Cuando la polí­tica se inmis­cuye con el deporte

RED ARMY. Esta­dos Unidos-Rusia, 2014. Un film de Gabe Polsky

El título del docu­men­tal Red Army hace refe­ren­cia al equipo más exi­toso de hockey sobre hielo fun­dado por Sta­lin. Entre varios de las nom­bres famo­sos que lo han inte­grado durante la década de los años 70 y 80 se encuen­tran los de Igor Lario­nov, Vla­dis­lav Tre­tiak y fun­da­men­tal­mente el remar­ca­ble juga­dor Vya­ches­lav (Slava) Feti­sov donde la mayor parte del relato es narrado desde su perspectiva.

Desde sus orí­ge­nes Red Army sig­ni­ficó para Rusia un medio de pro­pa­ganda ideo­ló­gica para demos­trar al mundo la supe­rio­ri­dad depor­tiva del comu­nismo, algo pare­cido como lo que acon­te­ció en la carrera espa­cial donde es sabido que fue el pri­mer país en efec­tuar la explo­ra­ción del espacio.

Para lle­gar al nivel de extra­or­di­na­rio ren­di­miento, los depor­tis­tas con­ta­ron con un talen­toso entre­na­dor en la per­sona de Anatoli Tara­sov quien aplicó una téc­nica que com­bi­naba la belleza del ballet con la estra­te­gia del aje­drez, lo que per­mi­tió al equipo obte­ner memo­ra­bles triun­fos que lo con­vir­tió en el más impor­tante del mundo. Sin embargo la moral de los juga­do­res cam­bia nota­ble­mente cuando Tara­sov es reem­pla­zado por Vik­tor Tikho­nov; este indi­vi­duo, des­pués de la monu­men­tal derrota sufrida por los rusos en1980 en los Jue­gos Olím­pi­cos de Lake Pla­cid con­tra Esta­dos Uni­dos, aplicó al equipo un régi­men de entre­na­miento que prác­ti­ca­mente bru­ta­li­zaba a sus par­ti­ci­pan­tes por su rigi­dez y falta de huma­ni­dad al punto de pri­var­los de sus dere­chos más ele­men­ta­les. Habiendo entrado en gran con­flicto con el entre­na­dor, Feti­sov fue uno de los pri­me­ros juga­do­res deseo­sos de dejar Rusia y pro­bar suerte en los Esta­dos Uni­dos. Cuando la cor­tina de hie­rro comienza a derrum­barse es ahí que él y sus com­pa­ñe­ros de equipo apro­ve­chan la opor­tu­ni­dad para via­jar a Esta­dos Uni­dos y comen­zar a jugar en uno de los clu­bes de la NHL. Esto implicó la caída en des­gra­cia de Feti­sov quien habiendo sido con­si­de­rado como héroe nacio­nal por su bri­llante desem­peño en el equipo ruso se con­vierte en un enemigo político.

No es nece­sa­rio prac­ti­car, amar o enten­der sobre este deporte para apre­ciar el film por la forma intere­sante en que se relata y valo­ri­zada por el mate­rial de exce­lente archivo iné­dito pre­sen­tado y por las impor­tan­tes entre­vis­tas rea­li­za­das por el rea­li­za­dor Gabe Polsky a per­so­na­li­da­des del hockey como es el caso de Vla­dis­lav Tre­tiak, Scotty Bow­man, Vla­di­mir Poz­ner, ade­más de Fetisov.

En todo caso este docu­men­tal dotado de un nota­ble mon­taje recrea muy bien una impor­tante era del hockey sobre hielo y no está exento de una mirada crí­tica sobre la ex Unión Sovié­tica y sus diri­gen­tes. Lo para­dó­jico de esta situa­ción es que Feti­sov, el mejor defensa del mundo de hockey sobre hielo y el que más títu­los posee, ya reha­bi­li­tado en su tie­rra natal ocupó durante 6 años el cargo de Minis­tro de Depor­tes de Vla­di­mir Putin de 2002 hasta 2008 y hoy día es miem­bro de la cámara alta de la Asam­blea Fede­ral de Rusia.

Con­clu­sión: Un cau­ti­vante docu­men­tal ilus­trando cómo el deporte se infil­tra con la polí­tica y de qué modo el hockey es un reflejo de las mani­fes­ta­cio­nes socio-culturales de Rusia.  Jorge Gut­man