Liviano Dra­ma Histórico

THE CHO­RAL. Gran Bre­ta­ña, 2025. Un film de Nicho­las Hyt­ner. 113 minutos

Las vici­si­tu­des atra­ve­sa­das por una ins­ti­tu­ción de músi­ca coral duran­te la Pri­me­ra Gue­rra es lo que se apre­cia en The Cho­ral, un dra­ma de épo­ca diri­gi­do por Nicho­las Hytner.

El cineas­ta bri­tá­ni­co se vale del guión pro­vis­to por el pres­ti­gio­so nona­ge­na­rio autor tea­tral Alan Ben­nett quien ambien­ta la tra­ma en 1916 en la fic­cio­nal ciu­dad de Rams­den ubi­ca­da en Yorkshi­re, don­de sus habi­tan­tes viven la tris­te reali­dad que engen­dra el con­flic­to béli­co con la pér­di­da de gran núme­ro de soldados.

Ralph Fien­nes

Eso no impi­de para que Alder­man Dux­bury (Roger Allam), el orga­ni­za­dor y bene­fac­tor de la Socie­dad Coral local, con la cola­bo­ra­ción del fotó­gra­fo Joe Flyt­ton (Mark Addy) deci­da rea­li­zar su anual con­cier­to coral, pero para ello requie­re sus­ti­tuir al direc­tor del coro que dejó su pues­to para alis­tar­se en el ejér­ci­to impi­dien­do la eje­cu­ción de La Pasión según San Mateo de Bach. Es así que es con­vo­ca­do el Dr. Henry Guth­rie (Ralph Fien­nes) como el nue­vo maes­tro de coro, en todo caso esa elec­ción no está exen­ta de con­tro­ver­sia debi­do a que Guth­rie había diri­gi­do con­cier­tos en Ale­ma­nia antes de la gue­rra mos­tran­do visos de sim­pa­tía hacia la crea­ción artís­ti­ca de ese país y uni­do a ello su orien­ta­ción homo­se­xual es con­si­de­ra­da ilegal.

Ponién­do­se de lleno a su tra­ba­jo, Guth­rie acom­pa­ña­do de su pia­nis­ta (Robert Emms) deci­de diri­gir una adap­ta­ción del ora­to­rio The Dream of Geron­tius de Edward Elgar (Simon Rus­sell Bea­le) de quien obtie­ne el per­ti­nen­te per­mi­so para su eje­cu­ción, aun­que pos­te­rior­men­te el com­po­si­tor le obje­ta­rá por cier­tos cam­bios efectuados.

En la medi­da que se tra­ta de una mag­na obra en la que se requie­re más de un cen­te­nar de coris­tas es nece­sa­rio efec­tuar una cui­da­do­sa selec­ción de los voca­lis­tas, tenien­do en cuen­ta que muchos de los capa­ci­ta­dos se encuen­tran en el ejér­ci­to. En todo caso en esa bús­que­da logra encon­trar algu­nas voces valio­sas como es el caso de Mary (Ama­ra Oke­re­ke), una entra­ña­ble volun­ta­ria del Ejér­ci­to de Sal­va­ción, así como Cly­de (Jacob Dud­man), un joven recién retor­na­do de la con­tien­da don­de per­dió su bra­zo dere­cho y que está igual­men­te dota­do de una vir­tuo­si­dad vocal de tenor.

Gran par­te del rela­to se nutre de las audi­cio­nes efec­tua­das a quie­nes aspi­ran inte­grar el coro, la rea­li­za­ción de los ensa­yos per­ti­nen­tes así como la intro­duc­ción de varias tra­mas sub­si­dia­rias. De mane­ra glo­bal, el film ado­le­ce de una narra­ción que no siem­pre logra una com­ple­ta cohe­sión impi­dien­do que la tra­ma alcan­ce un mayor vue­lo; asi­mis­mo el gran núme­ro de per­so­na­jes que inte­gran el coro impi­den que sean tra­ta­dos con mayor profundidad.

No obs­tan­te las obje­cio­nes seña­la­das, The Cho­ral per­mi­te ilus­trar cómo el vigor de la músi­ca ele­va el espí­ri­tu sien­do de gran ali­cien­te para ate­nuar las con­se­cuen­cias cola­te­ra­les del con­flic­to béli­co sufri­das por la población.

Den­tro de un cali­fi­ca­do elen­co lide­ra­do por, Fien­nes; este talen­to­so actor logra impri­mir en su per­so­na­je la vita­li­dad reque­ri­da para guiar a los miem­bros del coro. A su favor igual­men­te cabe con­sig­nar el buen dise­ño de pro­duc­ción de Peter Fran­cis repro­du­cien­do muy bien el perío­do en que trans­cu­rre la acción, así como la recon­for­tan­te músi­ca coral como ingre­dien­te prin­ci­pal de esta historia.

En con­clu­sión, este his­tó­ri­co dra­ma sin alcan­zar un gran impac­to emo­cio­nal, per­mi­te que su visión resul­te entre­te­ni­da. Jor­ge Gutman

Con­mo­ve­dor Western

REBUIL­DING. Esta­dos Uni­dos, 2025. Un film escri­to y diri­gi­do por Max Wal­ker-Sil­ver­man. 95 minutos

Un dra­má­ti­co even­to esbo­za­do con sen­ci­llez a la vez que con loa­ble huma­ni­dad es lo que el direc­tor y guio­nis­ta Max Wal­ker-Sil­ver­man ofre­ce en Rebuil­ding.

Josh O’Connor y Lily LaTorre

Ambien­ta­da en una zona rural del esta­do de Colo­ra­do, el lugar es afec­ta­do por un vio­len­to incen­dio fores­tal dejan­do con­si­de­ra­ble par­te de la comu­ni­dad sin techo ni hogar. Es en ese esta­do de deso­la­ción en el que el vaque­ro Dusty (Josh O’Connor) habien­do per­di­do su ran­cho por el fue­go se encuen­tra des­pro­vis­to de su fuen­te de ingre­sos; por esa razón con gran pena ofre­ce en rema­te su gana­do a fin de pro­veer­le el dine­ro nece­sa­rio para poder seguir ade­lan­te. Encon­trán­do­se des­orien­ta­do sin saber con­cre­ta­men­te cómo avi­zo­rar su futu­ro, su mora­da es aho­ra una cara­va­na en don­de otras per­so­nas en igual situa­ción con­vi­ven transitoriamente.

Un ele­men­to vital de su nue­vo tren de vida es su hiji­ta Callie-Rose (Lily LaTo­rre) de nue­ve años pro­duc­to del matri­mo­nio con­traí­do con su ex espo­sa Ruby (Meghann Fahy) quien aho­ra resi­de en la casa de su madre Bess (Amy Madi­gan) jun­to con su nue­va pare­ja Rob­bie (Sam Eng­bring), un afa­ble guitarrista.

Al haber esta­do inmer­so en su tra­ba­jo, Dusty no ha man­te­ni­do un fre­cuen­te víncu­lo con la niña; por esa razón es que en esta eta­pa cru­cial de su vida logra una rela­ción más estre­cha con ella rea­li­zan­do diver­sas acti­vi­da­des con­jun­tas, que inclu­ye la de mos­trar­le la mane­ra de ensi­llar su caba­llo. Al pro­pio tiem­po Dusty va cono­cien­do a sus veci­nos de cam­pa­men­to enta­blan­do entre ellos un lazo amis­to­so, espe­cial­men­te con Mila (Kali Reis); ella es una mujer que per­dió a su mari­do a cau­sa del fue­go y que tie­ne con­si­go a su hiji­ta Lucy (Zeil­yan­na Mar­tí­nez) de la mis­ma edad con quien Callie-Rose lle­ga a confraternizar.

Wal­ker-Sil­ver­man emplea un tono mini­ma­lis­ta ilus­tran­do muy bien la odi­sea de quie­nes ines­pe­ra­da­men­te deben afron­tar situa­cio­nes dra­má­ti­cas como la des­crip­ta. En tal sen­ti­do es loa­ble la auten­ti­ci­dad refle­ja­da en este dra­ma en don­de pre­do­mi­na la resi­lien­cia y la soli­da­ri­dad de gen­te sin hogar fijo vivien­do en esa comu­ni­dad de cara­va­nas, que en par­te se ase­me­ja a la pobla­ción nóma­de des­crip­ta por la direc­to­ra Chloe Zhao en Nomad­land.

En el mar­co de un rela­to don­de las imá­ge­nes refle­ja­das median­te peque­ños ges­tos gra­vi­tan más que los diá­lo­gos O’Connor logra una sobre­sa­lien­te carac­te­ri­za­ción del per­so­na­je pro­ta­gó­ni­co. El actor ideal­men­te per­so­ni­fi­ca al cow­boy taci­turno y cier­ta­men­te vul­ne­ra­ble que cobra con­cien­cia de que la tarea de recons­truc­ción no se limi­ta úni­ca­men­te a la de un nue­vo ran­cho sino tam­bién impli­ca recom­po­ner su futu­ra exis­ten­cia a tra­vés de la pre­sen­cia de su que­ri­da hija y de la huma­ni­dad ema­na­da de sus des­pla­za­dos veci­nos. Asi­mis­mo es des­ta­ca­ble la actua­ción de la peque­ña LaTo­rre quien trans­mi­te genui­na emo­ción en las esce­nas que Callie-Rose com­par­te con su padre.

Sin vio­len­cia algu­na, el rea­li­za­dor ha logra­do un mag­ní­fi­co y con­mo­ve­dor wes­tern en el que a pesar de la expe­rien­cia dolo­ro­sa acon­te­ci­da, deja una mira­da de alec­cio­na­do­ra espe­ran­za en la medi­da de que siem­pre exis­te un camino via­ble hacia la recons­truc­ción físi­ca y espiritual.

En los ren­glo­nes téc­ni­cos, la mag­ní­fi­ca foto­gra­fía de Alfon­so Herre­ra Sal­ce­do cap­tan­do el pano­ra­ma deso­la­dor de la región pro­ve­nien­te de los efec­tos pro­du­ci­dos por la fuer­za de la natu­ra­le­za, así como la músi­ca de Jake Xer­xes Fus­sell y James Elking­ton aso­cia­dos al espí­ri­tu del rela­to, son ele­men­tos que real­zan los valo­res de este humano film. Jor­ge Gutman

Una Cáli­da Comedia

THE MOTHER AND THE BEAR. Cana­dá-Chi­le, 2024. Un film escri­to y diri­gi­do por Johny Ma. 100 minutos

El direc­tor cana­dien­se Johny Ma demues­tra pon­de­ra­ble sen­si­bi­li­dad abor­dan­do en The Mother and the Bear el tema de la rela­ción materno-filial en don­de dife­ren­tes cul­tu­ras entran en juego.

Kim Ho-jung

Todo comien­za en la ciu­dad de Win­ni­peg en ple­na épo­ca inver­nal cuan­do Sumi (Lee­re Park), una chi­ca corea­na de 26 años radi­ca­da en Cana­dá y que es maes­tra de escue­la, sufre un acci­den­te res­ba­lan­do en la nie­ve don­de apa­ren­te­men­te la pre­sen­cia de un soli­ta­rio oso deam­bu­lan­do por la ciu­dad pudo haber pro­vo­ca­do el inci­den­te. En con­se­cuen­cia su viu­da madre Sara (Kim Ho-jung) se tras­la­da des­de Corea a la capi­tal de Mani­to­ba sien­do reci­bi­da en el aero­puer­to por su cuña­da Min­ji (Susan Han­son) quien la tras­la­da al depar­ta­men­to recien­te­men­te arren­da­do por Sumi.

No obs­tan­te que se encuen­tra como “sapo de otro pozo” enfren­tan­do la fría tem­pe­ra­tu­ra de la ciu­dad y su igno­ran­cia del idio­ma inglés, logra lle­gar al hos­pi­tal don­de su hija se halla inter­na­da; habien­do sido indu­ci­da en un esta­do de coma, la doc­to­ra (Samantha Ken­drick) que la atien­de le hace saber que su hija pron­to logra­rá recobrarse.

Como madre desean­do que su hija encuen­tre un novio coreano de igual ori­gen y que siga resi­dien­do en su país natal, Sara no logró com­pren­der la deci­sión de que su hija opta­ra por vivir en otra región del mun­do. Es así que ese ines­pe­ra­do via­je, le per­mi­te hur­gar el depar­ta­men­to de Sumi para poder encon­trar cier­tos deta­lles sobre su vida cana­dien­se así cómo deter­mi­nar la razón por la cual aún per­ma­ne­ce sol­te­ra. En tal sen­ti­do cier­ta pis­ta pue­de obte­ner a tra­vés de Ama­ya (Ama­ra Pedro­so), una cole­ga y ami­ga de Sumi quien se preo­cu­pa por ella.

A pesar de seguir hos­pi­ta­li­za­da, Sara tra­ta­rá de con­se­guir­le un ade­cua­do mari­do coreano y a tra­vés del con­se­jo de una enfer­me­ra (Kalyn Bom­back) recu­rre a una apli­ca­ción en línea, adop­tan­do la per­so­na­li­dad de su hija al vin­cu­lar­se con el posi­ble cortejante.

Uno de los aspec­tos tras­cen­den­tes de su esta­día es el que fre­cuen­tan­do un res­tau­ran­te coreano cono­ce a su due­ño Sam (Won-Jae Lee), un com­pa­trio­ta que lle­gó hace varios años a Cana­dá, con quien enta­bla un lazo ami­ga­ble dado que sien­do una hábil coci­ne­ra le ayu­da a pre­pa­rar sucu­len­tas comi­das de su país. Ese víncu­lo amis­to­so moti­va a que Sam le haga cono­cer aspec­tos de la ciu­dad inclu­yen­do una visi­ta a un museo local, lo que per­mi­te a la mujer fami­lia­ri­zar­se con la cul­tu­ra local. Al igual que la rela­ción dis­tan­te man­te­ni­da entre Sara y Sumi en Corea, Sam atra­vie­sa simi­lar situa­ción con su adul­to hijo Min (Jonathan Kim) don­de ambos lle­gan a adqui­rir con­cien­cia de que sus hijos tie­nen el legí­ti­mo dere­cho de ser inde­pen­dien­tes mane­jan­do sus pro­pias vidas.

Entre sus varios acier­tos el cineas­ta remar­ca­ble­men­te ilus­tra cómo la cul­tu­ra corea­na no obs­tan­te ser dife­ren­te a la de Cana­dá per­mi­te que impe­re una con­vi­ven­cia armo­nio­sa. Así eso que­da demos­tra­do en la comi­da que Sara cola­bo­ra con Sam para la cele­bra­ción del Año Nue­vo Lunar de Corea, una de las fes­ti­vi­da­des más impor­tan­tes don­de las fami­lias corea­nas se reúnen para hon­rar a los ances­tros. Ade­más de su nota­ble pues­ta escé­ni­ca, Ma ha logra­do un buen elen­co don­de se des­ta­ca la mara­vi­llo­sa actua­ción de Kim; ella impe­ca­ble­men­te trans­mi­te los sen­ti­mien­tos de una abne­ga­da madre que aman­do a su hija tra­ta de com­pren­der acep­tán­do­la tal cual es, a la vez que cons­ta­ta que la tem­pe­ra­tu­ra géli­da de Win­ni­peg es atem­pe­ra­da por el humano calor emer­gen­te de la cul­tu­ral local.

La agra­da­ble músi­ca que inclu­ye algu­nos temas cono­ci­dos como “Unchan­ted Melody” y dos can­cio­nes lati­nas (“La Mujer” y Son­ríe­me”) se aso­cia muy bien al espí­ri­tu del film, que dicho sea de paso tie­ne como pro­duc­tor eje­cu­ti­vo al pres­ti­gio­so direc­tor chi­leno Pablo Larraín.

En con­clu­sión, Ma ha logra­do una his­to­ria de inmen­sa ter­nu­ra y cali­dez desem­bo­can­do con una impre­vi­si­ble emo­ti­va esce­na que sería inopor­tuno reve­lar. Jor­ge Gutman

Una Rea­lis­ta Historia

MISS CAR­BÓN. Espa­ña-Argen­ti­na, 2025. Un film de Agus­ti­na Macri. 93 minu­tos. Dis­po­ni­ble en Netflix

La direc­to­ra argen­ti­na Agus­ti­na Macri con­si­de­ra en Miss Car­bón la per­so­na­li­dad de Car­la Anto­ne­lla Rodrí­guez, una mujer tran­se­xual que encon­tró su razón de ser en la acti­vi­dad minera.

Lux Pas­cal

La his­to­ria fic­cio­nal que comien­za en 2003 en la zona de explo­ta­ción car­bo­ní­fe­ra de Río Tur­bio, ubi­ca­da en la pro­vin­cia argen­ti­na de San­ta Cruz, pre­sen­ta a la ado­les­cen­te Car­li­ta (Lux Pas­cal) quien decla­ra que soñó con ser mine­ra antes que mujer. Habien­do naci­do como varón con el nom­bre de Car­los, asu­me su con­di­ción feme­ni­na a expen­sas de ser recha­za­da por su padre que le tie­ne veda­da la entra­da a su hogar, sien­do ade­más obje­to de bur­la de par­te de algu­nos hom­bres de la pobla­ción local.

Tenien­do en cuen­ta su apa­sio­na­da voca­ción y cier­tos cono­ci­mien­tos de mecá­ni­ca Car­li­ta se esfuer­za para ser acep­ta­da por las auto­ri­da­des de la explo­ta­ción mine­ra, don­de por supers­ti­cio­nes arrai­ga­das del con­tex­to local sola­men­te los hom­bres pue­den entrar en las minas. Sin embar­go a pesar de su con­di­ción tran­se­xual, su DNI la iden­ti­fi­ca como varón y es así que final­men­te es contratada.

La pri­me­ra par­te del rela­to ilus­tra deta­lla­da­men­te todas las tareas que impli­ca la acti­vi­dad mine­ra tan­to den­tro como fue­ra de las minas así como la peri­cia des­ple­ga­da por Car­li­ta mere­cien­do el res­pe­to de sus cole­gas. Asi­mis­mo esta mucha­cha reci­be el apo­yo moral de su gran ami­ga Vio­le­ta (Lau­ra Gran­di­net­ti) como igual­men­te el de las muje­res tran­se­xua­les de la zona.

El atra­yen­te rela­to guio­ni­za­do por Eri­ka Hal­vor­sen y Mara Pes­cio alcan­za con­si­de­ra­ble ten­sión cuan­do en 2012 se aprue­ba en Argen­ti­na la ley de iden­ti­dad gené­ri­ca en don­de la chi­ca obtie­ne un nue­vo DNI cam­bian­do el nom­bre mas­cu­lino Car­los por el feme­nino Car­la. Esa san­ción legal moti­va a que ella avan­ce en su tran­si­ción sexual some­tién­do­se a una ciru­gía de implan­tes mama­rios; eso apa­re­ja­rá que la admi­nis­tra­ción car­bo­ní­fe­ra no le per­mi­ta seguir tra­ba­jan­do en las minas rele­gán­do­la a una posi­ción admi­nis­tra­ti­va; es ahí cuan­do sus com­pa­ñe­ros de tra­ba­jo se soli­da­ri­zan por com­ple­to con ella, revir­tien­do la deci­sión patronal.

Con com­ple­ta con­vic­ción la cineas­ta ofre­ce un rela­to inti­mis­ta don­de tras­cien­de el empe­ño, resi­lien­cia y deter­mi­na­ción de una mujer resuel­ta a lograr lo que se pro­po­ne enfren­tan­do a un mun­do pre­jui­cio­so nutri­do de un patriar­ca­do machista.

Macri con­si­guió la intér­pre­te ideal en Lux Pas­cal; que mer­ced a su sobre­sa­lien­te actua­ción la actriz con­si­guió com­pe­ne­trar­se en la psi­co­lo­gía de quien lle­gó a ser la pri­me­ra mine­ra de la cuen­ca car­bo­ní­fe­ra de Argen­ti­na; como se indi­ca en los cré­di­tos fina­les “gra­cias a su lucha abrió las puer­tas para que todas las muje­res pudie­ran tra­ba­jar en el inte­rior de la mina”. Ade­más de Pas­cal, en roles de apo­yo se des­ta­can Lau­ra Gran­di­net­ti y Paco León ani­man­do al inge­nie­ro Anto­nio que por bre­ve lap­so cons­ti­tu­ye el víncu­lo sen­ti­men­tal de la protagonista.

La foto­gra­fía de Luciano Bada­rac­co cap­tan­do el esplen­do­ro­so pai­sa­je pata­gó­ni­co per­mi­te resal­tar los valo­res de este enco­mia­ble y rea­lis­ta film que tras­cien­de por su gran huma­ni­dad per­mi­tien­do asi­mis­mo que la rea­li­za­do­ra demues­tre su talen­to pro­fe­sio­nal. Jor­ge Gutman

El Pun­zan­te Tema del Bullying

THE PLA­GUE. Esta­dos Uni­dos, Ruma­nia, Emi­ra­tos Ára­bes Uni­dos, 2025. Un film escri­to y diri­gi­do por Char­lie Polinger.95 minutos.

El bull­ying, tam­bién cono­ci­do como aco­so esco­lar, es el ejer­ci­do por los per­pe­tra­do­res hacia sus víc­ti­mas aten­dien­do a dife­ren­tes razo­nes. Este pun­zan­te tema es con­si­de­ra­do por el novel rea­li­za­dor Char­lie Polin­ger en The Pla­gue, medain­te una narra­ción efec­tis­ta que no lle­ga a tras­cen­der como debiera. .

Eve­rett Blunck

El guión del direc­tor ambien­ta la acción en 2003 en una colo­nia de verano de water­po­lo inte­gra­do por meno­res cuya edad osci­la entre los 12 y 13 años. Entre ellos se encuen­tra Eli (Kenny Ras­mus­sen) cuya piel en la cara y su espal­da deno­ta estar afec­ta­do de ecze­mas y por ese moti­vo no se des­pren­de de su cami­se­ta cuan­do se sumer­ge en la pis­ci­na; es así que sus com­pa­ñe­ros lo mar­gi­nan y lo con­si­de­ran poseer una pla­ga. A todo ello entre los chi­cos se encuen­tra el noble y ami­ga­ble Ben (Eve­rett Blunck), que obser­va aten­ta­men­te cómo Eli es aco­sa­do y por eso hace lo posi­ble por tra­tar de ayu­dar­lo aun­que sin lograrlo.

El rela­to adquie­re cruen­tos mati­ces cuan­do el malé­fi­co pibe Jake (Kayo Mar­tin) inci­ta a los demás de su gru­po a come­ter un acto de sinies­tra vio­len­cia con­tra Eli. Si bien la temá­ti­ca intere­sa, el tra­ta­mien­to de Polin­ger es poco sutil y sin lle­gar a pro­fun­di­zar la natu­ra­le­za de sus per­so­na­jes, sal­vo el de exa­cer­bar su mal­dad. Asi­mis­mo la tra­ma deja cabos suel­tos e irre­suel­tos; así uno se pre­gun­ta cuál es la misión del entre­na­dor del equi­po (Joel Edger­ton) fren­te a lo que a cla­ras luces está suce­dien­do, como asi­mis­mo el guión igno­ra la pre­sen­cia de los padres o fami­lia­res de Eli.

Den­tro de su elen­co lo más des­ta­ca­ble son las muy bue­nas actua­cio­nes de Ras­mus­sen y Blunck en las carac­te­ri­za­cio­nes de sus res­pec­ti­vos per­so­na­jes, en tan­to que el res­to de los acto­res se des­en­vuel­ven correc­ta­men­te en fun­ción de lo que el libre­to les deman­da enfa­ti­zan­do repe­ti­da­men­te las mani­fes­ta­cio­nes de humi­lla­ción per­pe­tra­das hacia la víc­ti­ma del relato.

En esen­cia, el con­ti­núo hos­ti­ga­mien­to que impe­ra en esta his­to­ria tra­tan­do de mani­pu­lar al espec­ta­dor care­ce de emo­ción y en últi­ma ins­tan­cia con­du­ce a que la ópe­ra pri­ma de Polin­ger resul­te ende­ble y fácil­men­te olvi­da­ble. Jor­ge Gutman

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