Pro­fun­do Lazo Fraternal

LES DRA­PEAUX DE PAPIER. Fran­cia, 2019. Un film escri­to y diri­gi­do por Nathan Ambrosioni

Siem­pre resul­ta gra­to des­cu­brir a un gran direc­tor pero más aún lo es cuan­do se tra­ta de un joven de 18 años, recién egre­sa­do del liceo; así, Nathan Ambro­sio­ni demues­tra en Les dra­peaux de papier una madu­rez fue­ra de lo común; tenien­do en con­si­de­ra­ción el tema por él con­ce­bi­do ‑que nada tie­ne que ver con su vida per­so­nal- y la bri­llan­te for­ma en que lo rela­ta, el film pare­ce pro­ve­nir de un rea­li­za­dor de gran expe­rien­cia y de edad superior.

Noé­mie Mer­lant y Gui­llau­me Gouix

El rela­to de Ambro­sio­ni que se desa­rro­lla en Aix-en-Pro­ven­ce (Fran­cia) gira en torno de dos per­so­na­jes, Vin­cent (Gui­llau­me Gouix) y Char­lie (Noé­mie Mer­lant). Él, de 30 años, aca­ba salir de la pri­sión des­pués de 12 años de con­fi­na­mien­to; al ser esqui­va­do por su padre cuan­do lo lla­ma por telé­fono, la úni­ca per­so­na a quien recu­rrir es su her­ma­na Char­lie, 7 años menor que él. Si al prin­ci­pio ella se sor­pren­de con su visi­ta, al ver­lo se con­mi­se­ra de su her­mano al saber que no tie­ne don­de per­noc­tar; en con­se­cuen­cia le ofre­ce una habi­ta­ción de su casa don­de alojarse.

A tra­vés de esta pre­sen­ta­ción, el rea­li­za­dor per­mi­te que la audien­cia empa­ti­ce de inme­dia­to con ambos. Char­lie, que modes­ta­men­te se gana la vida tra­ba­jan­do como caje­ra en un super­mer­ca­do, con gran gene­ro­si­dad ade­más de su hogar le brin­da su apo­yo ayu­dán­do­le a bus­car tra­ba­jo como así tam­bién com­prán­do­le la ves­ti­men­ta ade­cua­da para que social­men­te impre­sio­ne mejor. Por su par­te, Vin­cent debe enfren­tar las difi­cul­ta­des de encon­trar un empleo debi­do a sus ante­ce­den­tes cri­mi­na­les y a una caren­cia de for­ma­ción adecuada.

Hay varios tópi­cos que den­tro del tema cen­tral des­ta­ca este remar­ca­ble cineas­ta. Uno de ellos radi­ca en la exis­ten­cia de un sis­te­ma car­ce­la­rio que no pro­vee un pro­gra­ma de reha­bi­li­ta­ción nece­sa­rio para que la rein­ser­ción al medio social resul­te flui­da. Como con­se­cuen­cia de ello, el otro aspec­to impor­tan­te es la for­ma en que se mani­fies­ta esa pri­me­ra rein­ser­ción en el ámbi­to fami­liar; así, los nobles sen­ti­mien­tos de her­man­dad de Char­lie hacia Vin­cent se con­tra­po­nen con los de su padre (Jerȏ­me Kir­cher) al recha­zar de mane­ra abso­lu­ta a un hijo que afa­no­sa­men­te le supli­ca a su pro­ge­ni­tor que le diri­ja una mira­da afec­tuo­sa. El ter­cer tema es el de la difi­cul­tad de domi­nar la vio­len­cia explo­si­va que de tan­to en tan­to ema­na de Vin­cent por las cica­tri­ces emo­cio­na­les que aún se ani­dan en su per­so­na por su lar­ga per­ma­nen­cia entre rejas; en tal sen­ti­do, se des­ta­ca su bue­na volun­tad en reci­bir la asis­ten­cia de una psi­có­lo­ga (Anne Loiret).

A tra­vés de una cáma­ra que cap­ta pri­me­ros pla­nos de sus pro­ta­go­nis­tas, Ambro­sio­ni demues­tra poseer una cla­ra visión sobre lo que sig­ni­fi­ca una bue­na ima­gen capaz de trans­mi­tir sin muchas pala­bras las expre­sio­nes y sen­ti­mien­tos de Char­lie y Vin­cent, ade­más de pro­veer momen­tos de con­si­de­ra­ble emo­ción. A ello con­tri­bu­yen las inter­pre­ta­cio­nes excep­cio­na­les de Gouix y Mer­lant quie­nes con gran inten­si­dad se apro­pian de sus roles per­mi­tien­do que el públi­co empa­ti­ce ple­na­men­te con los mismos.

Con una mag­ní­fi­ca pues­ta escé­ni­ca coro­na­da con un con­mo­ve­dor final, el pro­di­gio­so rea­li­za­dor ha logra­do un dra­ma rea­lis­ta de pro­fun­do huma­nis­mo que cier­ta­men­te ame­ri­ta su visión. Por su tra­ba­jo, no resul­ta sor­pren­den­te que en Fran­cia se lo con­si­de­re como el joven Mozart del cine. Jor­ge Gutman

Ins­tin­to de Madre

DUE­LLES / MOTHERSINS­TINCT. Bél­gi­ca-Fran­cia, 2018. Un film de Oli­vier Masset-Depasse

En prin­ci­pio Due­lles reúne todos los ele­men­tos nece­sa­rios para con­fi­gu­rar un remar­ca­ble thri­ller psi­co­ló­gi­co, sin embar­go lo implau­si­ble de su reso­lu­ción ter­mi­na malográndolo.

Jules Lefeb­vre y Veer­le Baetens

La his­to­ria trans­cu­rre en un barrio resi­den­cial de Bru­se­las en los prin­ci­pios de la déca­da del 60 don­de con­vi­ven dos fami­lias, cuyas resi­den­cias se encuen­tran ane­xas. En una de las mis­mas habi­ta el matri­mo­nio con­for­ma­do por Simón (Meh­di Neb­bou), su espo­sa Ali­ce (Veer­le Bae­tens) y su hiji­to Theo (Jules Lefeb­vre) de 8 años; en la otra resi­den­cia habi­tan Damien (Arieh Worthal­ter), su seño­ra Céli­ne (Anne Coesens) y el niño Maxi­me (Luan Adam).

Una bue­na rela­ción exis­te entre ambas fami­lias don­de Ali­ce y Céli­ne son ínti­mas ami­gas. Algo pare­ci­do suce­de entre los chi­cos quie­nes por la mis­ma edad y acu­dien­do al mis­mo cole­gio son inse­pa­ra­bles duran­te los ratos libres. La pri­me­ra esce­na en que Ali­ce le pre­pa­ra una fies­ta sor­pre­sa a Céli­ne con moti­vo de su cum­plea­ños, evi­den­cia el cari­ño entra­ña­ble entre ambas mujeres.

El rela­to adquie­re un cli­ma dra­má­ti­co cuan­do una maña­na en for­ma casual Ali­ce obser­va a Maxi­me incli­na­do en el pri­mer piso del bal­cón de su habi­ta­ción, no pudien­do impe­dir que el chi­co se cai­ga y mue­ra. Como es de espe­rar esta tra­ge­dia aba­te por com­ple­to a sus angus­tia­dos padres al pro­pio tiem­po que ori­gi­na un dis­tan­cia­mien­to de Céli­ne hacia su ami­ga al hacer­le ver que ella podía haber evi­ta­do el mor­tal acci­den­te, aun­que que­da com­ple­ta­men­te cla­ro que nadie ha sido res­pon­sa­ble del lamen­ta­ble suce­so. A pesar de todo Ali­ce se cues­tio­na si aca­so pudie­ra haber hecho algo para fre­nar la caí­da de Maxi­me Un mes des­pués del acci­den­te mor­tal Celi­ne pide excu­sas a su ami­ga por haber­la cul­pa­do injus­ti­fi­ca­da­men­te y todo hace supo­ner que esa amis­tad pro­si­gue a pesar de que Céli­ne y su mari­do no pue­dan recu­pe­rar­se del dolor.

A par­tir de ese momen­to el guión del rea­li­za­dor escri­to con Gior­dano Geder­li­ni va crean­do un cli­ma de sus­pen­so gene­ra­do por situa­cio­nes nutri­das de com­ple­ta ambi­güe­dad. Eso acon­te­ce cuan­do el ins­tin­to mater­nal de Ali­ce comien­za a sos­pe­char del com­por­ta­mien­to de Celi­ne al creer que tie­ne inten­cio­nes de dañar a Theo; esa duda está muy bien plan­tea­da en la medi­da que el espec­ta­dor encuen­tra razo­nes para jus­ti­fi­car esa sos­pe­cha como al mis­mo tiem­po asu­mir que de nin­gún modo Celi­ne es mal inten­cio­na­da, sobre todo al demos­trar afec­to hacia el niño. Cuan­do otros inci­den­tes ‑que podrían ser o no casua­les. van suce­dién­do­se, una exas­pe­ra­da Ali­ce está con­ven­ci­da de que su ami­ga real­men­te quie­re per­ju­di­car ‑ya sea por envi­da o por celos- a su hijo. De este modo se crea el sus­pen­so al per­sis­tir la inse­gu­ri­dad sobre la mali­cia o ino­cen­cia de Céline.

Des­afor­tu­na­da­men­te este psi­co­dra­ma basa­do en la sos­pe­cha se des­ca­rri­la por com­ple­to en su últi­mo tra­mo en la medi­da que los guio­nis­tas adop­ta­ron un dis­pa­ra­ta­do des­en­la­ce que pare­cie­ra per­te­ne­cer a un vul­gar film de horror que nada tie­ne que ver con lo que se vino rela­tan­do has­ta ese momen­to. En con­se­cuen­cia, su con­clu­sión resul­ta alta­men­te frus­tran­te al echar por la bor­da la tra­ma cons­trui­da ante­rior­men­te. Jor­ge Gutman

Un Famo­so Barbero

IL BAR­BIE­RE DI SIVIGLIA

La ópe­ra cómi­ca El Bar­bero de Sevi­lla que fue trans­mi­ti­da des­de el MET el 24 de mar­zo de 2007 y fil­ma­da en dicha opor­tu­ni­dad será difun­di­da den­tro del ciclo de ópe­ras de verano que ofre­ce Cineplex.

Peter Mat­tei y Joy­ce di Dona­to. (Foto: Ken Howard)

Esta crea­ción líri­ca de Gioa­chino Ros­sini con libre­to en ita­liano de Cesa­re Ster­bin está basa­da en la come­dia del mis­mo nom­bre de Pie­rre-Augus­tin Caron de Beau­mar­chais sien­do la ópe­ra más popu­lar del cele­brado com­po­si­tor. Nadie ima­gi­nó que des­pués del gran fias­co de su pri­me­ra repre­sen­ta­ción en el Tea­tro Argen­tina de Roma en febre­ro de 1816 lle­ga­ría a ser una de las más que­ri­das del públi­co. Fue una de las pri­me­ras de ori­gen ita­liano que se repre­sentó en Esta­dos Uni­dos y para muchos crí­ti­cos es una obra maes­tra del géne­ro de la come­dia y sin duda algu­na la gran ópe­ra bufa. Hoy día a poco más de 200 años de su pri­mera repre­sen­ta­ción sigue gozan­do de inmen­sa popu­la­ri­dad debi­do a sus melo­días con­ta­gio­sas, rit­mo vibran­te y por las situa­cio­nes humo­rís­ti­cas que se des­pren­den del rela­to. Su mag­ní­fi­ca ober­tura se sue­le tocar con gran fre­cuen­cia como pie­za de con­cierto inde­pen­diente ade­más de ser difun­dida en emi­so­ras espe­cia­li­za­das en músi­ca clásica.

La chis­peante tra­ma argu­men­tal se cen­tra en el vie­jo Bar­tolo que inten­ta des­po­sar a la joven Rosi­na que es su pro­te­gida. Sin embar­go tie­ne un serio com­pe­ti­dor en la figu­ra del joven y buen apues­to con­de Alma­viva quien está obse­sio­nado con la bella dama. Con la ayu­da del bar­bero Fíga­ro el con­de la invi­ta a huir con él. Por su par­te, Bar­tolo en un esta­do de gran inquie­tud tra­ta de orga­ni­zar su casa­miento con Rosi­na lo más rápi­do posi­ble. Natu­ral­mente, todas las pre­cau­cio­nes adop­ta­das se reve­la­rán inútiles.

Juan Die­go Flórez.(Foto: Ken Howard)

Con la exce­len­te pues­ta escé­ni­ca de Bartlett Sher el repar­to de esta pro­duc­ción inclu­ye impor­tan­tes figu­ras de la esce­na líri­ca. En los roles prin­ci­pa­les par­ti­ci­pan el barí­tono Peter Mat­tei ani­mando al inimi­ta­ble y bien conec­tado bar­bero Fíga­ro, la reco­no­cida mez­­zo-soprano Joy­ce Di Dona­to quien con su exqui­si­ta musi­ca­li­dad y ele­gan­cia ani­ma con brío a la atrac­tiva Rosi­na, el popu­lar tenor peruano Juan Die­go Fló­rez carac­te­ri­za al román­tico joven Alma­viva deter­mi­nado a con­quis­tar el cora­zón de la mujer que ama, el vete­rano can­tan­te John Del Car­lo es Bar­to­lo, el tutor de Ros­si­na y John Rel­yea inter­pre­ta a Don Basi­lio, el maes­tro de músi­ca de Rosina.

La pro­duc­ción per­te­nece al direc­tor cali­for­niano Bartlett Sher que ya la mon­tó con gran éxi­to en 2006 en tan­to que la direc­ción musi­cal está a car­go del maes­tro ita­liano Mau­ri­zio Beni­ni. 

La ópe­ra es difun­dida en su idio­ma ori­gi­nal ita­liano con sub­tí­tu­los en inglés el 10, 17 y 21 de julio 2019. Para cono­cer las salas par­ti­ci­pan­tes de Cine­plex y los hora­rios corres­pon­dien­tes en las dife­ren­tes ciu­da­des de Cana­dá, pre­sio­ne aquí