh) y el artista de la danza Jimmy Trieu PhongChung (Noé).
Cynthia Wu Maheux (Foto: RBL Agency)
El importante equipo de concepción está conformado por Pierre-Étienne Locas a cargo de la escenografía y accesorios, Julie Charland responsable del vestuario, Martin Sirois en la iluminación, Michel Corriveau en la música, Charles-Olivier Michaud en el video, en tanto que Jocelyne Montpetit ha imaginado la coreografía asociada a la obra.
Todo hace suponer que esta producción contribuirá a enriquecer el panorama teatral de Montreal.
La pieza subirá a escena el 9 de septiembre y será representada hasta el 5 de octubre en la sala Gascon‑Roux del TNM
CHICAGO, LACOMÉDIEMUSICALE. Producción: : Jérôme Tremblay — Música: John Kander – Palabras: Fred Ebb – Libreto:Fred Ebb y Bob Fosse — Producción y Coreografía Original: Bob Fosse – Elenco: Véronic DiCaire, Terra Ciccotosto MacLeod, Michaël Girard, Mélissa Bédard, Neev, David Noël, Katee Julien, Marianne Orlowski, Félix Lahaya, Alex Beaulieu, Astrid Dangeard, Chantal Dauphinais, Tommy Durand, José Flores, Yoherlandy Tejeiro García, Yoan Grosjean, Alice Jackson, Frédérique Mousseau, Maud Saint-Germain, Marcio Vinicius Paulino Silveira, Sarah Johnston y Jonathan Voisine – Escenografía: John Lee Beatty – Vestuario: William Ivey Long – Iluminación; Ken Billington – Concepción Sonora: Scott Lehrer – Traducción: Manuel Tadros – Dirección Musical: David Terriault – Dirección Escénica: Benoit Landry – Coreografía de la Producción Original: Ann Reinking – Supervisión Coreográfica: Maud Saint-Germain - Duración: 2 horas y 30 minutos, incluido el entreacto – Representaciones: Hasta el 27 de Julio de 2025 en la sala del Théâtre St-Denis
Esta emblemática comedia musical que ha maravillado a millones de espectadores a través del mundo y ha sido merecedora de numerosos premios incluyendo 6 Tony, 2 Olivier y un Grammy llega a Montreal en una producción de alto nivel que sin duda enriquece el panorama teatral de esta ciudad.
Terra C. MacLeod. (Foto: Marie-Andrée Lemire)
El libreto de Fred Ebb y Bob Fosse ubica la acción en el bullicioso Chicago de los años 20, donde Roxie Hart, una ama de casa y aspirante artista, espera su sentencia en la cárcel por haber matado a su amante por haberla abandonado. Allí conoce a la famosa estrella del vaudeville y cantante de jazz Velma Kelly, otra reclusa que asesinó a su marido quien la engaño con su hermana. Gracias a los servicios de su abogado defensor Billy Flynn, él logra que Roxie cambie de imagen convirtiéndola frente a la opinión público en una dulce mujer de hogar. Además de aparecer en las primeras planas de los diarios, su popularidad comienza a adquirir una dimensión inusitada, especialmente cuando ella sostiene que fue el hechizo del jazz lo que la indujo a apretar el gatillo del revólver mortal. Velma por su parte, comenzará a elaborar una estrategia que vinculará el destino de las dos mujeres. Así, una historia de crimen se convierte en un espectáculo circense donde el veredicto de un jurado está indudablemente influido por el hálito de la fama y la notoriedad de criminales corrientes convertidas en agraciadas heroínas.
Véronic DiCaire. (Foto: Marie-Andrée Lemire)
Esta mordaz sátira en donde la búsqueda de la celebridad en el mundo del espectáculo está aquí vinculada con la corrupción, la ambición del poder y los vericuetos de la justicia, es expresada a través de la gloriosa música de John Kender y obviamente por el legado coreográfico del genial Bob Fosse.
Mélissa Bédard. (Foto: Marie-Andrée Lemire)
El espectáculo de Montreal brilla por la calidad de su elenco en donde ampliamente se destacan sus dos protagonistas. La consagrada actriz y cantante Véronic DiCaire, que ya había actuado en francés en 2003, animando a la aparentemente ingenua Roxie Hart, nuevamente cautiva como actriz así como en la interpretación de las canciones aportando su diáfana voz en Tap Dance, y Mon Petit Mari. Por su parte, no menos brillante es Terra C. MacLeod quien como Velma Kelly desempeñó ese rol en múltiples oportunidades; de allí que no resulte extraño que su actuación resulte magnética transmitiendo el espíritu que anima a su personaje además de subyugar como bailarina y cantante con All That Jazz así como en Le Tango Carcéral.
Además de DiCcaire y MacLeod cabe destacar a Michaël Girard quien se luce dando vida al astuto, carismático y manipulador abogado Billy Flynn quien asimismo capta la atención cantando y bailando. En roles de apoyo se distinguen Mélissa Bédard caracterizando a la carcelaria y matrona Mama Morton, Neev conmueve al mismo tiempo que despliega su humorismo encarnando al marido de Roxie en tanto que David Noël atrae como la vivaz periodista Mary Sunshine. Además de los artistas mencionados es justo reconocer el esfuerzo y vitalidad desplegados por los 16 restantes integrantes del reparto quienes actuando, cantando y bailando contribuyen a realzar los valores de este excepcional musical sublimemente coreografiado por Ann Reinking.
Mención especial merece la orquesta de 13 excelentes instrumentistas bajo la dirección del maestro David Terriault que no solo está presente en los números musicales sino que también repercute favorablemente durante los diálogos no cantados.
La producción de este espectáculo demuestra que Montreal no tiene nada que envidiar a Broadway por su sobresaliente nivel musical, su irreprochable coreografía y su dinámica puesta escénica que ha posibilitado el despliegue de su maravilloso elenco.
Por lo que antecede, Chicago constituye la gran atracción de la temporada estival de Montreal produciendo enorme satisfacción a la audiencia asistente..
CLUE. Texto: Sandy Rustin, basado en el guión de Jonathan Lynn – Dirección Escénica: Lisa Rubin – Dirección Ajunta: Zach Counsil — Elenco: Tamara Brown, Davide Chazzese, Matthew Gagnon, Kyle Gatehouse, Alain Goulem, Marcel Jeanin, Alexandra Petrachuk, Cara Rebecca, Felicia Shulman y Nicole Wilson – Música Original: Michael Holland – Escenografía: Brian Dudkiewicz – Vestuario: Louise Bourret – Iluiminación: Sonoyo Nishikawa – Diseño Sonoro: Troy Slocum — Duración: 90 minutos sin entreacto – Representaciones: Hasta el 29 de junio de 2025 en la sala principal del Segal Centre
Hay un refrán que expresa “Mejor reir que llorar” y es eso lo que precisamente ofrece el Segal Centre en esta última producción de la exitosa temporada actual. La dinámica directora artística y ejecutiva Lisa Rubin decidió recurrir a la versión teatral del exitoso film Clue realizado en 1985. Respetando la magia y socarronería de la versión original, gracias al texto de Sandy Rustin en base al guión concebido por Jonathan Lynn lo que se aprecia es una alocada comedia capaz de entretener durante su hora y media de duración.
Tamara Brown (Foto: Emelia Hellman)
Es necesario convenir que la historia relatada es en este caso lo que menos importa sino más bien los elementos subyacentes a la misma que generan un disparate humano con ciertas características circenses capaces de sacudir alegremente a la platea.
La pieza ambientada a mediados de los años 50 comienza cuando un enigmático mayordomo de una aislada y muy elegante mansión señorial recibe a seis invitados quienes ninguno de ellos está vinculado con los otros. En tanto, aguardando la comida cada uno de ellos va desplegando su particular personalidad. El conflicto dramático, si así se le puede denominar, se produce después de la cena cuando uno de los presentes es asesinado. De allí en más resulta importante dilucidar quien ha sido el autor del crimen antes que la policía se haga cargo del mismo.
Davide Chiazzese. (Foto: Emelia Hellman)
Si en principio viene a la memoria algunas de las excelentes obras de misterio de la emblemática Agatha Christie, en este caso el enigma ocupa un segundo lugar porque son las disparatadas situaciones producidas que adquieren relieve; es así que se observa el comportamiento caricaturesco de sus personajes gritando, bailando, saltando y moviéndose atolondradamente a medida que nuevos crímenes van apareciendo. Obviamente que nadie considerará que lo que se exhibe responde mínimamente a situaciones verosímiles dado el carácter farsesco de esta historia.
Felicia Shulman. (Foto: Emelia Hellman )
Teniendo en cuenta lo que precede el vigor de la pieza reside en su elenco y en tal sentido el resultado es nada menos que brillante. El dinamismo y energía desplegado por los 10 comediantes del reparto es realmente admirable con algunos de sus integrantes caracterizando varios personajes. Entre los mismos y por la asignación de roles deslumbran Tamara Brown como la avezada y verborrea Mrs. Peacock, Matthew Gagnon como el intranquilo y sospechoso Mr. Green, Marcel Jeannin embebido en el astuto Coronel Mustard, Alain Coulem animando al engreído Profesor Plum, Felicia Shulman como la seductora Ms. Scarlet, Alexandra Petrachuk como la desenvuelta mucama Yvette y en especial el tour de force realizado por Davide Chiazzese en su triple rol del valet Mr. Buddy, motorista y jefe de policía.
La irreprochable puesta escénica de Lisa Rubin constituye un total acierto para que la acción adquiera brío y dinamismo; a ello debe agregarse la ingeniosa escenografía de Brian Dudkiewicz permitiendo que la audiencia pueda apreciar los diferentes ambientes de la mansión, así como el colorido y variado vestuario diseñado por Louise Bourret.
En suma, he aquí una obra que a pesar de su ingenuo trasfondo es capaz de brindar un disfrutable esparcimiento.
Considerada por muchos críticos literarios como una de las grandes obras de la literatura americana, Un Tranvía Llamado Deseo del genial dramaturgo Tennessee Williams escrita en 1947 y ganadora del Premio Pullitzer en 1948 ha sido representada internacionalmente en múltiples ocasiones además de haber sido trasladada a la pantalla e incluso a la ópera. Por su excepcional riqueza no sorprende que haya sido repuesta una vez más en Londres en 2014 bajo la dirección de Benedict Andrews. Habiendo sido filmada en vivo por Nick Wickman en una de sus representaciones en el teatro Young Vic, la pieza en 2014 es difundida nuevamente por National Theatre
Gillian Anderson. (Foto: Johan Persson)
El autor expone la colisión cultural existente entre Blanche Dubois proveniente de una familia de muy buena posición económica de Mississippi con la de su hermana Stella viviendo modestamente en New Orleans. Después de algún tiempo de no haberse visto, Blanche llega al hogar de su hermana que vive en el barrio francés de dicha ciudad. A la alegría del reencuentro de inmediato se aprecia la discrepancia social de la visitante con respecto a la de Stella quien indirectamente la critica por vivir en una exigua residencia de dos ambientes y haberse casado con Stanley Kowalski, un proletario polaco. Esas diferencias se intensifican cuando llega su cuñado y un aire de superioridad surge en ella desdeñando su presencia; más aún, Blanche no puede concebir cómo Stella pudo unir su vida a un hombre por excelencia bruto y grotesco.
Si bien a través del tiempo hubo diferentes enfoques en el tratamiento del texto del autor, el criterio de Andrews puede ser discutible en su propósito de cohesionar la época en que la pieza fue escrita con el toque moderno; eso se aprecia aún más a través de la escenografía de Magda Willi quien de manera minimalista utiliza un escenario circular presentando el hogar de los Kowalski como un departamento moderno con muebles tipo Ikea que de algún modo se asemeja al de una clínica hospitalaria. No obstante estas observaciones, la solidez de esta producción reside en el excelente nivel interpretativo.
Sin duda alguna, Gillian Anderson brinda una caracterización inolvidable de Blanche. Desde las primeras escenas en que su personaje aparenta sentirse segura de sí misma frente a su hermana y cuñado, va exteriorizando cierta inestabilidad psicológica que ella atribuye al cansancio y el estrés producido trabajando como maestra en Mississippi. Esa manifiesta fragilidad trata de disimularla con su propensión al alcohol aunque el ambiente en que transcurre su visita no hará más que deteriorar su estado mental hasta llegar al nivel de la incipiente locura. La gradual transformación que Anderson logra de su Blanche es nada menos que extraordinaria a tal punto que uno se olvida que está actuando para en cambio creer que esta mujer es un personaje real que se alimenta de mentiras y fantasías para ocultar sus falencias. Si Anderson es brillante en su actuación no lo es menos Ben Foster como Kovalski quien dueño de una personalidad machista y belicosa no puede tolerar que su cuñada interfiera en su vida matrimonial; el grado de intensidad que vierte en el trato violento con su esposa y en las hirientes confrontaciones mantenidas con Blanche adquieren inusitada magnitud emocional, sobre todo en una de las últimas escenas en que termina degradando a su desestabilizada cuñada. En papeles menores pero igualmente importantes se destaca Vanesa Kirby quien como Stella se encuentra en la delicada situación de comportarse como buena hermana al propio tiempo que ser leal a su marido; por su parte Corey Johnson anima al solitario y bonachón Mitch, amigo de Stanley, quien atraído por Blanche está dispuesto a casarse con ella pero al conocer su oculto pasado desiste de hacerlo.
Coronando la grandeza de esta pieza, el director logra una poética escena final en la cual Blanche calmadamente camina tomada del brazo por el médico que la está conduciendo al hospicio.
Los amantes del buen teatro tienen la oportunidad de ver esta obra el 5 y 8 de juniode 2025 en selectas salas de Cineplex