Magis­tral Inter­pre­ta­ción de Cate Blanchett

BLUE JAS­MI­NE. Esta­dos Uni­dos, 2013. Direc­ción: Woody Allen. Dis­tri­bu­ción: Sony Pic­tu­res Home Enter­tain­ment (2014)

Cate Blanchett

Cate Blan­chett

La edi­ción en video de este film escri­to y diri­gi­do por Woody Allen rati­fi­ca la exce­len­te impre­sión que se tuvo del mis­mo en opor­tu­ni­dad de su estreno en sala don­de Cate Blan­chett magis­tral­men­te carac­te­ri­za a una mujer afec­ta­da de una pro­fun­da cri­sis emo­cio­nal cuyo pro­gre­si­vo esta­do de deli­rio y la com­ple­ta vul­ne­ra­bi­li­dad que la envuel­ve la trans­for­ma en un ser inde­fen­so y des­pro­vis­to de razón para con­tem­plar la cru­da reali­dad que enfrenta. 

Com­pe­ne­trán­do­se ple­na­men­te en el per­so­na­je que con­ci­bió, Allen des­cri­be mara­vi­llo­sa­men­te a Jas­mi­ne en los dos pri­me­ros minu­tos del film al ver­la con­ver­sar com­pul­si­va­men­te con una pasa­je­ra del avión que la con­du­ce de Nue­va York a San Fran­cis­co. En un esta­do de ner­vio­sis­mo neu­ró­ti­co esta mujer de dis­tin­gui­da y ele­gan­te pre­sen­cia lle­ga al peque­ño depar­ta­men­to de su her­ma­na Gin­ger (Sally Haw­kins) para resi­dir tem­po­ral­men­te con ella y con sus dos hijos pre­ado­les­cen­tes. Jas­mi­ne, quien has­ta hace poco había goza­do de los lujos y el con­fort del jet set en su esplen­do­ro­so piso neo­yor­kino de Park Ave­nue, se encuen­tra aho­ra sola y sepa­ra­da de su mari­do Hal (Alec Bald­win) quien está en pri­sión al haber­se des­cu­bier­to los enor­mes frau­des finan­cie­ros come­ti­dos per­ju­di­can­do a ino­cen­tes inversionistas. 

Como pocas veces lo ha hecho, Allen enfo­ca aquí el con­tras­te de cla­ses socia­les exis­ten­tes al mos­trar el esti­lo de vida de Gin­ger, deci­di­da­men­te muy infe­rior al que solía adop­tar Jas­mi­ne, así como en lo que hace a un com­por­ta­mien­to mucho menos dis­tin­gui­do y deci­di­da­men­te más sim­ple y llano que el de su her­ma­na. Pron­ta­men­te se lle­ga­rá a saber que Gin­ger al igual que su ex mari­do Augie (Andrew Dice Clay) han sufri­do per­so­nal­men­te las esta­fas de su cuña­do al haber­le con­fia­do dos­cien­tos mil dóla­res gana­dos en una lote­ría. Lo impor­tan­te es que no pudien­do des­pren­der­se de una reali­dad que ya no le per­te­ne­ce, Jas­mi­ne no pue­de ver con bue­nos ojos a Chi­li (Bobby Can­na­va­le), el nue­vo ami­go de su her­ma­na que al igual que Augie res­pon­de a moda­les no muy finos o refi­na­dos, aun­que indu­da­ble­men­te estos expo­nen­tes de la cla­se tra­ba­ja­do­ra de meno­res ingre­sos gozan de una ine­quí­vo­ca hon­ra­dez e inte­gri­dad éti­ca de las que Hal carece. 

Si bien, en prin­ci­pio uno qui­sie­ra ver en el rela­to el reen­cuen­tro entre dos her­ma­nas per­te­ne­cien­tes a dife­ren­tes medios socia­les, el foco del film des­can­sa fun­da­men­tal­men­te en el esfuer­zo que rea­li­za Jas­mi­ne por inte­grar­se a un tra­ba­jo que le pro­duz­ca un modes­to ingre­so así como en la difi­cul­tad que enfren­ta al no poder olvi­dar o des­pren­der­se del ambien­te de sofis­ti­ca­ción y con­fort que su mari­do le sumi­nis­tró duran­te gran par­te de su exis­ten­cia. Sin ser capaz de con­ci­liar entre su pasa­do y el pre­sen­te, en la medi­da que su fan­ta­sía colap­sa con el mun­do real, don­de el reco­no­ci­mien­to social de la vida pri­vi­le­gia­da a la que esta­ba acos­tum­bra­da ya no exis­te más, ella va cayen­do en una cri­sis exis­ten­cial sin vía de esca­pe. Cuan­do for­tui­ta­men­te está a pun­to de cam­biar satis­fac­to­ria­men­te el rum­bo de su vida al encon­trar a un sen­si­ble diplo­má­ti­co (Peter Sars­gaard) que gus­ta de ella, su acti­tud de auto­en­ga­ño para dis­fra­zar la reali­dad lo echa todo a perder. 

Aun­que el film dis­te de ser gra­cio­so, Allen siem­pre acos­tum­bra a ofre­cer algu­na nota de humor por más lace­ran­te o dolo­ro­sa que pue­da ser. En tal sen­ti­do, una de las varias esce­nas exce­len­te­men­te logra­das es cuan­do Jas­mi­ne se encuen­tra sola con sus dos sobri­ni­tos y les da cier­tas expli­ca­cio­nes inopor­tu­nas que gra­cio­sa­men­te reve­lan su esta­do de ines­ta­bi­li­dad emocional. 

Todos los per­so­na­jes secun­da­rios están exce­len­te­men­te deli­nea­dos per­mi­tien­do que los acto­res lo apro­ve­chen a su favor con gran luci­mien­to. Pero con todo, el alma del film es Blan­chett don­de a cada ins­tan­te trans­mi­te mara­vi­llo­sa­men­te la bipo­la­ri­dad de su com­ple­jo per­so­na­je. Sin reve­lar el des­en­la­ce, cabe anti­ci­par que la últi­ma esce­na del film enfo­can­do la inde­fen­sa y paté­ti­ca expre­sión de Jas­mi­ne en un momen­to deci­si­vo de su vida es anto­ló­gi­ca don­de ella hip­no­ti­za a la audien­cia con su interpretación. 

Cabe des­ta­car que mere­ci­da­men­te Blan­chett ha sido nomi­na­da al Oscar como mejor actriz de 2013; tam­bién Allen ha reci­bi­do una nomi­na­ción en el rubro de mejor guión ori­gi­nal así como Sally Haw­kins es una de las cin­co nomi­na­das como mejor actriz de reparto. 

La edi­ción rea­li­za­da en los for­ma­tos DVD y Blu-Ray con­tie­ne dos suple­men­tos, entre ellos el de una con­fe­ren­cia de pren­sa don­de par­ti­ci­pan Cate Blan­chett, Andrew Dice Clay y Peter Sars­gaard quie­nes se refie­ren a sus res­pec­ti­vos per­so­na­jes en el film y la exce­len­te rela­ción de tra­ba­jo man­te­ni­da con el realizador. 

Audio: Ver­sión ori­gi­nal ingle­sa o dobla­da al fran­cés, con sub­tí­tu­los opta­ti­vos en ambos idio­mas. Jor­ge Gutman

Encan­ta­do­ra Come­dia Musical

MARY POP­PINS. Esta­dos Uni­dos, 1964. Direc­ción: Robert Ste­ven­son. Dis­tri­bu­ción: Dis­ney (2013) 

Dick Van Dyke, Julie Andrews, Karen Dotrice y Matthew Garber

Dick Van Dyke, Julie Andrews, Karen Dotri­ce y Matthew Garber

Aun­que varias veces ya edi­ta­da en video, la inol­vi­da­ble pelí­cu­la Mary Pop­pins apa­re­ce por pri­me­ra vez en for­ma­to Blu-Ray en una edi­ción espe­cial que cele­bra anti­ci­pa­da­men­te el medio siglo de vida. La pre­sen­ta­ción es a tra­vés de un paque­te que inclu­ye dos dis­cos: uno en Blu-Ray y el otro en DVD, así como tam­bién la copia digi­tal a tra­vés de un códi­go de acce­so en la red. 

Ver una vez más este film es sumer­gir­se nue­va­men­te en el mági­co rei­no de Walt Dis­ney; a pesar del tiem­po trans­cu­rri­do uno no deja de mara­vi­llar­se del modo cómo la his­to­ria de Mary Pop­pins con­ce­bi­da median­te un serie de libros escri­tos des­de 1934 por Pame­la Lyn­don Tra­vers ha sido tras­la­da­da a la pan­ta­lla con un film don­de algu­nas esce­nas de ani­ma­ción han sido inte­gra­das exce­len­te­men­te a la acción viva del rela­to, en momen­tos en que fal­ta­ban aún un par de déca­das para que las imá­ge­nes logra­das por la compu­tado­ra cum­plie­ran su misión.

Para quie­nes no estén aún al tan­to sobre lo que cuen­ta el film se pue­de men­cio­nar que los tra­vie­sos Jane y Michael Banks enlo­que­cen con sus tra­ve­su­ras a las dife­ren­tes niñe­ras que van rotan­do en el hogar lon­di­nen­se del matri­mo­nio Banks, has­ta el momen­to que des­cien­de de las nubes Mary Pop­pins pro­vis­ta de un para­guas y una peque­ña male­ta. En lugar de ape­lar al tra­di­cio­nal cri­te­rio de la estric­ta dis­ci­pli­na impues­ta por las nanas bri­tá­ni­cas, ella sabrá ganar­se de inme­dia­to el cora­zón de los niños; así, valién­do­se de su sim­pa­tía y afec­to al pasear con ellos con la com­pa­ñía de un afec­tuo­so des­ho­lli­na­dor, can­tan­do, bai­lan­do y ponien­do a prue­ba sus pode­res mági­cos, los niños que­dan des­lum­bra­dos al pro­pio tiem­po que le habrán de retri­buir el cari­ño bien gana­do. Con su lle­ga­da y su par­ti­da final, la encan­ta­do­ra Mary Pop­pins habrá logra­do que la fami­lia soli­di­fi­que sus lazos y que los padres resul­ten menos rígi­dos y mucho más huma­ni­za­dos dedi­cán­do­les una mayor aten­ción a sus pequeños. 

Si en pala­bras la his­to­ria pue­de resul­tar un tan­to livia­na o ende­ble, lo que ha hecho que este film se con­vier­ta en un clá­si­co son las can­cio­nes de Richard y Robert B. Scher­man don­de temas como por ejem­plo Chim Chi­me­nea (Chim chim che­ree), Super­ca­li­fra­gi­lis­ti­cex­pia­li­do­cious, Una Cucha­ra­da de Azú­car (A spoon­ful of sugar) o Remon­te­mos un Barri­le­te (Let’s go fly a kite), resul­tan sen­ci­lla­men­te memo­ra­bles. Lo que ante­ce­de no menos­pre­cia en modo alguno el guión de Don DaGra­di y Bill Walsh al tener la habi­li­dad de con­ver­tir las aven­tu­ras anec­dó­ti­cas de los libros de Tra­vers en un com­pen­dio muy bien cohe­sio­na­do. Si la músi­ca ejer­ce un rol impor­tan­te en el film, poco se habría logra­do de no haber con­ta­do con la estu­pen­da actua­ción y el dul­ce tim­bre vocal de Julie Andrews que le valió un Oscar por este film. A su lado Dick van Dyke se luce como un muy buen come­dian­te y bai­la­rín. Natu­ral­men­te, ade­más de la par­ti­ci­pa­ción de un homo­gé­neo elen­co don­de se des­ta­can los niños de enton­ces Karen Dotri­ce y Matthew Gar­ber, la direc­ción de Robert Ste­ven­son, la par­ti­ci­pa­ción de un dis­ci­pli­na­do cuer­po de bai­la­ri­nes y la mara­vi­lla de sus efec­tos visua­les se encuen­tra el genio del tío Walt como el Alma Mater de este exce­len­te proyecto. 

Ver este video y sobre todo en Blu-Ray es revi­vir la expe­rien­cia con­tem­pla­da en la pan­ta­lla debi­do a la trans­po­si­ción cla­ra y cris­ta­li­na de sus imá­ge­nes y sus vívi­dos colo­res. En lo que con­cier­ne al mate­rial extra, cabe seña­lar que el mis­mo es abun­dan­te; en lo estric­ta­men­te nove­do­so aquí se ha incor­po­ra­do el deno­mi­na­do cor­to All New Beco­ming Mr. Sher­man don­de el legen­da­rio com­po­si­tor Richard Sher­man man­tie­ne una intere­san­te con­ver­sa­ción con el actor Jason Sch­war­tz­man quien aca­ba de inter­pre­tar­lo en la pelí­cu­la Saving Mr. Banks, de inmi­nen­te estreno en Cana­dá, que tra­ta sobre la géne­sis de este film. Tam­bién como nove­dad se encuen­tra un cor­to con las can­cio­nes can­ta­das en con­jun­to. Entre el mate­rial adi­cio­nal que ya se había inclui­do en ante­rio­res edi­cio­nes de video figu­ran comen­ta­rios rea­li­za­dos por Julie Andrews, Dick Van Dyke, Karen Dotri­ce y Richard Sher­man sobre los recuer­dos que guar­dan del roda­je del film; así tam­bién es de gran inte­rés el docu­men­tal The Making of Mary Pop­pins que minu­cio­sa­men­te rese­ña dife­ren­tes aspec­tos de la fil­ma­ción, así como el deno­mi­na­do From Page to Sta­ge don­de se pasa revis­ta a todo el pro­ce­so de pro­duc­ción a que dio lugar la adap­ta­ción del film para con­ver­tir­se en una obra musi­cal que tuvo su estreno mun­dial en el West End de Lon­dres a fines de 2004 para lue­go triun­far en Broad­way dos años más tarde.

El audio de Mary Pop­pins es en inglés, fran­cés y espa­ñol con sub­tí­tu­los opta­ti­vos en los 3 idiomas. 

Con­clu­sión: Una exce­len­te edi­ción en Blu-Ray con toda una nue­va res­tau­ra­ción digi­tal y con el impor­tan­te valor incor­po­ra­do por el mate­rial adi­cio­nal que segu­ra­men­te los ciné­fi­los sabrán apre­ciar.  Jor­ge Gut­man 

Un Moderno Cuen­to de Hadas

MATIL­DA. Esta­dos Uni­dos, 1996. Direc­ción: Danny DeVi­to. Dis­tri­bu­ción: Sony Pic­tu­res Home Enter­tain­ment (2013) 

Cró­ni­ca de Jor­ge Gut­man 

Esta espe­cial edi­ción que aca­ba de apa­re­cer en el mer­ca­do tan­to en Blu-ray como en el for­ma­to DVD per­mi­te que nue­vas audien­cias pue­dan tener acce­so al film basa­do en el popu­lar libro de Roald Dahl y diri­gi­do por Danny DeVi­to. A pesar de los 17 años que sepa­ran des­de la fecha de su estreno, Matil­da sigue con­ser­van­do toda la espon­ta­nei­dad y fres­cu­ra que su inte­li­gen­te pro­ta­go­nis­ta infan­til transmite.Matilda-matilda-31436674-1024-768

La enton­ces niña Mara Wil­son per­so­ni­fi­ca a la extra­or­di­na­ria­men­te dota­da Matil­da que habien­do naci­do en un hogar muy poco aco­ge­dor debe recu­rrir a sus ins­tin­tos de auto­de­fen­sa para poder con­vi­vir con su fami­lia direc­ta, encon­tran­do un fuer­te alia­do en la lec­tu­ra. Su papá (Danny DeVi­to) es un ven­de­dor de coches usa­dos, desa­pren­si­vo, igno­ran­te y enemi­go de todo aque­llo que dé moti­vo para pen­sar seria­men­te; su mamá (Rhea Perl­man) es una mujer hue­ca que se ajus­ta per­fec­ta­men­te al esca­so nivel inte­lec­tual de su mari­do; final­men­te, su her­mano mayor es un ton­to que pare­ce seguir el camino de sus padres en cuan­to a su esca­sa ima­gi­na­ción y con quien la niña no tie­ne nin­gu­na posi­bi­li­dad de comu­ni­ca­ción. Para echar más leña al fue­go, Matil­da se encuen­tra con que la direc­to­ra (Pam Ferris) de la escue­la a la que acu­de es prác­ti­ca­men­te un ogro que tra­ta a los alum­nos como si fue­ran ani­ma­les. El con­sue­lo de la chi­qui­ta es la pre­sen­cia de una devo­ta maes­tra (Embeth Davidtz) quien le brin­da su cari­ño al des­cu­brir en ella un alma noble caren­te de afec­to; ade­más como arma de defen­sa Matil­da se vale de sus pode­res de tele­ki­ne­sia para con­tro­lar y rever­tir a su favor deter­mi­na­das situaciones. 

Si des­de la mira­da de un adul­to la his­to­ria rela­ta­da per­mi­ti­ría aven­tu­rar que uno se encuen­tra fren­te a un film deci­di­da­men­te dra­má­ti­co don­de se mani­fies­ta la for­ma cómo una niña es abu­sa­da y aban­do­na­da por sus padres, la inten­ción de esta come­dia fami­liar –aun­que no tra­di­cio­nal- es bien otra por­que que­da en cla­ro que la mayo­ría de sus per­so­na­jes son cari­ca­tu­res­cos ofre­cien­do amplio cam­po al entre­te­ni­mien­to con una efec­ti­va comi­ci­dad oscu­ra; al pro­pio tiem­po el públi­co se rego­ci­ja con un per­so­na­je caris­má­ti­co, de inte­li­gen­cia supe­rior y deci­di­da­men­te enter­ne­ce­dor como lo es Matil­da; eso es pre­ci­sa­men­te lo que apre­cia la audien­cia infan­til al con­tem­plar este film. Si bien todo el elen­co actúa impe­ca­ble­men­te, Mara Wil­son se des­ta­ca mara­vi­llo­sa­men­te brin­dan­do todo el sen­ti­mien­to, noble­za y abso­lu­ta natu­ra­li­dad que su per­so­na­je pro­ta­gó­ni­co requiere. 

Cabe des­ta­car que esta edi­ción se encuen­tra remas­te­ri­za­da en alta defi­ni­ción y su nivel de visión diá­fano y cris­ta­lino per­mi­te dis­fru­tar­lo amplia­men­te. Como mate­rial adi­cio­nal, el for­ma­to Blu-Ray es el úni­co que pre­sen­ta el cor­to “After­noon Tea: A very Magi­cal Matil­da Reunion” don­de los acto­res del film apa­re­cen reu­ni­dos en 2013 toman­do el té –como su títu­lo lo indi­ca- y revi­vien­do en sus memo­rias las agra­da­bles aven­tu­ras expe­ri­men­ta­das en la fil­ma­ción. Al pro­pio tiem­po tam­bién se pue­de com­pro­bar cómo el pasa­je del tiem­po ha ido modi­fi­can­do len­ta­men­te el sem­blan­te de los artis­tas; eso se des­ta­ca aún más en la trans­for­ma­ción de los niños esco­la­res de 1996 en adul­tos, inclu­yen­do la de la ado­ra­ble Mara Wil­son en toda una joven adul­ta de hoy día que reme­mo­ra los años feli­ces de su infan­cia cuan­do par­ti­ci­pó en este film. 

Los otros extras que apa­re­cen tan­to en Blu-ray como en el dis­co DVD, inclu­yen cor­tos que ya fue­ron cono­ci­dos en la edi­ción espe­cial de 2005. 

Audio: Inglés con sub­tí­tu­los opta­ti­vos en nada menos que 22 idio­mas inclu­yen­do el español. 

La Jau­la Dorada

LA CAGE DORÉE (The Gil­ded Cage). Fran­cia, 2013. Direc­ción: Ruben Alves. Dis­tri­bu­ción: AZ Films (2013)

Una peque­ña y muy agra­da­ble come­dia es la que Ruben Alves brin­da en su pri­mer film como rea­li­za­dor abor­dan­do un tema que se ins­pi­ra en la expe­rien­cia de sus padres por­tu­gue­ses que han inmi­gra­do a París. Sin gran­des pre­ten­sio­nes, el rela­to se des­ta­ca por la huma­ni­dad y ter­nu­ra que ema­nan de los per­so­na­jes en base a situa­cio­nes legí­ti­ma­men­te rea­lis­tas que atra­vie­san los inmi­gran­tes a tra­vés del fenó­meno de la transculturación. 

José Ribei­ro (Joa­quim De Almei­da) y su espo­sa María (Rita Blan­co) son una pare­ja de por­tu­gue­ses de media­na edad radi­ca­dos en la capi­tal de Fran­cia des­de hace 30 años y for­ma­ron una fami­lia inte­gra­da por su hija adul­ta Pau­la (Bár­ba­ra Cabri­ta) y el ado­les­cen­te Pedro (Alex Alves Perei­ra) quie­nes viven con ellos. Aun­que humil­des, tan­to José tra­ba­jan­do como capa­taz de cons­truc­ción para su patrón Fran­cis Cai­llaux (Roland Giraud) como María en sus fun­cio­nes de con­ser­je de un ele­gan­te edi­fi­cio ubi­ca­do en una zona resi­den­cial de París, han sabi­do ganar­se el res­pe­to y afec­to tan­to de sus patro­nes como de la gen­te que los rodea. 

La tra­ma cobra mayor impul­so a par­tir del ins­tan­te en que José es noti­fi­ca­do de la muer­te de su her­mano en Por­tu­gal con quien estu­vo dis­tan­cia­do des­de hace mucho tiem­po deján­do­le una valio­sa heren­cia con­sis­ten­te en exten­sos terre­nos de viñe­dos en el fér­til valle de Dou­ro; el lega­do vie­ne impues­to con la con­di­ción de que el here­de­ro debe hacer­se car­go de la explo­ta­ción del nego­cio. La posi­bi­li­dad de dis­fru­tar de un con­fort eco­nó­mi­co sen­si­ble­men­te mayor al que dis­fru­ta­ron has­ta este momen­to impul­sa a los Ribei­ro a tomar la deci­sión de retor­nar al terru­ño pero al pro­pio tiem­po crea la situa­ción un tan­to difí­cil de anun­ciar a sus res­pec­ti­vos emplea­do­res que van a dejar sus pues­tos cuan­do saben que son tan úti­les e impres­cin­di­bles para ellos. El asun­to se com­pli­ca aún más cuan­do Pau­la que está invo­lu­cra­da sen­ti­men­tal­men­te con Char­les (Lan­nick Gautry), el hijo de Fran­cis, espe­ra un hijo de aquél. 

A pesar de la sen­ci­llez y de cier­tos este­reo­ti­pos acep­ta­bles, el rela­to tra­sun­ta un humor genuino como resul­ta­do natu­ral de algu­nas situa­cio­nes plan­tea­das. A pesar de su apa­ren­te livian­dad la his­to­ria tras­lu­ce algu­nos aspec­tos rea­lis­tas como la ama­ble rela­ción esta­ble­ci­da entre las cul­tu­ras por­tu­gue­sas y fran­ce­sas y/o bien el con­flic­to que crea­do a los inmi­gran­tes cuan­do des­pués de estar afin­ca­dos por lar­go tiem­po en el país anfi­trión se les pre­sen­ta la opor­tu­ni­dad de retor­nar al terru­ño; no menos impor­tan­te es que a tra­vés de diver­sas situa­cio­nes anec­dó­ti­cas pre­sen­ta­das en la tra­ma que­dan exal­ta­dos los valo­res de la fami­lia y la amis­tad, así como una bue­na pin­tu­ra de las dife­ren­cias socia­les y el com­ple­jo de infe­rio­ri­dad sus­ten­ta­do por per­te­ne­cer a una cla­se eco­nó­mi­ca­men­te más baja. 

El DVD es pre­sen­ta­do en su ver­sión ori­gi­nal fran­ce­sa con sub­tí­tu­los opta­ti­vos en inglés. Jor­ge Gutman

Un Ata­que Brutal

THE ATTACK. El Líbano-Fran­cia, 2012. Direc­ción Ziad Douei­ri. Dis­tri­bu­ción: dFilms (2013) 

El difí­cil tema de la con­vi­ven­cia entre pales­ti­nos e israe­líes que­da evi­den­cia­do en este sóli­do dra­ma psi­co­ló­gi­co. En The Attack,  basa­do en la nove­la de la escri­to­ra arge­li­na Yas­mi­na Kha­dra, el direc­tor liba­nés Ziad Douei­ri abor­da una situa­ción lími­te aun­que rea­lis­ta sobre la posi­bi­li­dad de no lle­gar a cono­cer com­ple­ta­men­te a una per­so­na a pesar de estar con­vi­vien­do con ella. 

Ali Suliman

Ali Suli­man

Ana­li­za­do des­de el pun­to de vis­ta del pro­ta­go­nis­ta, el rela­to está cen­tra­do en un pres­ti­gio­so ciru­jano pales­tino ciu­da­dano de Israel, el Dr. Amin Jaa­fa­ri (Ali Suli­man), quien lle­gó al país hace vein­te años con una beca de estu­dios de medi­ci­na para con­ver­tir­se hoy día en un emi­nen­te ciru­jano; más aún, la pri­me­ra ima­gen del film lo enfo­ca reci­bien­do un pres­ti­gio­so pre­mio del gobierno de Israel por su devo­ción hacia su pro­fe­sión y por el apor­te rea­li­za­do al país; no hay duda de que este hom­bre está com­ple­ta­men­te con­sus­tan­cia­do e inte­gra­do a la socie­dad de Tel Aviv. Casa­do des­de hace 15 años con Siham (Rey­mond Amsa­lem), una mujer cris­tia­na que le pro­di­ga feli­ci­dad, cuen­ta ade­más con bue­nos ami­gos israe­líes y nada indi­ca el tre­men­do gol­pe que habría de reci­bir. Des­pués de los pri­me­ros minu­tos don­de las imá­ge­nes des­cri­ben lo que ante­ce­de, la armo­nía exis­ten­te se quie­bra cuan­do un bom­bar­de­ro sui­ci­da pro­vo­ca la muer­te de 17 per­so­nas en un res­tau­ran­te de la ciu­dad. Asis­tien­do a las víc­ti­mas que no han pere­ci­do, Amin que­da ató­ni­to al des­cu­brir que el bom­bar­de­ro sui­ci­da fue nada menos que su esposa. 

El dolor que expe­ri­men­ta este abne­ga­do hom­bre es doble. Por una par­te ha per­di­do a Siham; por el otro lado se pro­du­ce el duro gol­pe de haber per­ma­ne­ci­do igno­ran­te que ella, de acti­tu­des libe­ra­les y pro­gre­sis­tas, haya esta­do invo­lu­cra­da en acti­vi­da­des sub­ver­si­vas y que para peor resul­ta­ra la eje­cu­to­ra mate­rial de esta terri­ble tra­ge­dia. ¿Cómo pue­de expli­car­se que esta mujer haya cau­sa­do el ase­si­na­to de ino­cen­tes per­so­nas don­de 11 de ellas eran niños cele­bran­do un cumpleaños? 

A par­tir de allí comien­za el gran con­flic­to moral y vía cru­cis que con­du­ce a Amin a empren­der el duro camino de la inda­ga­ción sobre la secre­ta vida de su mujer visi­tan­do los terri­to­rios ocu­pa­dos don­de vive su fami­lia y tra­tan­do de ubi­car al men­tor que incen­ti­vó a Siham a eje­cu­tar el mons­truo­so acto cri­mi­nal. En tal cir­cuns­tan­cia, el facul­ta­ti­vo se encuen­tra con la tris­te situa­ción don­de por un lado es menos­pre­cia­do por sus com­pa­trio­tas que lo ven como un com­pla­cien­te ser­vi­dor de Israel, y por el otro lado debe con­fron­tar el hecho de que todo el res­pe­to y posi­ción logra­dos como ciu­da­dano israe­lí que­dan des­va­ne­ci­dos al apa­re­cer como sos­pe­cho­so por un mons­truo­so acto en el que es com­ple­ta­men­te inocente. 

Este rela­to de gran reper­cu­sión moral deja abier­to una difí­cil pre­gun­ta. ¿Pue­de un indi­vi­duo de nobles y huma­nos valo­res como los que carac­te­ri­zan a Amin lle­gar a denun­ciar al país que le brin­dó pres­ti­gio y hono­ra­bi­li­dad los actos de bar­ba­rie de los gru­pos radi­ca­les palestinos? 

Sin duda, el film explo­ra uno de los pro­ble­mas más serios que están en el ojo de la tor­men­ta pro­du­cien­do las rela­cio­nes con­flic­ti­vas entre israe­líes y pales­ti­nos; ade­más ofre­ce un amplio mar­gen para la refle­xión acer­ca de las con­vic­cio­nes ideo­ló­gi­cas de cada una de las par­tes inte­gran­tes del con­flic­to don­de pare­ce­ría impo­si­ble dejar de lado las per­cep­cio­nes y los pre­jui­cios que son los por­ta­do­res de la semi­lla de la des­con­fian­za y del odio prevalecientes. 

Edi­ta­do tan­to en el for­ma­to Blu-Ray asi como en DVD, el film vie­ne acom­pa­ña­do con una entre­vis­ta efec­tua­da al rea­li­za­dor Douei­ri don­de ade­más de sus ante­ce­den­tes mani­fies­ta las razo­nes per­so­na­les que lo lle­va­ron a rea­li­zar The Attack.

Pre­sen­ta­do en su ver­sión ori­gi­nal habla­da en ára­be e israe­lí con sub­tí­tu­los en inglés. Jor­ge Gutman