El Gran Desafío

THE WALK. Esta­dos Uni­dos, 2015. Direc­ción: Robert Zemec­kis. Dis­tri­bu­ción: Sony Pic­tu­res Home Enter­tain­ment (2016)

En opor­tu­ni­dad de su estreno nos hemos refe­ri­do al espec­tácu­lo exce­len­te que ofre­ce este film. Aho­ra, en opor­tu­ni­dad de su edi­ción en video a tra­vés de varios for­ma­tos, inclu­yen­do el Blu-ray 3D, Blu-ray y el Ultra Vio­le­ta, exis­te la posi­bi­li­dad para quien no lo haya vis­to de apre­ciar esta pelí­cu­la o bien de vol­ver a dis­fru­tar de la mis­ma. Aun­que la sen­sa­cio­nal haza­ña rea­li­za­da por Phi­lip­pe Petit el 7 de agos­to de 1974 tran­si­tan­do sobre un cable de ace­ro entre las dos torres del enton­ces World Tra­de Cen­tre, ya fue con­si­de­ra­da en el exce­len­te docu­men­tal Man On Wire (2008), esta ver­sión de fic­ción de Robert Zemec­kis se des­ta­ca por méri­tos pro­pios por su cali­dad y por­que a tra­vés de la tec­no­lo­gía digi­tal crea una ilu­sión de admi­ra­ble rea­lis­mo per­mi­tien­do que el espec­ta­dor reali­ce ese increí­ble via­je jun­to con el osa­do funambulista.

Joseph Gordon-Levitt

Joseph Gor­don-Levitt

En las pri­me­ras esce­nas se con­tem­pla al joven Petit (Joseph Gor­don-Levitt), un mími­co rea­li­zan­do pirue­tas de acro­ba­cia para el públi­co que tran­si­ta por las calles de París; cuan­do leyen­do un dia­rio se ente­ra de que las torres geme­las de Nue­va York están pró­xi­mas a inau­gu­rar­se, se pose­sio­na con la idea de cami­nar por una cuer­da que una a ambas torres. A pesar de que esa idea es en prin­ci­pio com­ple­ta­men­te alo­ca­da con­ta­rá con el apo­yo de Annie (Char­lot­te Le Bon), una joven tro­va­do­ra ambu­lan­te con quien pos­te­rior­men­te se uni­rá sen­ti­men­tal­men­te, Papa Rudy (Ben Kings­lley), un anti­guo vete­rano men­tor cir­cen­se con expe­rien­cia en cami­nar por la cuer­da flo­ja y Jean-Louis (Cle­mont Sibony), un agra­da­ble joven fotó­gra­fo. Tras varios expe­ri­men­tos de ensa­yo, algu­nos falli­dos, final­men­te logra con­cre­tar su funam­bu­lis­mo a tra­vés de las torres de la Cate­dral Notre Dame. De allí, nada lo para­rá para que jun­to a Annie y Jean-Louis via­jen a Nue­va York, pro­vis­to de todo un pesa­do equi­po nece­sa­rio para las ins­ta­la­cio­nes que debe­rán ser rea­li­za­das. Superan­do los incon­ve­nien­tes de adua­na y con la cola­bo­ra­ción de otros cóm­pli­ces neo­yor­ki­nos, entre ellos Barry (Ste­ve Valen­ti­ne) que tra­ba­ja en uno de los pisos de la Torre Nor­te, comien­za la difí­cil eta­pa de preparación.

De no haber­se tra­ta­do de un hecho real, uno podría dudar de que los tra­ba­jos clan­des­ti­nos rea­li­za­dos en el inte­rior del World Tra­de Cen­ter, como con­tra­ban­dear el mate­rial a uti­li­zar y bur­lar a los agen­tes de segu­ri­dad, entre otros hechos, haya sido fac­ti­ble. Si has­ta aquí, Nemec­kis ha sabi­do crear una con­si­de­ra­ble ten­sión, el gran y ver­da­de­ro espec­tácu­lo comien­za en el momen­to en que Petit ini­cia su paseo des­de la terra­za del piso 110 de una de las torres para diri­gir­se a la opues­ta. Los 17 minu­tos siguien­tes de metra­je, apo­ya­dos por los mag­ní­fi­cos efec­tos visua­les, que aún que­dan más resal­ta­dos con­tem­plan­do este video en 3D, crea un extra­or­di­na­rio sus­pen­so capaz de cor­tar el alien­to; el espec­ta­dor que­da estu­pe­fac­to al obser­var la silue­ta de un indi­vi­duo que se va des­pla­zan­do sin pro­tec­ción algu­na por esa cuer­da de ace­ro con una vara sos­te­ni­da en sus manos a 400 metros de altu­ra, gozan­do en for­ma sere­na, pla­cen­te­ra y subli­me de la proeza que está rea­li­zan­do, a tra­vés de varias cami­na­tas de ida y veni­da de una torre a la otra.

En esen­cia, el direc­tor brin­da aquí un home­na­je a la valen­tía y deter­mi­na­ción de una per­so­na cuyas fan­ta­sías logra­ron trans­for­mar­se en reali­dad; igual­men­te es un cáli­do tri­bu­to a la ciu­dad de Nue­va York obser­va­da des­de las nubes. Espe­cia­les elo­gios mere­cen los exce­len­tes efec­tos espe­cia­les repro­du­cien­do el World Tra­de Cen­ter, la foto­gra­fía de Dariusz Wols­ki y los dise­ños de pro­duc­ción de Nao­mi Shohan.

En lo que con­cier­ne al video, éste se des­ta­ca por la cali­dad del soni­do (DTS-HD Mas­ter Audio 5.1) como así tam­bién por las imá­ge­nes logra­das en mate­ria de cla­ri­dad y con colo­res bien defi­ni­dos repro­du­cien­do ade­cua­da­men­te lo que se ha vis­to en las pan­ta­llas de los cines.

Intere­san­tes resul­tan los extras con que vie­ne acom­pa­ña­do el video don­de ade­más de algu­nas esce­nas eli­mi­na­das, en los for­ma­tos 3D Blu-Ray y Blu-Ray se inclu­yen tres cor­tos que per­mi­ten al públi­co inte­rio­ri­zar­se sobre deta­lles de la fil­ma­ción. En “First Steps –Lear­ning to Walk the Wire”, se apre­cia cómo el ver­da­de­ro Phi­lip­pe Le Petit ense­ñó a Gor­don-Levitt a man­te­ner el equi­li­brio entre los pies y el cuer­po que lo sos­tie­ne a medi­da que va avan­zan­do sobre el cable. En otros comen­ta­rios el maes­tro expre­sa su gran satis­fac­ción por la for­ma en que el actor “apren­dió” el ofi­cio per­mi­tien­do que el film adqui­rie­se autén­ti­co rea­lis­mo. En “Pillars of Sup­port” se alu­de a la impor­tan­cia del equi­po que acom­pa­ñó a Le Petit para lograr su asom­bro­sa haza­ña; en tal sen­ti­do el cor­to pre­sen­ta a los acto­res que carac­te­ri­za­ron a los per­so­na­jes y que cons­ti­tu­ye­ron ver­da­de­ros pila­res de apo­yo al apa­sio­na­do héroe. Final­men­te en “The Ama­zing Walk” el rea­li­za­dor Robert Zemec­kis expli­ca la mane­ra en que digi­tal­men­te se han podi­do repro­du­cir la inol­vi­da­ble cami­na­ta, las des­apa­re­ci­das torres ‑que sin duda con­fie­ren el esce­na­rio cen­tral para esta proeza- y la for­ma en que el film fue con­ver­ti­do en 3D.

El video pue­de apre­ciar­se tan­to en su ver­sión ori­gi­nal ingle­sa, como tam­bién en fran­cés, por­tu­gués, espa­ñol y tai­lan­dés: asi­mis­mo dis­po­ne de sub­ti­tu­la­je en los men­cio­na­dos idio­mas, inclu­yen­do tam­bién el chino, can­to­nés, indo­nés y coreano. Los extras sola­men­te dis­po­nen de sub­tí­tu­los en inglés. Jor­ge Gutman

Un Soli­ta­rio y Taci­turno Cerrajero

MAN­GLEHORN. Esta­dos Uni­dos, 2014. Direc­ción: David Gor­don Green. Dis­tri­bu­ción; Mongrel/Métropole Films (2015)

Una vez más el gran actor Al Pacino impo­ne su pre­sen­cia en este modes­to dra­ma psi­co­ló­gi­co ani­man­do a A. J. Man­glehorn, un cerra­je­ro de edad madu­ra vivien­do en Texas que ve trans­cu­rrir sus días en for­ma soli­ta­ria y taciturna.

Al Pacino

Al Pacino

Aun­que cons­cien­te que no hay arre­pen­ti­mien­tos que val­gan para enmen­dar los erro­res del pasa­do, este hom­bre retie­ne en su memo­ria la ima­gen de Cla­ra, la mujer que ha sido el gran amor de su vida y cuyo víncu­lo que­dó por él malo­gra­do sin moti­vo jus­ti­fi­ca­do; en tal sen­ti­do, cobra relie­ve la ter­nu­ra que sien­te por ella vol­can­do sus sen­ti­mien­tos en las car­tas sin des­ti­na­ta­rio que se escu­chan a tra­vés de la voz en off. En el plano fami­liar tie­ne un hijo adul­to, Jacob (Chris Mes­si­na), de bue­na posi­ción eco­nó­mi­ca con quien man­tie­ne una difi­cul­to­sa rela­ción, y su nie­ti­ta de 6 años (Sky­lar Gas­per) con quien se encuen­tra sema­nal­men­te para pasar con ella algu­nos momen­tos gra­ti­fi­can­tes. Fue­ra de ese ámbi­to, su entorno social se cir­cuns­cri­be a Gary (Har­mony Kori­ne), un juga­dor de béis­bol de quien fue­ra en otras épo­cas su entre­na­dor depor­ti­vo, y con Dawn (Holly Hun­ter), la radian­te caje­ra del ban­co con quien lle­ga a flir­tear pla­tó­ni­ca­men­te cada vez que se encuen­tra con ella en opor­tu­ni­dad de efec­tuar sus transacciones.

El direc­tor David Gor­don Green, tra­ta de que su cáma­ra cap­te cui­da­do­sa­men­te los dife­ren­tes mati­ces de los per­so­na­jes invo­lu­cra­dos y sobre todo el de Man­glehorn. Sin embar­go y a pesar de man­te­ner cier­ta intri­ga, el rela­to de natu­ra­le­za epi­só­di­ca nun­ca alcan­za a fruc­ti­fi­car, en gran par­te debi­do al flá­ci­do guión de Paul Logan sazo­na­do con pedes­tres diá­lo­gos y en don­de los inci­den­tes que se pro­du­cen no lle­gan a adqui­rir reso­nan­cia dramática.

A nivel de actua­ción, Pacino logra en par­te supe­rar las debi­li­da­des del libre­to con una com­po­si­ción sobria de su per­so­na, capaz de refle­jar en sus expre­sio­nes la varia­da gama de sen­ti­mien­tos que lo embar­gan; a su lado se des­ta­ca Hun­ter quien expre­sa en su per­so­na­je una gran cali­dez vol­ca­da hacia Manglehorn.

El DVD está edi­ta­do en su ver­sión ori­gi­nal con sub­tí­tu­los opta­ti­vos en fran­cés; igual­men­te, se pue­de optar por la ver­sión dobla­da en fran­cés.  Jor­ge Gutman

Un Deli­ca­do Melodrama

SUI­TE FRAN­CAI­SE. Gran Bre­ta­ña-Fran­cia, 2015. Direc­ción: Saul Dibb. Dis­tri­bu­ción: Seville/Entertainment One (2015).

Basa­do en el libro de Irè­ne Némi­rovsky y con un guión escri­to por el rea­li­za­dor Saul Dibb y Matt Char­man, Sui­te Fra­nçai­se es un deli­ca­do melo­dra­ma que trans­cu­rre en 1940 en el peque­ño pue­blo de Bussy, cuan­do las tro­pas ale­ma­nas ocu­pa­ron Francia.

Miche­lle Williams pro­ta­go­ni­za esta his­to­ria ani­man­do a Luci­le Ange­llier, una tími­da joven del lugar que vive con Mada­me Ange­llier (Kris­ten Scott Tho­mas), su auto­ri­ta­ria y agria­da sue­gra, en tan­to que aguar­da el regre­so de su mari­do Gas­ton quien es un pri­sio­ne­ro de gue­rra; que­da cla­ro, que el matri­mo­nio ha sido uno de con­ve­nien­cia y que Luci­le nun­ca lle­gó a ser feliz.

Michelle Williams y Matthias Schoenaerts

Miche­lle Williams y Matthias Schoenaerts

Cuan­do Bruno (Matthias Schoe­naerts), un ofi­cial ale­mán de alto ran­go es alo­ja­do por las fuer­zas de ocu­pa­ción en la casa de estas muje­res, ellas no tie­nen otra opción que acep­tar­lo como hués­ped. A medi­da que pasan los días va sur­gien­do un acer­ca­mien­to entre Luci­le y Bruno; esta­ble­cien­do un con­tac­to más humano que el que man­tie­ne con su sue­gra, Luci­le se sien­te atraí­da por el refi­na­mien­to, deli­ca­de­za y cul­tu­ra del mili­tar nazi quien tam­bién gus­ta de ella; a ello se agre­ga el amor que ambos sien­ten por la músi­ca, tocan­do el piano. No pasa mucho tiem­po para que esa mutua atrac­ción des­em­bo­que en un amor prohi­bi­do por las cir­cuns­tan­cias espe­cia­les que rodean a los dos amantes.

Para­le­la­men­te al dra­ma román­ti­co, el film des­ta­ca el impac­to de la gue­rra y el modo cómo los luga­re­ños se des­en­vuel­ven para seguir vivien­do en una épo­ca tan dolo­ro­sa y trau­má­ti­ca. Entre algu­nos de los per­so­na­jes secun­da­rios sobre­sa­le la pre­sen­cia de Benoit (Sam Riley), un humil­de gran­je­ro con­ver­ti­do en miem­bro de la resis­ten­cia que debe sufrir las humi­lla­cio­nes infli­gi­das por otro sol­da­do nazi alo­ja­do en su hogar que abu­sa de su espo­sa (Ruth Wilson).

La peri­cia del rea­li­za­dor en evi­tar el sen­ti­men­ta­lis­mo for­za­do en la con­tro­ver­ti­da rela­ción de Bruno y Luci­le, el efec­ti­vo cli­ma de ten­sión crea­do a lo lar­go del rela­to, el mag­ní­fi­co desem­pe­ño de sus prin­ci­pa­les pro­ta­go­nis­tas y sobre todo la exce­len­te recrea­ción de los even­tos gra­cias a los muy bue­nos dise­ños de pro­duc­ción, son ele­men­tos que gra­vi­tan favo­ra­ble­men­te en la apre­cia­ción de este dra­ma. El úni­co bemol del film es haber sido roda­do en inglés cuan­do todo trans­cu­rre en un medio esen­cial­men­te francés.

Como mate­rial adi­cio­nal el DVD inclu­ye opi­nio­nes del rea­li­za­dor y su elen­co, aspec­tos vin­cu­la­dos con la his­to­ria del film, deta­lles inhe­ren­tes a los dise­ños de pro­duc­ción así como al libro que ori­gi­nó su producción.

Audio: Audio: Fran­cés, Inglés. Sub­tí­tu­los opta­ti­vos en inglés. Jor­ge Gutman

Un Dolo­ro­so Calvario

STILL ALI­CE. Esta­dos Uni­dos, 2014. Direc­ción y Guión de Richard Glatzer y Wash West­mo­re­land. Dis­tri­bu­ción: Sony Pic­tu­res Home Enter­tain­ment (2015)

Julianne Moore y Alex Baldwin

Julian­ne Moo­re y Alec Baldwin

En oca­sión de la apa­ri­ción del video de Still Ali­ce, tan­to en for­ma­to DVD como en Blu-Ray, se tie­ne la oca­sión de apre­ciar nue­va­men­te este nota­ble melo­dra­ma que cuen­ta con la con­sa­gra­to­ria inter­pre­ta­ción de Julian­ne Moo­re quien obtu­vo el Oscar a la Mejor Inter­pre­ta­ción Feme­ni­na en febre­ro pasa­do. Toman­do como refe­ren­cia a Ali­ce (Moo­re), una bri­llan­te exper­ta en lin­güís­ti­ca y cate­drá­ti­ca de la Uni­ver­si­dad de Colum­bia de 50 años de edad, feliz­men­te casa­da y madre de 3 hijos adul­tos, el film minu­cio­sa­men­te des­cri­be sus pri­me­ros esta­dios de Alzhei­mer y cómo su con­di­ción va dete­rio­rán­do­se con el paso del tiempo.

En el pro­ce­so de valo­ra­ción de este nota­ble film no pue­de dejar de admi­tir­se que su tema se pres­ta al fácil sen­ti­men­ta­lis­mo. Sin embar­go, los rea­li­za­do­res han cui­da­do de que ello no ocu­rra pre­fi­rien­do que la audien­cia siga el tra­yec­to de Ali­ce, la pro­gre­sión de su enfer­me­dad, su lucha para que­rer com­ba­tir­la así como su enor­me pena, a tra­vés de una narra­ción sobria aun­que deci­di­da­men­te rea­lis­ta. Si el guión ha logra­do que el derro­te­ro de su pro­ta­go­nis­ta reper­cu­ta con inne­ga­ble fuer­za, eso pue­de en par­te deber­se a que Richard Glatzer ‑habien­do expe­ri­men­ta­do la escle­ro­sis late­ral amio­tró­fi­ca (una enfer­me­dad dege­ne­ra­ti­va de carác­ter neu­ro­mus­cu­lar)- haya cap­ta­do en toda su dimen­sión el espí­ri­tu de la nove­la original.

Julian­ne Moo­re ofre­ce la mejor actua­ción de su carre­ra pro­fe­sio­nal en la carac­te­ri­za­ción que rea­li­za de Ali­ce. Cui­dan­do de no extra­li­mi­tar­se en su inter­pre­ta­ción, des­lum­bra con los dife­ren­tes mati­ces de su expre­sión facial dan­do vida a una mujer de gran inte­li­gen­cia que como lin­güis­ta com­pren­de todos los meca­nis­mos inhe­ren­tes al len­gua­je; es por eso que es abso­lu­ta­men­te cons­cien­te de que su dete­rio­ro va afec­tan­do su habi­li­dad cuan­do las pala­bras van des­apa­re­cien­do de su habla. Aun­que tra­ta deses­pe­ra­da­men­te de no ren­dir­se a la inexo­ra­ble enfer­me­dad, sabe muy bien lo que habrá de aguar­dar­la y es así que no pue­de ocul­tar su dolor al sen­tir­se impo­ten­te de rever­tir y/o dete­ner el pro­ce­so de su mal.

Acom­pa­ñan­do a Moo­re, se encuen­tra la pon­de­ra­ble actua­ción de Alec Bald­win quien como el devo­to y aman­te mari­do que siem­pre con­si­de­ró a su cón­yu­ge como la mujer más bella e inte­li­gen­te del mun­do, lle­ga un momen­to en que a pesar del amor y apo­yo brin­da­do com­prue­ba cómo len­ta­men­te su matri­mo­nio va sufrien­do tam­bién los emba­tes del Alzhei­mer. El homo­gé­neo elen­co se com­ple­ta con Kris­ten Ste­wart, Kate Bos­worth y Hun­ter Parrish dan­do vida a los hijos del matri­mo­nio quie­nes por razo­nes genea­ló­gi­cas pue­den ser here­di­ta­rios de la dra­má­ti­ca dolencia.

La muy bue­na trans­po­si­ción al Blu-ray per­mi­te que los valo­res intrín­se­cos del film ori­gi­nal no hayan sido deva­lua­dos. En el mate­rial adi­cio­nal se inclu­ye el cor­to “Direc­ting Ali­ce”, en don­de los dos rea­li­za­do­res expli­can el pro­ce­so que con­lle­vó la rea­li­za­ción del film, pero don­de se pue­de apre­ciar las difi­cul­ta­des con que lo hace Richard Glatzer, debi­do al dra­má­ti­co esta­do de su enfer­me­dad que atra­ve­sa­ba y que final­men­te lo aba­tió el 10 de mar­zo pasa­do. Otro cor­to de inte­rés es “Fin­ding Ali­ce”, ofre­cien­do una sem­blan­za glo­bal de la enfer­me­dad, y expli­can­do cómo Moo­re se pre­pa­ró para el com­ple­jo rol con­tan­do con el valio­so ase­so­ra­mien­to de Sandy Oltz, una pacien­te de Alzhei­mer de la vida real. Final­men­te, se pre­sen­ta una entre­vis­ta con el com­po­si­tor Ilan Esh­ke­ri quien dis­cu­te la for­ma en que su par­ti­tu­ra musi­cal defi­ne la esen­cia del film.

La caja del Blu-ray con­tie­ne un vale de una copia digi­tal en HD con ultravioleta.
Audio: Ver­sión ori­gi­nal ingle­sa o dobla­da al fran­cés con sub­tí­tu­los opta­ti­vos en fran­cés, inglés e inglés para espec­ta­do­res con dis­ca­pa­ci­dad audi­ti­va.  Jor­ge Gutman

El Amor No Tie­ne Edad

Cró­ni­ca de Jor­ge Gutman

ELSA AND FRED. Esta­dos Uni­dos, 2014. Direc­ción: Michael Rad­ford. Dis­tri­bu­ción: Mon­grel-Métro­po­le (2015)

A casi una déca­da del estreno del film argen­tino Elsa y Fred de Mar­cos Car­ne­va­le, el extra­or­di­na­rio éxi­to que tuvo no sola­men­te en Argen­ti­na sino inter­na­cio­nal­men­te moti­vó a que Holly­wood rea­li­za­ra una nue­va ver­sión sobre dos ancia­nos madu­ros que por obra del des­tino lle­gan a unir­se sen­ti­men­tal­men­te. A pesar de haber­se estre­na­do comer­cial­men­te en Esta­dos Uni­dos, Elsa and Fred no lle­gó a la car­te­le­ra de los cines de Cana­dá sino que recién aho­ra el públi­co pue­de juz­gar­lo a tra­vés de su edi­ción en video.

Christopher Plummer y Shirley MacLaine

Chris­topher Plum­mer y Shir­ley MacLaine

Aun­que las com­pa­ra­cio­nes pue­den a veces resul­tar poco ama­bles, para quien haya vis­to la ver­sión ori­gi­nal le resul­ta­rá difí­cil olvi­dar la extra­or­di­na­ria actua­ción de Chi­na Zorri­lla y la del actor espa­ñol Manuel Ale­xan­dre quie­nes res­pal­da­dos por un guión sutil y ade­re­za­do con mucho humor y ter­nu­ra, dejan­do una mar­ca inde­le­ble en el áni­mo del espec­ta­dor. En este caso no hay duda de que tan­to Shir­ley MacLai­ne como Chris­topher Plum­mer, dan­do vida a los per­so­na­jes titu­la­res, son dos exce­len­tes artis­tas que brin­dan lo mejor para real­zar al film; sin embar­go esta rema­ke de Michael Red­ford aun­que copie al ori­gi­nal care­ce de la pre­ci­sión y suti­le­za que carac­te­ri­zó a aquél.

Aquí la his­to­ria se ubi­ca en Nue­va Orleans en lugar de Madrid, don­de vive Fred (Plum­mer), un soli­ta­rio octo­ge­na­rio recien­te­men­te viu­do que es ubi­ca­do por su hija (Mar­cia Gay Har­den) en un depar­ta­men­to menos con­for­ta­ble que el que solía habi­tar con su seño­ra. Poco ami­ga­ble y cas­ca­rra­bias, este anciano social­men­te hura­ño no se encuen­tra incli­na­do a socia­li­zar con per­so­na algu­na. En el mis­mo edi­fi­cio y en un depar­ta­men­to con­ti­guo habi­ta Elsa (MacLai­ne), una mujer de edad simi­lar de nota­ble vita­li­dad y ple­na de inge­nio que tie­ne el peque­ño “defec­to” de ser una com­pul­si­va men­ti­ro­sa. Aun­que ambos veci­nos cuan­do lle­gan a cono­cer­se están lejos de sim­pa­ti­zar, ella sabrá rom­per el tém­pano géli­do que cubre a Fred para que al poco tiem­po ini­cien jun­tos paseos por el par­que, tomen lec­cio­nes de dan­za, sal­gan a comer; con el pre­vi­si­ble resul­ta­do que todo ello con­du­ci­rá a un cáli­do roman­ce oto­ñal. Entre otras cosas, Elsa está obse­sio­na­da por emu­lar a la Ani­ta Ekberg de la Dol­ce Vita, espe­cial­men­te cuan­do su per­so­na­je se encuen­tra en la famo­sa Fuen­te de Tre­vi, lo que con­lle­va a Fred lle­var a su ama­da a Roma para tra­tar de recrear esa memo­ra­ble escena.

Más allá de algu­nas sub­tra­mas que com­ple­men­tan al tema cen­tral, la come­dia adop­ta un giro dema­sia­do melo­dra­má­ti­co con un des­en­la­ce lagri­mo­so que pudo haber sido resuel­to con más sobriedad.

En líneas gene­ra­les que­da como balan­ce un film que se sos­tie­ne fun­da­men­tal­men­te por la quí­mi­ca exis­ten­te entre MacLai­ne y Plum­mer don­de la pre­sen­cia caris­má­ti­ca de ambos acto­res ate­núan un guión dema­sia­do con­ven­cio­nal que resul­ta­ría más apro­pia­do para un tele­film. Quie­nes ya conoz­can esta his­to­ria, no encon­tra­rán nada nue­vo que pue­da hacer­les vibrar de emo­ción como la gene­ra­da en su opor­tu­ni­dad por la arro­lla­do­ra pre­sen­cia de la inol­vi­da­ble Chi­na Zorri­lla. Quie­nes por el con­tra­rio se acer­quen por pri­me­ra vez a este rela­to pasa­rán una hora y media de acep­ta­ble entre­te­ni­mien­to sobre las peri­pe­cias román­ti­cas de una pare­ja de la ter­ce­ra edad en el mar­co de una come­dia ama­ble y simpática.

El DVD es pre­sen­ta­do en idio­ma inglés y dobla­do al fran­cés sin mate­rial adicional.