La Indis­cu­ti­ble Joya de Walt Disney

SNOW WHI­TE AND THE SEVEN DWARFS. Esta­dos Uni­dos, 1937. Una pro­duc­ción de Walt Dis­ney. Dis­tri­bu­ción: Disney/Buena Vis­ta (2016).

Varias veces edi­ta­da, la extra­or­di­na­ria pro­duc­ción del genial Walt Dis­ney Blan­ca Nie­ves y los Sie­te Enani­tos ha sido aho­ra nue­va­men­te lan­za­da al mer­ca­do en el for­ma­to Blu-ray de alta defi­ni­ción y por pri­me­ra vez en HD Digital.

No es cues­tión de efec­tuar un aná­li­sis crí­ti­co de esta mara­vi­lla cine­ma­to­grá­fi­ca del siglo pasa­do. La excep­cio­nal visión de Dis­ney y su equi­po de cola­bo­ra­do­res logra­ron el mila­gro de brin­dar un lar­go­me­tra­je de ani­ma­ción en 1937 cuan­do has­ta ese enton­ces sola­men­te se rea­li­za­ban cor­to­me­tra­jes ani­ma­dos de esca­sos minutos.

SNOW WHITE AND THE SEVEN DWARFS

Cuan­do el 21 de diciem­bre de 1937 la pelí­cu­la tuvo su estreno mun­dial en el Carthay Cir­cle Thea­ter, uno de los gran­des pala­cios de cine de la épo­ca dora­da Holly­wood, el entu­sias­mo de los asis­ten­tes fue colo­sal y los crí­ti­cos espe­cia­li­za­dos la iden­ti­fi­ca­ron como una obra maes­tra. Deci­di­da­men­te se tra­ta de un film de extra­or­di­na­ria tras­cen­den­cia por­que sir­vió de ins­pi­ra­ción para otros tra­ba­jos de ani­ma­ción que pos­te­rior­men­te se vie­ron a lo lar­go del siglo pasa­do y comien­zos del presente.

Ade­más de la téc­ni­ca revo­lu­cio­na­ria de ani­ma­ción de ese enton­ces, uno de los fac­to­res del éxi­to resi­dió en su tema que fue adap­ta­do del cuen­to homó­ni­mo de los her­ma­nos Grimm de 1812. En el mis­mo, la her­mo­sa prin­ce­si­ta Blan­ca­nie­ves logra ser res­ca­ta­da de la mal­dad de la rei­na madras­tra que la quie­re ver muer­ta, gra­cias a la soli­da­ria amis­tad de sie­te enani­tos y al amor de un prín­ci­pe que con su beso mági­co sal­va su vida y se casa con ella.

Tam­bién el film se valo­ri­zó por la inma­cu­la­da des­crip­ción de sus per­so­na­jes y por una ban­da de soni­do excep­cio­nal que inclu­ye ocho her­mo­sas can­cio­nes com­pues­tas por Frank Chur­chill, Leigh Har­li­ne y Paul Smith. Sus pega­di­zas melo­días faci­li­tan el tara­reo y entre las mis­mas se encuen­tra la can­ción Whistle Whi­le Your Work (Sil­ban­do mien­tras se está tra­ba­jan­do) que ento­na Blan­ca­nie­ves mien­tras efec­túa el aseo en la casa de los enani­tos; otro tema muy cono­ci­do es “Heigh-Ho” can­ta­do en coro por los enani­tos mien­tras van mar­chan­do de regre­so al hogar des­pués de la jor­na­da de tra­ba­jo. A casi 8 déca­das de su estreno, esta joya cine­ma­to­grá­fi­ca ha cau­ti­va­do a millo­nes de espec­ta­do­res del mun­do ente­ro y de todas las edades.

El video es pre­sen­ta­do en un paque­te que con­tie­ne un dis­co Blu-ray, un segun­do dis­co DVD y el HD Digi­tal. La pre­sen­te edi­ción ofre­ce una gran can­ti­dad de extras, entre los cua­les se des­ta­can los siguien­tes: In Walt’s Words: Snow Whi­te and the Seven Drwarfs don­de a tra­vés de mate­rial de archi­vo en un repor­ta­je efec­tua­do en 1956, Walt Dis­ney se refie­re al acuer­do lle­ga­do con la dis­tri­bui­do­ra RKO Pic­tu­res en mar­zo de 1936 res­pec­to del film que se esta­ba ges­tan­do; Ico­no­graphy, en don­de se mues­tra cómo este film influ­yó en la cul­tu­ra popu­lar, el arte y la moda; en Dis­ney Ani­ma­tion: Desig­ning Disney’s First Prin­cess, varios artis­tas de hoy día dis­cu­ten sobre la con­cep­ción de Blan­ca­nie­ves y su gra­vi­ta­ción en la apa­rien­cia de algu­nos de los per­so­na­jes favo­ri­tos de Dis­ney; Alter­na­te Sequen­ce inclu­ye una esce­na nun­ca vis­ta has­ta aho­ra don­de el prín­ci­pe sale al encuen­tro de Blan­ca­nie­ves; Brin­ging Snow Whi­te to Life, es un minu­cio­so rela­to sobre cómo fue lle­va­do a cabo la pro­duc­ción del film; etc.

Audio: Inglés, Fran­cés, Espa­ñol con sub­tí­tu­los opta­ti­vos en los 3 idio­mas. Jor­ge Gutman

Una Repe­ti­da Violencia

DHEE­PAN. Fran­cia, 2015. Un film de Jac­ques Audiard

Nue­va­men­te el rea­li­za­dor Jac­ques Audiard ofre­ce un film de gran soli­dez dra­má­ti­ca tal como lo ha hecho en Un prophè­te (Un Pro­fe­ta) de 2009 y De roui­lle et d’os (De Oxi­do y Hue­sos) de 2012. A tra­vés de un duro rela­to, Audiard trans­por­ta al espec­ta­dor en un via­je alta­men­te emo­cio­nal que ofre­ce varias lecturas.

En un guión que le per­te­ne­ce escri­to con Noe Debre y Tho­mas Bide­gain, el direc­tor rela­ta una his­to­ria que comien­za en Sri Lan­ka. Este país asiá­ti­co atra­ve­só duran­te un lar­go perío­do un con­flic­to étni­co vio­len­to entre el gobierno y la gue­rri­lla insur­gen­te cono­ci­da con el nom­bre de “Tigres Tami­les” que fue derro­ta­da en 2009. Den­tro de ese con­tex­to, el film pre­sen­ta a Dhee­pan (Antonytha­san Jesutha­san), un ex com­ba­tien­te que logró sal­var­se y que lue­go de que­mar su uni­for­me, deci­de emi­grar a Euro­pa para ini­ciar una nue­va vida.

Antonythasan Jesuthasan

Antonytha­san Jesuthasan

Con­si­de­ran­do que para un hom­bre sol­te­ro es mucho más difí­cil obte­ner asi­lo polí­ti­co que para una fami­lia cons­ti­tui­da, él deci­de for­mar­la fic­ti­cia­men­te tras con­ven­cer a la joven Yali­ni (Kalieas­wa­ri Sri­ni­va­san) para que pose como su espo­sa y a İllay­aal (Cla­di­ne Vina­sithamby), una niña huér­fa­na de 9 años, como hija de la pare­ja. De este modo, y recu­rrien­do a pasa­por­tes fal­sos esta fami­lia lle­ga a París; allí, el trío es ubi­ca­do en un depar­ta­men­to de un mono­blo­que habi­ta­cio­nal veni­do a menos que está situa­do en uno de los subur­bios más des­fa­vo­re­ci­dos de la ciudad.

La ilus­tra­ción de una fami­lia de inmi­gran­tes que debe inte­grar­se a un nue­vo medio social y cul­tu­ral está mag­ní­fi­ca­men­te des­crip­ta por Audiard. En pri­mer lugar, se encuen­tra la gran barre­ra impues­ta por el des­co­no­ci­mien­to del idio­ma, don­de los recién lle­ga­dos igno­ran­do casi por com­ple­to el fran­cés sólo se expre­san en la len­gua tamil que es habla­da en el nor­te de Sri Lan­ka; evi­den­tes esfuer­zos son rea­li­za­dos para que esta “fami­lia” pue­da comu­ni­car­se con ter­ce­ros. Si bien Dhee­pan es emplea­do para tra­ba­jar como guar­dián del edi­fi­cio y para efec­tuar otros menes­te­res, su supues­ta espo­sa se man­tie­ne ale­ja­da y poco dis­pues­ta a adap­tar­se a la nue­va situa­ción. Así, ella ame­na­za con irse a Ingla­te­rra don­de vive un fami­liar suyo, aban­do­nan­do por lo tan­to a su “mari­do” e “hiji­ta”; sin embar­go, cam­bia de acti­tud al lograr un tra­ba­jo en el edi­fi­cio que habi­ta, don­de debe coci­nar y cui­dar a un anciano enfer­mo. Por su par­te, İllay­aal asis­te a la escue­la don­de es ubi­ca­da en un cur­so espe­cial jun­to con otros niños inmi­gran­tes que deben apren­der fran­cés; aun­que al prin­ci­pio se sien­te frus­tra­da fren­te a la acti­tud poco ami­ga­ble de algu­nas com­pa­ñe­ras de aula, final­men­te ter­mi­na amol­dán­do­se al gru­po que la circunda.

Es intere­san­te con­tem­plar cómo cada miem­bro de esta fami­lia se vin­cu­la con los otros dos, sobre todo si se con­si­de­ra que par­tie­ron de Sri Lan­ka como com­ple­tos des­co­no­ci­dos. En tal sen­ti­do resul­ta muy con­vin­cen­te el sen­ti­mien­to pater­nal que Dhee­pan va expe­ri­men­tan­do hacia la niña tenien­do en cuen­ta que él ya tuvo una fami­lia ver­da­de­ra en Sri Lan­ka don­de per­dió a su seño­ra e hijo. Asi­mis­mo, el acer­ca­mien­to que man­tie­ne hacia Yali­ni es sen­ci­lla­men­te la de un vecino que debe com­par­tir la vivien­da con otra per­so­na, ya que por el momen­to no le es fácil acep­tar la idea de que otra mujer pue­da reem­pla­zar a su que­ri­da esposa.

Con una pri­me­ra par­te absor­ben­te a la vez que minu­cio­sa­men­te deta­lla­da, le suce­de otra de con­si­de­ra­ble impac­to. Sin que Dhee­pan y Yali­ni lo hubie­ran ima­gi­na­do, los tris­tes resa­bios del pasa­do vuel­ven a cobrar vida. Eso se debe a que en el “ban­lieu” en que habi­tan impe­ra una ener­van­te ten­sión gene­ra­da por la pre­sen­cia de ban­das delic­ti­vas riva­les que siem­bran el caos en una gue­rra intes­ti­na moti­va­da por el trá­fi­co de dro­gas. Es allí que Dhee­pan, Yali­ni y la niña se encuen­tran inser­ta­dos en un ambien­te tene­bro­so don­de la vio­len­cia polí­ti­ca del país del cual emi­gra­ron se repi­te en el nue­vo medio en que se hallan; en efec­to, pare­ce­ría impe­rar la ley de la jun­gla don­de la auto­ri­dad poli­cial bri­lla por su ausen­cia. En esta dra­má­ti­ca ilus­tra­ción, el rea­li­za­dor pre­sen­ta los hechos sin asu­mir jui­cio alguno, dejan­do que el públi­co refle­xio­ne sobre lo que está presenciando.

Audiard ha logra­do un film apa­sio­nan­te a la vez que alta­men­te polé­mi­co don­de los tópi­cos con­si­de­ra­dos no son aje­nos a la reali­dad actual; bas­ta­rá tener en cuen­ta los múl­ti­ples desa­fíos que pre­sen­ta el asen­ta­mien­to de miles de refu­gia­dos polí­ti­cos que están lle­gan­do a Euro­pa y a otros rin­co­nes del mun­do esca­pan­do del infierno de sus paí­ses, así como la vio­len­cia urba­na des­ata­da últi­ma­men­te en Fran­cia y Bél­gi­ca en los barrios mar­gi­na­les sub­ur­ba­nos con gran con­cen­tra­ción de inmi­gran­tes extraeuropeos.

Ade­más del inte­rés temá­ti­co, lo que aquí tras­cien­de es el exce­len­te tra­ta­mien­to cine­ma­to­grá­fi­co que Audiard empleó en su narra­ción apli­can­do un rit­mo pau­sa­do y mesu­ra­do que atra­pa al espec­ta­dor. Otro aspec­to impor­tan­te es haber con­vo­ca­do a acto­res des­co­no­ci­dos para asu­mir los roles pro­ta­gó­ni­cos quie­nes ofre­cen una satis­fac­to­ria inter­pre­ta­ción. En tal sen­ti­do, sobre­sa­le la pre­sen­cia de Jesutha­san; este pro­lí­fi­co autor que vive en Fran­cia, duran­te su ado­les­cen­cia estu­vo enro­la­do por tres años con los “Tigres Tami­les” y que al igual que Dhee­pan dejó su país de ori­gen para esca­par de la vio­len­cia impe­ran­te; de allí que no resul­ta extra­ño que su par­ti­ci­pa­ción asu­mien­do el rol pro­ta­gó­ni­co sea com­ple­ta­men­te natu­ral y genuina.

Si bien la com­pla­cien­te esce­na final resul­ta realís­ti­ca­men­te poco pro­ba­ble, eso no lle­ga a empa­ñar la cali­dad de este dra­ma lace­ran­te que obtu­vo el pres­ti­gio­so pre­mio de la Pal­ma de Oro en el fes­ti­val de Can­nes 2015.

Con­clu­sión: Una obra des­ga­rra­do­ra y pro­fun­da sobre la inmi­gra­ción y la vio­len­cia en la socie­dad fran­ce­sa. Jor­ge Gutman 

El Gran Desafío

THE WALK. Esta­dos Uni­dos, 2015. Direc­ción: Robert Zemec­kis. Dis­tri­bu­ción: Sony Pic­tu­res Home Enter­tain­ment (2016)

En opor­tu­ni­dad de su estreno nos hemos refe­ri­do al espec­tácu­lo exce­len­te que ofre­ce este film. Aho­ra, en opor­tu­ni­dad de su edi­ción en video a tra­vés de varios for­ma­tos, inclu­yen­do el Blu-ray 3D, Blu-ray y el Ultra Vio­le­ta, exis­te la posi­bi­li­dad para quien no lo haya vis­to de apre­ciar esta pelí­cu­la o bien de vol­ver a dis­fru­tar de la mis­ma. Aun­que la sen­sa­cio­nal haza­ña rea­li­za­da por Phi­lip­pe Petit el 7 de agos­to de 1974 tran­si­tan­do sobre un cable de ace­ro entre las dos torres del enton­ces World Tra­de Cen­tre, ya fue con­si­de­ra­da en el exce­len­te docu­men­tal Man On Wire (2008), esta ver­sión de fic­ción de Robert Zemec­kis se des­ta­ca por méri­tos pro­pios por su cali­dad y por­que a tra­vés de la tec­no­lo­gía digi­tal crea una ilu­sión de admi­ra­ble rea­lis­mo per­mi­tien­do que el espec­ta­dor reali­ce ese increí­ble via­je jun­to con el osa­do funambulista.

Joseph Gordon-Levitt

Joseph Gor­don-Levitt

En las pri­me­ras esce­nas se con­tem­pla al joven Petit (Joseph Gor­don-Levitt), un mími­co rea­li­zan­do pirue­tas de acro­ba­cia para el públi­co que tran­si­ta por las calles de París; cuan­do leyen­do un dia­rio se ente­ra de que las torres geme­las de Nue­va York están pró­xi­mas a inau­gu­rar­se, se pose­sio­na con la idea de cami­nar por una cuer­da que una a ambas torres. A pesar de que esa idea es en prin­ci­pio com­ple­ta­men­te alo­ca­da con­ta­rá con el apo­yo de Annie (Char­lot­te Le Bon), una joven tro­va­do­ra ambu­lan­te con quien pos­te­rior­men­te se uni­rá sen­ti­men­tal­men­te, Papa Rudy (Ben Kings­lley), un anti­guo vete­rano men­tor cir­cen­se con expe­rien­cia en cami­nar por la cuer­da flo­ja y Jean-Louis (Cle­mont Sibony), un agra­da­ble joven fotó­gra­fo. Tras varios expe­ri­men­tos de ensa­yo, algu­nos falli­dos, final­men­te logra con­cre­tar su funam­bu­lis­mo a tra­vés de las torres de la Cate­dral Notre Dame. De allí, nada lo para­rá para que jun­to a Annie y Jean-Louis via­jen a Nue­va York, pro­vis­to de todo un pesa­do equi­po nece­sa­rio para las ins­ta­la­cio­nes que debe­rán ser rea­li­za­das. Superan­do los incon­ve­nien­tes de adua­na y con la cola­bo­ra­ción de otros cóm­pli­ces neo­yor­ki­nos, entre ellos Barry (Ste­ve Valen­ti­ne) que tra­ba­ja en uno de los pisos de la Torre Nor­te, comien­za la difí­cil eta­pa de preparación.

De no haber­se tra­ta­do de un hecho real, uno podría dudar de que los tra­ba­jos clan­des­ti­nos rea­li­za­dos en el inte­rior del World Tra­de Cen­ter, como con­tra­ban­dear el mate­rial a uti­li­zar y bur­lar a los agen­tes de segu­ri­dad, entre otros hechos, haya sido fac­ti­ble. Si has­ta aquí, Nemec­kis ha sabi­do crear una con­si­de­ra­ble ten­sión, el gran y ver­da­de­ro espec­tácu­lo comien­za en el momen­to en que Petit ini­cia su paseo des­de la terra­za del piso 110 de una de las torres para diri­gir­se a la opues­ta. Los 17 minu­tos siguien­tes de metra­je, apo­ya­dos por los mag­ní­fi­cos efec­tos visua­les, que aún que­dan más resal­ta­dos con­tem­plan­do este video en 3D, crea un extra­or­di­na­rio sus­pen­so capaz de cor­tar el alien­to; el espec­ta­dor que­da estu­pe­fac­to al obser­var la silue­ta de un indi­vi­duo que se va des­pla­zan­do sin pro­tec­ción algu­na por esa cuer­da de ace­ro con una vara sos­te­ni­da en sus manos a 400 metros de altu­ra, gozan­do en for­ma sere­na, pla­cen­te­ra y subli­me de la proeza que está rea­li­zan­do, a tra­vés de varias cami­na­tas de ida y veni­da de una torre a la otra.

En esen­cia, el direc­tor brin­da aquí un home­na­je a la valen­tía y deter­mi­na­ción de una per­so­na cuyas fan­ta­sías logra­ron trans­for­mar­se en reali­dad; igual­men­te es un cáli­do tri­bu­to a la ciu­dad de Nue­va York obser­va­da des­de las nubes. Espe­cia­les elo­gios mere­cen los exce­len­tes efec­tos espe­cia­les repro­du­cien­do el World Tra­de Cen­ter, la foto­gra­fía de Dariusz Wols­ki y los dise­ños de pro­duc­ción de Nao­mi Shohan.

En lo que con­cier­ne al video, éste se des­ta­ca por la cali­dad del soni­do (DTS-HD Mas­ter Audio 5.1) como así tam­bién por las imá­ge­nes logra­das en mate­ria de cla­ri­dad y con colo­res bien defi­ni­dos repro­du­cien­do ade­cua­da­men­te lo que se ha vis­to en las pan­ta­llas de los cines.

Intere­san­tes resul­tan los extras con que vie­ne acom­pa­ña­do el video don­de ade­más de algu­nas esce­nas eli­mi­na­das, en los for­ma­tos 3D Blu-Ray y Blu-Ray se inclu­yen tres cor­tos que per­mi­ten al públi­co inte­rio­ri­zar­se sobre deta­lles de la fil­ma­ción. En “First Steps –Lear­ning to Walk the Wire”, se apre­cia cómo el ver­da­de­ro Phi­lip­pe Le Petit ense­ñó a Gor­don-Levitt a man­te­ner el equi­li­brio entre los pies y el cuer­po que lo sos­tie­ne a medi­da que va avan­zan­do sobre el cable. En otros comen­ta­rios el maes­tro expre­sa su gran satis­fac­ción por la for­ma en que el actor “apren­dió” el ofi­cio per­mi­tien­do que el film adqui­rie­se autén­ti­co rea­lis­mo. En “Pillars of Sup­port” se alu­de a la impor­tan­cia del equi­po que acom­pa­ñó a Le Petit para lograr su asom­bro­sa haza­ña; en tal sen­ti­do el cor­to pre­sen­ta a los acto­res que carac­te­ri­za­ron a los per­so­na­jes y que cons­ti­tu­ye­ron ver­da­de­ros pila­res de apo­yo al apa­sio­na­do héroe. Final­men­te en “The Ama­zing Walk” el rea­li­za­dor Robert Zemec­kis expli­ca la mane­ra en que digi­tal­men­te se han podi­do repro­du­cir la inol­vi­da­ble cami­na­ta, las des­apa­re­ci­das torres ‑que sin duda con­fie­ren el esce­na­rio cen­tral para esta proeza- y la for­ma en que el film fue con­ver­ti­do en 3D.

El video pue­de apre­ciar­se tan­to en su ver­sión ori­gi­nal ingle­sa, como tam­bién en fran­cés, por­tu­gués, espa­ñol y tai­lan­dés: asi­mis­mo dis­po­ne de sub­ti­tu­la­je en los men­cio­na­dos idio­mas, inclu­yen­do tam­bién el chino, can­to­nés, indo­nés y coreano. Los extras sola­men­te dis­po­nen de sub­tí­tu­los en inglés. Jor­ge Gutman

Un Soli­ta­rio y Taci­turno Cerrajero

MAN­GLEHORN. Esta­dos Uni­dos, 2014. Direc­ción: David Gor­don Green. Dis­tri­bu­ción; Mongrel/Métropole Films (2015)

Una vez más el gran actor Al Pacino impo­ne su pre­sen­cia en este modes­to dra­ma psi­co­ló­gi­co ani­man­do a A. J. Man­glehorn, un cerra­je­ro de edad madu­ra vivien­do en Texas que ve trans­cu­rrir sus días en for­ma soli­ta­ria y taciturna.

Al Pacino

Al Pacino

Aun­que cons­cien­te que no hay arre­pen­ti­mien­tos que val­gan para enmen­dar los erro­res del pasa­do, este hom­bre retie­ne en su memo­ria la ima­gen de Cla­ra, la mujer que ha sido el gran amor de su vida y cuyo víncu­lo que­dó por él malo­gra­do sin moti­vo jus­ti­fi­ca­do; en tal sen­ti­do, cobra relie­ve la ter­nu­ra que sien­te por ella vol­can­do sus sen­ti­mien­tos en las car­tas sin des­ti­na­ta­rio que se escu­chan a tra­vés de la voz en off. En el plano fami­liar tie­ne un hijo adul­to, Jacob (Chris Mes­si­na), de bue­na posi­ción eco­nó­mi­ca con quien man­tie­ne una difi­cul­to­sa rela­ción, y su nie­ti­ta de 6 años (Sky­lar Gas­per) con quien se encuen­tra sema­nal­men­te para pasar con ella algu­nos momen­tos gra­ti­fi­can­tes. Fue­ra de ese ámbi­to, su entorno social se cir­cuns­cri­be a Gary (Har­mony Kori­ne), un juga­dor de béis­bol de quien fue­ra en otras épo­cas su entre­na­dor depor­ti­vo, y con Dawn (Holly Hun­ter), la radian­te caje­ra del ban­co con quien lle­ga a flir­tear pla­tó­ni­ca­men­te cada vez que se encuen­tra con ella en opor­tu­ni­dad de efec­tuar sus transacciones.

El direc­tor David Gor­don Green, tra­ta de que su cáma­ra cap­te cui­da­do­sa­men­te los dife­ren­tes mati­ces de los per­so­na­jes invo­lu­cra­dos y sobre todo el de Man­glehorn. Sin embar­go y a pesar de man­te­ner cier­ta intri­ga, el rela­to de natu­ra­le­za epi­só­di­ca nun­ca alcan­za a fruc­ti­fi­car, en gran par­te debi­do al flá­ci­do guión de Paul Logan sazo­na­do con pedes­tres diá­lo­gos y en don­de los inci­den­tes que se pro­du­cen no lle­gan a adqui­rir reso­nan­cia dramática.

A nivel de actua­ción, Pacino logra en par­te supe­rar las debi­li­da­des del libre­to con una com­po­si­ción sobria de su per­so­na, capaz de refle­jar en sus expre­sio­nes la varia­da gama de sen­ti­mien­tos que lo embar­gan; a su lado se des­ta­ca Hun­ter quien expre­sa en su per­so­na­je una gran cali­dez vol­ca­da hacia Manglehorn.

El DVD está edi­ta­do en su ver­sión ori­gi­nal con sub­tí­tu­los opta­ti­vos en fran­cés; igual­men­te, se pue­de optar por la ver­sión dobla­da en fran­cés.  Jor­ge Gutman

Un Deli­ca­do Melodrama

SUI­TE FRAN­CAI­SE. Gran Bre­ta­ña-Fran­cia, 2015. Direc­ción: Saul Dibb. Dis­tri­bu­ción: Seville/Entertainment One (2015).

Basa­do en el libro de Irè­ne Némi­rovsky y con un guión escri­to por el rea­li­za­dor Saul Dibb y Matt Char­man, Sui­te Fra­nçai­se es un deli­ca­do melo­dra­ma que trans­cu­rre en 1940 en el peque­ño pue­blo de Bussy, cuan­do las tro­pas ale­ma­nas ocu­pa­ron Francia.

Miche­lle Williams pro­ta­go­ni­za esta his­to­ria ani­man­do a Luci­le Ange­llier, una tími­da joven del lugar que vive con Mada­me Ange­llier (Kris­ten Scott Tho­mas), su auto­ri­ta­ria y agria­da sue­gra, en tan­to que aguar­da el regre­so de su mari­do Gas­ton quien es un pri­sio­ne­ro de gue­rra; que­da cla­ro, que el matri­mo­nio ha sido uno de con­ve­nien­cia y que Luci­le nun­ca lle­gó a ser feliz.

Michelle Williams y Matthias Schoenaerts

Miche­lle Williams y Matthias Schoenaerts

Cuan­do Bruno (Matthias Schoe­naerts), un ofi­cial ale­mán de alto ran­go es alo­ja­do por las fuer­zas de ocu­pa­ción en la casa de estas muje­res, ellas no tie­nen otra opción que acep­tar­lo como hués­ped. A medi­da que pasan los días va sur­gien­do un acer­ca­mien­to entre Luci­le y Bruno; esta­ble­cien­do un con­tac­to más humano que el que man­tie­ne con su sue­gra, Luci­le se sien­te atraí­da por el refi­na­mien­to, deli­ca­de­za y cul­tu­ra del mili­tar nazi quien tam­bién gus­ta de ella; a ello se agre­ga el amor que ambos sien­ten por la músi­ca, tocan­do el piano. No pasa mucho tiem­po para que esa mutua atrac­ción des­em­bo­que en un amor prohi­bi­do por las cir­cuns­tan­cias espe­cia­les que rodean a los dos amantes.

Para­le­la­men­te al dra­ma román­ti­co, el film des­ta­ca el impac­to de la gue­rra y el modo cómo los luga­re­ños se des­en­vuel­ven para seguir vivien­do en una épo­ca tan dolo­ro­sa y trau­má­ti­ca. Entre algu­nos de los per­so­na­jes secun­da­rios sobre­sa­le la pre­sen­cia de Benoit (Sam Riley), un humil­de gran­je­ro con­ver­ti­do en miem­bro de la resis­ten­cia que debe sufrir las humi­lla­cio­nes infli­gi­das por otro sol­da­do nazi alo­ja­do en su hogar que abu­sa de su espo­sa (Ruth Wilson).

La peri­cia del rea­li­za­dor en evi­tar el sen­ti­men­ta­lis­mo for­za­do en la con­tro­ver­ti­da rela­ción de Bruno y Luci­le, el efec­ti­vo cli­ma de ten­sión crea­do a lo lar­go del rela­to, el mag­ní­fi­co desem­pe­ño de sus prin­ci­pa­les pro­ta­go­nis­tas y sobre todo la exce­len­te recrea­ción de los even­tos gra­cias a los muy bue­nos dise­ños de pro­duc­ción, son ele­men­tos que gra­vi­tan favo­ra­ble­men­te en la apre­cia­ción de este dra­ma. El úni­co bemol del film es haber sido roda­do en inglés cuan­do todo trans­cu­rre en un medio esen­cial­men­te francés.

Como mate­rial adi­cio­nal el DVD inclu­ye opi­nio­nes del rea­li­za­dor y su elen­co, aspec­tos vin­cu­la­dos con la his­to­ria del film, deta­lles inhe­ren­tes a los dise­ños de pro­duc­ción así como al libro que ori­gi­nó su producción.

Audio: Audio: Fran­cés, Inglés. Sub­tí­tu­los opta­ti­vos en inglés. Jor­ge Gutman