Una Fábu­la Encantadora

CIN­DE­RE­LLA. Esta­dos Uni­dos, 1950. Direc­ción: Wil­fred Jacck­son, Hamil­ton Lus­ke, Cly­de Gero­ni­mi. Dis­tri­bu­ción: Dis­ney (2012) 

Aun­que el céle­bre cuen­to con­ce­bi­do por el escri­tor fran­cés Char­les Perrault, haya sido obje­to de nume­ro­sas ver­sio­nes, ora­les y escri­tas, Cin­de­re­lla -el film de ani­ma­ción de los estu­dios Dis­ney de 1950, es posi­ble­men­te el más memo­ra­ble. 

A 62 años de su estreno, nue­vas gene­ra­cio­nes pue­den apre­ciar esta fábu­la encan­ta­do­ra ya sea a tra­vés de repo­si­cio­nes que tuvie­ron lugar en varia­das oca­sio­nes o bien median­te su edi­ción en video En esta opor­tu­ni­dad, hace pocos días fue lan­za­do al mer­ca­do la colec­ción Dia­mant que ade­más de incluir el dis­co con for­ma­to DVD, tam­bién inclu­ye un dis­co adi­cio­nal don­de por pri­me­ra vez apa­re­ce en for­ma­to Blu-Ray. 

No es nece­sa­rio brin­dar una sinop­sis sobre el con­te­ni­do de Ceni­cien­ta. Quien más, quien menos, todos están al tan­to de las peri­pe­cias sufri­das por una ange­li­cal joven­ci­ta quien tras la muer­te de su padre que­da a mer­ced de su cruel madras­tra y sus dos her­ma­nas­tras que la odian y la explo­tan como si fue­se una escla­va; todo cam­bia­rá el día en que con la valio­sa ayu­da de un hada madri­na, la joven­ci­ta ten­drá oca­sión de acu­dir al bai­le del pala­cio real y des­lum­brar con su pre­sen­cia al Prín­ci­pe Encan­ta­dor quien cree ver en ella a la espo­sa ideal para com­par­tir su vida; tras algu­nos obs­tácu­los con la lle­ga­da de la media­no­che, todo que­da­rá supe­ra­do para el feliz des­en­la­ce, tal como se esti­la en los clá­si­cos cuen­tos de hadas. UNA FABULA ENCANTADORA

Vol­vien­do a apre­ciar el film, se pue­de afir­mar que el mis­mo con­ser­va intac­ta su fres­cu­ra ori­gi­nal, aun­que eso no impli­que que resul­te total­men­te per­fec­to; así, los­di­rec­to­res bien pudie­ron haber eli­mi­na­do unos quin­ce minu­tos de metra­je con las peleas entre los sim­pá­ti­cos raton­ci­tos Gus y Jac­ques, ami­gos de Ceni­cien­ta, y el mal­va­do gato Luci­fer, que en reali­dad poco tie­nen que ver con la par­te esen­cial del cuen­to. Pero se tra­ta sim­ple­men­te de una obser­va­ción que de nin­gún modo des­me­re­ce al film, que sigue man­te­nien­do un encan­to espe­cial para que los niños de esta gene­ra­ción acom­pa­ña­dos de sus fami­lia­res pue­dan dis­fru­tar de su visión, del mis­mo modo como nues­tros padres y abue­los lo goza­ron en oca­sión de su estreno.

Aun­que sin regis­trar núme­ros musi­ca­les magis­tra­les (como en el caso de Blan­ca­nie­ves), de todos modos el tema Bib­bi­di-Bob­bi­di-Boo que­da bien gra­ba­do en el oído del espec­ta­dor. En cuan­to a la ani­ma­ción, es sin duda exce­len­te, sobre todo si se tie­ne en cuen­ta que a media­dos del siglo pasa­do se care­cía de los dis­po­si­ti­vos tec­no­ló­gi­cos que hoy se obtie­nen con imá­ge­nes logra­das por computación.

El tras­pa­so de esta joyi­ta al video es irre­pro­cha­ble tan­to en lo que hace a tex­tu­ra, los vívi­dos colo­res real­za­dos por la alta defi­ni­ción y la cali­dad del soni­do. 

El mate­rial extra inclui­do no ofre­ce nada rele­van­te; lo más des­ta­ca­ble se encuen­tra en un agrda­ble cor­to ani­ma­do (5 minu­tos) Tan­gled Ever After, y en Behind the Magic: A New Dis­ney Prin­cess Fan­tasy­land  (8 min­tuos) que es un ade­lan­to de lo que será a par­tir de la pri­ma­ve­ra de 2014 el inmen­so espa­cio dedi­ca­do a la nue­va Fan­ta­si­lan­dia, para la repro­duc­ción escé­ni­ca de algu­nas de las pelí­cu­las más famo­sas de los estu­dios Dis­ney. 

La ban­da de soni­do de ambos for­ma­tos es en inglés, fran­cés y espa­ñol, en tan­to que exis­te la opción de sub­tí­tu­los en los mis­mos idio­mas, con excep­ción de los suple­men­tos que pue­den estar sub­ti­tu­la­dos en fran­cés o inglés.  Jor­ge Gutman

La Fe, la Reli­gión y la Misión Papal

HABE­MUS PAPAM. Ita­lia-Fran­cia, 2011. Direc­ción: Nan­ni Moret­ti. Dis­tri­bu­ción: Enter­tain­ment One (2012) La Fe, la Religión y la Misión Papal

Una come­dia huma­na, hila­ran­te y muy emo­ti­va es la que Nan­ni Moret­ti ofre­ce en Habe­mus Papam, un rela­to que tra­ta de huma­ni­zar la figu­ra del Sumo Pon­tí­fi­ce. 

Su títu­lo se refie­re a las clá­si­cas pala­bras pro­nun­cia­das en latino cuan­do se pro­du­ce la elec­ción de un nue­vo papa e inme­dia­ta­men­te se pro­ce­de a difun­dir la noti­cia. Recu­rrien­do a mate­rial de archi­vo, las esce­nas ini­cia­les mues­tran el fune­ral de Juan Pablo II para dar paso de inme­dia­to al cón­cla­ve de los car­de­na­les que tie­ne lugar en la Capi­lla Six­ti­na a fin de ele­gir a quien habrá de suce­der­lo. 

Con algu­nos toques risue­ños bien logra­dos, se apre­cia a cier­tos car­de­na­les deseo­sos de no ser ele­gi­dos. Entre los mis­mos se encuen­tra el Car­de­nal Mel­vi­lle (Michel Pic­co­li), un hom­bre cuyo ros­tro tra­sun­ta una pro­fun­da noble­za y gran humil­dad. Cuan­do al cabo de varias fuma­tas negras el cón­cla­ve lle­ga a un con­sen­so, el ele­gi­do es pre­ci­sa­men­te Mel­vi­lle. Aun­que acep­ta ini­cial­men­te la sagra­da inves­ti­du­ra, no está pre­pa­ra­do para salir al bal­cón para dar­se a cono­cer y ben­de­cir a la mul­ti­tu­di­na­ria muche­dum­bre con­gre­ga­da en la Pla­za de San Pedro. De algún modo aun­que teó­ri­ca­men­te hay un nue­vo Papa, has­ta que el mis­mo no apa­rez­ca públi­ca­men­te, su iden­ti­dad no pue­de ser reve­la­da. 

A par­tir de ese momen­to se obser­va al elec­to Papa per­ple­jo y dudo­so, pre­sa de un esta­do de com­ple­ta angus­tia al creer que no podrá car­gar sobre sus hom­bros la gran res­pon­sa­bi­li­dad que le aguar­da en el cum­pli­mien­to de sus obli­ga­cio­nes. Para des­tra­bar la ines­pe­ra­da situa­ción, el voce­ro del Vati­cano con­vo­ca a un emi­nen­te psi­quia­tra (Nan­ni Moret­ti) para que ayu­de a solu­cio­nar la cri­sis tra­tan­do de deter­mi­nar lo que real­men­te aque­ja al elec­to Papa; a pesar de los esfuer­zos rea­li­za­dos no se lle­ga a resol­ver el pro­ble­ma. 

Es aquí que el guión escri­to por el rea­li­za­dor con Fran­ces­co Pic­co­lo y Fede­ri­ca Pon­tre­mo­li recu­rre a un arti­fi­cio que en cier­ta for­ma trae recuer­dos del film “Roman Holi­day” (1953) don­de una prin­ce­sa (Audrey Hep­burn) visi­tan­do Roma logra zafar­se del entorno que la rodea para visi­tar por su cuen­ta la ciu­dad. Aquí, Mel­vi­lle, ves­ti­do de civil, logra esca­bu­llir­se del Vati­cano dejan­do atrás a sus escol­tas para deam­bu­lar por la ciu­dad eter­na como cual­quier otro hom­bre común y corrien­te lo haría. Es en ese enton­ces que el film alcan­za una dimen­sión huma­na inusi­ta­da; a tra­vés de los con­tac­tos cir­cuns­tan­cia­les que Mel­vi­lle man­tie­ne con los pasa­je­ros de un bus, su encuen­tro con un sacer­do­te y con un gru­po de acto­res repre­sen­tan­do una obra de Che­jov que le hace recor­dar su pasión por el tea­tro, le per­mi­ti­rá ayu­dar a acla­rar qué es lo que más desea en su vida y qué deci­sión debe­rá adop­tar de acuer­do a sus prin­ci­pios mora­les. 

A nivel inter­pre­ta­ti­vo Pic­co­li está impa­ga­ble como el hom­bre ago­bia­do por la res­pon­sa­bii­dad que le aguar­da. En los ele­men­tos téc­ni­cos, tan­to la foto­gra­fía, como el ves­tua­rio, ban­da de soni­do y dise­ños de pro­duc­ción repro­du­cien­do los salo­nes del Pala­cio Apos­tó­li­co así como los inte­rio­res de la Capi­lla Six­ti­na, jerar­qui­zan los valo­res del film. 

Aun­que algu­nas esce­nas de tono cari­ca­tu­res­co pue­dan resul­tar dis­cu­ti­bles, Moret­ti ha logra­do un film de cali­dad con impor­tan­tes refle­xio­nes per­so­na­les sobre la fe, la reli­gión y sobre la misión a cum­plir por par­te del repre­sen­tan­te de Dios en la tie­rra, man­te­nien­do un buen equi­li­brio entre el dra­ma, humor y cier­ta iró­ni­ca mor­da­ci­dad.  

El DVD que aca­ba de edi­tar­se es pre­sen­ta­do en su ver­sión ori­gi­nal ita­lia­na con sub­tí­tu­los opta­ti­vos en fran­cés e inglés. Jor­ge Gutman

Un Film Excepcional

A SEPA­RA­TION. Irán, 2011. Un film escri­to y diri­gi­do por Asghar Farha­di. Elen­co: Pey­man Moa­di, Lei­la Hata­mi, Sareh Bayat, Sari­na Farha­di, Ali-Asghar Shah­ba­zi. Dis­tri­bui­do­ra: Sony Pic­tu­res Home EntertainmentUN FILM EXCEPCIONAL

Este film es una obra maes­tra del cine. Ade­más de expo­ner pro­ble­mas éti­cos y mora­les de difí­cil reso­lu­ción obli­ga a refle­xio­nar de qué modo peque­ños deta­lles no bien enca­mi­na­dos pue­den gene­rar com­pli­ca­cio­nes supe­rio­res sin que sea posi­ble cul­par a nadie por­que cual­quie­ra sea la posi­ción asu­mi­da hay razo­nes que jus­ti­fi­can el com­por­ta­mien­to adop­ta­do por los per­so­na­jes de esta historia.

Uti­li­zan­do el enfo­que de una nove­la detec­ti­ves­ca, el guión del rea­li­za­dor Asghar Farha­di man­tie­ne en vilo al públi­co cons­tan­te­men­te. Pero lejos de saber “quién lo hizo” o “quién es el ase­sino”, Farha­di se apar­ta de Hitch­cock o de Agatha Chris­tie al ofre­cer una intri­ga que se ale­ja de cri­mi­na­les o mal­he­cho­res para en cam­bio basar­se en la con­duc­ta huma­na. Des­de esa ópti­ca el cineas­ta plan­tea en su rela­to pre­gun­tas que no encuen­tran res­pues­tas con­cre­tas o espe­cí­fi­cas; eso es debi­do a las con­tra­dic­cio­nes y acti­tu­des a veces des­con­cer­tan­tes que son la esen­cia de la con­di­ción huma­na. 

La acción que se desa­rro­lla en Tehe­rán pre­sen­ta en sus pri­me­ras imá­ge­nes a un matri­mo­nio de cla­se media que se encuen­tra ubi­ca­do fren­te a un juez a quien se le oye pero no se le ve. Simin (Lei­la Hata­mi) plan­tea al magis­tra­do su deseo de obte­ner el divor­cio de su mari­do Nader (Pey­man Moa­di) a pesar de que reco­no­ce que es un hom­bre decen­te y hones­to. La dis­cor­dia es debi­da al hecho de que la pare­ja ha obte­ni­do una visa para salir del país y mien­tras que ella está ansio­sa de hacer­lo cuan­to antes, él se nie­ga por­que no pue­de dejar des­am­pa­ra­do a su anciano padre (Ali-Asghar Shah­ba­zi) que vive con ellos y está afec­ta­do por el mal de Alzhei­mer. Aun­que Nader está dis­pues­to a con­ce­der la peti­ción de su espo­sa, sin embar­go rehú­sa a que ella par­ta con la hija de 11 años (Sari­na Farha­di) de ambos; de allí que el juez no pue­da otor­gar el divor­cio en ese momen­to reco­men­dan­do al matri­mo­nio para que se pon­ga de acuer­do a fin de adop­tar pos­te­rior­men­te una deci­sión final. Fren­te al pro­ble­ma no resuel­to, Simin resuel­ve dejar el domi­ci­lio con­yu­gal, for­zan­do a Nader a tener que con­tra­tar a una per­so­na para que se ocu­pe de cui­dar a su padre mien­tras él está ausen­te trabajando.

De la pre­mi­sa ini­cial des­crip­ta el rela­to adop­ta un matiz más com­ple­jo con el per­so­na­je de Razieh (Sareh Bayat), la emplea­da domes­ti­ca que dia­ria­men­te ven­drá a ayu­dar al padre de Nader. Ella es una mujer per­te­ne­cien­te a una cla­se social muy infe­rior a la de su patrón y que acep­ta ese empleo sin que lo sepa su mari­do (Shahab Hos­sei­ni), –de natu­ra­le­za emo­cio­nal y un tan­to vio­len­to- por­que está des­ocu­pa­do; ade­más, a dife­ren­cia de la acti­tud libe­ral y secu­lar de Nader y Simin, Razieh es una devo­ta musul­ma­na, hecho que la pone en difi­cul­ta­des cuan­do el anciano ensu­cia sus pan­ta­lo­nes y no se deci­de a cam­biar­lo sin con­sul­tar a la auto­ri­dad reli­gio­sa. 

A medi­da que avan­za el metra­je, el libre­to intro­du­ce una con­ca­te­na­ción rápi­da de acon­te­ci­mien­tos que van adqui­rien­do un cariz dra­má­ti­co cada vez más inten­so y apa­sio­nan­te. Así, el direc­tor ofre­ce amplio mar­gen para que el espec­ta­dor medi­te sobre lo que va obser­van­do aun­que es difí­cil de juz­gar con com­ple­ta obje­ti­vi­dad por­que cada per­so­na encon­tra­rá razo­nes sufi­cien­tes para com­pren­der y jus­ti­fi­car las vir­tu­des y falen­cias de los per­so­na­jes involucrados.

A tra­vés de la expec­ta­ti­va cre­cien­te que se va crean­do para saber cómo con­clui­rá el rela­to, el públi­co se encuen­tra com­pla­ci­do al com­pro­bar cómo no hay nada que que­de suel­to y de qué modo Ter­meh, la tran­qui­la niña que va adqui­rien­do una for­ta­le­za y madu­rez nota­ble a medi­da que el film se desa­rro­lla, como tes­ti­go silen­cio­so de lo que está acon­te­cien­do debe­rá adop­tar la difí­cil deci­sión de ele­gir con cuál de sus padres habrá de vivir. 

He aquí el ejem­plo de un film absor­ben­te y den­so pero de nin­gu­na mane­ra difí­cil de seguir. Con una pues­ta escé­ni­ca inob­je­ta­ble, Farha­di ha adop­ta­do una narra­ti­va sen­ci­lla que per­mi­te trans­mi­tir lo que se pro­po­ne, per­mi­tien­do a que el públi­co pue­da empa­ti­zar de inme­dia­to con sus per­so­na­jes que son inter­pre­ta­dos por un elen­co de mag­ní­fi­cos acto­res. Cabe agre­gar que al mar­gen de la his­to­ria cen­tral, el film se valo­ri­za por haber abor­da­do con meri­dia­na cla­ri­dad las dife­ren­cias socia­les y reli­gio­sas impe­ran­tes en un país don­de los valo­res cul­tu­ra­les tra­di­cio­na­les con­vi­ven con los moder­nos. No menos des­ta­ca­ble es que si bien lo expues­to trans­cu­rre en Irán, lo que se ilus­tra alcan­za vali­dez universal.

Habien­do obte­ni­do el pre­mio máxi­mo en el Fes­ti­val de Ber­lín del año pasa­do, la Aca­de­mia Holly­wood lo ha dis­tin­gui­do con el Oscar al mejor film extran­je­ro de 2011. 

El DVD con­tie­ne como mate­rial suple­men­ta­rio comen­ta­rios del direc­tor, así como una entre­vis­ta efec­tua­da por Andrea Gross­man (Una vela­da con Asghar Farha­di) sobre la géne­sis del film y los dife­ren­tes aspec­tos rela­cio­na­dos con las carac­te­rís­ti­cas de los per­so­na­jes invo­lu­cra­dos en el mis­mo. 

La pre­sen­ta­ción es en ver­sión ori­gi­nal far­si o bien dobla­do al fran­cés, con sub­tí­tu­los opta­ti­vos en fran­cés e inglés. Jor­ge Gutman

La Gue­rra con­tra la Muerte

LA GUÈ­RRE EST DECLA­RÉE. Fran­cia, 2011. Direc­ción: Valé­rie Don­ze­lli. Dis­tri­bu­ción: Enter­tain­ment One/Seville (2012)LA GUERRA CONTRA LA MUERTE

Aun­que el due­lo de haber per­di­do un hijo o estar por per­der­lo fren­te a una impla­ca­ble enfer­me­dad ya ha sido vis­to en más de una opor­tu­ni­dad, esta pelí­cu­la tie­ne la carac­te­rís­ti­ca de ser par­cial­men­te auto­bio­grá­fi­ca don­de la rea­li­za­do­ra Valé­rie Don­ze­lli tras­la­da al cine los dra­má­ti­cos años vivi­dos al lado de su com­pa­ñe­ro Jéré­mie Elkaim en la lucha enta­bla­da para com­ba­tir el cán­cer cere­bral que afli­gió al peque­ño hijo duran­te varios años.

El rela­to de fic­ción se basa en el guión escri­to por ambos y tam­bién ha sido ani­ma­do por ellos aun­que los nom­bres uti­li­za­dos sean dife­ren­tes. Todo comien­za cuan­do Romeo (Elkaim) y Julie­ta (Don­ze­lli) se cono­cen en un club noc­turno y hacen refe­ren­cia a la coin­ci­den­cia de lla­mar­se como los pro­ta­go­nis­tas del dra­ma sha­kes­pe­riano. Dicho encuen­tro pro­du­ce el inme­dia­to fle­cha­zo del amor a pri­me­ra vis­ta y lo cier­to es que la vita­li­dad, entu­sias­mo y ale­gría de vivir que los ani­ma se con­ta­gia fácil­men­te al públi­co que los obser­va y que sim­pa­ti­za con ellos.

La feli­ci­dad de la pare­ja se refuer­za con la lle­ga­da de Adam (César Des­seix), un infan­te que al poco tiem­po de nacer lla­ma la aten­ción por estar llo­ran­do en for­ma per­ma­nen­te sin que sus padres pue­dan lle­gar a cal­mar­lo; sin embar­go, en un comien­zo nada pare­ce pre­de­cir que esa ano­ma­lía refle­je aspec­tos que lle­guen a alar­mar; no obs­tan­te, cuan­do el bebé comien­za a vomi­tar sin apa­ren­te cau­sa, es some­ti­do a un escá­ner cere­bral que dela­ta la pre­sen­cia de un tumor maligno.

¿Cómo se reac­cio­na fren­te a un dra­ma seme­jan­te don­de está en jue­go la vida de un hijo? A par­tir del temi­ble vere­dic­to, comien­za para la pare­ja la eta­pa más dura tra­tan­do de aunar toda la fuer­za posi­ble y des­ple­gan­do la máxi­ma ener­gía en el difí­cil tran­ce de que­rer com­ba­tir todos los incon­ve­nien­tes que pre­sen­ta el tra­ta­mien­to anti­can­ce­ro­so; todo ello den­tro de un con­tex­to don­de las mani­fes­ta­cio­nes de soli­da­ri­dad, apo­yo y estí­mu­los que sur­gen de sus fami­lia­res y ami­gos adquie­ren un impor­tan­te rol.

El méri­to de la rea­li­za­do­ra es haber abor­da­do el rela­to des­dra­ma­ti­zán­do­lo a tra­vés de situa­cio­nes de espon­tá­neo humor. Aun­que el film no deja de ilus­trar la maqui­na­ria buro­crá­ti­ca del sis­te­ma hos­pi­ta­la­rio fran­cés, la narra­ción pri­vi­le­gia más el esfuer­zo rea­li­za­do por los padres con­vi­vien­do con la enfer­me­dad del peque­ño antes que enfa­ti­zar en los pro­ce­di­mien­tos médicos.

Los momen­tos de máxi­ma ten­sión así como de pro­fun­da emo­ción sur­gen cuan­do Adam debe ser some­ti­do a la inter­ven­ción qui­rúr­gi­ca y los padres tra­tan de man­te­ner una acti­tud espe­ran­za­do­ra con rela­ción a la super­vi­ven­cia del niño. Lo impor­tan­te es que todo que­da expues­to con sobrie­dad sin que el inhe­ren­te aspec­to sen­ti­men­tal de la situa­ción plan­tea­da lle­gue a desbordar.

Tan­to Don­ze­lli como Elkaim se mani­fies­tan con com­ple­ta natu­ra­li­dad; aun­que este hecho no lle­ga a sor­pren­der al repro­du­cir la odi­sea por la que atra­ve­sa­ron, con todo resul­ta audaz y vale­ro­so que ellos mis­mos hayan resuel­to repre­sen­tar­se a sí mis­mos; tam­bién resul­ta inob­je­ta­ble la actua­ción del peque­ño Des­seix y es muy emo­ti­vo apre­ciar el bre­ve rol de Gabriel Elkaim encar­nan­do, ya cre­ci­do, al hijo ver­da­de­ro de la rea­li­za­do­ra y de Jérémie.

El tono de livian­dad del film uti­li­za­do por Don­ze­lli, la sim­pa­tía que des­pier­tan sus reales per­so­na­jes y la atrac­ti­va ban­da sono­ra lo con­vier­ten, a pesar de su tema, en un tera­péu­ti­co cuen­to de hadas que reafir­ma en todo momen­to el amor a la vida. Jor­ge Gutman

La Refac­ción de un Zoológico

WE BOUGHT A ZOO. Esta­dos Uni­dos, 2011. Direc­ción: Came­ron Cro­we. Dis­tri­bu­ción: 20th Cen­tury Fox Enter­tain­ment (2012)LA REFACCÓN DE UN ZOOLÓGICO

El direc­tor Came­ron Cro­we brin­da un film don­de des­ta­ca los valo­res de la fami­lia a tra­vés de un rela­to que sin ser remar­ca­ble de todos modos se des­ta­ca por su hones­ti­dad. La tra­ma gira en torno de Ben­ja­min (Matt Damon, en la foto) un hom­bre joven que des­pués de la muer­te de su seño­ra a cau­sa de un cán­cer cere­bral deci­de dejar su empleo en la ciu­dad de Los Ánge­les para tras­la­dar­se a un ámbi­to rural con sus dos hijos, el ado­les­cen­te Dylan (Colin Ford) y la peque­ña Rosie de 7 años (Mag­gie Eli­za­beth Jones); allí com­pra una casa que inclu­ye a la vez un peque­ño zoo­ló­gi­co en fran­ca deca­den­cia, cerra­do al públi­co. Los esfuer­zos en tra­tar de recom­po­ner­lo para que las fami­lias de la zona pue­dan vol­ver a dis­fru­tar­lo, así como resol­ver los pro­ble­mas finan­cie­ros del per­so­nal no paga­do lide­ra­do por Kelly (Scar­lett Johans­son), la guar­dia­na del zoo­ló­gi­co, y los pro­ble­mas que sur­gen de tener que lidiar con apro­xi­ma­da­men­te 200 ani­ma­les, es lo que con­for­ma el núcleo cen­tral del relato. 

Sin haber rein­ven­ta­do el géne­ro, el direc­tor tie­ne la habi­li­dad nece­sa­ria para trans­mi­tir una his­to­ria que a pesar de cier­tos cli­sés deja una sen­sa­ción de bien­es­tar y cali­dez debi­do a la huma­ni­dad del rela­to y a las bue­nas actua­cio­nes del elen­co, en espe­cial la de Dammon. 

El DVD pre­sen­ta como mate­rial adi­cio­nal un cor­to de 23 minu­tos don­de par­ti­ci­pan los artis­tas del film, entre ellos Matt Dam­mon, Scar­lett Johans­son y J. B. Smoo­ve, así como el direc­tor Came­ron Cro­we y el edi­tor Mark Livol­si. Tam­bién inter­vie­ne par­te del equi­po téc­ni­co encar­ga­do del pro­ce­so de coor­di­na­ción y adies­tra­mien­to de los ani­ma­les expli­can­do deta­lles sobre el pro­ce­so de adies­tra­mien­to de leo­nes, tigres, osos y otros ani­ma­les del rela­to, sin nece­si­dad de tener que expo­ner las vidas de sus integrantes. 

La ban­da audio es en inglés, fran­cés y espa­ñol, con­te­nien­do sub­tí­tu­los opta­ti­vos en inglés para las per­so­nas dis­ca­pa­ci­ta­dos en mate­ria de audi­ción y espa­ñol. Jor­ge Gutman