Un Atri­bu­la­do Adolescente

THE PERKS OF BEING A WALL­FLO­WER. Esta­dos Uni­dos, 2012. Direc­ción y guión: Ste­pehn Chbosky. Dis­tri­bu­ción: Enter­tain­ment One (2013)

El direc­tor Stephen Chbosky es tam­bién el guio­nis­ta de The Perks of Being a Wal­flo­wer en base al libro de su auto­ría de igual nom­bre. A pesar de incur­sio­nar en el difí­cil perío­do de la ado­les­cen­cia, un tema muchas veces expues­to en el cine, el resul­ta­do obte­ni­do es amplia­men­te satis­fac­to­rio pues­to que en pocas opor­tu­ni­da­des se lo ha tra­ta­do con el nivel de pro­fun­di­dad y de afec­ción como aquí está expues­to. 

Trans­cu­rrien­do en Pit­ts­burgh en 1990, Char­lie (Logan Ler­man) es el ado­les­cen­te narra­dor que cuen­ta su expe­rien­cia duran­te su pri­mer año de ense­ñan­za media. De natu­ra­le­za intro­ver­ti­da y tími­da, el mucha­cho se sien­te un poco apar­ta­do del medio estu­dian­til y ade­más expe­ri­men­ta una gran tris­te­za por la muer­te de su úni­co buen ami­go que se sui­ci­dó recien­te­men­te. Esa sen­sa­ción taci­tur­na y de sole­dad tam­po­co es trans­mi­ti­da a sus bue­nos padres y her­ma­nos por­que cree que no lo podrían lle­gar a enten­der. Con todo, sus pri­me­ros pasos como nue­vo estu­dian­te resul­ta esti­mu­lan­te fren­te al con­tac­to que man­tie­ne con Bill (Paul Rudd), su pro­fe­sor de inglés, quien des­cu­bre en él su inte­rés por la lite­ra­tu­ra y su talen­to en ese cam­po; no menos impor­tan­te cons­ti­tu­ye la amis­tad enta­bla­da con dos estu­dian­tes de cur­sos supe­rio­res, Sam (Emma Watson) y Patrick (Ezra Miller) quie­nes son dos her­ma­nas­tros que a medi­da que trans­cu­rre el año esco­lar ayu­da­rán a Char­lie para res­ca­tar­lo de los sen­ti­mien­tos de inse­gu­ri­dad y de la depre­sión que lo aco­san. 

Chbosky refle­ja con nota­ble auten­ti­ci­dad la cri­sis exis­ten­cial de un ado­les­cen­te demos­tran­do como fac­to­res acon­te­ci­dos en los años de infan­cia pue­den reper­cu­tir hon­da­men­te en el deve­nir de una per­so­na, como acon­te­ce con el lado oscu­ro de Char­lie a tra­vés de sus recuer­dos sobre la rela­ción man­te­ni­da con una tía trá­gi­ca­men­te des­apa­re­ci­da cuan­do él cum­plió 7 años.

Tan­to el ambien­te fami­liar como el estu­dian­til están expre­sa­dos veraz­men­te, sin ape­lar a situa­cio­nes inno­cuas ni gro­se­ras, como gene­ral­men­te se ve en gran par­te de las pelí­cu­las ame­ri­ca­nas de este género.

Emma Watson y Logan Lerman

Emma Watson y Logan Lerman

El elen­co es muy bueno; Ler­man es el intér­pre­te ideal expre­san­do el esta­do emo­cio­nal de Char­lie así como la ter­nu­ra que irra­dia de su per­so­na; no menos acer­ta­do es la com­po­si­ción que rea­li­za Miller ani­man­do al encan­ta­dor y excén­tri­co Patrick en tan­to que Watson, dan­do vida al inte­rés román­ti­co de Char­lie, demues­tra que des­pués de las aven­tu­ras de Harry Pot­ter tie­ne un futu­ro pro­mi­so­rio en el cine a juz­gar por la bue­na com­po­si­ción que logra de su personaje.

En resu­men: Un muy buen dra­ma sobre el pro­ce­so de madu­rez de un atri­bu­la­do adolescente.

Como suple­men­tos el DVD inclu­ye comen­ta­rios en audio del director/escritor Stephen Chbosky y de los miem­bros de su elen­co, así como algu­nas esce­nas eli­mi­na­das para su pre­sen­ta­ción tea­tral. La ban­da audio es en inglés y dobla­da al fran­cés con sub­tí­tu­los opta­ti­vos en inglés Jor­ge Gutman 

Adios a la Reina

LES ADIEUX A LA REINE. Fran­cia, 2012. Direc­ción: Benoît Jac­quot. Dis­tri­bu­ción: Enter­tain­ment One (2013) 

Ubi­cán­do­se des­de el 14 has­ta el 17 de julio de 1789, este dra­ma de épo­ca fran­cés de Benoît Jac­quot narrra las peri­pe­cias vivi­das por la rei­na Maríe Antoi­net­te a tra­vés de la visión de una de sus más devo­tas cor­te­sa­nas. 

Virginie Ledoyen y Diane Kruger

Vir­gi­nie Ledo­yen y Dia­ne Kruger

Con una exce­len­te recons­truc­ción de épo­ca, el guión de Gilles Tau­rant basa­do en la nove­la de Chan­tal Tho­mas ubi­ca al rela­to en el Pala­cio de Ver­sa­lles don­de la rei­na (Dia­ne Kru­ger) está alo­ja­da en el Petit Tria­non. Entre todo el per­so­nal dedi­ca­do a satis­fa­cer has­ta sus más míni­mos deseos, se halla Sido­nie (Léa Sey­doux), una joven sere­na e intro­ver­ti­da que ade­más de actuar como la lec­to­ra ofi­cial de Su Majes­tad, sien­te una pro­fun­da infa­tua­ción por ella. Cuan­do en la maña­na del 15 de julio lle­gan las noti­cias de París sobre la his­tó­ri­ca toma de la Bas­ti­lla, comien­za el revo­lo­teo pala­cie­go tan­to por par­te de la noble­za allí radi­ca­da que comien­za a empren­der la reti­ra­da, como por par­te de la ser­vi­dum­bre que se encuen­tra aler­ta de lo que real­men­te está pasan­do. Den­tro de esa atmós­fe­ra espe­cial de incer­ti­dum­bre sobre cómo los acon­te­ci­mien­tos habrían de evo­lu­cio­nar, la tra­ma inclu­ye una rela­ción les­bia­na entre la rei­na y la duque­sa Gabrie­lle de Polig­nac (Vir­gi­nie Ledo­yen) que es con­tem­pla­da de muy cer­ca por Sido­nie quien de algu­na mane­ra se sien­te afec­ta­da al com­pro­bar que ella sig­ni­fi­ca muy poco en la aten­ción que le dis­pen­sa Maríe Antoi­net­te. 

For­mal­men­te, la pelí­cu­la luce impe­ca­ble, pero aun­que bien fil­ma­do el rela­to care­ce de ver­da­de­ra fuer­za. A pesar de los dra­má­ti­cos acon­te­ci­mien­tos polí­ti­cos que se viven y que his­tó­ri­ca­men­te son bien cono­ci­dos, lo que el film agre­ga, enfo­ca­do des­de la pers­pec­ti­va de la ser­vi­dum­bre del pala­cio, es anec­dó­ti­co sin que sin que la orien­ta­ción sexual de la rei­na adquie­ra inte­rés dra­má­ti­co. Ade­más, tam­po­co hay per­so­na­jes par­ti­cu­lar­men­te atra­yen­tes con los que el públi­co logre iden­ti­fi­car­se. 

El DVD pre­sen­ta como mate­rial adi­cio­nal una entre­vis­ta que Kent Jones, direc­tor del fes­ti­val de cine de Nue­va York, efec­túa al rea­li­za­dor Benoît sobre el film, así como otras entre­vis­tas rea­li­za­das al direc­tor y a los acto­res (Léa Sey­doux, Vir­gi­nie Ledo­yen, Xavier Beau­vois y Noé­mie Lvovsky) en el set de fil­ma­ción. 

Audio: Fran­cés. Sub­tí­tu­los opta­ti­vos en fran­cés e inglés.  Jor­ge Gutman

La Rue­da de la Vida

SAM­SA­RA. Esta­dos Uni­dos, 2011. Direc­ción: Ron Fric­ke. Dis­tri­bu­ción: Enter­tain­ment one (2013) 

Sam­sa­ra es, apa­ren­te­men­te, una pala­bra sáns­cri­ta que sig­ni­fi­ca la rue­da de la vida y fue uti­li­za­da por el rea­li­za­dor Ron Fric­ke y el pro­duc­tor Mark Magid­son para titu­lar a este film que pre­ci­sa­men­te alu­de al ciclo de la vida (naci­mien­to, muer­te y reen­car­na­ción) –tal como es con­ce­bi­da por varias reli­gio­nes asiá­ti­cas- y su vin­cu­la­ción con la naturaleza.

A tra­vés de este pro­yec­to ambi­cio­so que abar­có casi 5 años, Fric­ke tras­la­dó sus cáma­ras a remo­tas áreas del mun­do de 25 paí­ses dife­ren­tes visi­tan­do en gran par­te luga­res sagra­dos, cier­tas regio­nes afec­ta­das eco­ló­gi­ca­men­te por sus con­di­cio­nes desas­tro­sas, gran­des com­ple­jos indus­tria­les así como algu­nas belle­zas natu­ra­les de nues­tro pla­ne­ta. 

Visual­men­te, el film mara­vi­lla pero tam­bién pue­de frus­trar al espec­ta­dor. En la medi­da que el rea­li­za­dor pre­fi­rió que su docu­men­tal no fue­se dia­lo­ga­do, tra­tan­do de que la músi­ca uti­li­za­da pudie­ra reem­pla­zar a las pala­bras, el espec­ta­dor tie­ne la opor­tu­ni­dad de con­tem­plar estu­pen­das imá­ge­nes pero sin saber don­de fue­ron fil­ma­das. LA RUEDA DE LA VIDA

Cier­ta­men­te hay algu­nos luga­res que es posi­ble dis­tin­guir por ser bien cono­ci­dos a tra­vés del Natio­nal Geo­graphic y otras publi­ca­cio­nes simi­la­res. Así se pue­den apre­ciar las mara­vi­llo­sas tomas aéreas de un impo­nen­te tem­plo en Myan­mar, el tra­ba­jo de pin­tu­ra con are­na por par­te de mon­jes budis­tas que tie­ne lugar en un monas­te­rio de la India, una bre­ve secuen­cia enfo­can­do a reli­gio­sos oran­do en el Muro de los Lamen­tos de Jeru­sa­lén, el Hima­la­ya en Nepal o bien las rui­nas de Petra en Jor­da­nia. Sin embar­go, hay otros luga­res que a pesar de su gran inte­rés visual no resul­ta fácil saber dón­de están situa­dos. En tal sen­ti­do, la ausen­cia de narra­ción ver­bal no habría que­da­do afec­ta­da de haber recu­rri­do al empleo de títu­los indi­ca­ti­vos de cada uno de los sitios fil­ma­dos, satis­fa­cien­do de este modo la curio­si­dad de quien está con­tem­plan­do el film. 

Con las sal­ve­da­des pre­ce­den­tes, el film brin­da una expe­rien­cia sen­so­rial a la vez que trans­mi­te una pro­fun­da espi­ri­tua­li­dad tra­tan­do de demos­trar el lugar prác­ti­ca­men­te insig­ni­fi­can­te que ocu­pa el ser humano en su bre­ve trán­si­to por la vida fren­te a la fuer­za arro­lla­do­ra y per­ma­nen­te de la natu­ra­le­za. La foto­gra­fía del rea­li­za­dor es admi­ra­ble y méri­to simi­lar mere­ce la valio­sa e inven­ti­va músi­ca de Michael Stearns, Lisa Gerrard y Mar­ce­llo De Fran­cis­ci que se adap­ta muy bien a las imá­ge­nes exhi­bi­das. 

El DVD vie­ne en dos dis­cos don­de uno de ellos es el film en sí mis­mo en tan­to que el otro con­tie­ne impor­tan­te mate­rial adi­cio­nal refe­ri­do a la pro­duc­ción, edi­ción, músi­ca, tec­no­lo­gía y comen­ta­rios de los res­pon­sa­bles de este pro­yec­to.  Jor­ge Gutman

A Roma con Amor

TO ROME WITH LOVE. Ita­lia-Esta­dos Uni­dos, 2012. Direc­ción y guión de Woody Allen. Dis­tri­bu­ción: Sony Pic­tu­res Home Enter­tain­ment (2013)

Esta nue­va come­dia de Woody Allen no se encuen­tra entre las más des­ta­ca­das de su fil­mo­gra­fía pero de todos modos se defien­de por la inge­nio­si­dad de sus diá­lo­gos y por un rela­to que aun­que no del todo pare­jo lle­ga a entre­te­ner lo sufi­cien­te­men­te como para no decep­cio­nar al públi­co adic­to a sus fil­mes. 

Sin disi­mu­lar el carác­ter de tar­je­ta pos­tal que dedi­ca a la ciu­dad eter­na don­de no fal­tan las típi­cas vis­tas de Piaz­za Spag­na, la Fon­ta­na di Tre­vi, Tras­te­ve­re, el Coli­seo así como otras atrac­cio­nes que embe­lle­cen a Roma, Allen estruc­tu­ró su film en torno a 4 bre­ves his­to­rias que allí tie­nen lugar. Las mis­mas no están vin­cu­la­das entre sí ni tam­po­co trans­cu­rren en igual perío­do de tiem­po, pero sir­ven como excu­sa para ilus­trar algu­nas de las preo­cu­pa­cio­nes y obse­sio­nes que le son caras a Allen. 

De sus epi­so­dios, el más logra­do por sus gags visua­les y por la hila­ri­dad que ema­na de algu­nas situa­cio­nes espon­tá­neas es aquél en que Allen ani­ma a Jerry, un direc­tor de ópe­ra ya reti­ra­do que jun­to con su espo­sa psi­quia­tra (Judy Davis) via­jan a Roma para cono­cer al novio ita­liano (Fla­vio Paren­ti) de su hija (Ali­son Pill). Cuan­do Jerry lle­ga a encon­trar al padre de su futu­ro yerno (Fabio Armi­lia­to) des­cu­bre que tie­ne una her­mo­sa voz de tenor que sola­men­te se apre­cia cuan­do can­ta bajo la ducha. 

En otro seg­men­to, se con­tem­pla a John (Alec Bald­win), un arqui­tec­to que visi­ta Roma y que des­pués de cono­cer a Jack (Jes­se Eisen­berg), un joven estu­dian­te de arqui­tec­tu­ra que vive en pare­ja con Sally (Gre­ta Ger­wig), por impe­rio de las cir­cuns­tan­cias se con­vier­te en su ima­gi­na­rio amigo.

Un ter­cer capí­tu­lo pre­sen­ta a Anto­nio y Milly (Ales­san­dro Tibe­ri, Ales­san­dra Mas­tro­nar­di), una pare­ja de recién casa­dos que lle­gan a Roma para visi­tar a los fami­lia­res del novio. Cuan­do ella deci­de ir a la pelu­que­ría y Anto­nio deci­de aguar­dar­la en la habi­ta­ción del hotel, ines­pe­ra­da­men­te éste reci­be por equi­vo­ca­ción la visi­ta de una pros­ti­tu­ta de lujo (Pené­lo­pe Cruz) quien lo con­fun­de con un clien­te. 

Roberto Benigni

Rober­to Benigni

La res­tan­te his­to­ria es una sáti­ra al cul­to de la cele­bri­dad, don­de Rober­to Benig­ni ani­ma a un hom­bre de fami­lia que súbi­ta­men­te se con­vier­te en una popu­lar figu­ra de la tele­vi­sión. 

En for­ma glo­bal, los cua­tro epi­so­dios se pres­tan para que el rea­li­za­dor recu­rra sin inno­var a temas que ya con­si­de­ró en otras opor­tu­ni­da­des pero con el talen­to y la chis­pa que lo carac­te­ri­za. De este modo salen a relu­cir sus frus­ta­cio­nes con el psi­co­aná­li­sis, el adul­te­rio, los sen­ti­mien­tos de cul­pa, la vacui­dad de la cele­bri­dad y otros temas afi­nes, todos ellos tra­ta­dos en for­ma livia­na y son­rien­te. El film no está exen­to de algu­nos cli­chés pero los mis­mos están com­pen­sa­dos por sus bri­llan­tes diá­lo­gos, las refe­ren­cias inte­lec­tua­les que como de cos­tum­bre el rea­li­za­dor sue­le des­li­zar en sus fil­mes y la inclu­sión de algu­nos extrac­tos de ópe­ra (arias de I Pagliac­ci de Leon­ca­va­llo y Turan­dotde Puc­ci­ni) con­fir­man­do la pasión que sien­te el direc­tor por el géne­ro lírico.

Como de cos­tum­bre, el elen­co que Allen reúne en sus fil­mes es inob­je­ta­ble, hecho que nue­va­men­te se cons­ta­ta aquí don­de su par­ti­ci­pa­ción como actor per­mi­te que el públi­co ten­ga opor­tu­ni­dad de diver­tir­se con su pre­sen­cia.  

El video ha sido edi­ta­do en los for­ma­tos Blu-ray y DVD. Audio: Inglés y Fran­cés. Sub­tí­tu­los opcio­na­les en varios idio­mas, inclu­yen­do el fran­cés, inglés y espa­ñol.  Jor­ge Gutman

Un Clá­si­co Inmortal

LES MISE­RA­BLES. Esta­dos Uni­dos, 1998. Direc­ción: Bille August. Dis­tri­bu­ción: Sony Pic­tu­res Home Enter­tain­ment (2012) 

Anti­ci­pán­do­se al lan­za­mien­to del dra­ma musi­cal que se cono­ce­rá en pocos días más, Sony Pic­tu­res lan­zó al mer­ca­do el film Les Mise­ra­bles rea­li­za­do en 1998 por el direc­tor danés Bille August en el for­ma­to Blu-Ray. La céle­bre nove­la de Víc­tor Hugo fue obje­to de innu­me­ra­bles ver­sio­nes, sien­do la pre­sen­te una de las mejo­res que se hayan cono­ci­do. 

Valién­do­se del la adap­ta­ción rea­li­za­da por Rafael Ygle­sias y con­den­san­do en su guión los aspec­tos más impor­tan­tes que Hugo trans­mi­te en la nove­la, August cla­ra­men­te expo­ne las con­si­de­ra­cio­nes éti­cas de la nove­la inclu­yen­do la implí­ci­ta crí­ti­ca a un sis­te­ma judi­cial obso­le­to, la moral de una épo­ca defi­ni­da por dis­cu­ti­bles com­por­ta­mien­tos socia­les que tien­den a cas­ti­gar a los des­po­seí­dos, la denun­cia que rea­li­za su autor sobre la des­hu­ma­ni­za­ción impe­ran­te en la Fran­cia de prin­ci­pios del siglo 19 así como su res­pues­ta defen­dien­do la cau­sa de aque­llas per­so­nas de bajo nivel social que viven opri­mi­dos sin que se les ofrez­ca opor­tu­ni­dad algu­na para modi­fi­car su suer­te. 

Como es bien cono­ci­do, la esen­cia de la obra lite­ra­ria des­can­sa en la per­se­cu­ción impla­ca­ble de un seve­ro fun­cio­na­rio poli­cial a un ex con­vic­to social­men­te refor­ma­do. August con­tó con la cola­bo­ra­ción de dos impe­ca­bles acto­res que logran trans­mi­tir la com­ple­ta dimen­sión y rique­za psi­co­ló­gi­ca que el gran escri­tor crea­ra en las per­so­na­li­da­des de estos dos per­so­na­jes cla­ves. 

Liam Nee­son ofre­ce su pre­sen­cia físi­ca así como emo­cio­nal a Jean Val­jean , un hom­bre que habien­do per­di­do su huma­ni­dad duran­te los años de pri­sión y el duro tra­ta­mien­to al que fue some­ti­do, logra su reden­ción por el ejem­plo de un clé­ri­go, con­vir­tién­do­se en un gene­ro­so bene­fac­tor de la socie­dad. No menos impor­tan­te es la carac­te­ri­za­ción que ofre­ce Geof­frey Rush en la figu­ra del ins­pec­tor Javert, un rígi­do ser­vi­dor de la jus­ti­cia que no pue­de lle­gar a admi­tir la posi­bi­li­dad de reha­bi­li­ta­ción de una per­so­na y que como paté­ti­co mora­lis­ta que teme infrin­gir la ley, no pue­de ven­cer sus demo­nios inter­nos que le están ago­bian­do. 

Liam Neeson y Claire Danes

Liam Nee­son y Clai­re Danes

Los otros per­so­na­jes de la nove­la encuen­tran tam­bién efi­cien­tes acto­res en la actual ver­sión. Ése es el caso de Uma Thur­man dan­do vida a la trá­gi­ca Fan­ti­ne, en tan­to que Clai­re Danes brin­da encan­to y fres­cu­ra al rol de Coset­te, que habien­do que­da­do huér­fa­na encon­tra­rá en Val­jean la figu­ra de un padre adop­ti­vo que la ado­ra y le pro­di­ga pro­fun­do afec­to y ter­nu­ra al pro­pio tiem­po que tra­ta de pro­te­ger­la de los amo­res que sien­te por Marius (Hans Mathe­son) un joven com­ba­tien­te con­tra el orden impe­ran­te en los con­vul­sio­na­dos tiem­pos de la revo­lu­ción pari­si­na de 1832. 

En esen­cia, August logró refle­jar este pro­fun­do dra­ma humano dotán­do­lo de un rit­mo ágil y flui­do que per­mi­te con­cen­trar su inte­rés a lo lar­go de sus dos horas y 15 minu­tos de dura­ción. 

En su for­ma­to Blu-ray las imá­ge­nes en alta defi­ni­ción son deci­di­da­men­te más cla­ras y de mejor reso­lu­ción que las logra­das a tra­vés del tra­di­cio­nal DVD. La úni­ca obje­ción a la pre­sen­te edi­ción es que prác­ti­ca­men­te no exis­te mate­rial adi­cio­nal sal­vo un peque­ño cor­to de 3 minu­tos y medio –A first Look at Les Mise­ra­bles- que se ase­me­ja a un trai­ler, sin agre­gar nada sig­ni­fi­ca­ti­vo o de espe­cial inte­rés. Jor­ge Gutman