Un Dra­ma Biográfico

NYE

En los pró­xi­mos días el púbi­co cana­dien­se ten­drá opor­tu­ni­dad de juz­gar la pie­za bio­grá­fi­ca Nye del dra­ma­tur­go galés Tim Pri­ce que ha sido repre­sen­ta­da por el Natio­nal Thea­tre de Lon­dres des­de el 24 de febre­ro has­ta el 11 de mayo de este año.

Michael Sheen. (Foto: John Persson)

La obra se cen­tra en la vida de Aneu­rin “Nye” Bevan (1897 – 1960), el polí­ti­co bri­tá­ni­co del par­ti­do labo­ris­ta quien en opor­tu­ni­dad de haber actua­do como minis­tro de salud pro­pul­só la fun­da­ción del Ser­vi­cio Nacio­nal de Salud de Gran Bretaña.

La obra diri­gi­da por Rufus Norris e inter­pre­ta­da por Michael Sheen en el rol pro­ta­gó­ni­co pre­sen­ta al anciano Bevan quien se encuen­tra como pacien­te en el hos­pi­tal pró­xi­mo a morir por un cán­cer esto­ma­cal, aun­que su espo­sa Jen­nie Lee (Sha­ron Small) se lo ocul­ta. Es así que el rela­to se va desa­rro­llan­do entre pre­sen­te y pasa­do, en don­de Nye reme­mo­ra su infan­cia así como el ini­cio de su carre­ra política.

Una esce­na de la obra. (Foto: John Persson)

Habien­do sido con­si­de­ra­do como el polí­ti­co de mayor influen­cia de Gran Bre­ta­ña sin haber sido Pri­mer Minis­tro, no obs­tan­te la pie­za refle­ja sus emba­tes par­la­men­ta­rios man­te­ni­dos en la Cáma­ra de los Comu­nes con Wins­ton Chur­chill (Tony Jaya­war­de­na).

https://youtu.be/cLt2Pe_UaaMhttps://youtu.be/cLt2Pe_UaaM

Ade­más de los artis­tas men­cio­na­dos el vas­to elen­co lo inte­gran Remy Beas­ley, Matthew Bul­go, Dyfan Dwy­for, Roger Evans, Ross Foley, Jon Fur­long, Daniel Hawks­ford, Bea Holland, Stepha­nie Jacob, Kez­re­na James, Michael Kea­ne, Nicho­las Khan, Rebec­ca Killic, Oli­ver Lle­wellyn-Jen­kins, Mark Matthews, Rho­dri Mei­lir, Ash­ley Mej­ri, Lee Men­go, David Mon­teith, Mali O’Donnel y Sara Otung.

La pie­za que ha sido fil­ma­da en una de las repre­sen­ta­cio­nes será exhi­bi­da en las salas de Cine­plex el 23 y 26 de mayo de 2024.

Una Tra­ge­dia Shakesperiana

MAC­BETH

Esta céle­bre obra de Sha­kes­pea­re cono­ci­da como La Tra­ge­dia de Mac­beth que se estre­nó en 1606 ha sido repre­sen­ta­da mun­dial­men­te no solo en su ori­gi­nal for­ma tea­tral, sino que ade­más fue tras­la­da­da en varia­das oca­sio­nes al cine como asi­mis­mo a la ópe­ra. Su gran popu­la­ri­dad radi­ca en la vir­tuo­si­dad con que el inmor­tal dra­ma­tur­go bri­tá­ni­co expre­só las nega­ti­vas con­se­cuen­cias que con­lle­van la des­me­su­ra­da ambi­ción polí­ti­ca en quie­nes cie­ga­men­te bus­can el poder como ins­tru­men­to de dominio.

Ralph Fien­nes e Indi­ra Var­ma. (Foto: Marc Brenner)

Aho­ra el públi­co cana­dien­se aman­te del buen tea­tro ten­drá la opor­tu­ni­dad de juz­gar esta obra tal como fue repre­sen­ta­da en 2023 y prin­ci­pios de 2024 en Liver­pool, Edim­bur­go y Lon­dres y que actual­men­te es apre­cia­da en Washing­ton D.C.

Ben Tur­ner. (Foto: Matt Humphrey)

La pie­za que ha sido fil­ma­da en Lon­dres en una adap­ta­ción rea­li­za­da por Emily Burns, ha sido diri­gi­da por Simon God­win, quien es el pres­ti­gio­so direc­tor artís­ti­co de la Sha­kes­pea­re Thea­tre Com­pany en la capi­tal de Esta­dos Uni­dos. A tra­vés de su par­ti­cu­lar visión, God­win qui­so que la repre­sen­ta­ción tuvie­se lugar en un espe­cial espa­cio ten­dien­te a crear la atmós­fe­ra de la bata­lla des­ata­da por el impla­ca­ble ejér­ci­to de Mac­beth; en con­se­cuen­cia, en lugar de la tra­di­cio­nal sala tea­tral, en el caso de Lon­dres se uti­li­zó el Dock X,que es una anti­gua nave indus­trial, ubi­ca­da en la comu­ni­dad acuá­ti­ca de la ciudad.

Lola Sha­lam, Lucy Man­gan y Danie­lle Fla­man­ya. (Foto: Matt Humphrey)

El elen­co cen­tral está enca­be­za­do por el emi­nen­te actor Ralph Fien­nes como Mac­beth, el usur­pa­dor rey de Esco­cia, y por la des­ta­ca­da artis­ta Indi­ra Var­ma ani­man­do a Lady Mac­beth, su ambi­cio­sa con­sor­te. Entre otros artis­tas del repar­to se encuen­tran Lucy Man­gan, Danie­lle Fla­man­ya y Lola Sha­lam ani­man­do a las tres pro­fé­ti­cas bru­jas, Keith Fle­ming como el rey Dun­can, Stef­fan Rho­dri como Ban­quo, Ben Tur­ner carac­te­ri­zan­do a Lord Mac­duff y Jonathan Case como Seyton.

En el equi­po crea­ti­vo esta impo­nen­te pro­duc­ción inclu­ye la remar­ca­ble esce­no­gra­fía de Fran­kie Bradshaw quien es igual­men­te dise­ña­dor del ves­tua­rio, el dise­ño de ilu­mi­na­ción de Jai Mor­jar­la el dise­ña­dor de soni­do de Chris­topher Shutt y la músi­ca del com­po­si­tor Asaf Zohar.

La exhi­bi­ción de Mac­beth se rea­li­za­rá el 2, 5 y 6 de mayo de 2024 en selec­tas salas de Cine­plex

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Una Far­sa Trágica

Cró­ni­ca de Jor­ge Gutman

LE PĖRE. Tex­to: Flo­rian Zeller. Adap­ta­ción: Emma­nuel Rein­chen­bach. Direc­ción: Édith Pate­nau­de. Elen­co: Adrien Blet­ton, Sofia Blon­din, Fayo­lle Jean Jr., Marc Mes­sier, Noé­mie O’Farrell y Cathe­ri­ne Tru­deau. Esce­no­gra­fía: Odi­le Gama­che y Julie Meas­roch. Ves­tua­rio: Cynthia St-Elais. Ilu­mi­na­ción: Julie Bas­se. Músi­ca: Ale­xan­der Macs­ween. Asis­ten­te de Direc­ción: Adè­le Saint-Amand Dura­ción: 90 minu­tos sin entre­ac­to. Repre­sen­ta­cio­nes: Has­ta el 21 de abril de 2024 en el Théâ­tre du Nou­veau Monde

Habien­do sido elo­gia­do como escri­tor, Flo­rian Zeller tam­bién ha logra­do gran éxi­to como dra­ma­tur­go, don­de entre varias de sus obras, Le Père crea­da en 2012 ha sido calu­ro­sa­men­te aplau­di­da por expo­ner con gran luci­dez un gra­ve pro­ble­ma que afec­ta en espe­cial a la gen­te de edad mayor como lo es la demen­cia senil. En tal sen­ti­do, la pre­sen­ta­ción de esta pie­za por par­te del TNM es a todas luces un gran logro artís­ti­co al per­mi­tir que esta enfer­me­dad neu­ro­de­ge­ne­ra­ti­va carac­te­ri­za­da por la pér­di­da pro­gre­si­va de la memo­ria, se trans­mi­ta con máxi­ma inten­si­dad a tra­vés de su per­so­na­je protagónico.

Marc Mes­sier. (Foto: Jean Fran­co­is Gratton)

La pie­za que en la adap­ta­ción de Emma­nuel Rein­chen­bach trans­cu­rre en Mon­treal pre­sen­ta a André (Marc Mes­sier), un octo­ge­na­rio jubi­la­do que es repren­di­do por su hija Anne (Cathe­ri­ne Tru­deau) al sen­tir­se frus­tra­da por­que él des­pi­dió a la ter­ce­ra cui­da­do­ra con­se­cu­ti­va que lo esta­ba aten­dien­do ale­gan­do que ella le había sus­traí­do su reloj. Es así que Anne ha dis­pues­to con­tra­tar a Lau­ra (Sofia Blon­din), una nue­va enfer­me­ra, a pesar de que André insis­te en que pue­de mane­jar­se por su cuen­ta sin asis­ten­cia algu­na aun­que su ines­ta­ble con­di­ción men­tal demues­tra lo con­tra­rio. Asi­mis­mo Anne le hace saber que ella se muda­rá a Toron­to con su pare­ja Pie­rre (Fayo­lle Jean Jr.) aun­que regre­sa­rá los fines de sema­na para estar a su lado; de allí la impor­tan­cia de que en su ausen­cia su padre esté super­vi­sa­do por Laura.

Marc Mes­sier, Cathe­ri­ne Tru­deau y Fayo­lle Jean Jr. (Foto: Yves Renaud)

Este emo­cio­nan­te dra­ma se dis­tin­gue de otros que han con­si­de­ra­do la mis­ma temá­ti­ca por­que en su mayor par­te enfo­ca la visión de lo que acon­te­ce a tra­vés de la men­te de André. Tenien­do en cuen­ta los pro­ble­mas de des­orien­ta­ción del anciano en su per­cep­ción del tiem­po y del espa­cio así como en su pér­di­da par­cial de las habi­li­da­des cog­ni­ti­vas, la tra­ma cede espa­cio a un ver­da­de­ro cru­ci­gra­ma psi­co­ló­gi­co ya que no se pue­de afir­mar con cer­te­za si lo que él avi­zo­ra es real o pro­duc­to de su ima­gi­na­ción. Esa ambi­güe­dad se pre­sen­ta en varias esce­nas; en una de ellas él vis­lum­bra a un hom­bre (Adrien Blet­ton) que deci­de lla­mar­se Pie­rre, ser el mari­do de Anne y encon­trán­do­se en su depar­ta­men­to; en otra secuen­cia, su hija le nie­ga haber­le dicho que se tras­la­da­rá a Toron­to; en una dife­ren­te situa­ción ve a una mujer (Noé­mie O’Fa­rrell) cre­yen­do que es Anne. Es así que uno de los aspec­tos más cau­ti­van­tes de esta his­to­ria es el desa­fío del espec­ta­dor a dilu­ci­dar si lo que André ve o men­cio­na res­pon­de a la reali­dad o a su per­cep­ción ima­gi­na­ti­va como cuan­do reme­mo­ra su fan­ta­sio­so pasa­do de haber sido un con­su­ma­do bailarín.

Sofia Blon­din, Cathe­ri­ne Tru­deau y Marc Mes­sier. (Foto: Yves Renaud)

Uno de los pila­res de la repre­sen­ta­ción de esta obra resi­de en la extra­or­di­na­ria inter­pre­ta­ción de Mes­sier que a tra­vés de su des­co­mu­nal tra­ba­jo per­mi­te que uno se sumer­ja en la psi­quis de André y pue­da cabal­men­te cap­tar su des­orien­ta­ción así como la deso­la­ción que lo inva­de. A tra­vés de la fruc­tí­fe­ra carre­ra de este estu­pen­do artis­ta del cine y tea­tro de Que­bec, él rati­fi­ca una vez más su rai­gam­bre acto­ral mara­vi­llan­do al púbi­co como el ati­bo­rra­do y vul­ne­ra­ble padre que con inusi­ta­do rea­lis­mo va atra­ve­san­do por dife­ren­tes esta­dos emo­cio­na­les has­ta cul­mi­nar en una anto­ló­gi­ca esce­na final. A su lado igual­men­te des­te­lla Tru­deau como la labo­rio­sa hija que debe lidiar con las brus­cas erup­cio­nes de su pro­ge­ni­tor que va cam­bian­do de un caris­má­ti­co encan­to a momen­tos de mani­fies­ta iras­ci­bi­li­dad fren­te a ella; en tal sen­ti­do, la actriz trans­mi­te el con­flic­to interno que la envuel­ve entre ser­vir a su padre y tra­tar de sal­var­se a sí mis­ma inclu­yen­do el ries­go de per­der a su pare­ja; en suma, el víncu­lo espe­cial esta­ble­ci­do entre los dos intér­pre­tes con­du­ce a que la rela­ción padre-hija resul­te de increí­ble auten­ti­ci­dad. En sus res­pec­ti­vos roles de apo­yo el res­to del elen­co se desem­pe­ña con abso­lu­ta corrección.

Des­pués de haber cola­bo­ra­do en la direc­ción de Un Enemi­go del Pue­blo de Ibsen en mar­zo de 2022, Edith Pate­nau­de retor­na al TNM res­pe­tan­do con su logra­da pues­ta escé­ni­ca el espí­ri­tu de la pie­za de Zeller. Así como su autor la con­si­de­ra una trá­gi­ca far­sa, la direc­to­ra com­par­te su opi­nión al entre­mez­clar los son­rien­tes momen­tos huma­nos de su pro­ta­go­nis­ta con las tris­tes situa­cio­nes emer­gen­tes de su paté­ti­ca con­di­ción men­tal. La úni­ca obje­ción que mere­ce su con­cep­ción tea­tral es el per­tur­ba­dor soni­do musi­cal que se gene­ra en los cam­bios de las esce­nas en que trans­cu­rre la obra.

Dicho lo que pre­ce­de el aman­te del buen tea­tro tie­ne la opor­tu­ni­dad de apre­ciar esta con­mo­ve­do­ra pro­duc­ción del TNM.

Los Ensa­yos de una Obra

THE MOTI­VE AND THE CUE

En otra pre­sen­ta­ción de Natio­nal Thea­tre Live el públi­co cana­dien­se podrá juz­gar la pie­za de The Moti­ve and the Cue del dra­ma­tur­go Jack Tor­ne que ha sido fil­ma­da en una de las repre­sen­ta­cio­nes efec­tua­das en 2023 en el Lyt­tel­ton thea­tre del West End de Londres.

Mark Gatiss y Johnny Flynn. (Foto: Mark Douet)

La obra se basa en un hecho real acon­te­ci­do en 1964 cuan­do el afa­ma­do actor Richard Bur­ton soli­ci­ta al actor y gran direc­tor tea­tral John Giel­gud que lo diri­ja en una pro­duc­ción de Ham­let, pie­za que efec­ti­va­men­te se repre­sen­tó en Broad­way con gran suce­so. El nudo cen­tral de la obra de Tor­ne radi­ca en las peri­pe­cias artís­ti­cas que tie­nen lugar a medi­da que los ensa­yos de Ham­let pro­gre­san, en don­de se mez­cla la tra­di­ción con lo moderno en la obra shakesperiana.

Tup­pen­ce Midd­le­ton. (Foto: Mark Douet)

A tra­vés de las inter­pre­ta­cio­nes de Mark Gatias como Giel­gud y Johnny Flynn como Bur­ton que­dan refle­ja­das las esca­ra­mu­zas pro­du­ci­das entre ambos artis­tas en ins­tan­cias en que la tras­cen­den­cia del direc­tor comien­za len­ta­men­te a des­va­ne­cer­se en tan­to que la del actor galés cobra reso­nan­te vue­lo y visi­bi­li­dad des­pués de su recien­te enla­ce con Eli­za­beth Tay­lor, inter­pre­ta­da por Tup­pen­ce Midd­le­ton. Entre otros aspec­tos, The Moti­ve and the Cue hace refe­ren­cia a la crea­ción artís­ti­ca, el con­tras­te entre la juven­tud y la vejez, así como el fenó­meno de la celebridad.

El elen­co. (Foto: Mark Douet)

La pie­za ha sido diri­gi­da por el renom­bra­do direc­tor de cine y tea­tro bri­tá­ni­co Sam Men­des ‑quien entre otras recor­da­das pie­zas esce­ni­fi­có exi­to­sa­men­te The Leh­man Tri­logy. La crí­ti­ca espe­cia­li­za­da ha des­ta­ca­do al homo­gé­neo elen­co de 18 acto­res, en don­de pre­do­mi­na la soli­dez inter­pre­ta­ti­va de Gatias y Flynn trans­mi­tien­do la ansie­dad y fra­gi­li­dad que envuel­ven a sus per­so­na­jes. Entre los fac­to­res téc­ni­cos se dis­tin­guen la ori­gi­nal esce­no­gra­fía dise­ña­da por Es Devlin y la ilu­mi­na­ción de John Clark

Esta pie­za de 3 horas de dura­ción, inclui­do un inter­va­lo de 20 minu­tos, será exhi­bi­da en las salas de Cine­plex el 21 y 24 de mar­zo de 2024.

Emo­ti­vo Rela­to Autobiográfico

Cró­ni­ca de Jor­ge Gutman

MOI, DANS LES RUI­NES ROU­GES DU SIÈ­CLE. Tex­to y Direc­ción Escé­ni­ca: Oli­vier Kemeid. Idea Ori­gi­nal: Sacha Samar y Oli­vier Kemeid. Elen­co: Sophie Cadieux, Geof­frey Gaquè­re, Marie-Fran­ce Lam­bert, Jean Maheux, Peter Mel­tev, Alio­na Mun­tea­nu y Sasha Samar. Esce­no­gra­fía: Romain Fabre. Ves­tua­rio: Romain Fabre y Fruz­si­na Lanyl. Ilu­mi­na­ción: Mar­tin Labrec­que. Músi­ca: Phi­lip­pe Brault. Acce­so­rios: Élia­ne Fayad. Asis­ten­cia de Direc­ción Escé­ni­ca: Stépha­nie Capis­tran-Lalon­de. Dura­ción: 2 horas sin entre­ac­to. Repre­sen­ta­cio­nes: Has­ta el 30 de mar­zo de 2024 en el Théâ­tre Ducep­pe (www.duceppe.com)

Aun­que esta obra escri­ta y pues­ta en esce­na por Oli­vier Kemeid tuvo su estreno en 2012 en el  Théâ­tre d’Aujourd’hui y pos­te­rior­men­te repre­sen­ta­da en 2015, de todos modos cons­ti­tu­ye una bue­na adi­ción al actual pano­ra­ma teatral.

Jean Maheux, Marie-Fran­ce Lam­bert y Sasha Samar. (Foto: Danny Taillon)

Entre fic­ción y reali­dad, la pie­za se cen­tra en Sasha Samar, quien naci­do en 1969 en Ucra­nia, refle­ja a tra­vés de la fic­ción su vida en su país natal duran­te su eta­pa infan­til y perio­do juve­nil has­ta los pos­tre­ros años de la Unión Soviética.

Rela­ta­do por el pro­pio Samar sabe­mos que a tem­pra­na edad su padre Vas­si­li (Jean Maheux) lo lle­vó con­si­go sepa­rán­do­lo de su madre bio­ló­gi­ca; sin embar­go, su infan­cia trans­cu­rrió plá­ci­da­men­te don­de se lo ve alter­nan­do con su pro­ge­ni­tor y su mujer Gali­na (Marie-Fran­ce Lam­bert), quien como madre sus­ti­tu­ta lo con­si­de­ra como si fue­ra su pro­pio hijo, sumi­nis­trán­do­le entra­ña­ble cariño.

Peter Mel­tev y Alio­na Mun­tea­nu. (Foto:Danny Taillon)

Entre otras face­tas se encuen­tra la incli­na­ción de Samar por la aven­tu­ra espa­cial en la que reme­mo­ra al astro­nau­ta You­ri Gaga­rin (Peter Mel­tev), los encuen­tros con su ami­go actor Anton (Geof­frey Gaquè­re) carac­te­ri­zan­do a Lenin, como asi­mis­mo está pre­sen­te su ena­mo­ra­da Lud­mi­la (Sophie Cadieux) quien con la Peres­troi­ka ella aguar­da resul­ta­dos con­cre­tos de la ges­tión empren­di­da por Mijail Gor­ba­chev. Entre los recuer­dos del joven ucra­niano per­sis­te la tra­ge­dia cau­sa­da por el acci­den­te nuclear de Cher­nó­bil que cobró nume­ro­sas fata­les víc­ti­mas y entre ellas la de su padre minero.

Con todo, en esta reco­lec­ción de la memo­ria hay dos ele­men­tos cru­cia­les que pro­du­cen impor­tan­te impac­to en Samar. Uno de ellos es con­tac­tar a su ver­da­de­ra madre; para ello es nece­sa­rio que él adquie­ra visi­bi­li­dad, ya sea a tra­vés de su afi­ción al depor­te del hoc­key en hie­lo y el otro como novel actor a fin de que ella pue­da ver­lo actuar en la tele­vi­sión de su hogar.

El otro aspec­to deter­mi­nan­te de su exis­ten­cia es el haber tes­ti­mo­nia­do la desin­te­gra­ción de la URSS y cómo sus con­se­cuen­cias, sien­do ciu­da­dano de Ucra­nia, habrían de afec­tar su iden­ti­dad fren­te al indi­vi­dua­lis­mo emer­gen­te del sis­te­ma capi­ta­lis­ta; es allí que adquie­re sen­ti­do el títu­lo de esta obra “Moi (Samar) en las rui­nas rojas del siglo”. Eso deter­mi­na­rá que en 1996 con sus 27 años ini­cie una nue­va eta­pa de su vida radi­cán­do­se en Mon­treal don­de con­ti­nua­rá su fruc­tí­fe­ra carre­ra de actor comen­za­da en Ucrania..

Sin que la pues­ta escé­ni­ca alcan­ce espe­cial relie­ve, la pie­za de Kemeid se valo­ri­za por la rique­za de su con­te­ni­do y en espe­cial por su homo­gé­neo elen­co trans­mi­tien­do con­vic­ción en la per­so­ni­fi­ca­ción de sus per­so­na­jes, lide­ra­dos por Samar repre­sen­tán­do­se a sí mis­mo, sin dejar de men­cio­nar a los artis­tas ya men­cio­na­dos; con todo un ele­men­to impor­tan­te dis­tin­gue a la pre­sen­te ver­sión con la incor­po­ra­ción de dos acto­res ucra­nia­nos como lo son Peter Mel­tev y Alio­na Mun­tea­nu en don­de en una emo­ti­va esce­na can­ta­da, ambos rin­den tri­bu­to a Ucrania.

Obvia­men­te los acon­te­ci­mien­tos rela­ta­dos por el autor ante­ce­den a los dra­má­ti­cos epi­so­dios vivi­dos por el pue­blo de Ucra­nia como nación inde­pen­dien­te, ini­cia­dos con la ane­xión de Cri­mea por par­te de Rusia en 2014 e inten­si­fi­ca­dos por la san­grien­ta gue­rra bata­lla­da con­tra Ucra­nia a par­tir de febre­ro de 2022. En todo caso eso podría gene­rar un nue­vo pro­yec­to tea­tral de Kemeid con la cola­bo­ra­ción de Samar.

Que­da como balan­ce un emo­ti­vo espec­tácu­lo tea­tral que mere­ce ser vis­to por quie­nes apre­cian el buen tea­tro y deseen cono­cer algo adi­cio­nal de la esen­cia ucraniana.